viernes, 19 de septiembre de 2008

¿Por qué seguimos siendo tan salvajes?


Artículo de Carmen Morán, publicado en El País

La crueldad colectiva con los animales sigue divirtiendo a muchos españoles - Los ayuntamientos financian tradiciones supuestamente ligadas a mitos de fertilidad y hombría

Los españoles suelen presumir de cómo ha avanzado el país en pocos años o, como se decía, que Europa ya no acaba en los Pirineos. A esta vanagloria contribuye sin duda el reconocimiento en el exterior del cambio hacia el civismo y la modernidad. Salvo en ciertas fiestas populares, en las que miles de animales siguen siendo torturados en una extraña diversión colectiva, muchas veces pasada por el alcohol. Tradiciones que algunos municipios ya han suavizado o erradicado, pero que perviven en nombre de una dudosa cultura en muchas otras localidades.

Cuando se trata de mantener las tradiciones más bárbaras, no gusta que el extranjero mire, ni opine, ni critique. ¿Qué sabrán ellos? Y los lugareños son capaces de apalear incluso a los paisanos si muestran su repulsa hacia esos espectáculos.

Esta misma semana, los famosos alanceros de Tordesillas (Valladolid) han dado muerte a Valentón, un toro que bajó acosado por las calles del pueblo, cruzó el puente sobre el Duero y escapó campo a través. Eso creía, pero allí lo esperaron las lanzas, que lo atravesaron hasta que le dan muerte. Confrontar lo ocurrido cada año con la versión de los matarifes es en vano, porque no permiten que los foráneos se acerquen al toro ni lo fotografíen cuando le dan la puntilla, ni cuando lo trasladan en un camión, ya sin rabo, de nuevo al pueblo.

Los grupos ecologistas creen que ha llegado el momento de plantear este asunto como una cuestión de "dignidad nacional" y dejar "de hacer el ridículo", pero saben que lo que tienen enfrente no es sólo la sacrosanta tradición sino también el interés de las autoridades, el negocio de la fiesta.

El maltrato no distingue animales. Cuando acaba la celebración hay gallos decapitados, gansos descoyuntados, plumas, cuernos, sangre, fuego, vísceras, cerdos, cabras y burros estresados; todos ellos han contribuido a perpetuar antiguos mitos asociados a la fertilidad y a la hombría, pero en España triunfan los bovinos, da igual que sean torazos de 500 kilos que malhadadas vaquillas que se desangran entre bomberos toreros.

Y triunfan porque en estos encierros, los famosos y los de pueblillos de tres al cuarto, corre el dinero público. "Divertirse con vacas y vaquillas goza de más reconocimiento y protección porque se amparan en las corridas de toros, completamente reglamentadas, y los ayuntamientos dejan dinero en estos espectáculos", dice Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción.

"Porque enfrentarse al toro también se hacía en Inglaterra, pero acabaron con aquellas tradiciones hace mucho tiempo. Y sin embargo, lo que no ocurre en ningún país bananero pasa en España, que sus señorías se ponen a discutir en el Congreso cómo y de qué manera se ha de maltratar a un toro en la plaza", añade Manuel Cases, vicepresidente de la Asociación para la Defensa y Derechos del Animal (ADDA), una de las organizaciones con más solera en este campo.

Los ecologistas dicen también que muchos de estos espectáculos no tienen más tradición que 30 o 40 años. Son pocos los que se remontan siglos atrás. "Cada vez hay más rechazo social, pero al final es una cuestión que depende de los ayuntamientos", asegura Oberhuber. Y ¿cómo esperar que un ayuntamiento tome la iniciativa de prohibir estos festejos que ellos mismos subvencionan e incluso pagan por completo?

En los pueblos pequeños no hay alcalde que se atreva a contrariar al pueblo en sus fiestas. Y los que las rechazan, callan. "Y los partidos políticos mayoritarios siempre juegan a lo mismo: cuando están en la oposición prometen una ley nacional contra el maltrato animal, pero cuando llegan al Gobierno ya no se acuerdan", lamenta Manuel Cases.

Los defensores de estos festejos suelen dar respuestas que se caen por su propio peso. "También comemos carne y matamos para eso" o aquello de "el que no sea de aquí, que no opine"; pero otros enarbolan la bandera de la tradición como un legado precioso que no puede perderse.

