domingo, 25 de mayo de 2008

¿Para qué sirven los acuarios?


Por Facundo Moyano

“...la calidad de vida de un animal encerrado y exhibido nunca puede ser la misma que la de uno en libertad. Claro que ellos no pueden expresarse, sólo pueden sufrir y aún en esas condiciones podrían parecer divertidos y alegres, en especial si se trata de un delfín con su clásica sonrisa dibujada en la comisura de su boca. La gente se olvida o simplemente no sabe que aún muerto el delfín mantiene esa sonrisa.”

Extracto del libro: “Orcas, entre el mito y la realidad”

Quien no recuerda aquella escena de la película “Liberen a Willy” donde el pequeño protagonista, ante las terribles lamentaciones de Keiko o “Willy” (actor principal que aún hoy sigue esperando que lo liberen), trepaba a un poste, y se encontraba con que fuera del oceanario, la familia de Willy, sufría como él.

Los cetáceos no nacen por generación espontánea, la mayoría de los que se encuentran en cautiverio, fueron arrancados de una familia bien constituida, para, mediante un traumático transporte, ser instalados en un ambiente desconocido, donde se verán forzados a trabajar.

La vida en libertad

Los cetáceos pueden vivir en una gran variedad de habitats acuáticos, desde los profundos océanos polares a ríos y estuarios ecuatoriales. El tamaño de los grupos varía de individuos casi aislados, a grandes bandos de miles de animales.

Las orcas permanecen con sus madres de por vida. Cada orca es el miembro de una manada, grupo con dialecto propio formado por una madre, sus hijas y las crías de éstas. Por su parte, la mayoría de los delfines también nadan en grupos familiares, formados generalmente por 3 a 10 animales. Las hembras navegan con sus crías, mientras que los machos forman grupos de 2 ó 3 individuos, para permanecer juntos durante años. Las manadas pueden interactuar, formando bandos.

En la vida de todos los días, tienen 3 prioridades importantes: la alimentación (individual o grupal), la reproducción, y la defensa contra los predadores. Otras actividades son las comunicaciones (físicas y sonoras), la alimentación y educación de las crías, los juegos, las migraciones, los cortejos, la gestación, y la interacción con otros grupos.

La vida en cautiverio

Los parques marinos son como prisiones para estos mamíferos marinos. Mientras que en libertad pueden viajar varios kilómetros diarios en el mar abierto, en cautiverio son instalados en piletas de hormigón, muy pequeñas en proporción con su tamaño y velocidad de desplazamiento. Conclusión: para no chocar contra las paredes, se ven obligadas a nadar constantemente en círculos.

Además, no encuentran los estímulos constantes de su entorno, no pueden desarrollar su comportamiento natural, ni interactuar con otros miembros de su grupo. Como consecuencia de todo esto, muchos desarrollan comportamientos estereotipados, volviéndose agresivos contra otros cetáceos y entrenadores (golpes, mordeduras e intentos de mantenerlos en el fondo, a veces provocando la muerte del otro), aburridos o deprimidos.

En libertad, los cetáceos utilizan un sistema de ecolocalización, el cual consiste en la emisión de un haz intenso de sonido, de alta frecuencia, que rebota en un objeto y regresa en forma de eco, ayudando al animal a determinar su distancia, posición y tamaño. En los estanques, estas ondas sonoras rebotan contra las paredes todo el tiempo, enloqueciéndolos.

Entrenamiento

Los cetáceos son animales muy inteligentes, que llevan a cabo relaciones sociales complejas, y tiene que sortear problemas constantemente. Por lo tanto, es lógico que se rehusen a realizar piruetas y trucos sin una buena razón (en libertad, los saltos y zambullidas son empleados como formas de comunicarse y coordinar tareas conjuntas como la pesca). Algunos entrenadores para obligarlos a aprender y realizar los espectáculos, pueden llegar a negarles el alimento, aislarlos (lo que es muy cruel en el caso de estas tan sociables criaturas), y hasta golpearlos.

Estos métodos de aprendizaje, sumados al hecho de haber sido separados de su familia, instalados con individuos ajenos a su grupo social, constantes ruidos del entorno (léase música, altoparlantes, pirotecnia, etc.), y la total falta de privacidad debida a grandes ventanales; aumentan en ellos los niveles de stress y ansiedad.

