lunes, 29 de septiembre de 2008

"Animales domésticos, personas salvajes" de Manuel Molina

Artículo de Manuel Molina

Hemos venido escribiendo, por desgracia, columnas atrás sobre el maltrato gratuito que reciben determinados animales, ya sean toros o perros; hoy tocan los gatos.

En un instituto de nuestra provincia, un día de estos como otro cualquiera, con su crisis, sus tormentas y su comienzo del otoño el timbre del recreo toca para librar alaridos y estruendo por los pasillos hasta la explanada exterior. Es la hora del recreo. Un grupo de adolescentes muerde bocadillos sanos, de esos de chorizo, salchichón o jamón y otros le hincan el diente a mierdas, con perdón, industrializadas que saben a algo que no son. Uno, de repente, llama la atención porque algo se mueve cerca en un arriate y cuando está seguro de lo que se trata lanza la voz de alarma, como un guerrero primitivo que avista su presa: ¿un gato! La docena de cruentos salvajes salta hacia el animal que no se mueve porque ha llegado hasta allí con enorme sufrimiento al recibir el impacto de un coche. Les extraña que no corra para que se dé lugar a mayor diversión hasta que lo acorralen. No se mueve. Lo consideran raro. Lo observan. No mola así el pegarle de leches. Hasta que uno decide cortar las reflexiones: de dos patadas lo revienta. Risa, muchas risas, le ha sacado casi las tripas. Qué bueno, hay que ver el fulanito tan modoso en su casita la fuerza que tiene en las piernas, a lo mejor juega en los juveniles y ha fortalecido los gemelos corriendo detrás de una pelota o a lo mejor sus genes le han otorgado un cerebro con carencias y se le han bajado a los pies las pocas ideas. Entre risas y repeticiones de la hazaña se trasiegan el resto de bocadillo y bollería. Como si nada.

Toca otra vez el timbre para recoger a los angelitos en sus aulas y una chica descubre horrorizada el animal que han dejado destrozado. No sabe qué hacer. Busca la ayuda de una profesora entre sollozos, pero la situación es agónica, el animal está dando sus últimos vahídos. Llaman de urgencia a una clínica veterinaria, pero sirve tan sólo cuando acude el especialista para confirmar la muerte del animal. Los despiadados son buscados, pero se esconden en el silencio entre sí. Nadie, como suele ocurrir, ha visto nada. Alguno recibe un nublo de conciencia pero se le pasa rápido con la radiante idea de que era tan sólo un gato. Si se cursara una denuncia no pasaría nada, habría que entender que era eso sólo un gato y una patada la pega cualquier joven. No pasa nada, esa es la cruda realidad. Pero debería pasar.

Por lo pronto brillan por su ausencia los edictos y normas municipales a los que las autoridades están obligados. En otras comunidades existen esas funciones y entre micro chips e investigaciones en bastantes ocasiones a cargo de la policía municipal los delincuentes pagan la fechoría. Aquí estamos maniatados. No pasa nada. Volvemos a la Edad Media en la cual los gatos después de haber sido tratados en Egipto como un miembro más de la familia, porque vigilaban las cosechas eliminando roedores, adquirieron su leyenda negra asociándolos a lo diabólico por su independencia, por el brillo de sus ojos en la oscuridad, porque presentían la muerte o creaban tormentas, por acudir con nocturnidad a los bosques. Se quemaban como herejes. Luego llegó la peste negra y ayudaron a eliminar ratas, se les perdonó su diabolismo y volvieron a las casas. Hasta hoy.

Recordemos uno de los principios que inspira la ley de protección animal de la Junta de Andalucía de 2003: «Los estudios realizados sobre las capacidades sensoriales y cognoscitivas de los animales no han dejado duda sobre la posibilidad de que éstos puedan experimentar sentimientos como placer, miedo, estrés, ansiedad, dolor o felicidad». En el artículo cuatro del primer capítulo se especifica una normativa de cumplimiento para las autoridades municipales: «Queda prohibido maltratar o agredir físicamente a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les irrogue sufrimientos o daños injustificados». La ley por tanto, existe. Apliquémosla. También existe la ley del menor que desglosa como nadie el juez Emilio Calatayud, fácil de encontrar en un buscador de Internet. Si un energúmeno que discierne con doce o trece años revienta un gato que lo pague como explicita la ley. Para finalizar volvamos a la leyenda: se dice que aquel que abandona un gato en la calle o mata un gato atrae la desgracia... ¿quién sabe? La ley sería la desgracia, valga la redundancia, más legal.