¿Lo justifica todo la tradición? "La tradición es la cultura de los pueblos, por eso se rebelan cuando les quieren desposeer de ello", dice el profesor de Antropología Social de la Universidad de Extremadura Javier Marcos. Y añade: "España ha sido un país rural y campesino donde los animales siempre han estado muy presentes. Cada uno de ellos tenía un valor simbólico, por ejemplo, los gallos en la tradición judeocristiana estaban muy relacionados con la masculinidad. Casi todos estos festejos tienen valor genésico, reproductor, de fertilidad". Este profesor, que imparte clase de Etnografía Regional, opina que las tradiciones van cambiando, pero lo hacen poco a poco, y cree que hay que respetar las leyes, pero no está a favor de que desaparezcan las tradiciones, prefiere dulcificarlas como una "respuesta adaptativa al progreso".

Y se suma a aquellos que defienden que "lo que es cultura o no, no se puede decir desde fuera de los contextos en que suceden las cosas, deben valorarse desde dentro, desde las propias culturas locales; las cosas no se cambian con decretos, mire lo que pasó con el carnaval, que estuvo prohibido y ha resurgido con toda la fuerza". Marcos dice que "la agresividad hacia los animales ha sido siempre universal".

Sí, pero lo que sorprende que las gentes se divierta con ello. Nadie que pasea en barca cogería un ganso que nada a su lado y le retorcería el cuello sin más. Pero en las fiestas de Lekeitio (Vizcaya) las cuadrillas disfrutaban cuando el cuello del ganso crujía o se desgarraba hasta separarse del cuerpo. Ahora lo hacen con animales muertos.

Parece que el contexto en que se celebran estos acontecimientos tiene su relieve. Lo explica el antropólogo Javier Marcos: "La gente se divierte por varias razones que confluyen. Es, por un lado, una tradición ligada a un contexto determinado, a un ritual, que sólo ocurre una vez al año y eso lo convierte en algo excepcional; sería criticado y combatido si se hiciera fuera de ese espacio y ese tiempo. Por otro lado, estos animales a los que se maltrata son chivos expiatorios a los que simbólicamente se les ha cargado con los males sociales, económicos, de tal forma que la sociedad metafóricamente se purifica atribuyéndole el mal al animal. Con ciertas reservas, también podría afirmarse que estos festejos representan el triunfo de lo racional, de lo humano, sobre la bestia, lo salvaje e incontrolado; es el dominio de la cultura y de lo doméstico sobre cierta anarquía o caos, que representa el animal", menciona Marcos.

Por último, cita dos características ya ligadas al mundo actual que propiciarían, a su parecer, el mantenimiento de estos espectáculos siglo tras siglo: "A la gente le gusta lo morboso, lo impactante, y se están reproduciendo modelos de la sociedad más vigente, es decir, la violencia, los dominantes y los dominados, una violencia que ni justifico ni legitimo", advierte.

La tradición sin más no convence a muchos: "También era tradición ir a la aldea vecina, matar a los hombres y violar a las mujeres", reflexiona el neurocientífico Alberto Ferrús, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Un toro es un mamífero, se parece bastante a nosotros. Claro que sufre, su estructura neurológica está muy desarrollada. Una herida es un trauma para ellos y para nosotros y un proceso de acoso continuado les causa un estrés enorme", asegura. "Y claro que comemos carne, pero para matar a los animales hay que emplear la forma más civilizada posible, o sea, rápida y, si puede ser, indolora", añade.

Ferrús, del Instituto Cajal, explica que cuando un bebé se hace una herida en la yema del dedo su sufrimiento es mayor que si eso mismo le ocurre a un adulto. "Por lo mismo, un toro puede aguantar en pie una herida que a un hombre le dejaría derrotado, pero si le zahieren durante un buen rato se debilita y sufre igual, sólo hay que ver la sangre que pierden", dice.

Si los animales sufren más o menos como lo harían los humanos, ¿por qué la gente se divierte con ello? "Eso no es más que un atavismo primitivo y vandálico".

Es posible, pero en España parece que coleccionamos atavismos vandálicos. Y que los mantenemos siglo tras siglo. "Somos bárbaros por nuestra historia, pero también porque hemos tenido gobiernos muy permisivos que han tolerado todo esto. ¿Por qué no hacen un pacto para erradicarlo?", se pregunta Manuel Cases, de ADDA. No sabe por qué en España ha ocurrido esto desde siempre. "Es cosa de nuestra historia".

