martes, 23 de diciembre de 2008

«Lo esperaré hasta que aparezca, él no me abandonaría»


Un hijo de emigrantes gallegos lleva ya cuatro días buscando a su perro en Barajas

«Voy a esperarlo hasta que aparezca. Si no, ¿qué voy a hacer?, ¿dejarlo aquí tirado? Es mi amigo y no lo puedo abandonar. Él no lo haría». Son palabras de Manuel García Coego, un hombre de 46 años nacido en Venezuela, de padres emigrantes gallegos, que lleva cuatro días subsistiendo en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas en busca de Trus, su perro de dos años de raza beagle que se escapó cuando empleados de Iberia lo trasladaban del vuelo procedente de La Palma al de Santiago de Compostela, el pasado día 12.

Este obrero de la construcción inactivo arribó a la capital gallega sin los dos canes que le acompañaban en su viaje. «Me dijeron que volviera al día siguiente porque había habido un problema en Barajas. Así lo hice, pero solo me dieron a Kia, la hembra. Trus no apareció, porque según me explicó un empleado, en el traslado la jaula en la que viajaban se desarmó y los dos perros se escaparon. Al parecer, los operarios solo pudieron recuperar a la hembra», afirma compungido.

El pasado jueves decidió viajar a Barajas para buscar él directamente a su mascota, cosa que hizo durante esa noche. Al día siguiente, la compañía Iberia le puso un vehículo y un par de empleados a su disposición para indagar por el interior del aeropuerto. Pero el esfuerzo fue infructuoso.

Muchos nervios

«Hacía mucho frío, y cuando llevábamos por la noche 40 minutos, el empleado de Iberia me dijo que se acababa la búsqueda. Los dos nos pusimos muy nerviosos. Yo intenté seguir buscando, pero los agentes de seguridad me echaron y me quitaron la acreditación que tenía para estar en esa zona restringida», explica con acento gallego este hombre que viajaba a la que siente como su tierra para visitar a su hermano y otros familiares que residen en Monterroso.

Desde ese momento, se mueve por la terminal 4 envuelto en carteles en los que reivindica su derecho a que le ayuden a buscar a su amigo perdido. Con pelo revuelto, barba de varios días y cierto aire desastrado por no haber podido ni ducharse, recorre los espacios del aeropuerto y alrededores. De hecho, el sábado recibió una llamada de un vecino que le aseguraba que, cuando montaba en bicicleta en las proximidades del cementerio de Barajas, había visto a su can. Esa misma noche y la madrugada de ayer recorrió la zona sin el resultado esperado.

«La gente se porta conmigo de maravilla. Me invitan a tomar lo que necesite y me animan a seguir buscando para que no olvide a mi perro. Iberia ha hecho algo mal, ha cometido algún fallo, y solo les pido que me sigan ayudando a encontrar a Trus porque tiene que estar por aquí. Cuanto más tardemos en hallarlo más peligro hay de que le pase algo malo», indica García Coego, ronco de reclamar a gritos a su querido acompañante por si le oye y le reconoce.

Al hacerse público su caso, vecinos y personas que trabajan en el aeropuerto se han puesto en contacto con él para comunicarle que han visto a su perro, de color blanco y negro, de estatura media, orejas grandes y sin chip identificador, por la zona. Es más, miembros de la oenegé Amnistía Animal están echando una mano a a este parado, que lleva siete años viviendo en una casita de la localidad de La Palma, para que recupere a su mascota. «Espero encontrarlo con la cooperación de todos. Si ya ha sido visto por varias personas sé que está por la zona y tengo que dar con él», insiste esperanzado.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2008/12/22/0003_7416442.htm
http://www.elpais.com/articulo/madrid/puedo/abandonar/Trus/companero/elpepiespmad/20081221elpmad_4/Tes
Fecha: 21.12.08

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