Heridas frecuentes

-Torsión de la aleta dorsal, conocida como síndrome de la aleta caída, debida a las piletas con poca profundidad.
-Enfermedades de la piel, debidas a aguas con mucho cloro
-Irritaciones oculares, debidas al cloro y otros químicos de las piletas.
-Heridas y muertes relacionadas con el nivel de stress.

Educación

Mientras los parques marinos aseguran que están educando al público acerca de la vida de los mamíferos marinos, están de hecho, exponiendo información errónea. Los delfines y orcas no pueden comportarse naturalmente en una pileta de hormigón, tan distante a su extensa casa azul. Privados de la estructura social que naturalmente guía sus vidas, su comportamiento es tan influenciado por el stress, que no son una representación acertada de la vida marina (son ilusiones, en palabras de Jacques Cousteau). De esta manera, el público que se quería educar, no llega a apreciar los fuertes lazos que existen entre los miembros del grupo, o sus actividades diarias. Sólo quedan retenidas imágenes de entrenadores cabalgando orcas, y delfines realizando pequeños trucos. En el caso de las orcas, ni siquiera son iguales físicamente a sus parientes en libertad, ya que tienen sus aletas dorsales dobladas, mientras que los otros exhiben imponentes aletas que pueden llegar a los 2 metros.

Así mismo, tampoco los profesionales pueden obtener información confiable, ya que estos animales están constantemente angustiados, comportándose de manera antinatural.

El mensaje que deja esto es que es válido explotar a otros seres vivos, disminuirlos y atormentarlos en pos del entretenimiento humano.

Muchas veces la información es vaga, muchos salen del acuario sin todavía poder contestar si la orca es un delfín o una ballena, o porqué tienen la aleta dorsal caída. A la vez, sus mismas propagandas son confusas, llaman “ballena” al delfín beluga, y “convivir en libertad” al cautiverio. Por otro parte, no se puede justificar el encierro de estos colosos del mar, con la mera liberación de algunos pingüinos al año. Es loable el acto de rehabilitar animales enfermos o lastimados (muchas veces por la misma mano del hombre), pero no se puede ser bueno con unos y cruel con otros, se debería dar un mensaje de igual respeto hacia todos los habitantes del mar.

Expectativa de vida

Mientras uno podría esperar que en ausencia de polución y predadores los cetáceos tengan una mayor calidad de vida (uno de los argumentos que justifican el cautiverio), los resultados no muestran lo mismo.

En libertad, los delfines viven entre 25 y 50 años, y entre las orcas los machos viven de 30 a 60 años, y las hembras de 50 a 90 años. Las orcas cautivas mueren dentro de los 10 primeros años de cautiverio, por lo general, antes de llegar a los 21 años, mientras que la mayoría de los delfines muere antes de los 2 años de cautiverio.

A pesar de estos altos índices de mortandad, y de que los nacimientos en cautiverio son muy inusuales, los parques marinos continúan capturando animales salvajes. Salvo que usted haya prestado especial atención a las características de cada individuo en particular, es muy difícil que pueda apreciar cuándo han reemplazado algún animal por otro desde su última visita.

Las muertes relacionadas con el nivel de stress son muy comunes. Algunos animales pueden cometer suicidio, estrellándose contra las paredes del estanque repetidas veces, hasta destrozar sus cráneos. Cabe agregar además, las horrorosas muerte de algunos animales, que en recintos cerrados, no pueden evitar las embestidas de otro animal agresivo.

¿Qué se puede hacer?

-Ayude a difundir los objetivos y fundamentos de la liberación animal
-Inscríbase en algún grupo que luche por los cetáceos.
-Escriba cartas de protestas a los personajes clave, organice peticiones y respalde las campañas en este sentido.
-Si usted tiene algún conocimiento o profesión que pueda ser útil para los cetáceos (tal vez es usted periodista, director de cine, experto en informática, por ejemplo) ofrezca una parte de su tiempo y pericia.
-Elimine el pescado de su dieta, en especial las especies de las que se alimentan la mayoría de estos cetáceos (atún, caballa, arenque, salmón, etc.). De esta manera usted estará ayudando a los animales salvajes conservando su fuente de alimento, y no apoyará la matanza de estos mamíferos marinos presos en redes de arrastre y costeras, herramientas fundamentales de la cada vez mayor demanda de pescado.
-Ayudar a mantener sus habitats sin modificaciones, libres de contaminación, pesca excesiva y otras actividades humanas; es primordial para evitar que los animales tengan que ser luego “cuidados” en parques marinos.