Fuente: http://www.ideal.es/jaen/20080928/opinion/animales-domesticos-personas-salvajes-20080928.html
Fecha: 28.09.08

Beethoven, el triste ejemplo del maltrato animal

Un cachorro de San Bernardo fue obligado a vivir en un establo de Paguera encerrado, con más de 600 garrapatas en su cuerpo y mordiscos de rata

Por Julio Bastida

En los días en los que vivimos hay gente que no tiene muy clara aquella afirmación que dice que el perro es el mejor amigo del hombre.

El pasado 26 de agosto la clínica veterinaria Peguera recibió una llamada del propietario de un perro de raza san Bernardo. Se indicaba que el cachorro no comía desde hacía unos días y que no conseguía levantarse del suelo. Al llegar los veterinarios, tras un exámen general, comprobaron que el animal estaba muy grave. El peso era de unos 38 kilos, cuando lo habitual en esa raza suele rondar los 70 kilos. No había ninguna parte del cuerpo que no estuviese repleta de garrapatas, (más de 600), y las patas estaban roídas y con agujeros de las mordeduras de ratas.

Bethoven, como ha sido rebautizado, fue trasladado a la clínica veterinaria, y gracias a la dedicación y entrega de los veterinarios Isabel Huaroto y Riccardo Giglioli, días más tarde el animal empezó a mostrar interés por la comida y consiguió levantar la cabeza.

Una llamada del propietario del animal comunicó a los responsables de la clínica que había decidido desentenderse y que no se haría cargo de la factura.

Los profesionales, tras 20 minutos de conversación, consiguen convencer al dueño para que no sacrifique a Beethoven y piden permiso para recoger fondos privados para no tener que suprimir al cachorro. El hombre agradece la preocupación por el animal y dice que estará contento de dejarlo en manos de la clínica y de una familia adoptiva.

Pasan los días y el dueño del perro no da señales de vida. La clínica veterinaria decide hacer una campaña a través de radio y prensa para recaudar fondos para sufragar los gastos de los medicamentos y tratamientos del animal. Los veterinarios han trabajado altruistamente en la recuperación de Beethoven.

El caso llega hasta el Colegio de Veterinarios de Balears. Debido a la gravedad de los hechos acontecidos decide personarse y presentar la correspondiente denuncia contra el propietario del animal.

Los fondos recogidos restantes después de haber curado totalmente al perro, serán destinados a la educación en las escuelas a los niños pequeños de las consecuencias del maltrato animal. Un perro es una criatura viviente y hay que respetar y cuidar. Así, esta historia tendrá un final feliz.

Fuente: http://www.ultimahora.es/segunda.dba?-1+6+448780
Fecha: 28.09.08

Los antitaurinos critican la Feria de Toros del Pilar y la subvención de la DGA de 564 millones de euros para el sector

Semidesnudos y atravesados con banderillas ensangrentadas, una decena de miembros de la organización Animanaturalis han simbolizado el sufrimiento del toro. Esta organización ha criticado, de esta forma, la realización de la próxima Feria de Toros del Pilar y la subvención por parte de la DGA de 564 millones de euros al sector.

Por Luis Miguel Gabás Ruiz
redaccion@aragonpress.com

Zaragoza.- La Plaza del Pilar de Zaragoza ha sido el escenario de la protesta antitaurina realizada por la AnimaNaturalis. Una decena de miembros de esta organización internacional han protestado semidesnudos y atravesados con banderillas ensangrentadas para protestar contra “el inicio de la Feria de Toros del Pilar y por la subvención del Gobierno de Aragón de 564 millones para el sector”, ha señalado Sonia Salvador, portavoz de la organización.

“Hay muchas maneras de pasarlo bien durante las fiestas sin necesidad de maltratar animales. Queremos que se deje de dar subvenciones y se prohíban las corridas de toros, que no es otra cosa que torturar a un animal con la excusa de la ‘tradición’”, ha expresado la coordinadora de campañas de AnimaNaturalis, Aïda Gascón.

