domingo, 5 de octubre de 2008

Manifestación Antitaurina en Zaragoza

Zaragoza Antitaurina, plataforma compuesta por diversos colectivos de Aragón, convoca para hoy, 5 de octubre una Manifestación Antitaurina. A las 16:30, tras una concentración en la plaza del Portillo, la manifestación partirá hacia la plaza de España recorriendo las calles del centro de la ciudad.

Cinco años de manifestaciones avalan el crecimiento de este movimiento que el año pasado consiguió reunir cerca de 2500 personas. Autobuses fletados desde distintos puntos de España, apoyos de asociaciones de todo el país y del resto de Europa y una afluencia de gente que cada año se supera más y más.

Zaragoza Antitaurina es una plataforma que aboga por los derechos de los animales centrándose en la lucha contra el sufrimiento al que es sometido el toro en la mal llamada fiesta nacional. Con motivo de las fiestas del Pilar, comienza también la época grande de festejos taurinos en Zaragoza, donde cada tarde son matados 6 toros después de haber pasado por una terrible agonía.

Son numerosas las voces que exigen la abolición de las corridas de toros, informes veterinarios que explican el tremendo sufrimiento que tiene que aguantar el toro antes de morir y, cómo no, la palpable decadencia que vive el mundo taurino en este país, y en concreto en Zaragoza. El coso de la Misericordia no se llena con las corridas de toros, se regalan las entradas a los municipios de la provincia y se sustenta por otros actos que en ella se realizan. Podríamos argumentar de manera extensa la realidad de la tauromaquia y la realidad del sufrimiento animal, llenar cientos de hojas que dejarían patente y claro lo que ocurre de verdad en una corrida de toros, y por todo ello pedimos, exigimos, el fin de las corridas de toros, en concreto el fin de las corridas de toros en Zaragoza.

Fuente: http://www.zaragoza-antitaurina.org/

Protesta contra el Festival Gastrómico del Gato en Cañete, Perú

Por si no teníamos bastante con el intento del pueblo de Sort (Lleida, España) de resucitar la Festa del Ruc donde comen burros o los restaurantes de perro en China, ahora me entero que en Cañete, Perú, se celebra cada año el Festival Gastronómico del Gato.

Por favor, si, como a mí, esto te repugna, envía una carta de protesta a las autoridades de Cañete. Después de este artículo encontrarás un modelo de carta.




Cañete (Peru.com).- Durante las celebraciones por el Día de Santa Efigenia, se realizó el Festival Gastronómico del Gato en el distrito de San Luis, en Cañete, al sur de Lima.

Los asistentes al singular evento culinario pudieron disfrutar de diversos platillos preparados con la carne de este felino doméstico. De esta manera, los comensales pudieron degustar chicharrón de gato, milanesas y otros potajes como el gato al huacatay a la plancha, uno de los nuevos platos de este festival.

Cabe indicar que los organizadores del Festival Gastronómico aclararon que los gatos no provienen de cualquier lugar y que son criados especialmente para estas fechas. Este evento culinario se llevó a cabo en el centro poblado La Quebrada en honor a Santa Ifigenia, la santa morena más antigua de la historia cristiana.

Según los pobladores de la zona, la carne de gato previene de enfermedades bronquiales y tiene propiedades afrodisíacas. Nada de esto ha sido confirmado científicamente.

Como se sabe, Santa Efigenia es considerada la protectora del arte negro y su día central es el 21 de setiembre.

Fuente: http://www.peru.com/noticias/sgc/PORTADA/2008/09/22/detalle6612.aspx
Fecha: 22.09.08

EJEMPLO DE CARTA PARA ENVIAR A LA MUNICIPALIDAD DE CAÑETE
Colocarla en la seccion de contactos de su web en http://www.municanete.gob.pe/web_beta/contactenos.php

Sr. Javier Alvarado Gonzales
Alcalde de la Municipalidad Provincial de Cañete

Me he enterado que se realizó en el distrito de San Luis, perteneciente a su jurisdicción, el "Festival Gastrónomico del Gato". Sirva la presente carta para expresar mi total condena e indignación hacia ese festival, en el que se asesinan gatos para el consumo humano. No es posible que se instaure como tradición algo que está sancionado por la Ley de Protección a los Animales 27265, ya que asesinar animales de compañía (como los gatos) es considerado un acto de crueldad.

