lunes, 6 de octubre de 2008

¡No ser toro en España!


El enfrentamiento voluntario del hombre y el animal ha tenido las más diversas y crueles versiones. En España, a diferencia de otros países donde están prohibidas, muchos pueblos todavía se divierten torturando animales.

Todos los años en septiembre, en la pequeña ciudad de Tordesillas, a unos 200 kilómetros al noroeste de Madrid, un toro de lidia es escogido para que se enfrente solo a docenas de lanzas. En 2008, más de 30.000 personas asistieron al espectáculo estival, que suele culminar, después de cientos de lanzazos, arrancándole los testículos al animal. Se calcula que el toro suele agonizar más de una hora. Este año el toro Valentón tuvo suerte: sufrió "sólo" once minutos.

En numerosos pueblos españoles, a pesar de las protestas de las organizaciones protectoras de animales, estas fiestas -en las que se trata de aplaudir el sufrimiento de cabras, gansos, patos o gallos- están muy arraigadas.

Sadismo con nombre

Organizaciones proteccionistas han puesto sus ojos especialmente en tres de ellas y solicitan su prohibición. La primera es la mencionada, “Toro de Vega” de Tordesillas; la segunda, “Toro de Coria” en el oeste español –durante la cual un toro es azuzado a través de las calles del pueblo mientras el público le tira dardos- y, por último, “Toro de fuego” en Medinaceli. En ésta, a los cuernos del toro se atan dos grandes bolas empapadas en pez y aguarrás que luego se encienden. La diversión consiste en asistir a los mugidos y las carreras de desesperación del animal.

“¿Por qué los españoles son tan poco civilizados?”, pregunta el El País, de Madrid. Los adeptos a tales fiestas aducen tradiciones centenarias y acusan a sus críticos de no entenderlas. “El maltratar al animal simboliza lo malo”, explica el antropólogo Javier Marcos, “festejarlo representa una purificación de la sociedad, porque al final lo racional y el hombre triunfan sobre la bestia”.

Desinterés político

Los protectores de animales replican: en otros países europeos también hubo en su momento tales crueles rituales y han sido prohibidos. “En España, por el contrario, los gobiernos se han mostrados siempre generosos con este tema”, asevera Manuel Cases de la Asociación Protectora de Animales ADDA y añade: “Los grandes partidos siempre juegan a lo mismo. Mientras están en la oposición, prometen regulaciones más exigentes. Tan pronto asumen el poder no les interesa más el tema”.

Protestar sí tiene efectos

Cabe resaltar, sin embargo, que las protestas en contra del maltrato a los animales sí han tenido sus efectos. Algunas poblaciones han prohibido tales festejos o los han suavizado. En Manganeses de la Polvorosa, por ejemplo, ya no se usa que los jóvenes tiren una cabra desde el campanario durante las fiestas del pueblo. La han reemplazado por una muñeca o algún tipo de fuego artificial. Otros pueblos han desistido de colgar un gallo de las patas y esperar a que jinetes pasen a galope y le arranquen la cabeza.

Can Picafort, un pueblo turístico mallorquín, prohibió por su parte, la “Suelta de patos”: desde barcas, se lanzan al mar cientos de patos con el objetivo de que sean agarrados por nadadores. De plástico se usan ahora; sin embargo, no faltan los fanáticos que, a pesar de la nueva reglamentación, insisten en que la diversión es mayor con el sufrimiento de un animal de carne y huesos.

Fuente: http://www.dw-world.de/dw/article/0,,3679553,00.html?maca=spa-rss-sp-all-1122-rdf
Fecha: 29.09.08

Centenares de personas participan en Zaragoza en manifestación antitaurina

Varios centenares de personas han participado hoy en Zaragoza en una manifestación antitaurina en la que han denunciado el maltrato y el uso de los animales para la "diversión humana"

La manifestación, a la que ha precedido una concentración en la plaza del Portillo, ha pasado por delante del edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón, y la Plaza de Toros, y ha finalizado en la plaza de España tras recorrer la calle Conde Aranda.

Al llegar a la Plaza de Toros, donde hoy se celebraba la segunda corrida de la Feria Taurina del Pilar 2008, los manifestantes han realizado gritos de protesta, como "Tortura no es arte ni cultura" y "Zaragoza antitaurina".

La manifestación, que ha estado encabezada por una batucada, ha sido convocada por la Plataforma Zaragoza Antitaurina, que agrupa a siete organizaciones: Ecologistas en Acción; Amnistía Animal; Sociedad Aragonesa de Protección de Animales y Plantas; 4gatos y Tú; Los Verdes; Pacma, y Protección Animal.

