lunes, 27 de octubre de 2008

Un centenar de instantáneas premiadas en el Wildlife Photographer conviven en la Casa de la Dehesa


Vitoria.- Los amantes de la naturaleza tienen una cita en la Casa de la Dehesa de Olarizu. Hasta el próximo día 9 de noviembre, aquellos que visiten su sala de exposiciones podrán disfrutar de las instantáneas premiadas y de las menciones especiales que se otorgan en el concurso anual Wildlife Photographer of the Year, organizado por el Museo de Historia Natural y la BBC Willife Magazine, que desde su nacimiento en 1964 es el mayor y más prestigioso concurso de fotografía de naturaleza que existe en todo el mundo.

Después de haber recorrido diferentes ciudades nacionales e internacionales, Fotógrafos de la naturaleza se ha instalado en la capital alavesa para exhibir 104 imágenes de gran belleza, que reúne espectaculares imágenes en color y en blanco y negro de fauna, de paisajes e incluso de la propia naturaleza del ser humano.

La creatividad fotográfica se ha mezclado, en ocasiones, con la casualidad y de esa fusión han surgido instantáneas tan interesantes y peculiares como la de un pingüino en una tormenta de arena en medio de las Maldivas o la imagen que Jeff Yonover capturó justo en el momento en que un elefante sumergía su cabeza bajo el agua para ver que sucedía, mientras mantenía la trompa en la superficie para poder respirar.

El viaje por la naturaleza traslada al visitante al magnífico mundo submarino y también le descubre momentos de diversas especies como la mirada de búho chico, el vuelo de un murciélago pescador, los dientes de la foca leopardo o el instante más tranquilo de la poderosa cabra montesa de las Rocosas.

Las cámaras de distintos fotógrafos han sido testigos de otros regalos que ofrece la naturaleza como la erupción nocturna del géiser Old Faithful en el Parque Nacional de Yellowstone, el amanecer en el Kilavea, o la imagen de un hayedo tenebroso.
Además, entre todas ellas se pueden contemplar algunas de las instantáneas del ganador Bencé Màté como el ataque de una lechuza gavilana o la imagen de espátulas electrificadas.

No obstante, a pesar del resultado final, en algunos casos el proceso comenzó con alguna que otra frustración. Así, la primera imagen con la que se topó Werner Van Steen al aterrizar en la tierra del Kokerboom le pareció tan sombría que pensó en tomar el vuelo de regreso a casa, pero todo cambio con la llegada de la puesta de sol permitiéndole capturar un instante maravilloso del bosque en el que se encuentra un árbol de una altura considerable.

Cambio climático

Y aquí también hay hueco para aquellas fotos que encierran un claro mensaje. Es el caso de la de Arne Naevra (premio Planeta Tierra) que muestra cómo el cambio climático y el deshielo afectan al Ártico con una fotografía en la que puede verse a un oso polar subido a un pequeño trozo de hielo. En esta línea se encuentra también la de Norbert Rosing, que después de 20 años buscando osos en la bahía del Hudson pudo captar una hermosa escena de tres osos polares, en la que el hielo está rompiéndose. Aquí, el calentamiento global es el que amenaza.

Visitas

La muestra se puede visitar desde el martes hasta el viernes de 17.00 a 20.00 y los fines de semana también por las mañanas de 11.00 a 14.00 horas.

Se trata de una exposición que no pueden dejar de visitar los apasionados de la naturaleza y la fotografía, pero que tampoco dejará indiferente al resto de ciudadanos y visitantes.

Fuente: http://www.diariovasco.com/20081026/alto-deba/centenar-instantaneas-premiadas-wildlife-20081026.html
Fecha: 26.10.08

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