jueves, 23 de octubre de 2008

El dañino efecto del mercurio en el sistema inmunitario de las focas

La contaminación por mercurio de nuestros mares podría resultar más dañina para las focas de lo que se había pensado, según un nuevo estudio que revela los efectos del mercurio en el sistema inmunitario de estos animales.

Este trabajo, realizado por científicos belgas y alemanes con el apoyo de una beca Marie Curie del Sexto Programa Marco (6PM) de la UE, se ha publicado en la revista de acceso libre Environmental Health.

La contaminación medioambiental por mercurio es bastante común; una de las principales fuentes de este metal es la propia corteza terrestre, pero también se vierte al medioambiente durante la transformación de minerales en bruto y con los residuos de naturaleza médica y científica.

El mercurio del mar se acumula en el organismo de los animales marinos. Los mamíferos marinos son especialmente proclives a la acumulación de mercurio en sus organismos. Una de las causas es su elevada posición en la cadena trófica, ya que los niveles de contaminantes como el mercurio aumentan a medida que se sube en esta cadena. Otro de los factores es su relativa longevidad, así como su metabolismo acelerado y su elevado nivel de grasa, que les ayudan a mantener la temperatura corporal en el frío hábitat marino.

Los altos niveles de contaminantes como el mercurio y otros metales, los pesticidas y otros contaminantes orgánicos persistentes pueden afectar negativamente al sistema inmunitario y hormonal de los organismos marinos, así como a su crecimiento y función reproductiva.

«Se sabe que el mercurio es bioacumulativo y que su concentración aumenta en los mamíferos marinos, lo que resulta preocupante para su salud en general», comentó la Dra. Krishna Das de la Universidad de Lieja (Bélgica), autor principal del estudio. «Más en concreto, sabemos que el sistema inmunitario es vulnerable a la exposición prolongada al mercurio.»

La Dra. Krishna y sus colegas analizaron los niveles de mercurio en sangre de focas moteadas capturadas en la costa alemana del Mar del Norte. Después estudiaron en el laboratorio los efectos de estos niveles de mercurio en las células de su sistema inmunitario.

Hallaron altos niveles de mercurio en las focas analizadas, debido a su dieta a base de pescado y a las altas concentraciones de mercurio que existen en el Mar del Norte, si bien había diferencias sustanciales entre los distintos ejemplares. Asimismo, tales niveles de mercurio habían dañado considerablemente los leucocitos analizados en el laboratorio, y estaban afectados el crecimiento celular y la actividad del ADN entre otras funciones vitales.

Algunos de los efectos observados también se han documentado en estudios sobre otros contaminantes, por lo que se teme que estas sustancias puedan tener un efecto aditivo.

La conclusión de los científicos es que «[el mercurio] podría ser otro cofactor del "cóctel" de contaminantes inmunodepresivos observado en la sangre de las focas, y por tanto existe la posibilidad de que se den efectos aditivos en el sistema inmune de los mamíferos marinos».

Queda por dilucidar el modo en que esta contaminación afecta a las focas en términos clínicos. Sin embargo, es posible que los contaminantes ya hayan contribuido a la propagación de enfermedades entre las poblaciones de focas. En 1988 y 2002, el virus conocido como PDV mató a miles de focas moteadas en el norte de Europa, y en aquel momento muchos achacaron a los contaminantes la mermada capacidad de estos animales para luchar contra la infección.

Para obtener más información, consulte:

Environmental Health:
http://www.ehjournal.net/
Investigación oceanográfica de la Universidad de Lieja (en francés):
http://www.ulg.ac.be/oceanbio/

Fuente: http://cordis.europa.eu/fetch?CALLER=ES_NEWS&ACTION=D&SESSION=&RCN=30005
Fecha: 21.10.08

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