La portavoz de esta Plataforma y presidenta de Amnistía Animal, Nueria Brualla, ha explicado a Efe que estas organizaciones están en contra de "cualquier tipo de maltrato animal", así como del "uso de animales para la diversión humana", como pueden ser las vaquillas. Brualla ha destacado el crecimiento del movimiento antitaurino y de la participación en esta manifestación, que se celebró por primera vez en el año 2003 con medio centenar de asistentes.

La portavoz de la Plataforma Zaragoza Antitaurina, que fue constituida el pasado mes de marzo para aglutinar a todas las agrupaciones que luchan contra el maltrato animal, ha asegurado que continuarán realizando actos reivindicativos para la supresión de los festejos taurinos.

Fuente: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=445305
Fecha: 05.10.08

Portada de El Jueves sobre Tordesillas

Ya es antigua pero no he podido resistir el ponerla, ¡es que es buenísima! Es una portada de El Jueves del mes de septiembre del año pasado, 2007.

Por si no se lee bien, el texto dice lo siguiente:

EN TORDESILLAS MATAN
UN TORO A LANZAZOS

... Y CADA AÑO, AL LLEGAR ESTAS FECHAS,
OIGO VOCES EN MI CABEZA
QUE ME DICEN: ¡TRADICIOOOÓN! ¡TRADICIOOOÓN!
¡RITUAAAL ANCESTRAAAAL! ... ¡VIRIL TRADICIOOÓN!
¡FOLKLOOORE Y HOOONOR! ... ¡MATA! ¡MATA!

... ¡Y ENTONCES COJO LA LANZA Y LO MATO!

Refugios urbanos para gatos abandonados


Son Reus estudia crear en solares colonias de felinos donde poder vigilar su proliferación bajo control sanitario

Por Faustino Horrach

Juan Martínez llegó hace tres años a la residencia de pensionistas la Bonanova. Desde entonces este interno no ha faltado nunca a poner comida a los gatos que recorren sus jardines. "Soy capaz de no comer para alimentarlos", comentaba quien ya ha tenido más de un problema con los trabajadores por sacar víveres del comedor. No obstante, ahora la protectora de animales le proporciona cada mes un saco de pienso para sustentar a sus mascotas, lo que ha facilitado mucho su afición que antes subvencionaba con su escasa pensión. "Les toso y vienen todos. Me hacen mucha compañía", mostraba mientras media docena de gatos se aproximaban esperando la pitanza que les llega periódicamente dos veces al día. "Les reconozco a todos por el corte que tienen en la oreja", comentaba, "ese es Niño, mi preferido".

Las señales que llevan cada felino convierten el caso de Juan en uno especial sobre otros típicos que se repiten en varios puntos de Ciutat. La residencia se ha convertido en una de los primeras colonias de gatos que el Centro Sanitario Municipal de Protección Animal de Son Reus está intentado implantar en Palma para tratar de controlar la proliferación de gatos bajo control sanitario y sin privar de su distracción a estas personas amantes de los animales.

Desde hace tres meses los técnicos del centro están probando en solares municipales, como en Cala Major, o privados, como el caso de la Bonanova, para intentar crear puntos donde poder dejar los felinos que ya han sido tratados en el centro de protección.

Tal como explicaba el veterinario de Son Reus, Rafael de Juan, los gatos son muy prolíficos -una pareja puede alcanzar en cinco años los 2.000 descendientes-, por lo que controlar la especie es fundamental. La rutina del centro lleva años siendo la misma: los animales capturados que no pasan los controles de leucemia felino son sacrificados; el resto son vacunados y esterilizados quedando marcados con una señal en la oreja. En este punto, en vez tenerlos encerrados la idea sería soltar algunos poco a poco en estos solares estables que se mantendrían controlados por los trabajadores del departamento de Sanidad.

El director de la residencia, Antoni Cantallops, explicaba que gracias a este programa han solucionado una problemática grave, pues durante los últimos años la población había crecido de forma alarmante. De esta forma se han asegurado que los residentes que quieran puedan seguir alimentando a los gatos, pero evitando la proliferación descontrolada de animales y consiguiendo mantener el máximo control sanitario necesario para un centro de estas características.

"La gente pensaba que se los llevaban para sacrificarlos y se enfadaba", explicaba Cantallops, quien afirma que este programa es la mejor forma de mantener las dos partes satisfechas consiguiendo que el número de gatos no sea excesivo, ya que por otro lado era imposible eliminar esta plaga.

