miércoles, 29 de octubre de 2008

La larga espera de «Villarina»

El futuro de «Villarina» corre contra reloj. El cachorro de oso pardo que fue rescatado de una cuneta en Somiedo por una pareja de madrileños, el pasado mes de junio, está aún a la espera de recuperar su libertad. Y parece que no será muy pronto, según sospechan los colectivos ecologistas.

El mes pasado, se celebró una reunión entre el director general de Biodiversidad y Paisaje, José Félix García Gaona; responsables del Fondo en Asturias para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) y de la Fundación Oso Pardo (FOP), así como especialistas de la Universidad de Oviedo y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (estación biológica de Doñana y del Instituto de Recursos Cinegéticos) vinculados a proyectos científicos de colaboración con el Principado de Asturias en temas de oso pardo y fauna silvestre. En ese momento, se decidió que lo mejor para la esbarda es reincorporarla a su medio natural, preferentemente en los montes de Somiedo, en los que nació.

El Principado aseguró que la decisión sobre cuándo y dónde se tomaría de manera «inminente», pero lo cierto es que el tiempo ha ido pasando y la osezna sigue a la espera, en el centro de cría del urogallo de Sobrescobio, en el parque natural de Redes, donde se ha recuperado satisfactoriamente de sus heridas. Además, el mal tiempo acaba de empezar, y las posibilidades de que «Villarina» sobreviva con éxito en el monte en su primer invierno sin su madre se reducen.

Para algunos colectivos ecologistas, cada día que pasa es un día en el que mengua la esperanza de una vida en libertad para la osezna. La suelta, señalan, debería haberse realizado en verano, como mucho, a principios de otoño, para que la osa aprendiera por sí misma a alimentarse con los abundantes frutos del bosque. Pero si las temperaturas comienzan a bajar y empiezan las nevadas, cada vez son más los que cuestionan la idoneidad de soltar a «Villarina» en el monte.

Así las cosas, toma fuerza la posibilidad de que la vida de la osezna acabe convirtiéndose en una reedición del caso de «Paca» y «Tola», que perdieron a su madre y se convirtieron en una atracción turística y un referente de la lucha por la recuperación de la especie en el Principado.

«Paca» y «Tola» viven en régimen de semilibertad, y el año pasado se intentó sin éxito su reproducción. Por eso se pensó que «Villarina» estaría mejor entre los osos en libertad, para que pueda aprender a conseguir comida y a relacionarse con sus semejantes.

Los cuidadores de la osa en Redes han puesto especial cuidado en intervenir lo menos posible en la vida de la esbarda, para que no se acostumbre a los humanos y sea capaz de defenderse llegado el momento. Pero algunos colectivos advierten de que si no se la suelta pronto, algo que cada vez parece menos viable, los esfuerzos habrán sido en vano.

Por otra parte, el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) alabó ayer la contribución de los cazadores a la conservación de los osos, ya que, aunque al año se realizan unas mil batidas de jabalí, últimamente no se han producido incidentes con osos, cuya población alcanza ya los 130 ejemplares.

El FAPAS asegura que en Asturias, la región donde habita la mayor población de oso pardo, las asociaciones cinegéticas que gestionan territorios de caza donde habita esta especie se han convertido, junto con las organizaciones de conservación de la naturaleza, en «sus más firmes defensores». Este colectivo conservacionista recuerda que, a lo largo de la última década y pese a las miles de batidas de caza que se realizan en los territorios oseros, no se conoce ninguna incidencia que haya motivado un accidente entre cazadores y este animal salvaje que habita las montañas cantábricas. Las cifras son, en este sentido, muy positivas: la población de oso pardo no ha dejado de crecer en los últimos años.

FAPAS mantiene convenios de colaboración con distintas asociaciones que gestionan cotos regionales de caza donde le oso pardo es un habitante más del territorio.

Además, el colectivo ha puesto en marcha otras actividades de recuperación del oso, como la creación de un vivero de frutos para este animal, que se inagura hoy en Santo Adriano.

Fuente: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008102900_41_690456__Occidente-larga-espera-Villarina
Fecha: 29.10.08

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