martes, 30 de septiembre de 2008

La denunciante de las matanzas de gatos en Burjassot vuelve a recibir amenazas

Adela Ferrer, la denunciante de las matanzas de gatos que en los últimos meses se están registrando en Burjassot, compareció ayer en el juzgado número 5 de Paterna para ratificar su versión y notificarle que está sufriendo acoso y amenazas por parte de los autores de los envenenamientos de decenas de felinos, e informarle del hecho de que los vigilantes y trabajadores de una obra hubiesen sepultado vivas a una gata y sus dos crías.

"Los trabajadores de la obra me están amenazando. Me dicen que no me va a quedar ni un gato, que me los van a envenenar a todos y que van a ir a por mi. Me lo dijeron gritando desde la finca, escondidos y sin dar la cara", afirma esta voluntaria de la Protectora de Animales, que dedica todo su tiempo libre a dar de comer a los felinos del entorno de su domicilio.

Esta mujer ha contabilizado alrededor de 50 animales muertos en lo que va de año, la mayoría envenenados, algunos en circunstancias de especial crueldad por parte de los autores. Estos han sido identificados ante la policía.

Los agentes han visitado en varias ocasiones la zona y se han entrevistado con los supuestos causantes de las matanzas. El primer juicio saldrá próximamente tras la toma de declaración celebrada ayer.

Como consecuencia de sus denuncias ha sido apedreada por los individuos que perpetraron las salvajes acciones, aunque no teme nada. "Saben dónde vivo, pero me da más miedo por mis animales que por mí", afirma.

Esta amante de los gatos afirma sin temor que "me están haciendo la vida imposible, son gente muy peligrosa. Pretenden que yo no venga más aquí y por eso los eliminan, pero llevo en este lugar desde hace diez años, ¡a ver quién puede más!"

Su vehículo también ha sufrido las iras de estos desaprensivos ya que presentó algunos daños y tres ruedas rajadas cuando se produjo el enterramiento en vida de la gata y sus crías. Pero ella sigue firme en sus convicciones: "Viviré y moriré por ellos".

Seis crías aplastadas

El pasado viernes fue otro día triste para Adela Ferrer. Seis gatos recién nacidos murieron aplastados por las piedras, "algunas de 200 kilos", depositadas en el lugar donde se encontraban por un camión, procedente de las obras de una calle cercana. "Nos hemos equivocado", le dijeron. Ella llamó a la Policía Local de Burjassot, "que se portó de maravilla ya que se las hicieron quitar. Estuvieron dos horas retirándolas para llevárselas a otro sitio".

Adela pone un nombre a cada gato y se los conoce todos a la perfección. A la hora en que acostumbra a llevarles la comida acuden al lugar de siempre. De esta forma, si ha pasado algo lo detecta de inmediato. Mala señal es que no acudan a su cita.

Fuente: http://www.lasprovincias.es/valencia/20080930/horta/denunciante-matanzas-gatos-burjassot-20080930.html
Fecha: 30.09.08

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