viernes, 19 de septiembre de 2008

Bienestar animal en el sector ganadero

Entrevista publicada en la edición del 18.09.08 de El Federal al consultor en bienestar animal, Leopoldo Stol

El consultor, Leopoldo Stol, en bienestar animal apuesta a persuadir al sector ganadero a concientizar sobre los problemas que atrae el maltrato de la hacienda y del rol que debe cumplir el productor para el cuidado del ganado vacuno.

El bienestar animal es una condición ideal, resultado de la aplicación de normas específicas, adecuadas y posibles, sobre los sistemas y procesos involucrados a lo largo de toda la cadena productiva, que permiten a los animales vivir en las mejores condiciones posibles, sin padecer sufrimientos físicos o psicológicos innecesarios. Para todos los animales, y en especial para aquellos cuyo destino será servir de fuente de alimentos al hombre, se intensifica el compromiso ético de brindarles a lo largo de su vida productiva las mejores condiciones posibles de hábitat, sanidad, manejo, alimentación y cuidados en general.

-¿Cuándo tuvo su primer contacto con el sector animal?

-Mi primer contacto con el sector animal fue en la estancia La Primavera. Allí había un tambo que lo manejaba Mario Bustillo, quien tenía estipulado que a las vacas se las manejaba sin gritos, sin golpes, y los perros estaban prohibidos. Esa fue mi primera imagen práctica de haber visto aplicado en terreno lo que es bienestar animal, lo que es el buen trato con la hacienda. Esto no viene desde ahora. José Hernández y Juan Manuel de Rosas coincidían en el alejamiento de los perros de la hacienda, y en que los peones utilicen arreadores. Sólo los podía usar el capataz. Estamos hablando del año 1800, aproximadamente.

-¿Qué es el bienestar animal?

-Es una ciencia que para algunos toma una característica paralancelaria cuando los economistas la manejan, porque los países europeos o Estados Unidos, que compran carne argentina, además de imponer que ésta sea inocua, es decir sana, se preguntan cómo criamos, cómo transportamos y cómo matamos al animal. Todo eso se engloba dentro de lo que es sanidad animal, porque ellos lo tienen incorporado en su reglamentación. Presentan leyes que protegen al animal del maltrato, y eso es bienestar animal.

-¿Cómo se determina si hay o no bienestar animal?

-Desde el punto de vista formal se debe estudiar la conducta. Para saber si un animal posee un estrés crónico producido por un maltrato que viene desde hace un tiempo prolongado se evalúan algunas hormonas en sangre. En cuanto al estrés agudo, se examina la frecuencia cardíaca y el ritmo respiratorio que se acelera y aumenta cuando el animal está estresado. Pero la forma más sencilla de evaluar el bienestar es comprobar si el animal está sano o enfermo. El animal enfermo no tiene bienestar animal. Se habla de salud y bienestar porque no puede haber salud si no hay bienestar.

-Los animales que no poseen un bienestar, ¿es posible que se recuperen?

-Es muy difícil. Si la falta de bienestar es breve es posible que se recupere. Pero si esa falta de bienestar es muy prolongada es casi imposible. La gente se confunde cuando dice que su hacienda se encuentra en un estado de bienestar porque los animales están sueltos en el campo. Eso no es maltrato, pero no necesariamente es bienestar. Hay factores muy importantes de los cuales el hombre no se preocupa, como el agua y los alimentos, que son necesidades básicas para el animal. Ellos tienen la necesidad de no padecer hambre ni sed. Hay que darle a la hacienda un enriquecimiento ambiental. No por nada el bienestar animal es una ciencia.

-¿De qué depende para definir si el trato del animal es bueno o no, es decir, si hay o no bienestar animal?

-Hay normas, reglas. Se denominan como las buenas prácticas ganaderas o pecuarias. Se deben enseñar a los peones, al personal de los frigoríficos. Enseñar lo que se debe y no se debe hacer con respecto al trato del animal. Las buenas prácticas pecuarias tienen que ver con el bienestar animal y con la economía. Ejemplo de ello es la vacunación del ganado bovino. Las vacunas son en base oleosa y producen un absceso de fijación, que si se produce en el anca, se arruinan los cortes más caros de la vaca. Hay que vacunar en la tabla del cuello. Esto tiene que ver con las buenas prácticas. El hombre es el predador del animal. Las vacas escapan de las personas, no hace falta castigar al animal.

-Estas técnicas, ¿harían más lento el trabajo?

-Es preferible tardar unos minutos más que perder plata. El que está apurado es el camionero. Hay que olvidarse del reloj a la hora de cargar y descargar animales. Se estima que por temas de maltrato se pierde un dólar por animal faenado. Esto no es plata que me saca el Estado, no son retenciones, no son impuestos. Hay animales que bajan muertos de los camiones. El ganadero tarda tres años en producir esos animales. El productor no debe buscar la ayuda del Gobierno en esto. Debe tomar conciencia de lo importante que es el cuidado de su producción.

-Las demandas del mercado y los avances tecnológicos, ¿aumentan o reducen los problemas de bienestar animal?

-Las demandas del mercado van a hacer que se tenga en cuenta el bienestar animal. En cuanto a las nuevas tecnologías, deben ser compatibles con el bienestar animal. Para los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia, el bienestar animal es una política de Estado.

-¿Cuáles son las consecuencias de llevar a cabo un plan de bienestar animal?

-La consecuencia es que se va a dejar de perder plata. Todas las enseñanzas sobre el bienestar animal van a hacer que los productores no pierdan la plata que derrochaban cada vez que con un trabajo acelerado le pegaban a un animal, o no controlaban cómo era el transporte de carga. Se necesitan campañas. El Estado debería escuchar las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en cuanto al bienestar animal.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar/generales/15546-aseguran-que-por-maltrato-se-pierde-un-dolar-por-animal-faenado/
Fecha: 18.09.08

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