martes, 2 de diciembre de 2008

Aumenta el gusto por peleas de perros entre jóvenes de Harris (Texas)

Las autoridades alegan que han lanzado una campaña contra esta actividad ilegal

Se remontan a la época medieval, pero las ilegales y sangrientas peleas de perros están incrementando su popularidad entre los jóvenes del Condado de Harris, según un fiscal.

Aunque recientemente se acabó con una gran red de peleas de perros, el interés por esta antigua tradición ha aumentado entre los jóvenes del condado, en especial en zonas donde viven personas de bajos ingresos, según la fiscal asistente de distrito, Belinda Smith.

"Creo que es un fenómeno en aumento", expresó Smith, quien ha enjuiciado todos los casos de crueldad animal en el Condado de Harris. "Cuando comencé hace 12 años, no era un problema".

El mes pasado fueron sentenciados 50 adultos como resultado de una operación encubierta en una red que solía planear entre seis y ocho peleas a la semana. Sin embargo, este delito se detecta con más frecuencia entre adolescentes o adultos jóvenes, quienes se involucran espontáneamente en esta actividad, a la que ellos llaman bumping, en parques, zonas cercanas a las escuelas o rincones callejeros, informó Smith.

El principal veterinario de la Sociedad Humana de Houston también señaló el interés de la juventud en estas peleas. "En los últimos seis años, he visto un aumento constante", dijo Timothy W. Harkness. "El Condado de Harris se ha percatado de que hay un problema y se prepara para hacer algo".

Para combatir este aumento, las autoridades condales se reunirán en enero para lanzar una campaña para acabar con las peleas de perros.

Dicha iniciativa, que durará todo un mes y reflejan un esfuerzo similar realizado en Chicago, exhortará a la población para que los residentes hagan llamadas anónimas y reporten peleas de perros al teléfono de la organización Crime Stoppers. Asimismo, se desplegará una fuerza de trabajo para investigar todas las denuncias. Crime Stoppers también pondrá pancartas y carteles contra este delito en todo el condado. "Creo que será muy eficaz", dijo Smith, refiriéndose a la campaña.

¿Por qué lo hacen?

El interés por esta actividad sangrienta no es exclusivo de los jóvenes de Houston. Un informe publicado este año por la Universidad de Chicago indicó que niños de hasta 9 años han participado en las peleas de perros en esa ciudad.

La investigación de la universidad indica que las peleas de perros se utilizaron para "resolver conflictos entre pandillas y como una forma de recaudar dinero, algo que puede llegar a cientos de dólares.

"Atrae a niños (de 9 a 12 años) que desean demostrar que son 'tipos duros' para emular con sus hermanos mayores o con hombres en las calles, y también para combatir el aburrimiento y posiblemente la pobreza", añade el informe.

Otro estudio realizado en 2004 por la Sociedad contra la Crueldad, halló que casi un tercio de los 101 niños de octavo grado de una escuela de Chicago, que participaron en la investigación, presenciaron al menos una pelea de perros.

Smith atribuye el aumento de la popularidad de estas peleas a que las mismas han sido glorificadas en vídeos musicales de cantantes de música rap y hip-hop. Por su parte, Harkness indicó que estas peleas también sirven para ganar dinero de manera rápida.

Informes

Estos delitos suelen ser reportados por ancianos a quienes les intimidan las peleas de perros, según Smith. En general, los dueños de los animales y los espectadores son del sexo masculino, según autoridades.

"Acres Homes es una cuna para peleas de perros", dijo Smith. "Cuney Homes (cerca de la Universidad del Sur de Texas) también es un nicho para dichas peleas. Hemos obtenido informes de zonas donde viven personas de bajos ingresos".

Una persona acusada de echar a un animal a pelear con otro, o de operar un centro de peleas de perros, puede encarar hasta dos años de cárcel y una multa de 10,000 dólares. Los acusados como espectadores pueden pasar un año en prisión o ser multados por 4,000 dólares.

"Quiero que esto se sepa, en especial entre los estudiantes de familias de bajos ingresos. Las peleas de perros constituyen un delito", afirmó Smith. "Quiero que los jóvenes en escuelas secundarias sepan eso".

La gente suele creer que las peleas de perros son ilegales por las apuestas que se hacen en ellas, pero eso es un error, según Smith. Quien haga que un perro pelee con otro, por cualquier razón, o quien se ponga a observar esa pelea, puede ser enjuiciado, agregó la experta.

Y las consecuencias para los animales también son negativas. Los 187 perros confiscados durante la operación que condujo a acusaciones masivas el mes pasado fueron sacrificados debido a su agresividad, informó Smith.

Muchos de esos perros estaban con hambre e incluso algunos habían sido confinados a barriles hasta que fueron confiscados el 14 de noviembre en los condados de Harris, Montgomery y Tyler.

Los perros que pelean suelen terminar sus vidas de manera trágica. Los que quedan muy heridos o no se recuperan con facilidad para seguir peleando, reciben un disparo letal, explicó Smith, quien recordó el caso de un individuo que ahogaba a sus perros sumergiendo la jaula donde los tenía en una piscina.

La comunidad también sufre con la proliferación de estas peleas sangrientas, según Smith, ya que el crimen va de la mano del juego, las drogas y las armas ilegales.

Las señales de que peleas de perros pueden estar ocurriendo incluyen la entrada y salida de personas con perros en horarios inusuales de la noche, gente que conduce a un perro hacia un granero detrás de una vivienda o a otro lugar apartado, así como animales visiblemente heridos, cicatrices en el hocico, orejas desgarradas, lesiones en la cabeza, el cuello o las patas, indicó Harkness.

"Estos animales sufren mucho", añadió. "Llega un momento en que la muerte puede resultar un regalo".

Fuente: http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/top/6141373.html
Fecha: 01.12.08

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