lunes, 3 de noviembre de 2008

La guerra toma el último refugio de los gorilas

Los guardas forestales del Parque Nacional de Virunga, en la República Democrática del Congo, narran en su blog la situación extrema de la reserva, ocupada por los rebeldes

Innocent Mburanumwe escribe un post en su blog. Acaba de visitar a su familia en Rutshuru, en la región oriental de la República Democrática del Congo. La semana pasada, cinco personas atacaron la casa de sus padres y clavaron una bayoneta en la frente de su madre. Él tiene suerte, porque está vivo. Una veintena de sus colegas ha desaparecido. Mburanumwe trabaja como guarda forestal en el Parque Nacional de Virunga, hogar de 200 de los últimos 700 gorilas de montaña que quedan en el mundo.

Hace una semana, las tropas rebeldes del general Laurent Nkunda tomaron la oficina central del parque tras horas de combate con el Ejército congoleño. Ante la llegada de los rebeldes, los agentes forestales –habituados a enfrentarse a cazadores furtivos, no a soldados– escondieron sus fusiles AK-47, recuperaron su indumentaria de civiles y huyeron al bosque. La historia de su escapada está contada minuto a minuto en el blog de gorilla.cd , la página web oficial del Parque Nacional de Virunga.

La bitácora, concebida hace un año para detallar las labores de conservación de los gorilas de montaña, se ha convertido en una herramienta esencial para salvar a los guardas y a sus familias. El director del parque, el antropólogo belga Emmanuel de Merode, ha hecho un dramático llamamiento a los internautas para recaudar 70.000 euros antes del 25 de noviembre. Según sus cálculos, precisan esta cantidad para cubrir, durante dos meses, las necesidades de los agentes y sus familiares, hacinados en un improvisado campo de refugiados en Goma.

La situación es insostenible. A los pies de los volcanes Mikeno y Karisimbi, en cuyas faldas habitan los gorilas de montaña, el campamento acogía hace apenas unos días a 600 personas. Hoy son 900, y el agua potable se acaba. Ya ha habido una decena de casos de cólera.

“Nos tenemos que ocupar nosotros mismos de las familias de los rangers, porque las organizaciones humanitarias están desbordadas”, explica en conversación telefónica desde Goma el director del parque. “Gracias al blog, hemos conseguido recaudar unos 20.000 euros, y con eso alimentamos a los refugiados”, añade.

De Merode habla con un hilo de voz. En el último decenio, más de 120 agentes de Virunga han muerto mientras protegían la fauna del parque. Ahora, una veintena de sus hombres vaga por un terreno volcánico, sin agua ni alimentos, y rodeados por grupos armados e imprevisibles.

El miércoles, el general rebelde declaró un alto el fuego, pero el país sigue sumido en el caos. La última ofensiva de las tropas de Nkunda, un militar tutsi congoleño que acusa al Ejército de Congo de participar en el genocidio de Ruanda en 1994, ha generado más de 30.000 desplazados. El director del parque reconoce que en este contexto crítico es muy difícil pensar en la conservación de los gorilas. “Pero lo hacemos, porque es nuestro trabajo, para eso estamos aquí”, asume.

Su trabajo recuerda al de Francisco Javier Sánchez Cantón, al frente del Museo del Prado cuando estalló la Guerra Civil española. Sánchez Cantón rescató las mejores obras ante el asedio que vivía Madrid. Y a De Merode le ha tocado hacer lo mismo con los gorilas de montaña. Sabe que tiene en sus manos un tesoro único.

El Parque Nacional de Virunga, fundado en 1925, es el parque nacional más antiguo de África. Sus 800.000 hectáreas contienen la mayor diversidad de hábitats del continente: estepas, sabanas, planicies volcánicas, cumbres nevadas, ciénagas. Y por este mosaico de paisajes pululan 200 especies de mamíferos, 700 de aves y 100 de reptiles. El parque, además, acoge a 22 especies de primates, incluidos los gorilas de montaña, en grave peligro de extinción. De los 700 que quedan en el planeta, unos 380 viven en la región volcánica de Virunga, compartida por la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda.

Patrimonio en peligro

Toda esta biodiversidad se ha desmoronado en los últimos tres decenios, empujada por años de dictadura, colapso económico y conflictos armados. Aproximadamente dos millones de refugiados han encontrado un nuevo hogar en la provincia de Kivu Norte, donde se sitúa el parque. Esta presión demográfica ha mordisqueado los límites de la reserva, multiplicando la caza furtiva, las talas indiscriminadas y la sobreexplotación de los ríos, en los que viven 20.000 hipopótamos. En 1994, la UNESCO decidió incluir a Virunga en su lista de Patrimonio Mundial en Peligro.

En este sentido, De Merode cree que, de alguna manera, su bitácora ha servido para hacer justicia: “A los guardas les encanta el blog, porque antes estaban aislados. Nadie sabía que existían, a pesar de que muchos de ellos han dado su vida por un patrimonio mundial”.

La portavoz del parque, Samantha Newport, subraya la importancia de no abandonar los programas de conservación. Uno de ellos intenta concienciar a la población para que sustituya la leña por briquetas, una especie de ladrillos formados por un conglomerado de hojas, con el objetivo de detener la brutal deforestación del parque.

Newport, que ha cruzado en los últimos días la frontera con Ruanda para huir de las escaramuzas, cree que gorilla.cd es un homenaje a los valientes agentes forestales, “que, sin las donaciones, sólo recibirían cinco dólares al mes del Gobierno”. Sin embargo, admite, se enfrentan a un obstáculo inesperado para recaudar los 70.000 euros. El dominio congoleño (.cd) repele a algunos buscadores, que lo identifican como peligroso. “Es increíble”, se lamenta Newport.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/170296/guerra/toma/ultimo/refugio/gorilas
Fecha: 02.11.08

Visita la web oficial del Parque Nacional Virunga: http://gorilla.cd/

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