Cañete se promociona como un destino turístico, pero luego de saber que en este distrito se trata cruelmente a los animales, advertiré a mis contactos nacionales e internacionales de esta situación y les rogaré que no visiten Cañete y que se boicotee el turimo hasta que las autoridades vigilen que nunca más se realicen festivales de este tipo y se sancione a a los pobladores que cazan gatos para comérselos.

Asumo que usted no querrá que su gestión sea conocida por aquella en la que se detuvo el turismo hacia Cañete por su maltrato hacia los animales. Por lo tanto, le exijo que tome cartas en el asunto para erradicar esta cruel y abominable "costumbre" de su jurisdicción.

Cañete está dejando la imagen del Perú como bárbara y salvaje, en el que se no respetan los derechos animales. China es conocida también por consumir gatos y perros, y por lo cual, se ha ganado el repudio mundial. Todavía estamos a tiempo de salvar la imagen de Cañete si es que usted le pone un alto a este asunto, y no permita que más gatos sean asesinados.

Atentamente,

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Congreso Mundial de la Naturaleza en Barcelona

Parque de Collserola, Barcelona
Foto: Pitusa Gatz

El Congreso Mundial de la Naturaleza reunirá en Barcelona cerca de 8.000 expertos de 160 países para elaborar una agenda medioambiental bajo el lema Un mundo diverso y sostenible.

El congreso, que durará del 5 al 14 de octubre, pretende erigirse como una clase de parlamento medioambiental con el objetivo de mejorar la gestión del medio ambiente natural por el desarrollo humano, social y económico.

Para conseguirlo, los representantes de las instituciones gubernamentales y ONG's debatirán en el Parc del Fòrum, la agenda para los próximos años en torno a tres ejes temáticos prioritarios: un nuevo clima para el cambio; ecosistemas sanos, gente sana y salvaguardar la diversidad de la vida.

Tras los diálogos y conferencias tendrá lugar una asamblea de miembros de la que saldrá escogido el nuevo presidente de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organizador del congreso.

La sostenibilidad futura, a debate

Algunos de los temas concretos que los expertos debatirán son la viabilidad de los combustibles, la modificación genética de organismos, la sobrepesca y la destrucción de hábitats naturales. Las sesiones se estructurarán en diferentes viajes temáticos tales como el mediterráneo o la energía para que el público asistente escoja aquellos conceptos medioambientales que más lo preocupan.

Tras el debate, se elaborará un hoja de ruta de conservación de la naturaleza para los próximos cuatro años hasta que se celebre el siguiente congreso.

En el marco del mismo congreso, la UICN organiza también Rumbo en Barcelona, por unir los mundos de la náutica y la conservación y adelantar así en la protección de la biodiversidad marina y costera.

El congreso contará también con una Feria internacional de mujeres emprendedoras en la que 50 mujeres procedentes de varios lugares del mundo presentarán sus iniciativas verdes.

La IUCN es una entidad sin ánimo de lucro conocida principalmente por la elaboración de las listas rojas de las especies en peligro y por su impulso a congresos en que han nacido convenios de biodiversidad, entre otros.

Fuente: http://w3.bcn.es/V01/Serveis/Noticies/V01NoticiesLlistatNoticiesCtl/0,2138,1653_1802_1_592128389,00.html?bcnAccessible=true&accio=detall&home=HomeBCN
Información del Congreso:
http://www.uicn.org/es/congreso_esp/index.cfm

Canibalismo en el Polo Norte

Foto: Pilar G. Velasco

En los últimos días los científicos lanzaban la alarma: los osos polares podrían estar recurriendo cada vez más al canibalismo. La Voz de Galicia publica en primicia una de las raras imágenes que existen de este fenómeno todavía poco estudiado.

A nuestro alrededor, en todas direcciones, se extiende una capa uniforme de hielo hasta el horizonte, donde el sol indeciso del alto Ártico sube y baja todo el día sin llegar a ponerse nunca. Estamos buscando osos blancos y ya hemos pasado el que debería ser el mejor lugar para encontrarlos, en el límite del casquete polar, al norte de las islas Svalbard. Allí abundan las grietas del hielo en las que viven focas, su comida preferida. Pero la tripulación rusa y los científicos de a bordo se han pasado dos días sin encontrar nada más que, precisamente, focas y una solitaria morsa descansando plácida sobre un bloque de hielo. Ahora nos hemos ido demasiado al norte, y los científicos mascullan en cubierta que a los osos no les gusta este hielo tan espeso. Ni a los osos ni al capitán Ruslan, que está un poco preocupado, o debería estarlo. A nuestro alrededor hay un 90% de hielo; si bajase la temperatura de golpe, podríamos quedar aislados.