Por último, no visite parques marinos, acuarios, ni cualquier otro tipo de establecimiento que mantenga mamíferos marinos en cautiverio (zoológicos, hoteles, etc). Si a usted no le alcanza con la gran variedad de documentales que se puede apreciar en la televisión hoy día, sino que prefiere el contacto un poco más directo, en todos los mares y océanos se puede encontrar mamíferos marinos. En las playas de Puerto Madryn usted puede estar cerca de las colosales ballenas francas, los elefantes marinos, y si tiene suerte, observar orcas en libertad. También puede visitar las loberías de Mar Del Plata, Cabo Polonio (Uruguay), y Puerto Pirámides, aventurarse a Puerto Deseado, en busca de las simpáticas toninas overas, tal vez, una escapada a Brasil, o sino, tan sólo visitar la costa bonaerense, esperando tener la suerte de muchos otros de poder visualizar orcas, toninas, o ballenas francas, desde una escollera.

Por supuesto que es más cómodo tomarnos un colectivo, y por 5 pesos, tener frente a nosotros un grupo de lobos marinos en plena capital federal. O, en nuestras vacaciones en la costa, pasar en el acuario un día en familia, disfrutando de orcas y delfines.

Pero, ¿puede nuestro entretenimiento pasajero justificar tan prolongada angustia y dolor en estos maravillosos animales? ¿Para qué sirven los acuarios?

Bibliografía:
-Orcas, entre el mito y la realidad. Juan Carlos López. Editorial Sudamericana.
-Ballenas, delfines y marsopas. Carwardine-Hoyt-Fordyce-Gill. Editorial Planeta.
-Marine Parks. Boletín informativo de la asociación Last Chance For Animals
-Dolphins in captivity: an overview. Boletín informativo de la agrupación Fund For Animals .
-Orcas in captivity: an overview. Boletín informativo de la agrupación Fund For Animals

Fuente: http://www.uva.org.ar/acuarios.htm

El negocio de los delfines


Por Sherice Sánchez

No sólo se usa a estos mamíferos marinos para espectáculos, también se les explota en supuestas terapias para la salud y en algunos otros negocios de entretenimiento en el país.

Los delfines han creado todo un negocio en México, mismo que podría estar en riesgo si no se conservan las especies existentes en los 21 delfinarios que actualmente operan en el país.

Desde 2002 la captura de dichos ceteáceos es ilegal en México, a excepción de la que tiene fines científicos. No obstante, la ley acepta que se den espectáculos itinerantes y fijos.

Hasta 2001, cuando se reguló el funcionamiento de los delfinarios, esos negocios habían crecido sin ninguna normativa. A partir del 26 de enero de 2006 se prohibió la importación, exportación y reexportación de mamíferos marinos y primates, gracias a la reforma que se realizó a la Ley General de Vida Silvestre.

De esta manera se pretendió poner fin al continuo y desordenado tráfico principalmente de delfines, luego de diversos escándalos provocados por la muerte de los mismos durante su captura y transportación hacia los delfinarios.

Cabe resaltar que la iniciativa de reforma que ahora protege a las poblaciones silvestres de delfines, ballenas, lobos marinos y otros mamíferos marinos, permaneció atorada más de dos años en el Senado de la República debido al intenso cabildeo que ejercieron los empresarios involucrados en la industria de los delfinarios.

Se sabe que en México existen delfines en cautiverio desde la década de los 70 y que incluso nuestro país es considerado como el tercero con más delfines cautivos, sólo detrás de Estados Unidos y Canadá. Además, en nuestro territorio mexicano existe el mayor número de delfinarios de toda América Latina.

De acuerdo con investigaciones de Yolanda Alaniz, autora del libro Delfinarios y representante de Conservación de Mamíferos Marinos de México AC, el nuestro es uno de los pocos países de América Latina que permite operar delfinarios, “los cuales son centros recreativos con altas ganancias y donde los cetáceos viven un tormento”.

Por ejemplo, en Brasil y Chile este tipo de empresas están prohibidas; en Argentina sólo hay dos sitios con nueve delfines y en Venezuela uno con apenas cuatro especies.

