sábado, 12 de abril de 2008

Terapia con animales

CIEMPOZUELOS (MADRID).- El desarrollo de las terapias con animales ha evolucionado mucho en los últimos tiempos, ayudando a personas tanto en su rehabilitación como en su educación. El Centro Psiquiátrico San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid) ofrece a sus pacientes este tratamiento con gallinas, cabras, conejos e incluso un cerdo vietnamita.

La Granja Escuela San Martín de Porres forma parte de este centro desde su puesta en marcha hace alrededor de dos meses. A ella asisten a diario Victor, Severiano, José Antonio, Álvaro y José. Allí dan de comer a los animales, los pasean, los limpian... "Mi trabajo es cuidarlo y mantenerlo para que no le ocurra nada", afirma Víctor mientras peina a uno de los poneys.
Al comienzo de la terapia muchos de ellos ni siquiera habían tocado un animal pero, poco a poco, han ido cogiendo confianza. "El primer día que me monté en poney me tiró, porque tenía un poco de miedo. Ahora, montó todos los días", confiesa Álvaro.

Aunque su función primordial es la de mantener los animales y las instalaciones y tomar conciencia por ello del mundo animal y sus necesidades, bajo esta actividad se esconden toda una serie de beneficios para los pacientes, permitiéndoles mejorar su autoestima, aprender a tener responsabilidades, acoger habilidades cognitivas, ampliar las relaciones sociales u obtener una mayor integración social, entre otros.

Además de este espacio dedicado a los animales, la granja escuela cuenta con un aula de la naturaleza adonde pueden acudir todos los pacientes del centro, ofreciéndoles "material didáctico y educativo para que puedan trabajar, junto a los profesionales que les acompañan, todo lo que es el conocimiento del medio", señala Ángel Campos, coordinador de talleres laborales del centro.

Tratamiento con perros

El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos dio inicio a este tipo de tratamientos mediante el proyecto de Terapia y Educación Asistida con Animales, que comenzó hace 2 años, con la colaboración de Affinity. En él, al igual que en la granja escuela, los pacientes se encargan del cuidado de los animales aunque, en este caso, se trata de Miss y Zara, dos perras Labrador y Golden.

Unos pictogramas les informan de las tareas que han de realizar: acariciar a los perros, limpiar el suelo y las almohadas, darles su alimento o pasearlos son algunas de ellas, además de realizar ejercicios de relajación. "Todo ello está organizado de forma que los chicos puedan localizarlo fácilmente", expresa Ana Poves, psicóloga del centro y encargada de llevar a cabo este proyecto.
Todo esto, una excusa para que los chicos puedan desarrollar distintas habilidades. "Uno de los chicos apenas se comunicaba con el resto de los compañeros. Ahora, gracias a la terapia, ha ampliado su comunicación y sus manifestaciones afectivas, no sólo con el grupo, sino con el resto de pacientes del centro", afirma Ana Poves. "Es un trabajo muy duro, pero cuando miras atrás te das cuenta de las recompensas obtenidas", añade.

Áreas asistenciales

El Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos cuenta con 300.000 metros cuadrados repartidos en cuatro áreas asistencias: Psicogeriatría, Disminuidos Psíquicos, Salud Mental y Cuidados Somáticos, compuestas por alrededor de 1.000 pacientes.

Además de las terapias con animales, el centro cuenta con una amplia oferta de talleres laborales y ocupacionales, como talleres de carpintería, cocina, artes gráficas, jardinería o, incluso, de ayudante de laboratorio y de farmacia, con el fin de favorecer la integración social de sus residentes, fomentando el desarrollo personal y la adquisición de habilidades en el ámbito laboral.

En este link podréis también ver el vídeo de la noticia http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/11/solidaridad/1207910770.html

Fuente: www.elmundo.es
Fecha: 11.04.08

Hallan varios perros y caballos abandonados y moribundos en una finca en Binissalem (Mallorca)

Uno de los caballos rescatados por la Guardia Civil



La Guardia Civil imputa al dueño de los animales por un presunto delito contra la fauna
Los animales estaban encadenados, sin agua ni alimentos y en deplorables condiciones higiénicas

M. OLLÉS. PALMA. Encadenados, sin agua ni alimentos y rodeados de excrementos. Así resistieron durante días tres perros y varios caballos en una finca de Binissalem hasta que la Guardia Civil los encontró el pasado lunes y se hizo cargo de ellos. Los animales, algunos de ellos ya moribundos, habían sido abandonados a su suerte por su dueño, a quien se le imputa un presunto delito contra la fauna. Una llamada de la Plataforma Balear para la Defensa de los Animales (Baldea) puso en alerta a la Guardia Civil. Según denunciaba, tres perros desnutridos y sedientos se encontraban abandonados en una finca próxima a Lloseta. Además, se sospechaba que pudiera haber varios caballos en condiciones similares. La Guardia Civil puso en marcha una investigación.

Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) localizaron e inspeccionaron la finca en el término municipal de Binissalem. En seguida encontraron tres perros -podencos ibicencos-, que presentaban una delgadez extrema y no tenían al alcance ningún tipo de alimento ni agua. Los canes estaban atados con cadenas, en pésimas condiciones de salubridad y sin cobijo alguno contra las inclemencias meteorológicas. Uno de los perros estaba atado a un árbol con una cadena muy corta, que no le permitía tumbarse y le obligaba a estar permanentemente de pie y con grave riesgo de morir asfixiado.

Cuadras abandonadas

Los investigadores encontraron en la misma finca tres cuadras con varios caballos. Las condiciones de los equinos eran igualmente deplorables. El recinto estaba repleto de excrementos y suciedad y los equinos pasaban la mayor parte del día en penumbra. Llevaban tiempo sin recibir atención sanitaria y la falta de cuidados en sus pezuñas habían limitado su capacidad de movimiento e incluso algunos de los caballos presentaban ya atrofia en sus extremidades.

La prioridad de la Guardia Civil fue tratar de salvar la vida de los animales, por lo que los agentes les proporcionaron alimento y bebida rápidamente. Más tarde se dio aviso del hallazgo al juzgado de instrucción número 6 de Inca, cuya titular autorizó el desalojo de los caballos y perros encontrados. Estos fueron recogidos por la Brigada de Recogida de Animales Domésticos Abandonados (BRADA), perteneciente a la Fundación Natura Parc, con sede en Algaida, que intenta que los canes y equinos puedan sobrevivir a pesar del calvario sufrido.
Los investigadores, por su parte, identificaron al dueño de los animales, que ha sido imputado por la Guardia Civil como presunto autor de un delito contra la fauna y la flora. La ley establece una pena de entre tres meses y un año e inhabilitación especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales para quienes cometan este delito.

Fuente: www.diariodemallorca.es
Fecha: 12.04.08
http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008041200_10_347837__SUCESOS-Hallan-caballos-perros-desnutridos-Binissalem

Hallan 17 nuevas especies animales en Colombia

La rana Arlequín Colorada de la Sierra Nevada es uno de los hallazgos más recientes.

17 nuevas especies animales se detectaron en el último año en el país

Cuatro variedades de hormigas, una rana cuyo veneno podría ser usado para el tratamiento de enfermedades y un saltamontes 'payaso', entre otros, hacen parte de los hallazgos.

Thomas Donegan, ornitólogo inglés de la Universidad de Cambridge (Inglaterra), dice que hallar cuatro o cinco especies nuevas cada año ya es una hazaña.

Sin embargo, muchos expertos reciben estos descubrimientos con modestia. "Las descripciones de especies nuevas hacen parte de la rutina de los biólogos; algunos tienen más de 3 o 4 animales haciendo fila en sus laboratorios y a la espera de un análisis", dice Adolfo Amézquita, investigador del Departamento de Ciencias de la Universidad de los Andes. Jhon Lynch, que le ha dado nombre a más de 200 anfibios criollos, explica que 17 hallazgos es una cifra normal. "Pero hay que tener en cuenta que si se trabaja con aves o mamíferos una cifra mayor a los 5 resulta muy exitoso".
Pero Amézquita acepta que esos esfuerzos por sacar del anonimato nuevos ejemplares deben ser reconocidos. Andrés Páez, biólogo de la fundación Proaves, dice que los avances de la biología molecular permitirán que esa racha de revelaciones aumente, porque se podrán analizar colecciones de museos.
Un trabajo en ese sentido logró Donegan, quien descubrió hace poco una nueva especie de gorrión al que llamó Montés Paisa. Estaba disecado en una colección universitaria y había sido confundido con otra ave muy común. El país, agrega Páez, tiene muchas zonas poco exploradas como la 'bota caucana', la Serranía del Perijá, el Valle del Cauca, el piedemonte llanero, el Amazonas e incluso el Chocó y el Tapón del Darién, en límites con Panamá, estudios que nos podrían dar más satisfacciones.Pero esas potenciales salidas de campo han quedado restringidas principalmente por el conflicto armado. "Sin embargo Colombia ha avanzado mucho y, por ejemplo, ya podemos visitar lugares en los que hace 10 años era una completa locura ver a un gringo como yo buscando bichos", agregó Lynch.

Insectos con lazos africanos

Roberto Guerrero, de la Universidad del Magdalena, logró en el último año el hallazgo de cuatro nuevas hormigas para Colombia. El primer descubrimiento fue el de un nuevo insecto del género Technomyrmex, exclusivo de África y Asia y del que no se tenían registros en Colombia. Fue encontrado en Gorgona y es una especie endémica de esta isla del Pacífico. "Con esto podríamos argumentar que los ejemplares llegaron a esta región cuando los continentes eran un solo bloque y luego quedaron aislados con el paso del tiempo", explica. Entre sus hallazgos está también un ejemplar de la especie Fulvus, en Chocó, que era desconocida en Suramérica, y uno del género Forelius, del que no se tenían registros en Colombia.