Cuando el GPS del puente indica los 80 grados norte, Phil, el historiador de la expedición, comenta, para dar ánimos, que por esta zona en la que nos encontramos se quedó atrapado el barco del explorador Parry, en 1825. Le agradecemos su erudición.
Para compensar, Phil recuerda también de repente que, según los mismos cálculos, muy cerca de allí el joven Nelson, el futuro vencedor de Trafalgar, había visto osos. De hecho había luchado contra uno. Y apenas acaba de decirlo, un vigía ruso grita por fin la frase que llevamos tantas horas esperando: «¡Biyeli mitvied!», un oso blanco a lo lejos.

Un triste espectáculo

El oso está comiendo y desde lejos es difícil saber qué. Pero al aproximarnos con cuidado comprobamos que lo que está devorando no es una foca, y menos aún un futuro almirante británico. Es otro oso, un osezno para ser más exactos, cuyo cuerpo aplastado y ensangrentando ya no es más que una triste carcasa vacía. Una bióloga deja escapar una exclamación poco profesional.

Se trata de un hecho científico. En los últimos años han empezado a detectarse casos de canibalismo entre los osos polares, los primeros en el 2004. Pero los testimonios directos de este hecho se cuentan con los dedos de la mano. En ese sentido, nos ha correspondido un triste privilegio.

El capitán ordena parar los motores para que el barco se deslice lentamente hacia el animal sin molestarlo. Pero el oso no parece demasiado preocupado por nuestra presencia. Sentado en lo alto de la cadena alimenticia del Ártico, nada asusta al oso polar, el único animal del que se sabe que busca activamente el ser humano para cazarlo. Y viéndolo solo en esta inmensa blancura del hielo pocos se lo reprocharían: aparte de nosotros, parece el único ser vivo en millas a la redonda.

Este carnívoro, el mayor que existe, no solo necesita grandes cantidades de alimento, sobre todo es un adicto a la grasa que le permite sobrevivir al frío del invierno ártico; y, aunque puede vivir de esa grasa acumulada hasta cuatro meses, es un ser permanentemente hambriento.

En el Ártico hay tres millones de focas para unos 20.000 osos. El problema es que el oso, como suele pasar con los aristócratas, caza mucho pero mal. Algún científico muy paciente ha calculado que la foca se escapa más del 70% de las veces y, aunque nada como un campeón olímpico (su nombre científico es Ursus maritimus), solo tiene una oportunidad si ataca desde el hielo. Por eso algunos científicos culpan al calentamiento global de los casos de canibalismo entre osos polares como el que estamos viendo. Al haber menos hielo, el oso encuentra cada vez más dificultades para alimentarse.

Uno de esos científicos que creen firmemente que el cambio climático está afectando a los osos es Jamie, un biólogo británico que observa la escena con una mezcla de estupor y deformación profesional. Pero Jaime es prudente: «No se puede decir con seguridad por qué ha ocurrido esto. Me inclino por el trastorno del hábitat de este oso, pero podría ser también control de la población o estrés...».

Si el oso no estaba estresado, seguro que lo está ahora. El osezno, sin duda, se defendió como pudo, porque la sangre corre por el costado del superviviente como si fuese un toro de lidia. También es cierto que parece hambriento. A finales de septiembre todos los osos polares están delgados, pero este lo está demasiado. «Parece que es un macho», dice Jamie que, a pesar de tenerlo tan cerca, no se atreve a asegurarlo. Los esquimales distinguen el sexo de los osos solo con ver sus huellas, pero los científicos tienen que fiarse del tamaño. En lo demás, machos y hembras son prácticamente idénticos.

«El oso polar es un animal increíble», susurra Jamie, como si temiese que el oso pudiera entender lo que dice. «En realidad casi se puede decir que no es un oso, es otra cosa. Caza como los felinos y se pasa la mayor parte de su vida sin pisar tierra firme. Puede lanzar por el aire una foca de 200 kilos como si tal cosa. No hiberna como los otros osos ni defiende un territorio. Corriendo puede alcanzar a un ciclista y puede recorrer cien kilómetros en un día. A veces viajan más de 5.000 kilómetros, la distancia entre Londres y Kabul?».

