domingo, 20 de enero de 2008

DE PERROS QUE SABEN QUE SUS AMOS ESTÁN DE CAMINO DE CASA, de Rupert Sheldrake


El título completo es: "De perros que saben que sus amos están de camino a casa y otras facultades inexplicadas de los animales"

Autor: Rupert SHELDRAKE
EDICIONES PAIDOS IBERICA, S.A.
ISBN: 9788449319792


Perros que saben cuándo sus amos están de regreso al hogar, gatos que responden al teléfono cuando llama una persona a la que están muy unidos, caballos que pueden encontrar el camino a su casa en un terreno desconocido, animales que anticipan terremotos u otras catástrofes: he aquí algunos aspectos del comportamiento animal que sugieren la existencia de formas de percepción que van más allá de cualquier capacidad racional. Rupert Sheldrake, uno de los científicos más innovadores de la actualidad, explora las diversas maneras en que nuestros animales de compañía nos pueden ense-ñar a cuestionar los límites del pensamiento científico convencional. Gran parte de lo que hoy nos parece sorprendente empezará a resultar normal cuando ampliamos nuestra idea acerca de lo que es la normalidad. Este libro se centra en tres tipos de perceptividad --la telepatía, el sentido de la orientación y las premoniciones-- y demuestra cómo ciertos poderes parapsicológicos humanos, ese «sexto sentido» del que se habla a veces, parecen más naturales cuando se los considera a la luz del comportamiento animal.

Muy interesante!

MARLEY Y YO, de John Grogan

Autor: John GROGAN
CIRCE EDICIONES SA
350 pags
ISBN: 9788477652496
Marley -un juguetón cachorro de labrador- llegó al hogar de los Grogan cuando éstos eran una pareja de recién casados. Al tiempo que crecía hasta volverse un musculoso adulto de casi cincuenta kilos, también los acompañó en la evolución de la propia vida familiar: un embarazo frustrado, tres hijos, dos traslados de dominilio, cambios laborales... Y aunque no era fácil copnvivir con un animal activo, optimista y leal, pero también un verdadero huracán destructor, Marley llegó a convertirse en un elemento crucial de la familia.

Os lo recomiendo, es un libro buenísimo, te ries mucho y lloras también. Es enternecedor.

TOMBUCTÚ, de Paul Auster

Autor: Paul AUSTER
Editorial: ANAGRAMA S.A. (España)
ISBN:84-339-6745-2
171 páginas

Míster Bones es un perro de raza indefinida, pero de una inteligencia muy precisa. No habla inglés, quizá porque se lo impide la forma de sus fauces, pero tantos años escuchando el incesante torrente verbal de su amo han hecho que lo comprenda a la perfección, y que pueda pensar e interpretar el mundo con una sensibilidad muy canina y una sintaxis muy humana. Porque Míster Bones tiene siete años y ha vivido desde que era un cachorro con William Gurevitch, más conocido como Willy Christmas desde que Santa Claus le habló desde el televisor, provocando en él una auténtica experiencia mística. Willy es un vagabundo, un poeta errante, un excéntrico superviviente de las revoluciones de los sesenta. En un principio, se asoció con Míster Bones en busca de protección, porque la vida en las calles es muy dura, pero lo que podría haber sido una mera alianza de conveniencia se convirtió en algo mucho más intenso, un mutuo descubrimiento (Willy hasta llegó a crear una sinfonía de olores, una obra de arte canino para deleitar a Míster Bones), un amor sin condiciones. Juntos han recorrido América, han sobrevivido a duros inviernos en Brooklyn y han vuelto a salir a la carretera con la llegada del buen tiempo. Y ahora están en Baltimore, viviendo la que quizá sea su última aventura en común: desde hace días Willy presiente que está llegando al final del camino, y antes de dirigirse a ese otro mundo que él y Míster Bones llaman Tombuctú quiere encontrar a Bea Swanson, la profesora del instituto que le abrió las altas puertas de la poesía, para confiarle lo único que le importa en la vida, sus setenta y cuatro cuadernos de poemas y el leal, inteligente, notable Míster Bones...