De Juan recordaba también que el artículo 50 de la ordenanza municipal de animales domésticos impide dar de comer a los animales en la vía pública. Este proyecto trata de poner de acuerdo a los propietario y vecinos, como iniciativas que ya se han puesto en marcha en Nueva York o Barcelona, para que las personas que les gusta dar de comer lo haga en estas colonias, donde no se estaría infringiendo la ley. Los beneficios de conseguir crear una red de colonias conseguirían evitar que se concentren 30 ó 40 gatos en una finca y repartirlos. No obstante, siempre con el beneplácito de los residentes."Partimos de la base que no a todo el mundo le gustan los gatos". apostillaba De Juan.

Fuente: http://www.diariodemallorca.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2008100500_4_398207__DIARIO-DE-PALMA-Refugios-urbanos-para-gatos-abandonados
Fecha: 05.10.08

"Ver paja en el ojo ajeno", de ecosofia.org

Artículo de www.ecosofia.org

En Ecosofía dos de los artículos que reciben más comentarios son los que hablan del maltrato animal en China. Uno es sobre las granjas de bilis, donde se extrae bilis de oso, que luego es vendida a precio de oro por curanderos charlatanes, siendo esta última una profesión antigua y tradicional en todo el mundo, no sólo en China.

El otro artículo que provoca la justificada ira de todos es acerca de los perros y gatos como comida o como fuente de piel, cuestión que hiere mucho la sensibilidad occidental. Por alguna razón, los perros y los gatos, más los delfines, focas, manatíes y osos panda, entre otros pocos elegidos, merecen un respeto especial mientras que enjaular, despellejar y carnear a otros animales es simplemente parte del orden natural de las cosas.

La mayoría de los comentarios en estos artículos son muy virulentos, y los chinos (todos los 1.300.000.000) son llamados sádicos, crueles, codiciosos, inhumanos, y se merecen terremotos, hambruna y pestes; estoy citando textual. Lo mismo pasa cuando se habla de la caza de focas en Canadá, cuyos 33.000.000 de habitantes son lacras monstruosas que deberían ser, obviamente, cazados y despellejados vivos. Claro que son asuntos que provocan rabia, pena, y frustración, y la indignación es justificada, es para muchos casi un deber.

Pero hay una enorme lista de casos de abuso contra los animales no-humanos y la naturaleza en todo el mundo. La cría y alimentación forzada para hacer foie gras en Francia. Las peleas de perros en México y otros países de latinoamérica. El toreo en España, Francia, Portugal y otros países. El rodeo en Chile. La caza de ballenas promovida por Japón, Noruega y otros países. La captura de mandriles como delicatessen en Guinea Ecuatorial. La caza de gorilas en varios países de África central como Ruanda, Uganda, y el Congo. La matanza de elefantes por marfil en Zimbabue, Namibia y Botsuana entre otros. El abandono de las mascotas durante los rescates del Katrina en Estados Unidos y del volcán Chaitén en Chile, entre muchos otros casos. La persecución y “confiscación” de las mascotas en Irán. La caza de zorros en Inglaterra. El mulesing de ovejas en Australia. Las peleas de gallos en Puerto Rico. Y un largo etcétera.

Y así y todo, estos casos flagrantes de abuso contra los animales son absolutamente insignificantes en cuanto al número de animales afectados, al lado de la muerte de miles de millones de animales, incluyendo mamíferos grandes y desarrollados como vacas y cerdos, para comer su carne. En Estados Unidos se comen 44 kilos de carne por persona al año, un segundo lugar frente a Argentina donde se comen 65 kilos por persona, 31 kilos de carne en Canadá, 18 kilos en la Unión Europea. La producción de cada kilo de carne requiere en promedio unos 100 kilos de pasto y 4 kilos de grano, o sea unos 100.000 litros de agua, en tiempos en que el agua para beber no es ni gratis ni infinita. Y eso solamente carne de vaca, hay que sumar todavía (por año y asumiendo que un pollo broiler pesa 2 kilos a los 41 días de nacer y su rendimiento en carne es del 50%) 50 pollos al año a cada estadounidense, 18 pollos a cada alemán, 26 a cada sudafricano, 34 a cada taiwanés, 26 a cada francés. Y no estamos contando cerdos, pavos, conejos, patos, atunes, jureles, merluza y cuanto sea que se mueva y sea más débil que nosotros.

Frente a esto, frente a todo esto, tenemos dos alternativas. Una es nivelar hacia abajo, decidir que dado que nadie puede tirar la primera piedra, tenemos que callar. Y así podemos pasarnos años haciéndonos callar mutuamente, como cuando los niños se apuntan con el dedo diciendo que el otro fue el que empezó. Otra es nivelar hacia arriba, y decidir que dado que todos juntos la hicimos, todos juntos la tenemos que deshacer.

Fuente: http://www.ecosofia.org/2008/09/la_paja_en_el_ojo_ajeno.html
Fecha: 24.09.08