Vulnerar un secreto íntimo

Para entonces el capitán Ruslan ha conseguido colocar su barco junto al animal, que nos observa con un gesto desafiante y lastimero, como el Saturno devorando a sus hijos que pintó Goya. También él es un dios al que hemos sorprendido cometiendo un sacrilegio. La naturaleza no es un dibujo y se parece menos a un documental que a una tragedia griega.

A pocos metros de su hocico ensangrentado, se escucha el crujido de sus dientes en los huesos. «No hay que humanizar a los animales», me repito mentalmente, pero lo cierto es que todos, incluso marineros y científicos, miramos avergonzados, como si hubiésemos vulnerado un secreto íntimo.

«¿Es su cría?», le pregunto a Jamie. Se encoge de hombros para no responder, como si no quisiera inculpar al oso. De repente, el oso levanta la cabeza y gruñe mientras aparta con la pata izquierda los despojos de su presa. Luego entra en el agua sin ruido, y su cabeza afilada desaparece bajo los témpanos de hielo que se extienden hasta el horizonte rojizo. «Pues parece que sí era zurdo», reconoce Jamie, secándose el sudor de la frente

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/portada/2008/10/04/00031223139930777773420.htm
Fecha: 04.10.08

¿Qué les pasa a los osos blancos?

El oso polar sigue siendo, en muchos aspectos, un misterio para la ciencia, que lo descubrió tarde y todavía lo conoce mal. Los osos son difíciles de observar (su aislamiento del frío es tan perfecto que los rayos infrarrojos no los detectan). Hasta hace poco no existía ni siquiera una estimación aproximada del número de osos blancos que podría haber en el Ártico. La primera fue la del naturalista Savva Upenski, que en 1965 anunció que no creía que quedasen más de 5.000.

Afortunadamente, estaba equivocado (el número real era al menos cuatro veces mayor) pero sirvió para dar la voz de alarma sobre un animal al que entonces se cazaba sin restricciones en todo el hemisferio.

Hoy la preocupación en torno a los osos polares no es ya la caza, sino el clima. Aunque se siguen abatiendo ejemplares, sobre todo en Rusia y Canadá, se cree que el impacto en las poblaciones no es demasiado grande. El temor actual gira en torno a los efectos que pueda tener la abrupta escalada de las temperaturas de los últimos años, mucho más perceptible en el Ártico que en cualquier otro lugar del planeta. Según esta teoría, el cambio brusco del patrón del deshielo deja a algunos osos aislados en áreas en las que no hay alimento, y hace en general más difícil que cacen las focas de las que se alimentan principalmente. Esta escasez de alimento sería la que conduciría a los episodios de canibalismo que se han detectado entre los osos polares.

Para algunos expertos, esta teoría no es totalmente convincente. Recuerdan que los osos han sobrevivido a períodos más calurosos que el actual, durante el Holoceno y, más recientemente, hace mil años, cuando se dio lo que los historiadores del clima llaman «el óptimo medieval».

Según esta contrateoría, los osos pueden resistir meses sin comer y nadar grandes distancias, por lo que la pérdida de hielo que se ha dado hasta ahora no debería e haber trastornado tan gravemente a los animales. El canibalismo sería una forma de control de la población o un hecho natural al que no se había prestado atención hasta ahora.

También esta tesis presenta agujeros. Es un hecho objetivo que los osos parecen cada vez peor alimentados. En cuanto al canibalismo, no parece haber referencias a él en el folclore de los inuit (esquimales), que han convivido estrechamente con los osos durante milenios (tan estrechamente que han copiado de ellos su técnica para cazar focas e incluso sus refugios de emergencia, los iglús, cuyo elemento fundamental, la entrada en forma de U, es una adaptación de las guaridas de los osos en la nieve).

Quizá la discusión sea en el fondo un poco bizantina, porque los osos polares sufren una amenaza mucho más acuciante y sobre la que, por desgracia, no cabe ninguna duda: la vieja y conocida polución química. Los vientos y las corrientes hacen que buena parte de la polución marina acabe concentrándose en el Ártico, donde también están instaladas muchas industrias contaminantes. Al ser el mayor depredador del continente helado, el oso polar es especialmente vulnerable a estas toxinas que le llegan todo a lo largo de la cadena alimenticia. La leche de oso (que, por cierto, quienes han probado dicen que sabe a aceite de ricino) es uno de los productos más contaminados del mundo. Los zoólogos encuentran cada vez más ejemplares enfermos y en las islas Svalbard, la mayor reserva de osos del planeta, se ha detectado graves mutaciones hormonales en más de uno de cada cien animales.