Este evento es la continuación de la campaña de AnimaNaturalis por la abolición de las corridas de toros, que inició este año con el anuncio protagonizado por la cantante Alaska que aparecía denuda y, también, atravesada por una banderillas ensangrentadas bajo el lema “La verdad al desnudo: la tauromaquia es cruel”. Además, esta protesta se ha realizado recientemente en ciudades como Pamplona en los SanFermines, en la Feria de Albacete o frente al Ayuntamiento de Palma de Mallorca.

Los manifestantes han exigido que acaben “las injusticias con el toro”. La portavoz de la organización internacional en Zaragoza, Alicia Salvador, ha querido recordar que “el toro es un animal que tiene sistema nervioso central y que, por lo tanto, siente y padece dolor al igual que los seres humanos”. Por ello, han dejado claro que “se tiene que poner fin a las corridas de toro como la Feria del Pilar o que, mientras el viernes el Gobierno anunciaba recortes presupuestarios; por otro lado subvencione a este sector con 564 millones de euros”, ha destacado.

Además de querer acabar “con este tipo de espectáculo o tradición cruel con los animales”, los manifestantes han querido pedir que las retransmisiones televisivas de las corridas se realicen en diferido para no “atentar contra la sensibilidad de los menores de edad”.

Según AnimaNaturalis, durante las Fiestas del Pilar, y en tan sólo nueve días, se matarán más de medio centenar de toros en Zaragoza. Además de la simbolización del sufrimiento de los toros, la organización ha repartido octavillas que explicaban paso a paso una corrida de toros: “antes de que comience la corrida de toros, los animales son debilitados con tranquilizantes o se les nubla la vista usando vaselinas. Luego son lanceados y se les clavan banderillas, para romper los músculos de su espalda y hacerles perder gran cantidad de sangre. Sólo después de esta tortura, ya debilitados hasta el colapso, el torero hace su aparición para burlar al animal con su capote y luego matarlo, perforando sus pulmones con una espada, para ahogarlo en su propia sangre”.

AnimaNaturales ha querido dejar claro que la oposición a los toros no es algo minoritario sino que, según la última encuesta de Gallup (2006), el 82% de los ciudadanos españoles, de entre 15 y 24 años, no están “ni remotamente” interesados en la corridas de toros –en 1980 el porcentaje era del 54%–.

Los manifestantes han informado a los curiosos que se han acercado a la protesta que el próximo domingo 5 de octubre a las 16.30 horas se ha convocado una manifestación convocada por la Plataforma Zaragoza Antitaurina que comenzará junto a la Plaza de la Misericordia de Zaragoza en la plaza del Portillo y terminará en la Plaza de España para protestar con la próxima Feria del Pilar.

Fuente: http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=51321&secid=9
Fecha: 28.09.08

La Guardia Civil tramita al menos una denuncia diaria en Asturias por furtivismo

Los guardas detectan «conatos de mafias» que llegan al Principado atraídas por la caza del rebeco. Los ecologistas llevan retirados ya el doble de lazos que en todo 2007.

Hay que tener puntería, constancia y entre 12.000 y 18.000 euros en el bolsillo para colgar en el salón de casa la cabeza de un buen ejemplar de cabra montesa. «Cuanto mejor es el animal, más alta será la prima que pagarle a la Administración», explica Luis Fernández, guarda de la Fundación Oso Pardo (FOP). «Claro que también hay otras opciones», precisa antes de hablar de los furtivos, cazadores capaces de hacer batidas nocturnas y secretas para luego vender el mismo animal por 6.000 euros.

«Hemos detectado algún conato de mafias de este tipo, que se mueven por dinero», indica este vigilante, que apunta a los rebecos como la pieza que más interés despierta. En su memoria recuerda una anécdota «un tanto oscura». Un día en el que localizó a un par de cazadores que «aparentemente sólo habían matado un rebeco». Cuando registraron su vehículo «encontramos todo un álbum de fotos con piezas y cabezas cortadas, había señores posando con todas ellas: era su particular catálogo», relata Luis Fernández.

Es el lado más oscuro y presente de una práctica, la caza o pesca de animales al margen de las leyes, algo que se remonta al origen de la humanidad y contra la que luchan políticos, leyes y guardias civiles. Dentro de la Benemérita, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) tramitó 613 denuncias por furtivismo en los 605 días transcurridos desde enero de 2007 hasta finales de agosto de 2008. La mayoría incriminan a pescadores, aunque también hay acusados 94 cazadores.