Pero incluso para demostrar que la historia y la tradición puede cambiarse sirven como ejemplo también estos pueblos que han puesto fin a la barbarie. En Muñana, un pueblillo de Ávila, los bisabuelos recuerdan las carreras de gallos, donde los quintos que se tallaban para ir al servicio militar demostraban su bravura. Ya no eran niños, sino hombres. A lomos de un caballo al galope arrancaban las cabezas a los gallos vivos que colgaban por las patas de un soga en alto. "Hace unos 15 años se dejó de hacer y hoy sólo lo defienden entre los jóvenes, los que son más cromañones", dice una chica que oculta su nombre. Cuando les prohibieron tan edificante jueguecito algunos desfogaron su rabia organizando las carreras de gallos en fincas privadas, lejos de los tricornios. Pero eso se dejó de hacer. "Se sustituyeron por carreras de cintas, que es lo mismo, pero tiran de unas cintas colgadas de carretes. Las cintas tienen mensajes, chorraditas, con humor", dice esta muchacha. "Los quintos de ahora ya no lo hacen, entre otras cosas porque les da asco", añade. Las cintas, sin embargo, siguen con éxito.

Las carreras de gallos han sido tradicionales también en algunos pueblos de Cáceres, como en Salvatierra de Santiago, pero se esfumaron a mediados de los setenta. Y no ha pasado nada.

Quizá estas tradiciones se extingan cuando los quintos y otros más mayores no sientan necesidad de demostrar esa suerte de hombría. Quién sabe.

En Manganeses de la Polvorosa (Zamora) hace años que se dejó de tirar la cabra del campanario, que ha sido sustituida por un muñeco de trapo y unos fuegos pirotécnicos sin que la fiesta haya perdido mucho vigor, a decir de algún vecino. También hay poblaciones en el norte que han sustituido los infelices gansos por sacos y la diversión continúa. Y algunos pueblos, como el extremeño de Villanueva de la Vera, sucumbieron a la presión de los protectores de los animales y tuvieron que demostrar año a año que no se maltrataba ni se mataba al burro que sacaban en procesión por las calles.

Los ecologistas tienen la mirada puesta en tres fiestas con toros especialmente arraigadas que repudian: el de la Vega, en Tordesillas (Valladolid), el de Coria (Cáceres) y el de Medinaceli (Soria). Pero por toda España se sacan astados a la calle, se corren encierros, se les prenden teas de fuego sobre la testuz, se les ata con sogas, se les alancea o banderillea sin cuento. "Muchas de las personas que están en el mundo del toreo repudian estos festejos", asegura Manuel Cases. ADDA siempre ha diferenciado las corridas de toros del resto de las tradiciones con animales, "no por la crueldad, que puede ser parecida, sino por las posibilidades de erradicar unas y otras".

Algunos de los eslóganes que usan los conservacionistas para combatir estas fiestas recuerdan a los lugareños que no tienen ni biblioteca y hablan de maltratar a un animal como forma de preservar la cultura. Pero no calan. "El ritmo al que se están extinguiendo estos espectáculos es muy lento, sobre todo cuando se trata de toros", dice Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción. Y aunque no parezca fácil enfrentarse a una multitud enardecida por la fiesta y las más de las veces por el alcohol, suelen respetar los mandatos de la autoridad competente. Así han cesado algunas aberraciones que no tenían ni la gracia de ser tradición.

Así y con la presión de los grupos por la defensa de los animales, que sin mucha ayuda se manifiestan año tras año en los pueblos más polémicos. No les falta valor; en algunos casos, como ha ocurrido en Tordesillas en ocasiones, el autobús que los transporta lleva escolta policial y suele haber más agentes que el día de la fiesta, cuando ya el alcohol hace estragos y no hay quien se atreva a meter la jeta en ese avispero.

El PACMA es el partido Antitaurino contra el Maltrato Animal. Se han convertido en la séptima fuerza política en la circunscripción madrileña. Y siguen en su lucha. El día 20 de este mes se adherirán a una manifestación convocada por un colectivo regional en Algemesí (Valencia) contra las becerradas. Dos días más tarde, el 22, y también el 24, nada impedirá que los más bravucones empleen sus peores artes taurinas con las vaquillas. Y luego le tocará el turno a otro pueblo, y luego a otro. Al pueblo le llegó el pan, pero no quiere decir adiós a la charlotada.