Si el oso se extinguiese, el suyo habría sido uno de los pasos más fugaces por la historia de la Tierra. Los europeos apenas comenzaron a conocerlo en torno al año 1000, cuando los primeros reyes escandinavos iniciaron la costumbre de enviar ejemplares a otros reyes del continente como regalo de boda. Pero de hecho el oso polar es un animal relativamente reciente, el producto de la adaptación forzada de un grupo de osos grizzly aislados en el hielo hace tan solo 100.000 o 200.000 años. Nada.

Su evolución desde entonces ha sido tan rápida que aún hoy la ciencia duda si incluirlos en el grupo de los osos. Ian Stirling, el mayor experto, ha calculado que dentro de otros 50.000 años serán una especie diferente. Con toda seguridad, Stirling no estará para comprobarlo. Lo triste es que probablemente tampoco estén los osos.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/portada/2008/10/04/00031223140121771905989.htm
Fecha: 04.10.08

Donde se ocultan las ballenas


La costa cantábrica ha estado ligada a las ballenas desde la Edad Media y hasta hace apenas cien años, pero la llegada del siglo XX hizo que la población vasca diera la espalda definitivamente a estos cetáceos, una vez que la especie cinegética, la eubalena glacialis o ballena franca, desapareció. Hoy son muchos los que creen que en el Golfo de Bizkaia ya no hay ballenas, y que los periódicos varamientos de ejemplares enfermos se deben a que estos han viajado miles de millas a a la deriva hasta aparecer en alguna de nuestras playas. Nada más lejos de la realidad. En el Golfo de Bizkaia viven al menos 23 especies de cetáceos entre residentes y estacionales, entre ellas ballenas azules (las más grandes del planeta; suelen sobrepasar los treinta metros de longitud), ballenas picudas, marsopas, rorcuales, delfines o calderones.

Así lo explica Pablo Cermeño, coordinador de divulgación y educación de Ámbar, la Asociación para el Estudio y la Conservación de la Fauna Marina, una entidad que desde 1996 sigue de cerca la evolución de los cetáceos en el Cantábrico. Desde hace ocho años su trabajo ya es continuado y estable, y su proyecto estrella son los viajes mensuales en el Pride of Bilbao, que les permiten realizar avistamientos e identificar a centenares de ejemplares en cada travesía, y lo de centenares no es una exageración.

"En una salida de verano puedes ver 70 grupos de ballenas, ha habido veces que hemos estado viendo soplos por todos lados y no podemos ni apuntarlos, porque igual estamos duplicando animales". Así, "un buen avistamiento de verano", a lo largo de tres días, puede acabar con 200 ejemplares visualizados, entre "delfines, ballenas, calderones, marsopas y algún tiburón peregrino", apunta Cermeño.

Desde 2001, Ámbar trabaja en este proyecto junto al Biscay Dolphin Research Programme, cuyos integrantes también suben al ferry dos veces al mes, desde Portsmouth en este caso, y suman sus datos a los recogidos por los técnicos vascos. El problema es que la falta de presupuesto impide a la asociación procesar toda esa información a la que acceden cada vez que se hacen a la mar. "Tenemos bastante monitorizada la zona. Ahora estamos trabajando en un índice de abundancias para saber, más que el número de animales que hay, si las poblaciones aumentan o disminuyen. El índice todavía se está desarrollando, será más rápido y también más visual a la hora de presentarlo a los gobiernos", explica Cermeño, quien apunta a un pequeño descenso de animales visualizados el pasado año, un dato que no tiene por qué significar nada. "Sería necesario ver la tendencia a lo largo de diez años" para obtener un dato riguroso al respecto.

La compañía de ferrys corre con el alojamiento y la manutención de los investigadores, lo cual abarata costos en este seguimiento mensual a lo largo de una ruta excepcionalmente rica. En el trayecto a Inglaterra, el Pride of Bilbao surca zonas de "plataforma continental, de cantil o cañón, y propiamente oceánicas", explica Cermeño.

En Ámbar trabaja un grupo de alrededor de 35 voluntarios, que se las arreglan como pueden para desarrollar su labor. "En estos momentos no hay nadie liberado, algún año hemos tenido a una persona a tiempo parcial y el año pasado se hizo un contrato, pero en 2008 se está trabajando sólo con voluntarios", explica Cermeño.