EL PERRO COJO, de Manuel Benítez Carrasco

Con una pata colgando,
despojo de una pedrada
pasó el perro por mi lado,
un perro de pobre casta

Uno de esos callejeros,
pobres de sangre y estampa
Nacen en cualquier rincón,
de perras tristes y flacas
destinados a comer
basuras de plaza en plaza

Cuando pequeños, qué finos
y ágiles son en la infancia
baloncitos de peluche,
tibios borlones de lana
los miman, los acurrucan,
los sacan al sol, les cantan

Cuando mayores, al tiempo
que ven que se fue la gracia
los dejan a su ventura,
mendigos de casa en casa
sus hambres por los rincones
y su sed sobre las charcas

Qué tristes ojos que tienen,
que recóndita mirada
como si en ella pusieran
su dolor a media asta

Y se mueren de tristeza
a la sombra de una tapia
si es que un lazo no les da
una muerte anticipada

Yo le llamo: psss, psss, psss.
Todo orejas asustadas
todo hociquito curioso,
todo sed, hambre y nostalgia
el perro escucha mi voz,
olfatea mis palabras
como esperando o temiendo
pan, caricias... o pedradas
no en vano lleva marcado
un mal recuerdo en su pata

Lo vuelvo a llamar: psss, psss.
Dócil a medias avanza
moviendo el rabo con miedo
y las orejitas gachas

Chasco los dedos; le digo:
"Ven aquí, no te hago nada
vamos, vamos, ven aquí"
Y adiós la desconfianza

Que ya se tiende a mis pies,
a tiernos aullidos habla
ladra para hablar más fuerte,
salta, gira; gira, salta
llora, ríe; ríe, llora;
lengua, orejas, ojos, patas
y el rabo es un incansable
abanico de palabras

Es su alegría tan grande
que más que hablarme, me canta
"¿Qué piedra te dejó cojo?
Sí, sí, sí, malhaya"

El perro me entiende; sabe
que maldigo la pedrada
aquella pedrada dura
que le destrozó la pata
y él, con el rabo, me dice
que me agradece la lástima

Pero tú no te preocupes,
ya no ha de faltarte nada
Yo también soy callejero,
aunque de distintas plazas
y a patita coja y triste
voy de jornada en jornada

Las piedras que me tiraron
me dejaron coja el alma.
Entre basuras de tierra
tengo mi pan y mi almohada

Vamos, pues, perrito mío,
vamos, anda que te anda
con nuestra cojera a cuestas,
con nuestra tristeza en andas
yo por mis calles oscuras,
tú por tus calles calladas
tú la pedrada en el cuerpo,
yo la pedrada en el alma
y cuando mueras, amigo,
yo te enterraré en mi casa
bajo un letrero: "Aquí yace
un amigo de mi infancia"

Y en el cielo de los perros,
pan tierno y carne mechada
te regalará San Roque
una muleta de plata

Compañeros, si los hay,
amigos donde los haya
mi perro y yo por la vida:
pan pobre, rica compaña

Era joven y era viejo;
por más que yo lo cuidaba
el tiempo malo pasado
lo dejó medio sin alma

Y fueron muchas las hambres,
mucho peso en sus tres patas
y una mañana, en el huerto,
debajo de mi ventana
lo encontré tendido, frío,
como una piedra mojada
un duro musgo de pelo,
con el rocío brillaba.

Ya estaba mi pobre perro
muerto de las cuatro patas
Hacia el cielo de los perros
se fue, anda que te anda
las orejas de relente
y el hociquillo de escarcha.
Portero y dueño del cielo
San Roque en la puerta estaba:
ortopédico de mimos,
cirujano de palabras
bien surtido de intercambios
con que curar viejas taras

"Para ti... un rabo de oro;
para ti... un ojo de ámbar
tú... tus orejas de nieve;
tú... tus colmillos de escarcha
Y tú, (mi perro reía),
tú... tu muleta de plata"

Ahora ya sé por qué está
la noche agujereada:
¿Estrellas... luceros...? No,
es mi perro cuando anda...
con la muleta va haciendo
agujeritos de plata.


Manuel Benítez Carrasco (1922-1999 )


La perrita de la foto se llama PRUNA y está en adopción. Su dueño, tras tenerla para cazar, le amputó la pata atrapada en un cepo con una tijera de podar. Ya se ha recuperado de la operación de columna...porque tras amputarle la pata, la tiró a la carreterá y fué atropellada. Ya anda. Lo único que necesita ahora es una familia que la apoye, que la quiera, que la acepte, porque ella nos ha perdonado y se lo merece, porque a ella no le molestan sus tres patitas, no tiene complejos, no tiene rencor...

Para adoptarla ponte en contacto con El Refugio Escuela (http://www.elrefugioescuela.com/) También puedes verla en el vídeo.

Hay muchos animales discapacitados que necesitan un hogar, casi más que los demás. Si quieres darle una oportunidad a alguno, entra en El Club de Kat, todos te están esperando (http://groups.msn.com/ElClubdeKat/)




ODA AL GATO, de Pablo Neruda

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.


El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

Pablo Neruda (1904-1973)