martes, 24 de junio de 2008

Muerte de un puma por atropello en Iguazú

El gerente de Iguazú Argentina, la empresa concesionaria del área Cataratas del Parque Nacional Iguazú, se refirió a la muerte del puma del viernes último e indicó que “la velocidad dentro del parque, es una cuestión de educación”.

Según consignó Iguazú Informa, la muerte del puma que ocurrió la madrugada del viernes sobre la Ruta Nacional Nº 12 despertó indignación entre los integrantes del cuerpo de Guardaparques y en gran parte de la sociedad que repudia estos hechos.

Afirman que este tipo de accidentes no es nuevo en el área cataratas y en las rutas que conducen al Parque Nacional Iguazú. “Esto es una cuestión de educación. Es algo en lo que venimos trabajando mucho y el número de muertes se vio disminuida a partir de las recomendaciones que se brindan a los visitantes al parque” dijo gerente de Iguazú Argentina.

Capra aclaró que “la empresa no tiene la libertad de poner obstáculos en la ruta. Además hay un disposición donde se prohíbe poner nada que supere los ocho centímetros de espesor”.

“Acá no se trata de poner reductores sino de educación. Si no se respeta la doble línea amarilla menos van a respetar la velocidad máxima dentro del parque” destacó.

El hecho

El pasado 6 de junio, un automovilista atropelló un puma en la ruta Nacional 12 en el acceso al Parque Nacional y se dio a la fuga. El accidente vuelve a poner de manifiesto un reclamo de larga data de parte de los Guardaparques a cerca de necesidad de instalar reductores de velocidad.

El cuerpo sin vida de un puma, macho, adulto en muy buen estado de unos cien kilogramos de peso y casi dos metros de largo, desde la cola a la cabeza, apareció el pasado viernes en horas de la madrugada en la Ruta Nacional 12, entre el destacamento del Ejército y la Repetidora. Se trata de una de las especies protegidas del Parque Nacional Iguazú, como toda la flora y la fauna de este reservorio de vida.

La situación que, lamentablemente derivó en la muerte de un magnífico ejemplar de este animal salvaje de la selva misionera, vuelve a poner de manifiesto la necesidad imperante de colocar en la cinta asfáltica reductores de velocidad.

La muerte de un solo exponente de la rica fauna del parque genera una fuerte indignación e impotencia por parte de los integrantes del cuerpo de Guardaparques del Parque Nacional Iguazú quienes están cansados de reclamar, tanto ante la misma intendencia de la administración dependiente de la nación, como a autoridades públicas locales y provinciales a cerca de la colocación de reductores en los caminos que conducen al parque. Además destacaron que para muchos “hablar de ecología se trata de hablar únicamente de la cantidad de agua que cae en las cataratas y estas cuestiones son igual de dañinas que el caudal hídrico”.

Los responsables de esta muerte, tocan definitivamente desde el último turista hasta los trabajadores y directivos de las agencias de turismo que operan tanto en el área cataratas como en el Parque Nacional Iguazú.

Actualmente, la máxima velocidad permitida desde el Kilómetro 5 hasta el “Cruce Cataratas” es de 80 kilómetros por hora y desde ese cruce hasta el acceso del área cataratas es de 40 pero, lamentablemente muy pocos respetan estas indicaciones que no están instaladas allí por una cuestión caprichosa, sino que responden directamente a salvaguardar la vida inicialmente de los transeúntes y pasajeros como para la rica fauna misma que habita en la zona.

El Guardaparque Nacional Leonardo Muñóz informó que “días atrás un ómnibus de la empresa CVC descaderó un coatí.

Fecha: 24.06.08
http://www.tiempopyme.com/despachos.asp?cod_des=58174&ID_Seccion=133

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