martes, 17 de junio de 2008

Rehabilitación canina con hidroterapia


Galicia estrena la hidroterapia como método para rehabilitar perros. Los canes pueden ganar musculatura en una máquina para andar dentro del agua

Lucía Antelo, formada en rehabilitación canina y felina en la Universidad de Tennessee, habla de Neco, un pastor alemán negro, de unos diez años, que sufría «una cojera severa». Neco era ayer uno de los primeros pacientes del nuevo centro de rehabilitación canina del barrio coruñés de Los Rosales y estrenaba una piscina importada de Inglaterra. «Es la única que hay en Galicia; ya podía hacerla alguien aquí, y más barata, porque es carísima, en total 45.500 euros», apunta esta experta. La piscina se llena en función del tamaño del can y algunos solo pueden empezar nadando, mientas que otros caminan sobre la cinta mecánica que completa la máquina, «porque en el agua es mucho más fácil, y así se van rehabilitando». El agua está a 27 grados y, antes de entrar, a Neco le colocan el chaleco, mientras la rehabilitadora se calza el neopreno para caminar con él.

Tras el baño, en el que, en lugar de patito flotando, hay otro perro de juguete con una camiseta que pone «Elite alimentación», viene el secado, primero con toalla y luego en una secadora con aire en la que Neco entra sin problema. Distinta actitud tiene Negra, una perra que fue abandonada y que es más reticente a entrar en el habitáculo. Extremidades y espalda -«ellos tienen 13 costillas, su rehabilitación es muy diferente a la de las personas»-son las partes de los canes donde más se emplea la hidroterapia. «Es como cuando a nosotros nos dicen que es bueno andar por la playa o nadar», apunta Lucía Antelo, mientras recuerda que en Madrid y Barcelona, donde también se ha formado, estas instalaciones son más habituales, «y en Viena ya ni te cuento: allí toda la gente va a las clases de veterinaria con su perro, que están allí, en clase, tranquilamente ¡Es una pasada!», recuerda.

Pero la hidroterapia sirve también para que los animales adelgacen, «siempre con la prescripción de un veterinario», o «para que los perros de trabajo, como los de defensa personal o los de tiro de trineo, ganen musculatura».

Negra tiene el día vago, «también extraña un poco porque es la primera vez que viene», y le cuesta moverse sobre un enorme balón, que es otro de los ejercicios previstos en esta zona de terapias activas, en la que perros y gatos tienen que subir escaleras y rampas o moverse sobre sobre la tabla de Freeman, «que para ellos es mucho más amplia».

Hay otra zona de terapias pasivas en las que perros y gatos reciben ultrasonidos, electroestimulación o láser, todo ello con sus dueños sentados en unos sillones casi a ras de suelo y con una atmósfera de música relajante. «Si el dueño está tranquilo, significa que el perro también lo estará», argumenta Lucía Antelo.

Fecha: 17.06.08
http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2008/06/17/0003_6911336.htm

1 comentario:

rehabilitacion dijo...

Parece que las cosas, por suerte, están cogiendo un buén rumbo. Entre la abolición de los toros en Catalunya y el auge de la rehabilitación animal... me gusta.
Por cierto, os dejo el link de una tienda que acaba de salir de rehabilitación canina!
http://www.ortocanis.com