La investigadora sostiene que los delfinarios de México, que presentan cetáceos en actos circenses o los ponen a nadar con personas que persiguen beneficios curativos o simple diversión, son el ejemplo de un negocio que no debería existir en ninguna parte.

En su libro, asegura que más de la mitad de los delfines encerrados en estanques mexicanos desde los años 70 murieron tempranamente por neumonía, estrés, problemas gástricos y traumatismos producidos por golpes. Y que desde 1997 esta cifra osciló entre 20 y 25 por ciento. Sólo entre cuatro y seis por ciento de las muertes se debió a la vejez.

Los científicos resaltan que los delfines son animales de alta inteligencia que, en libertad, construyen complejas redes sociales. Pero en cautiverio, la mayoría de sus conductas instintivas son reprimidas, se los obliga a interactuar con humanos y se anula sus capacidades para nadar grandes distancias y capturar, en manada, peces vivos.

Yolanda Alaniz y Laura Rojas, la otra autora de Delfinarios, afirman que el crecimiento de este negocio durante varias décadas se debió principalmente a la corrupción en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, por lo que se aprobaron las modificaciones a la Ley General de Vida Silvestre.

No obstante, recientemente Alaniz denunció que hoy en día la Semarnat sigue otorgando permisos de captura supuestamente con fines científicos, principalmente para su uso en delfinoterapia, aunque no hay pruebas de que esta técnica mejore la condición de personas enfermas o con alguna discapacidad.

La médica Yolanda Alaniz reitera que en los delfinarios hay un “maltrato crónico en todos los sentidos”, pero que siguen operando con irregularidades debido a la corrupción de autoridades.
Oficialmente se indica que hay unos 270 delfines en cautiverio en México. De 1997 a 2005 murieron 48. Pero las autoras del libro afirman que tales números están subestimados, pues los responsables de esos centros ocultan información.

Actualmente los delfinarios en México ya no pueden operar con ejemplares capturados o importados del Caribe o Japón, como sucedió hasta los años 90, sino sólo con los que nacen en cautiverio.

Por ello, las empresas de este rubro deben cuidar el trato a los ejemplares. Francisco Córdova, actual director de Delphinus, empresa que opera directamente cinco delfinarios en el Caribe Mexicano y otro en el Pacífico, asegura que la inversión en el cuidado y conservación de sus delfines cada vez es mayor.

“No puedo poner a trabajar a lo loco a mi delfín, porque aunque duplicamos el número de nados que ofreció la empresa no creció mi población de delfines. Su mala salud afecta la productividad de mi empresa”, comenta en entrevista en referencia al crecimiento de ciento por ciento que ha tenido Delphinus en sus ventas de nados con delfines en los últimos tres años.

El éxito de Delphinus se fundamentó en hacer entrenamientos más profesionales y ordenados para garantizar salud física y emocional del delfín. “Además de ayudarlos a reproducirse, fue un proceso apasionante”, agrega Córdova.

Quien fuera el director general de Grupo Xcaret reitera que su empresa invierte cada vez más en investigación y en personal veterinario con el afán de preservar y reproducir los más de 60 delfines que conserva para la operación de sus seis delfinarios ubicados en Cabo San Lucas, Riviera y Costa Maya y en parques como Xel-ha y Xcaret, así como en la alberca del hotel Dreams en Cancún.

El empresario reitera que sus delfines tienen un porcentaje de agresividad prácticamente nulo hacia el humano, debido a un correcto proceso de entrenamiento. Francisco Córdova alerta que sus competidores, como Dolphin Discovery han abaratado el precio del nado con delfines en detrimento de la calidad del servicio y de la salud de los animales.

Por ello, Delphinus ha tratado de distinguirse del resto de los delfinarios que operan en el país a través de inversiones en entrenamiento, investigación y acondicionamiento de sus instalaciones, añade.

De esta manera, Córdova asegura que su empresa tiene planeada la construcción de un gran complejo en la Riviera Maya, diseñado especialmente para la reproducción, resguardo e investigación de delfines, ya que acepta que ninguno de los otros delfinarios tiene instalaciones suficientemente apropiadas para estas labores.

Asimismo, planea la expansión de la empresa en otros destinos como Huatulco, Mazatlán y la zona exclusiva de Acapulco.

