martes, 28 de octubre de 2008

La mitad de los cotos de caza de la provincia pueden desaparecer al negarles los seguros

¡Pues no saben cómo me alegra leer este titular! ojalá le suban todavía más los seguros y desaparezcan de una vez los cotos, como están desapareciendo las liebres, los conejos y las perdices. Me ha dejado alucinada leer que un veterinario sea cazador ¿es posible tal incongruencia? ¿alguien a quien su profesión le obliga a salvar vidas, luego en su tiempo libre sea capaz de matarlas fríamente por "diversión"?

La primera jornada de caza constató la preocupante situación de las poblaciones de liebres en la mayor parte de las comarcas de la provincia. No es que se cazaran pocas, es que ni siquiera se vieron: ni los animales ni sus rastros. Es el gran titular de un día soleado, muy agradable, en el que escopeteros y galgueros salieron en tropel para practicar su afición favorita. Muchos se divirtieron, ya que hubo capturas de perdiz (eso sí, menos abundantes que la pasada campaña), conejo, afectado también por la mixomatosis, y el resto de especies cinegéticas, como paloma y torcaz, estas últimas de mayor abundancia.

Además de la preocupación por la situación de la liebre, que ha llevado al presidente de los galgueros, Lorenzo Masero, a pedir a la Junta repoblaciones para paliar la situación, no de este año sino de los venideros, existe otro asunto que preocupa aún más al presidente de la Federación de Caza, José Antonio Prada: la posibilidad de desaparición de muchos de los cotos de la provincia, posiblemente la mitad, ante la imposibilidad de suscribir las pólizas de seguro.

La legislación actual responsabiliza a los cotos de caza de los daños que provoque la fauna salvaje en los accidentes de tráfico siempre que estos se produzcan en una jornada cinegética hábil o bien cuando el coto no esté bien gestionado. La situación, explica Prada, es que «los seguros se han incrementado más de un 300% en Zamora. Los jueces de Zamora, ante un accidente que origina un animal salvaje, le cargan los costes a los cotos, con lo cual muchísimas compañías de seguros no quieren suscribir pólizas». Cita el ejemplo de Castrogonzalo, donde el seguro ha pedido 38.000 euros para suscribir la póliza, un pueblo donde la mutua de la Federación ha pagado la friolera de 220.000 euros en cuatro años en cobertura de indemnizaciones. «Según los jueces de Zamora la culpa siempre es del coto», situación que no se da en otras provincias. «A mi me parece un tema gravísimo me preocupa mucho más que el problema de las liebres, porque si desaparecen los cotos no podemos cazar». Prada considera injusta la actual ley de tráfico ya que se culpabiliza a los cazadores o a los dueños de las fincas de los daños que provocan animales que incluso no pueden cazar, ya que la mayor parte son de caza menor. «La caza no es nuestra, es de la Administración, de lo contrario no tendríamos pagar tasas para poder cazar y además cada uno saca su licencia. La mayoría cotos son de caza menor y no tienes aprovechamiento de jabalí. Sin embargo si un jabalí cruza carretera el responsable eres tu. Es injusto totalmente». El presidente de la Federación cree que la Junta debe volver a suscribir el seguro que tenía antiguamente y considera asimismo imprescindible un cambio legal a la hora de determinar las responsabilidades de los daños causados por la fauna. Según explica, en los juzgados entienden como buena gestión, por ejemplo, vallar las carreteras «cosa que evidentemente no podemos hacer porque ni tenemos competencias, ni capacidad económica para ello».

Con respecto a la caza en sí, José Antonio Prada cree que se han cumplido las previsiones. En perdiz y conejo se ha conseguido alguna captura, aunque esté más flojo que la temporada pasada, mientras que la liebre, en algunas comarcas como Tierra de Campos o el sur del Duero está bajo mínimos, afectada por venenos contra el topillo y tularemia. Muchos cotos de La Guareña ni han abierto aún.

El presidente de la Asociación de Cazadores de Toro, la mayor de la provincia, Luis Martínez Lorenzo hablaba de un primer día de caza «flojo. Y la liebre muy mal, no la tiramos pero es que no hemos visto ni una. Hemos prohibido cogerlas, pero es que no hemos visto ni rastro de ellas. Te mueves de aquí para allá y cero. Creo que les ha afectado tanto el veneno contra los topillos como la tularemia». En perdiz no es un año muy bueno, «más bien tirando a flojo, pero pasable. Tampoco hay mucho conejo, aunque sí hemos cazado alguno. Hemos matado uno con peste, toda la caza se está poniendo muy mal». El coto toresano cerró a las dos de la tarde la jornada, con el fin de «limitar un poco el horario y cuidar la caza». Eso sí, la presencia de cazadores en el campo ha sido grande. «Todo el mundo ha sacado el recibo».

El presidente de la Asociación de Galgo Español, Lorenzo Masero, hablaba directamente de «desastre» en relación a las liebres y pide a la Junta la adopción de medidas urgentes «porque si no lo veo mal en los próximos cinco o seis años». Pedirá repoblaciones en la reunión del próximo 3 de noviembre con el director general.

Tomás Yanes, veterinario y cazador practicó ayer su deporte favorito en la zona de la sierra de Carpurias, en el norte de la provincia. «La perdiz aquí ha estado regular tirando hacia abajo». Con respecto a la liebre «con un poco de suerte va a haber producción, aunque un poco retardada. Se ve liebre pequeña. Está mejor que el año pasado». Se mostraba optimista también con el conejo «está muy bonito, campero» y se producen capturas, aunque seguramente le haya afectado la enfermedad de la mixomatosis. La torcaz, paloma y el resto de especies parecen tener también un buen número de ejemplares. En resumen, para Yanes y en la zona mencionada, se presume «una campaña aceptable, aunque no para tirar cohetes».

El veterinario aprovecha el inicio de la temporada para pedir de nuevo una gestión adecuada de la caza: «Hay que cuidarla mucho y respetarla». No entra Yanes a valorar las razones de la ausencia de liebres, asunto que requeriría un estudio muy serio, pero cree que han podido influir muchos factores, desde los venenos del topillo, el uso de otros productos químicos en la agricultura o la tularemia, pasando por la presión de los cazadores. Eso sí, considera que una vez conocidas las causas «tendría que haber una manifestación más clara, más dura y más crítica de los damnificados. Hay que mojarse, y si se cree que la culpa ha sido del veneno del topillo o la tularemia, decir claramente a la Administración no vamos a cazar. Si el primer día de caza no hay y encima se caza el crimen es superior».

Fuente: http://www.laopiniondezamora.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008102700_2_310448__Zamora-mitad-cotos-caza-provincia-pueden-desaparecer-negarles-seguros
Fecha: 27.10.08

No hay comentarios: