domingo, 2 de marzo de 2008

"Por qué los perros sonríen y los chimpancés lloran" o la maravilla de la Vida Animal

Con el título de "Por qué los perros sonríen y los chimpancés lloran", National Geographic publica en febrero en su web (http://www.nationalgeographic.es/) un maravilloso documental sobre la Vida Emocional de los Animales. Es precioso!!!

El documental dura unos 45 minutos, partidos en cuatro capítulos: Los animales también sienten, Amor Animal, La sonrisa de los perros y Juegos Animales.

Así nos lo describen:

En los rostros de la naturaleza vemos alegrías y penas... ¿Podemos creer lo que vemos? Esta es la interesante pregunta que pone en marcha un intento de comprender la vida emocional de los animales.

'Por qué los perros sonríen y los chimpancés lloran' hace un seguimiento de la evolución de las emociones. ¿Para qué sirven? ¿Cuáles fueron las primeras emociones? ¿Tienen los animales un repertorio emocional complejo? ¿Pueden sentir pena? ¿Alegría? ¿Empatía?

Este documental, con una mezcla de ciencia y anécdotas, argumenta de forma muy convincente que las emociones se han desarrollado como una herramienta básica para la supervivencia. El programa presenta un espejo único que refleja la génesis de nuestras propias emociones. No te pierdas el especial: 'Te enamorarás de ellos' »

http://www.nationalgeographic.es/articulo/micrositefeb_teenamorarasdeellos.htm

Ecologistas en Acción pone en marcha el Registro de No Cazadores

A través del blog de César Javier Palacios La Crónica Verde, me entero que Ecologistas en Acción ha tomado la iniciativa de crear un Registro de No Cazadores, al cual os animo a suscribiros.

El enlace para hacerlo es este: http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article5953

Copio artículo de la web de Ecologistas en Acción (www.ecologistasenaccion.org):


POR LOS DERECHOS DE LOS NO CAZADORES

La caza genera agresiones a la naturaleza, viene dando lugar a numerosos conflictos sociales y resulta éticamente reprobable pues se desarrolla fundamentalmente con fines económicos o lúdicos.

En España, la caza provoca cada año la muerte de 50 millones de animales, utilizando para ello más del 95% del territorio. Envenena el medio ambiente y, en particular, a la avifauna con el vertido de unas 6.000 toneladas de perdigones de plomo. Pone puertas al campo mediante la colocación de cancelas y el levantamiento de miles de kilómetros de vallados cinegéticos. Provoca la desaparición de la fauna silvestre autóctona mediante sueltas incontroladas y, sobre todo, a través del uso todavía muy extendido de venenos, lazos, y cepos para acabar con los depredadores. Da lugar al maltrato animal, no sólo de las víctimas de la caza, sino también de los perros que se emplean en rehalas y cacerías.

La defensa de los no cazadores

En contraste con una actividad tan agresiva como la caza, cada día son más numerosas las personas que usan el medio natural de forma pacífica y respetuosa. Diversificándose las actividades ligadas al disfrute de la naturaleza y generando una creciente renta económica en el medio rural. Este es el caso del senderismo, la bicicleta de montaña, las rutas a caballo, el montañismo, el piragüismo, la observación de aves y un largo etcétera.

Pero la intensificación creciente de la caza y la falta de una regulación y control acorde a los tiempos que vivimos altera, cuando no impide, que se lleven a cabo estas actividades en condiciones de seguridad y tranquilidad.

La caza condiciona el paso de las personas y aleja el contacto con las especies animales, limitando múltiples actividades que sí son ambientalmente responsables.

A pesar de todo lo anterior y de manera incomprensible, un millón de cazadores, que supone menos del 4% de la población española, ha conseguido supeditar el derecho de una gran mayoría no cazadora a la práctica de una actividad controvertida y excluyente dónde las haya.
La Constitución Española dice en su artículo 45 que todos tenemos el deber de conservar y el derecho de disfrutar del medio ambiente, y sin embargo eso no es factible cuando en el terreno por el que paseamos está permitido cazar.

Por todo ello, por el respeto a los no cazadores y por combatir los impactos de la caza, se ha impulsado desde Ecologistas en Acción el Registro de personas NO CAZADORAS, para que se inscriban en él quienes han renunciado a la actividad cinegética y quienes reclaman el reconocimiento de los derechos de los no cazadores a disfrutar del medio ambiente y de la convivencia con los animales.

Se pretende que el Registro de NO CAZADORES sirva de referencia y punto de encuentro entre personas interesadas en la iniciativa y en el que los que se inscriban hacen suyo el siguiente

MANIFIESTO:

- Declaro públicamente mi condición de no cazador.
- Reclamo mi derecho a disfrutar de la naturaleza sin estar sujeto a la amenaza y el ruido de los disparos de los cazadores.
- Reclamo mi derecho a deambular libremente por los espacios y vías públicas sin estar sujeto a las restricciones y obstáculos a que da lugar la actividad cinegética.
- Declaro mi compromiso de disfrutar de la naturaleza responsablemente sin dañarla ni molestar ni perjudicar a terceras personas ni a sus bienes legítimos.

Firma en el Registro de personas NO CAZADORAS