Fuente: www.exonline.com.mx
Fecha: 25.04.08
http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/temadeldia_nacional/el_negocio_de_los_delfines/200544

Un delfín muere durante un espectáculo en un acuario de Orlando

Un delfín, llamado Sharky, ha muerto en el acuario natural Discovery Cove, de Orlando (EE UU), como resultado del choque con otro delfín en el espectáculo que venía ofreciendo desde hace años.

Sharky, un delfín hembra de 30 años, realizaba una de las acrobacias saltando desde el fondo del acuario al exterior cuando chocó con otro de los animales que participa en el número, que resultó herido pero que no corre peligro.

Según informa Associate Press es el primer accidente de este tipo que se produce en el parque desde que abrió sus puertas hace ocho años, aunque los cuidadores están revisando los protocolos de entrenamiento de los delfines para evitar que se repita un suceso similar.

Fuente: www.20minutos.es
Fecha: 29.04.08
http://www.20minutos.es/noticia/374144/delfin/muere/espectaculo/

En Buenos Aires prohiben los shows de delfines, orcas y lobos marinos

Los shows de delfines, orcas y lobos marinos en la ciudad, tienden a desaparecer. Se debe a que la semana pasada, la Comisión de Ecología de la Legislatura emitió un dictamen de mayoría que prohíbe la instalación en la Capital de establecimientos que alberguen o posean uno o más ejemplares de mamíferos marinos, que no encontraría objeciones para su aprobación en el recinto, pues fue refrendado por diputados de las tres principales fuerzas políticas. El despacho también censura la caza, captura y tenencia.

http://www.larazon.com.ar/notas/2008/05/14/01671912.html
Fecha: 14.05.08

Perros policías, arma letal contra tráfico de narcóticos


En casi el 100 por ciento de los decomisos de droga que realiza la División Antinarcótico de la Policía (Dan), los perros amaestrados han jugado una "estratégica y fructífera participación", aseguran las autoridades policiales. Lo mismo ha sucedido con la detección de ingresos de grandes sumas de dinero, no declarado, en las aduanas terrestres o del Aeropuerto Internacional El Salvador.

La Dan cuenta con 23 canes debidamente entrenados, en su mayoría donados por Estados Unidos en su afán por combatir el narcotráfico en Centroamérica. "Estos animales en compañía de un guía o un agente antinarcótico, hacen un gran equipo que les permite resultados valiosos", manifestó la inspectora Patricia Sosa, jefa de la Unidad Canina.

Tal es el caso de Rena, una perra que con su olfato alertó a los investigadores para encontrar droga oculta en el techo de un furgón. Era casi media tonelada de cocaína decomisada en noviembre 2004.

En el terreno, los instructores identifican dos conductas en los perros; activa y pasiva. En la segunda se tiran al piso cuando detectan droga, mientras en la activa, rascan, muerden o ladran. Esas señales son interpretadas por los agentes quienes informan a sus superiores para iniciar la indagación.

Y para que el perro cuente con esa habilidad, antes necesita un adiestramiento para percibir olores de las principales drogas como cocaína, heroína y marihuana. En este proceso, los instructores aclaran que el perro no se convierte en un consumidor o adicto a las drogas, porque en lugar de estupefacientes utilizan sustancias sintéticas denominadas "seudos" que emite olores similares a las drogas, pero sin dañar la salud del animal.

La preparación del perro también incluye la detección de papel moneda, para ello usan dólares triturados dentro de maletas u otros insospechados depósitos.

El adiestramiento de un perro para fines antinarcóticos es realizado durante tres meses, en la Escuela Canina de la Dan ubicada en Planes de Renderos. Con el entrenamiento, estos perros adquieren un valor que oscila entre los 30 y 35 mil dólares. Las jornadas de trabajo de un perro de la Dan, no deben superar los 20 minutos, para luego descansar entre 30 y 45 minutos.

Bajo esa actividad, los perros se jubilan a la vuelta de ocho años de labores, manifestó el instructor Sigfredo Hernández. Al menos 14 perros ya fueron enterrados en el cementerio canino en Planes de Renderos. Para reponer las bajas, recientemente, la Dan recibió cuatro nuevos perros donados por EE.UU.