Entre el rechazo y la admiración

- Corridas de toros. Una encuesta de 2006 elaborada por la empresa Gallup reveló que el 72,1% de la población en España afirma no tener ningún interés por los espectáculos taurinos. Este desinterés lo demuestran sobre todo las mujeres, con un 78,5%, y las personas con edades entre 15 y 24 años, 81,7%.

- Caza del zorro. Las famosas cacerías se prohibieron en el Reino Unidos, pero los ecologistas dicen que no están extinguidas del todo, por la permisividad

- Legislación. Las comunidades tienen sus propios reglamentos sobre los espectáculos que se celebran en sus territorios. Son todas ellas ambiguas y permisivas. Sólo en Canarias no se celebran, pero porque no hay tradición. En cambio "hay peleas de gallos", denuncian las organizaciones de defensa de los animales.

- Tradición. Los países anglosajones han tenido más respeto a los animales tradicionalmente, sostiene el antropólogo Javier Marcos, algo que no ha ocurrido en España.

- Dinero. La Fundación Altarriba calcula que sólo en festejos taurinos la Comunidad de Madrid gastó en 2006 unos 500.000 euros.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/seguimos/siendo/salvajes/elpepusoc/20080918elpepisoc_1/Tes
Fecha: 18.09.08

Convocan una marcha contra las matanzas de becerros en un pueblo de Valencia


"Las becerradas son salvajes. Se torea a animales de muy pocos meses y lo hacen adolescentes que no son profesionales, con lo que el sufrimiento del animal se alarga". La denuncia la hace la presidenta de la Plataforma Iniciativa Animalista, Encarna Canet. Esta organización, junto a otras 12 defensoras de los animales, ha convocado una manifestación el próximo sábado 20 de septiembre a las 16.30 horas en Algemesí (Valencia), en protesta por esta fiesta, que se celebra en el marco de su Semana Taurina.

Con la polémica fiesta de Tordesillas (Valladolid) aún caliente, los convocantes de esta marcha se quejan de que el Ayuntamiento de Algemesí no hizo caso a su petición de evitar la muerte del animal, y todavía les parece peor que sean adolescentes quienes "los achicharran con lanzas" hasta que fallecen. "Si cuando lo hace un profesional ya sufren, en este caso el proceso es muy largo", añade Canet.

Además, denuncian que en esta polémica fiesta "se permite y fomenta la entrada de niños de todas las edades" al recinto. "Hablamos todos los días de violencia en varias facetas de la sociedad, pero esto se tolera y aplaude", concluye la presidenta de la plataforma.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/412763/0/becerradas/algemesi/valencia/
Fecha: 18.09.08

El Grupo Socialista exige que se reduzca a la mitad el sacrificio de animales en la perrera

Murcia.- El concejal del PSOE Sebastián Peñaranda pedirá en el Pleno al PP que ponga en marcha un conjunto de medidas , entre las que destacan la reducción a la mitad del número de animales sacrificados en la perrera municipal y un nuevo servicio de guardería canina, entre otras

Peñaranda solicitará en el Pleno del próximo jueves al PP que ponga en marcha medidas para que el servicio municipal de atención a animales abandonados merezca la Q de excelencia y que éstas sirvan también para reducir al 50% el número de animales sacrificados y para hacer todo lo posible para que éstos puedan ser adoptados de forma mayoritaria.

Peñaranda pedirá que se acometan las obras para la modernización y ampliación de estas instalaciones; que se desarrollen campañas de esterilización de perros; y se establezcan contactos con todas las asociaciones y colectivos interesados en la protección de animales.

El edil pedirá que se amplíen las funciones de la perrera con un nuevo servicio de guardería canina que se haría básicamente para ayudar a personas que por necesidades de viaje, enfermedad, etc... tienen que dejar desatendidos a sus perros, porque no tienen un lugar donde dejarlos durante un tiempo limitado.

Fuente: http://www.laverdad.es/murcia/20080919/murcia/grupo-socialista-exige-reduzca-20080919.html
Fecha: 19.09.08

Bruselas pide mejores condiciones para los animales sacrificados en los mataderos

La Comisión Europea adoptó hoy una propuesta de reglamento para mejorar la protección de los animales que son sacrificados en los mataderos y garantizar su bienestar durante el proceso. Además, pide que la eficacia de las técnicas de aturdimiento sea controlada regularmente y que los mataderos tengan en cuenta los avances técnicos.