Muchos son denunciados por sus propios compañeros de armas. La ley asturiana de caza, aprobada en 1989, obliga a quienes pretenden ejercer la cinegética a pagar religiosamente los entre 450 y 550 euros de cuota anual que piden los cotos controlados por la Administración. El sistema al final posibilita que un cercado como el del Monte Cayón, en Piloña, «genere una actividad que deja cada año unos 185.000 euros en la zona», calcula el presidente del coto, Arturo Nicolás Valiente Díaz.

«Al que paga, le fastidia mucho que otro quiera aprovecharse de ese monte cuyo mantenimiento costea en parte el cazador legal», apunta Luis Fernández.

«Actividad residual»

Ecologistas, guardas y cazadores llevan años compartiendo la impresión de que el furtivismo «es una actividad residual», pero los últimos datos desvelan el peligro de bajar la guardia. Según los registros de la FOP, por primera vez se están retirando más lazos que en el año anterior. Si en 2007 fueron 63 las trampas detectadas, este año van más de 150.

No es que la irresponsabilidad se haya duplicado, «es que este año logramos un acuerdo que nos permite actuar en Ibias, concejo donde aún no patrullábamos», explica Carlos Nores, vicepresidente de la FOP. Precisamente el jueves la patrulla de vigilantes de esta asociación ya pilló a un vecino de la zona con las manos en los lazos. Su delito está castigado con entre 14 y 24 meses de cárcel o multa económica si no hay antecedentes.

«Esto es como el palo y la zanahoria, en cuanto se condena a uno por estar jugando así con el Código Penal, la voz corre entre los vecinos y cambia la actitud», prevé Nores.

Los guardas explican que en Asturias son vecinos de la zona quienes ponen los lazos «hartos de los daños que causan los animales». El furtivo no busca un animal concreto y presta escasa atención a los cepos, hasta el punto de que cuando los visita puede encontrarse ya el esqueleto de un animal.

«En León abunda el paisano que quiere animales para comer o vender», apunta Luis Fernández. Clientes no le van a faltar. Según denuncia el Fondo Asturiano para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas), en los concejos asturianos próximos a León hay un tráfico de compra y venta de entre 80.000 y 100.000 kilos de carne obtenidas en cacerías ilegales. «Cuando mezclas naturaleza y dinero, entran los egoísmos», valora Fernández.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com/gijon/20080928/asturias/guardia-civil-tramita-menos-20080928.html
Fecha: 28.09.08

Vacunan contra rabia a 19 mil perros y gatos en Hermosillo

Hermosillo, México.- Al menos 19 mil perros y gatos fueron vacunados contra la rabia la última semana en esta ciudad para prevenir la propagación de esa enfermedad, informó la Secretaría de Salud Pública (SSP) estatal.

El jefe de la Jurisdicción Sanitaria número uno, Manuel Carvajal Burruel, mencionó que el objetivo final es disminuir el riesgo de transmisión de la hidrofobia a los humanos. Mencionó que en centros antirrábicos y a través de 74 unidades móviles, en las que participaron 458 personas, la última semana se aplicó el inoculante de reforzamiento en las mascotas. Dijo que las acciones de inmunización a perros y gatos continuarán de manera permanente en las unidades oficiales, campaña que la SSP estatal realiza en los 72 municipios de la entidad.

Indicó que el origen del padecimiento está en la fauna silvestre como el zorrillo, gato montés y otros mamíferos, los cuales agreden a los animales domésticos que viven en rancherías o zonas suburbanas. Mencionó que el último caso de rabia en humanos en Sonora se registró en 1991, con la muerte de una persona en el sur del estado, quien fue mordida por un animal doméstico que lo contagió.

El funcionario relató que en el presente año se han registrado dos casos de rabia en animales silvestres, un gato montés y un puma, en los municipios de Baviácora y Rayón, respectivamente. En 2006 y 2007 sólo fue documentado un caso en cada año, mismos que se presentaron en un bovino y un gato montés en los municipios de Alamos y Ures, respectivamente.

Fuente: http://senderodelpeje.com/sdp/contenido/2008/09/27/45916
Fecha: 27.09.08