Ranas pequeñas y tímidas

El año pasado se realizaron otros descubrimientos que entran en la cuenta. Jhon Lynch halló tres nuevas ranas de la especie 'escondida', un anfibio muy tímido que se la pasa debajo de las piedras, cerca de las quebradas.Por su parte, un grupo de estudiantes de la licenciatura en Biología de la U. Distrital de Bogotá halló una vistosa rana amarilla, casi del tamaño de una almendra. Fue bautizada como la rana dorada de Supatá y su veneno podría ser usado en la elaboración de fármacos para mitigar algunas enfermedades como el cáncer. Este mismo grupo, liderados por Oswaldo Cortés, Alejandro Hernández y Giovanni Chaves, también había reencontrado dos aves que se creían extintas: el colibrí conocido como quincha y una biacoca, conocida en la zona como cucarachero.

Un saltamontes que es un payaso

Los colores del saltamontes atrajeron la atención de Mitzy Porras, una estudiante de Biología de la Universidad Nacional que lo vio volando durante una salida de campo en la vereda Chingafrío, de El Rosal (Cundinamarca). Capturó varios ejemplares y tras un análisis bajo el microscopio confirmó una nueva especie para Colombia, que además pertenece a un género único que ya fue reportado por la revista de la Sociedad Colombiana de Ontomología. Se le llama payaso por su vistosidad, pero científicamente se le conocerá como Zeromastax Celenesi.Es un animal de antenas pequeñas que no produce ningún sonido y se guía a través de la vista. Porras también determinó algunos rasgos de su comportamiento y logró una cría, un suceso que calificó como inesperado.

Única del Perijá

Una mariposa de la subfamilia de las Satyrinae halló un grupo de biólogos de la U. Nacional, liderado por el profesor Gonzalo Andrade. El descubrimiento se logró luego de un año de expediciones a la Serranía del Perijá, entre Cesar y La Guajira, y dentro del programa de investigación Mariposas de Colombia.Vuela en una vereda de Manaure y fue bautizada Forsterinaria Anachoreta. Vive sobre los 2.500 metros y permanece sola y aislada. Su hábitat está amenazado por la deforestación, un problema de toda la Serranía. Con este hallazgo, Colombia suma 3.274 especies de mariposas, de un total de 17.950 que existen en el mundo. Perú es el más biodiverso de la región, con 3.710 especies, y Brasil es tercero con 3.268.

Redescubren Arlequín en la Sierra Nevada de Santa Marta

Después de 14 años sin reportes y cuando se creía acabada, Luis Alberto Rueda, un biólogo del proyecto Atelopus y del Grupo de Ecofisiología y Herpetología de la Universidad de los Andes, encontró un nuevo ejemplar de la rana Atelopus y de la especie Carrikeri, en un paraje de la Sierra Nevada de Santa Marta.
Ya adquirió un apodo: se llamará la Arlequín Colorada, por su tono naranja intenso, inusual en estos anfibios. Esta es una de las especies con más riesgos de extinción, por lo que, según Rueda, su avistamiento es una esperanza para trabajar por su conservación. "Continuaremos las investigaciones en la Sierra, para establecer zonas de reserva y enseñarles a las comunidades el valor de estos animales".
Rueda no descarta que la extinción de decenas de estos ejemplares, que se alimentan de insectos transmisores de enfermedades infecciosas, como el dengue y la fiebre amarilla, y que regulan su proliferación, sea una de las causas del aumento de estas plagas en la Costa Atlántica y el interior del país.

Dos nuevas ranas venenosas

Alonso Quevedo, de la fundación Proaves, y Óscar Gallego, de la U. del Tolima, buscaban aves amenazadas en las montañas tolimenses, pero terminaron estudiando dos ranas que resultaron únicas: la Ranitomeya Tolimense y la Ranitomeya Doriswansoni. Ambas son venenosas.

Mariposa buscada con helicóptero

Le dicen Idioneurula Donegani, pero para evitar el trabalenguas es preferible llamarla mariposa de los Yarigüíes. Los investigadores que la hallaron, Blanca Huertas y John Jairo Arias, del Proyecto Evaluación de la Biodiversidad de los Andes (EBA) de la Fundación ProAves, tuvieron que llegar en helicóptero hasta un páramo, sobre los 3.000 metros, que no había sido explorado.
La mariposa es endémica (típica) de este sector de la Cordillera Oriental y se caracteriza por ser pequeña, de color café y por tener sobre sus alas un par de manchas que parecen ojos y que le sirven para espantar a sus depredadores."Esperamos que este descubrimiento contribuya a la conservación de la Serranía", declaró Huertas, que trabaja como curadora de mariposas del Museo de Historia Natural de Londres (Inglaterra).
El hallazgo fue publicado en la revista Zootaxa."Las mariposas son un grupo diverso de insectos con casi 20.000 especies conocidas, el 40 por ciento de las cuales se encuentra en Suramérica. Aunque varias regiones en Colombia están todavía sin explorar, ocasionalmente es posible descubrir una nueva como esta", dijo Huertas.

JAVIER SILVA HERRERA
REDACCIÓN VIDA DE HOY
Fecha: 11.04.08