La comisaria de Salud, Androulla Vassiliou, aseguró que las normas comunitarias actuales sobre esta cuestión "están obsoletas y deben ser revisadas" y confió en que la propuesta de Bruselas "cambie realmente" el trato que reciben los animales en el matadero, especialmente "impulsando la innovación" y permitiendo "condiciones iguales para los exportadores".

De acuerdo con la propuesta de la Comisión, los mataderos deberán nombrar a un responsable en bienestar animal que supervise las técnicas aplicadas y comprobar que todos los trabajadores están cualificados y han sido formados adecuadamente para cumplir sus tareas. Además, contempla la obligatoriedad de que se prueben y evalúen periódicamente los métodos, técnicas y equipamientos nuevos antes de ser utilizados en los mataderos.

Según señaló el Ejecutivo comunitario en un comunicado, de salir adelante esta propuesta, los Estados miembros tendrán que crear centros que, basados en la investigación, "aporten un apoyo permanente y competente a los inspectores oficiales".

Además, las autoridades competentes deberán dar más información a la opinión pública cuando recurran a sacrificios masivos de animales en casos de enfermedades contagiosas, tales como la gripe aviar o la fiebre aftosa. En este punto se refiere a mejoras en el plano de la planificación, vigilancia y redacción de informes.

Cada año en la Unión Europea, cerca de 360 millones de porcinos, ovinos, caprinos y bovinos son sacrificados para obtener su carne y otros 25 millones de animales por su piel, según datos de la Comisión Europea.

Por su parte, la Asociación Nacional para la Defensa de los Animales (ANDA) celebró en un comunicado la iniciativa de Bruselas por considerarla una "mejora significativa" sobre la regulación actual. En el mismo comunicado, la directora del Eurogroup for Animals, Sonja Van Tichelen, valoró la propuesta como "un paso en la dirección correcta" que beneficiará a "millones de animales" y supone que "la industria se implique en el bienestar del animal".

Sin embargo, ANDA y Eurogroup for Animals pidieron mayores cambios, en concreto que se prohíba paulatinamente la práctica de colgar a los animales vivos. Esta práctica afecta a los pollos que son colgados boca abajo vivos y que actualmente se realiza en cadenas automáticas siempre que el sistema de aturdimiento sea el baño eléctrico. Este método provoca en las aves sufrimiento, estrés, dolores y heridas, según denunciaron ambas organizaciones.

Fuente: http://www.finanzas.com/noticias/economia/2008-09-18/42829_bruselas-pide-mejores-condiciones-para.html
Fecha: 18.09.08

Bienestar animal en el sector ganadero

Entrevista publicada en la edición del 18.09.08 de El Federal al consultor en bienestar animal, Leopoldo Stol

El consultor, Leopoldo Stol, en bienestar animal apuesta a persuadir al sector ganadero a concientizar sobre los problemas que atrae el maltrato de la hacienda y del rol que debe cumplir el productor para el cuidado del ganado vacuno.

El bienestar animal es una condición ideal, resultado de la aplicación de normas específicas, adecuadas y posibles, sobre los sistemas y procesos involucrados a lo largo de toda la cadena productiva, que permiten a los animales vivir en las mejores condiciones posibles, sin padecer sufrimientos físicos o psicológicos innecesarios. Para todos los animales, y en especial para aquellos cuyo destino será servir de fuente de alimentos al hombre, se intensifica el compromiso ético de brindarles a lo largo de su vida productiva las mejores condiciones posibles de hábitat, sanidad, manejo, alimentación y cuidados en general.

-¿Cuándo tuvo su primer contacto con el sector animal?

-Mi primer contacto con el sector animal fue en la estancia La Primavera. Allí había un tambo que lo manejaba Mario Bustillo, quien tenía estipulado que a las vacas se las manejaba sin gritos, sin golpes, y los perros estaban prohibidos. Esa fue mi primera imagen práctica de haber visto aplicado en terreno lo que es bienestar animal, lo que es el buen trato con la hacienda. Esto no viene desde ahora. José Hernández y Juan Manuel de Rosas coincidían en el alejamiento de los perros de la hacienda, y en que los peones utilicen arreadores. Sólo los podía usar el capataz. Estamos hablando del año 1800, aproximadamente.

