domingo, 22 de junio de 2008

Por culpa del hombre, nacen en el mundo animales cada vez más raros

Al tener menos territorio salvaje, algunas especies se aparean con otras y tienen crías híbridas. Son el fruto de cruzas inesperadas, como el de leona con tigre, o el de cebra con caballo.

El felino más grande del mundo no es un león melenudo del Africa o un rayado tigre de Siberia, es un ligre: una extraña cruza entre una leona y un tigre. Un "lindo gatito" que puede llegar a pesar 450 kilos y que con su sola presencia desafía los límites de la naturaleza. ¿Es una nueva especie?

Al igual que el tigón (fruto del apareamiento entre una tigresa y un león) o el beefalo (vaca con búfalo), o el cebroide (cebra con caballo), el ligre es un híbrido del que se tienen cada vez más noticias. "Estos animales que se están comentando tanto ahora seguramente son consecuencia de los cambios ambientales de los que nuestra especie es responsable", asegura Esteban Hasson, profesor de Biología evolutiva de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.



La más conocida hasta ahora es la mula (cruza de yegua con burro o asno) --uno de los animales de carga más resistentes--, pero desde que los territorios salvajes de algunas especies se achicaron o se trasladaron por influencia de la actividad humana, la naturaleza habilita otras opciones aunque, en su mayoría, no les confiere descendencia: nacen estériles, especialmente los machos.
Varios de los cruzamientos tienen lugar en el marco de uno de esos nuevos zoológicos donde los animales conviven casi sin barreras, o en zonas silvestres donde el macho o hembra de la especie escasea fatalmente porque es víctima de la caza ilegal. Pero también hay otros ejemplos que obedecen a motivos económicos, como el del beefalo, cuyo nacimiento fue forzado para competir en el mercado de las carnes para consumo.



De todas maneras, y pese a que las crías de estas cruzas raras parecen "mitológicas", no son representantes de nuevas especies. "De ninguna manera podemos considerarlos como nuevas especies. El simple hecho de su esterilidad, como en el caso del ligre o el tigón, apunta a que son algo así como callejones sin salida", subraya Hasson. Buena definición para enmarcar casos que están documentados aunque usted no lo crea. ¿Ejemplos? Los belfines, hijos de delfines nariz de botella y pseudo orcas. Las crías de este animal no viven mucho tiempo (la mayoría de los cachorros híbridos tienen serios problemas de salud) y por lo general se exhiben en acuarios. También hay corrales donde pasean faisallinas, frutos del apareamiento entre un faisán y una gallina. Y no son los únicos raros.

Sin ir más lejos, en la Argentina hay una especie híbrida documentada gracias a la investigación del biólogo Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre, y de Aníbal López Guerra. Es el "plomito", cría de la hembra del cardenal amarillo y del macho de la diuca común. Fue encontrado en La Pampa, Buenos Aires y Río Negro, donde la caza ilegal hizo disminuir la cantidad de machos de ese cardenal. Las hembras, entonces, se aparearon con lo que había, el macho de la diuca.

Así funcionan los engranajes de la naturaleza, que entre sus varios caminos también admite "callejones sin salida".

Fecha: 22.06.08
http://www.clarin.com/diario/2008/06/22/sociedad/s-01699354.htm

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