domingo, 13 de julio de 2008

En la ola del cambio climático


Por Jorge García-LLiberós

El calentamiento global empieza a percibirse en los delfines del Mediterráneo

El mar Mediterráneo es una de las zonas más vulnerables del planeta a los efectos del cambio climático. Los científicos ya están percibiendo alteraciones en la fauna y la flora que podrían deberse a este fenómeno mundial. Las aguas mediterráneas son atravesadas año tras año por cetáceos que, aunque poco visibles, realizan sus migraciones frente al litoral levantino español. Sin embargo, los cetáceos más amenazados por el calentamiento global y las alteraciones humanas son principalmente sedentarios. Se trata de los delfines, que en el último año han experimentado un llamativo declive.

La subida de la temperatura del mar y los aumentos de la salinidad y la acidez del agua son los procesos más inmediatos del cambio climático en el mar. El investigador del Instituto Cavanilles de la Universitat de València, Juan Antonio Raga, explica que se están observando cambios en las dinámicas poblacionales de las especies marinas. La comunidad científica coincide en que aún es pronto para afirmar que la causa de estos procesos sea el calentamiento global. Sin embargo esta es una de las hipótesis más destacadas. De entre los delfines, la especie que se encuentra en situación más precaria en aguas mediterráneas es el delfín mular. "Se trata de un cetáceo que se mueve por aguas costeras, más expuestas a la acción humana, la contaminación, la pesquería, etcétera", indica Juan Antonio Raga. Contrariamente, el delfín listado, cuyo hábitat se encuentra en aguas de entre 100 y 200 metros de profundidad, goza de mejor salud.

Pero todas las especies de delfines se vieron el verano pasado sorprendidas por una epidemia que generó una elevada mortandad. "Se trata de un virus que apareció por primera vez hace 18 años, por lo que aún estamos estudiando las causas de este rebrote, siendo los efectos del aumento de la temperatura una de las posibilidades", señala Raga. Otra de las alteraciones presuntamente achacable al calentamiento global afecta a la dieta de los delfines. Según apunta Raga, los cambios alimenticios se pueden deber a las variaciones en las poblaciones de las presas de los delfines, por ejemplo los cefalópodos.

Estas ideas se desprenden de los estudios y mapas de cetáceos que realiza el Instituto Cavanilles de la UV junto con la Conselleria de Medio Ambiente y los recursos que aporta l'Oceanogràfic de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Los datos obtenidos desde 2003 demuestran una importante concentración de especies y ejemplares de cetáceos a lo largo del talud continental y, en particular, en la zona de Columbretes -mar de Bamba-, en el Golfo de Valencia y en el Canal de Ibiza. Las últimas prospecciones señalaron la presencia de 1.364 ejemplares de delfín listado frente a 90 de delfín mular. El delfín común sumó 65 individuos, algo menos que el calderón negro, con 74 ejemplares. Finalmente se detectó una pequeña pero significativa representación de rorcual común, con seis individuos, además de los cuatro cachalotes hallados.

Muchos de estos animales recorren centenares de kilómetros desde el Mediterráneo sur hasta el mar de Liguria -las costas del norte de Italia- en los meses de verano, y en invierno hacen el retorno. La preservación de este corredor de migración de cetáceos es una de las principales demandas para proteger a estos mamíferos y, en especial, los trayectos que realizan especies tan escasas como el rorcual común. Además, como indica Juan Antonio Raga, desde el ámbito científico se está presionando para conseguir en las zonas claves la catalogación de Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIMS).

Sensibilización

Los delfines, la posidonia oceánica, el coral y otras especies emblemáticas y amenazadas del ecosistema marino mediterráneo aparecerán representadas en la campaña Impactos del Cambio Climático en el Litoral.

Se trata de un programa de acciones de sensibilización organizado por Ecologistas en Acción para este verano y cuyo objetivo es explicar e ilustrar a la población sobre los efectos que el cambio climático tendrá en las zonas de costa. La campaña distingue entre "impactos observados" e "impactos previstos". Los primeros son principalmente el aumento de temperaturas, la subida del nivel del mar y los cambios en las dinámicas poblacionales y ciclos vitales de las especies y ecosistemas debido al incremento térmico y a las concentraciones de CO2. Entre los segundos se encuentran la pérdida de partes destacables de humedales costeros, la desaparición de especies o los episodios de alta mortandad en animales como los delfines.

Para el coordinador de la campaña, Pablo Cotarelo, los impactos sobre la fauna y la flora del Mediterráneo serán "más acusados" que en otras zonas, ya que se trata de un mar interior y las temperaturas son más elevadas que en el resto. "Con esta campaña queremos implicar tanto aquellos que conocen los efectos del cambio climático como a aquellos para los que es un tema misterioso", indica Cotarelo. Por ello la campaña incluye actividades de diversa naturaleza, como la proyección de un documental, el montaje de una exposición, el reparto de información y la celebración de juegos en la playa, además de una serie de acciones demostrativas.

Este proyecto, en el que colabora la Fundación Biodiversidad, se presentará en diversos puntos del litoral español, con inicio en las costas mediterráneas. Así, la primera fase de la campaña se subtitula ruta Sur Mediterráneo y tras pasar por Cádiz, Almería y Murcia, estará en las playas de Alicante los días 15, 16 y 17 de julio, y en Valencia los días 18, 19 y 20 del mismo mes. Tras visitar Cataluña y Baleares, en el mes de agosto la campaña se centrará en el Cantábrico y después en Canarias.

Fecha: 12.07.08
http://www.lasprovincias.es/valencia/20080712/medio-ambiente/cambio-climatico-20080712.html

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