-¿Qué es el bienestar animal?

-Es una ciencia que para algunos toma una característica paralancelaria cuando los economistas la manejan, porque los países europeos o Estados Unidos, que compran carne argentina, además de imponer que ésta sea inocua, es decir sana, se preguntan cómo criamos, cómo transportamos y cómo matamos al animal. Todo eso se engloba dentro de lo que es sanidad animal, porque ellos lo tienen incorporado en su reglamentación. Presentan leyes que protegen al animal del maltrato, y eso es bienestar animal.

-¿Cómo se determina si hay o no bienestar animal?

-Desde el punto de vista formal se debe estudiar la conducta. Para saber si un animal posee un estrés crónico producido por un maltrato que viene desde hace un tiempo prolongado se evalúan algunas hormonas en sangre. En cuanto al estrés agudo, se examina la frecuencia cardíaca y el ritmo respiratorio que se acelera y aumenta cuando el animal está estresado. Pero la forma más sencilla de evaluar el bienestar es comprobar si el animal está sano o enfermo. El animal enfermo no tiene bienestar animal. Se habla de salud y bienestar porque no puede haber salud si no hay bienestar.

-Los animales que no poseen un bienestar, ¿es posible que se recuperen?

-Es muy difícil. Si la falta de bienestar es breve es posible que se recupere. Pero si esa falta de bienestar es muy prolongada es casi imposible. La gente se confunde cuando dice que su hacienda se encuentra en un estado de bienestar porque los animales están sueltos en el campo. Eso no es maltrato, pero no necesariamente es bienestar. Hay factores muy importantes de los cuales el hombre no se preocupa, como el agua y los alimentos, que son necesidades básicas para el animal. Ellos tienen la necesidad de no padecer hambre ni sed. Hay que darle a la hacienda un enriquecimiento ambiental. No por nada el bienestar animal es una ciencia.

-¿De qué depende para definir si el trato del animal es bueno o no, es decir, si hay o no bienestar animal?

-Hay normas, reglas. Se denominan como las buenas prácticas ganaderas o pecuarias. Se deben enseñar a los peones, al personal de los frigoríficos. Enseñar lo que se debe y no se debe hacer con respecto al trato del animal. Las buenas prácticas pecuarias tienen que ver con el bienestar animal y con la economía. Ejemplo de ello es la vacunación del ganado bovino. Las vacunas son en base oleosa y producen un absceso de fijación, que si se produce en el anca, se arruinan los cortes más caros de la vaca. Hay que vacunar en la tabla del cuello. Esto tiene que ver con las buenas prácticas. El hombre es el predador del animal. Las vacas escapan de las personas, no hace falta castigar al animal.

-Estas técnicas, ¿harían más lento el trabajo?

-Es preferible tardar unos minutos más que perder plata. El que está apurado es el camionero. Hay que olvidarse del reloj a la hora de cargar y descargar animales. Se estima que por temas de maltrato se pierde un dólar por animal faenado. Esto no es plata que me saca el Estado, no son retenciones, no son impuestos. Hay animales que bajan muertos de los camiones. El ganadero tarda tres años en producir esos animales. El productor no debe buscar la ayuda del Gobierno en esto. Debe tomar conciencia de lo importante que es el cuidado de su producción.

-Las demandas del mercado y los avances tecnológicos, ¿aumentan o reducen los problemas de bienestar animal?

-Las demandas del mercado van a hacer que se tenga en cuenta el bienestar animal. En cuanto a las nuevas tecnologías, deben ser compatibles con el bienestar animal. Para los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Nueva Zelanda y Australia, el bienestar animal es una política de Estado.

-¿Cuáles son las consecuencias de llevar a cabo un plan de bienestar animal?

-La consecuencia es que se va a dejar de perder plata. Todas las enseñanzas sobre el bienestar animal van a hacer que los productores no pierdan la plata que derrochaban cada vez que con un trabajo acelerado le pegaban a un animal, o no controlaban cómo era el transporte de carga. Se necesitan campañas. El Estado debería escuchar las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en cuanto al bienestar animal.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar/generales/15546-aseguran-que-por-maltrato-se-pierde-un-dolar-por-animal-faenado/
Fecha: 18.09.08