Estos iniciaron el proceso de entrenamiento y a la vuelta de tres meses estén listos para acompañar a la Dan en los operativos contra el trasiego de drogas en el país. Cada uno de estos caninos es sometido periódicamente a chequeos veterinarios.

Todas las razas son buenas pero la Unidad Canina de la Dan ha preferido perros de las razas, labrador, malinois, pastor alemán, pastor belga, sabueso, entre otros. Además estos animales deben reunir otras habilidades.FOTO EDH / ARCHIVO

Fecha: 24.05.08
http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_completa.asp?idCat=6342&idArt=2418251

Gran Canaria: un centenar de personas se concentran contra los circos con animales

Ben Magec-Ecologistas en Acción y ANAHI Sociedad Protectora de Animales reivindicaron hoy frente a las puertas del circo mundial la defensa de los derechos de los animales.

Ambas organizaciones afirman que el circo mundial incluye dentro de sus espectáculos a animales salvajes que son cruelmente adiestrados para que lleven a cabo ridículas pruebas totalmente alejadas de su comportamiento natural.

Los trucos que los animales son obligados a realizar son físicamente incómodos y antinaturales. Las herramientas utilizadas en los entrenamientos, como látigos, collares de ahorque, y ganchos de metal confirman esta teoría. Este tipo de actos no educan al público sobre el comportamiento natural de los animales y muestran siempre a los animales como feroces o estúpidos.

Los animales explotados en los circos son obligados a vivir en jaulas minúsculas, a realizar viajes agotadores en camiones o barcos en condiciones climáticas casi siempre adversas. Durante el periodo que los circos están fuera de temporada los animales son mantenidos en las mismas jaulas donde son transportados dentro de los camiones. Este confinamiento provoca en los animales graves daños tanto físicos como psicológicos.

Las organizaciones convocantes realizaron un llamamiento a la ciudadanía a la reflexión sobre la promoción de este tipo eventos que lejos de educar, promueven la explotación de los animales.

Fecha: 24.05.08
http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article11362

Un desconocido corta las ubres a 12 cabras en una finca de Arroyo

El dueño denunció el caso ante la Guardia Civil.
La cruel amputación se produjo en una finca próxima al pueblo en la noche del miércoles.
El veterinario sacrificó a los animales heridos para evitarles más sufrimiento.


Una docena de cabras con las ubres amputadas, un reguero de sangre en el interior del redil y algunos cabritos cojeando, con una pata rota. Esa fue la espeluznante estampa con la que se encontró ayer por la mañana Jaime Sanguino, un vecino de Arroyo de la Luz, en su explotación. Eran poco más de las ocho y media de la mañana cuando este jubilado de 65 años llegó, como cada día, a la finca que tiene a la altura del kilómetro 4,7 de la carretera CC-87 que une Arroyo de la Luz con Aliseda. Allí pasa buena parte del día entretenido en el cuidado de estas cabras, un pequeño rebaño de ovejas y algunos cerdos.

"Era una imagen desoladora, cruel", señalaba Javier Sanguino, hijo del propietario, que llegó a la finca media hora después y se extrañó de ver a todos los animales sueltos. Unas horas más tarde, aún no se explicaba cómo alguien podía haberse ensañado de tal forma con los animales en esa noche. Tampoco podía creerlo el veterinario de la explotación, Alfredo Martín. "En 18 años de profesión, jamás me había encontrado algo así", señalaba ayer. El se ocupó de sacrificar a todas las reses con amputaciones --todas a excepción de las cuatro crías-- porque, según explicó, los daños eran irreparables y estaban sufriendo. Les aplicó una inyección letal.

Desde el pasado mes de noviembre esta familia ha interpuesto cinco denuncias por distintos daños en esta propiedad, aunque hasta ayer solo se trataba de daños materiales. "Nos han cortado las vallas en varias ocasiones, pero esto es un paso más", señalaba ayer tras interponer una nueva denuncia ante la Guardia Civil, que inspeccionó el lugar de la agresión y tomó fotos del recinto.

La familia sospecha que el autor de los daños materiales y el de la carnicería de ayer pueda ser el mismo. Sin embargo Javier Sanguino no se atreve a dar el nombre, pero lo tiene en la cabeza, porque tales actos "vienen precedidos de amenazas", según explicó el joven. Reconoce que tiene miedo de que el agresor dé un nuevo paso adelante en su barbarie.

Fecha: 23.05.08
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=375474