domingo, 16 de noviembre de 2008

La osa Villarina, por fin liberada en Somiedo

Villarina sigue en la zona donde fue soltada y come bien, pero no ha encontrado a su madre

Imagen de Villarina cuando fue liberada

El mal tiempo y la disminución de las horas de luz reducen las posibilidades de supervivencia de la osezna. El Fapas advierte de que ningún esbardo que ha pasado un tiempo cautivo ha sido admitido de nuevo por su familia.

«Villarina» aún no se ha reunido con su madre y sus hermanos. La osezna, que fue liberada el pasado martes a mediodía en los montes del parque natural de Somiedo, continúa en pleno proceso de adaptación a la vida en libertad y, de momento, evoluciona con normalidad. El animal continúa en la zona donde se realizó la suelta y come bien.

Por ahora, no se ha producido el reagrupamiento familiar que pondría la guinda al proceso de adaptación del animal a la naturaleza. Los expertos de la Consejería de Medio Ambiente y de las fundaciones colaboradoras soltaron a «Villarina» en un área en la que fue localizada la madre del esbardo, junto con otros dos cachorros que, supuestamente, son los hermanos de camada de la osezna. Los responsables del proyecto para la reintroducción de la osa en su medio natural confían en que los cuatro animales acaben encontrándose en el monte y, quizá, de esta manera «Villarina» pueda ser aceptada de nuevo en el seno familiar.

No obstante, el Fondo Asturiano para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) señala que no existen precedentes de oseznos liberados después de estar un tiempo en cautividad que hayan sido aceptados de nuevo por su madre. En cambio, es un «hecho contrastado» la adopción de oseznos huérfanos por parte de otras osas.

En todo caso, y a la espera de la evolución del animal en las próximas semanas, los expertos ya consideran un éxito el dispositivo puesto en marcha para recuperar y devolver a «Villarina» a su medio natural.

El Fapas ha expresado su satisfacción por el «nivel más alto de esfuerzo y colaboración entre la Administración regional y las organizaciones no gubernamentales», que, durante más de veinte años, han dedicado esfuerzos a conseguir que los osos pardos sigan poblando la cordillera Cantábrica.

«Los programas de control y seguimiento de la población osera están permitiendo tener un amplio grado de información sobre el número de ejemplares que ocupan cada territorio, sobre cómo se mueven y en qué condiciones se encuentran», subraya el Fapas.

«Villarina» estará estrechamente vigilada por los responsables de su reintroducción en el medio natural, por si fuera necesario intervenir. La osa lleva adosado a su cuerpo un radiomarcador que permitirá a los expertos determinar dónde se encuentra y en qué condiciones.

La decisión de reincorporar al esbardo a su medio natural no ha sido fácil. Algunos grupos ecologistas han expresado su temor de que se haya hecho demasiado tarde. El mal tiempo y la disminución de las horas de luz hacen que las posibilidades de éxito se reduzcan, si bien la abundancia de comida en el monte y el buen apetito de «Villarina» invitan, por otra parte, al optimismo a los responsables del operativo.

El propio Principado advierte de los problemas de este plan y admite que «la supervivencia no está ni mucho menos garantizada». A este respecto, ha reclamado la colaboración de todos los ciudadanos para que la osa no sea molestada y pueda culminar con éxito su vuelta a la vida en libertad.

El animal pesa actualmente 28 kilos, un peso suficiente, según los expertos, para que pueda afrontar con más garantías el invierno. Además, todo está dispuesto para el caso en que la osa necesite alimentación suplementaria.

Todos los ojos seguirán puestos en el esbardo, que se ha convertido en uno de los símbolos de la recuperación de la especie en Asturias, después del precedente de «Paca» y «Tola», que nunca llegaron a recuperar la libertad.

1. En la cuneta

La historia de «Villarina» empezó a finales de junio en una cuneta de Somiedo. Una pareja de turistas madrileños encontró al cachorro de oso al pie de la carretera, mojado y malherido. Al principio pensaron que era un perro, pero luego constataron con gran sorpresa que se trataba de un esbardo. La cogieron y se la llevaron en el coche para entregársela a las autoridades. Desde entonces, la pareja ha seguido interesándose por el estado del animal.

2. En la clínica veterinaria

Tras ser entregada a las autoridades, «Villarina» fue atendida de sus heridas en primera instancia en una clínica veterinaria ovetense. Allí constataron que la osa estaba gravemente herida, con un fuerte golpe en la cabeza y problemas de equilibrio y visión en un ojo. El proceso de recuperación se completó en el parque de la naturaleza de Cabárceno, en Cantabria.

3. En Redes

«Villarina» regresó a Asturias desde Cabárceno pocas semanas después de su traslado a Cantabria. La osa pasó a residir entonces en el centro de cría del urogallo de Sobrescobio, en el parque natural de Redes. Fue instalada en un espacio cercado de 90 metros cuadrados, donde acostumbró a echarse reparadoras siestas, ganó peso de manera visible y se acostumbró a jugar con un oso de peluche. Durante su estancia en Redes desaparecieron todas las secuelas físicas que arrastraba y se puso especial cuidado en que no se acostumbrara a la presencia de humanos.

4. De nuevo libre

La última etapa en el periplo de «Villarina» la ha llevado de vuelta a su hogar. La osa fue devuelta el martes a mediodía al lugar en el que nació, en Somiedo, y donde se han localizado su madre y sus dos hermanos. La osezna lleva un crotal en una oreja y un radiomarcador en el lomo, para tenerla controlada y poder intervenir en el caso de que tenga dificultades. Por ahora, come bien y se mueve por la zona en la que fue liberada.

Por Luján Palacios

Fuente: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008111300_41_695805__Occidente-Villarina-sigue-zona-donde-soltada-come-bien-pero-encontrado-madre
Fecha: 12.11.08

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