En cuanto a medios materiales, Ámbar funciona con las aportaciones de los socios y con varios convenios, por ejemplo, con el Club Rumbo Norte, "que tiene varios barcos y te permite salir un día a la semana en velero. El acuerdo que tenemos es que lo podemos usar si no se está utilizando, normalmente entre semana", señala el coordinador de divulgación de la asociación. Muchos particulares, atraídos por el mundo de los cetáceos o ex socios de Ámbar, también organizan salidas para avistar animales cerca de la costa.

Esas expediciones, al margen de las que se realizan en el ferry, sirven para hacer un seguimiento del movimiento de la fauna a lo largo del Cantábrico. Así, tras compartir datos con investigadores gallegos, se ha llegado a la conclusión de que Euskadi y Galicia son refugio de los mismos delfines mulares, que al parecer se mueven a lo largo de la costa en busca de alimento.

Ámbar fotografía a cada cetáceo que avista, especialmente en la zona de las aletas, en busca de cicatrices y todo tipo de marcas. Así se logra lo mismo que cuando se anilla a un ave, dar identidad y nombre a cada ejemplar, y seguir al detalle sus rutas migratorias, sus hábitos, para conocerlos mejor. De esa forma se les puede proteger de los riesgos a los que se enfrentan.

Esos peligros que amenazan a la fauna cantábrica son de muy diversa índole. Cermeño apunta a la contaminación acústica, y en particular, a las maniobras militares, que en alguna ocasión ya han causado algún varamiento masivo en las Islas Canarias.

La sobrepesca es otro factor de riesgo, pero las diferentes especies son capaces de adaptarse a lo que encuentran. "Son más flexibles que nosotros, un delfín mular se alimenta de lo que hay, los calderones comen más calamares y pulpos, pero al final todos acaban apañándose, tienen un sistema mejor que el nuestro para encontrar la comida y se mueven más", señala el portavoz de Ámbar.

Por otro lado, Cermeño asegura que estos animales lo tienen más complicado con la contaminación constante por hidrocarburos, fruto del masivo tráfico que soporta el mar.

El Prestige, por ejemplo, no produjo daños significativos en las poblaciones. En todo caso, cualquier amenaza, por pequeña que sea, cuenta, pues las ballenas tienen un ciclo reproductivo muy largo y pocas crías, lo que hace que la recuperación de la población sea extremadamente lenta.

En cuanto a los varamientos en playas vascas, Cermeño explica que las causas suelen ser múltiples. La muerte natural, por problemas respiratorios en muchos casos, es lo más frecuente, aunque también se han encontrado cetáceos muertos por engancharse en los anzuelos de algún buque palangrero.

Desde el 'ratón' de Getaria El responsable de Ámbar cree que hace falta mucha divulgación para que la gente deje de creer que esos animales que llegan a las playas vienen de exóticos paraísos marinos. Aún quedan a lo largo de la costa vasca torres de avistamiento de ballenas, utilizadas durante siglos para localizar a la eubalena glacialis , que dio de comer a muchas generaciones de vascos. Hoy esa especie está extinguida, o eso se cree, en el mar Cantábrico, y sólo quedan colonias en América, pero hay muchos cetáceos que en la actualidad se pueden avistar desde tierra firme.

Pablo Cermeño explica que desde Matxitxako o el ratón de Getaria se pueden observar sus movimientos, sólo se trata de una cuestión de paciencia. "Nosotros hemos visto rorcuales de veinte metros a una milla del cabo Matxitxako, y el mes de febrero tuvimos del orden de quince o veinte ballenas al lado de la plataforma de La Gaviota. Vimos un cachalote, delfines; aquello bullía de cetáceos", recuerda el portavoz de Ámbar.

Cermeño apunta que con dos visitas a estos puntos de avistamiento, en días claros, sin viento ni una mar de fondo excesiva, es más que probable que los chorros de aire que delatan la presencia de estos animales aparezcan ante nuestros ojos. "La riqueza del Golfo de Bizkaia es como la de zonas tan conocidas como Canarias, Patagonia, Australia o Alaska, aunque hay pescadores recreativos que no las ven, porque es que hay que estar atento", señala el responsable de la asociación. Conocer las costumbres de cada especie es la mejor pista para saber qué se puede ver en cada época del año. "Las ballenas suelen ir al Golfo de Bizkaia en junio para alimentarse. Los cetáceos siguen costumbres que conocemos, no hemos inventado nada: empiezan con el verdel, siguen con la anchoa y luego van a por el bonito", concluye.

Fuente: http://www.noticiasdealava.com/ediciones/2008/09/29/sociedad/euskadi/d29eus16.1032638.php

Fecha: 29.09.08