martes, 16 de diciembre de 2008

"Gato saliendo de una bolsa" de Jeffrey Brown

Este mes sale a la venta este nuevo cómic de Jeffrey Brown, donde los gatos se comportan ... como gatos.


Ediciones La Cúpula
1ª edición (05/12/2008)
116 páginas blanco y negro
17 x 17 cartoné
Español
978-84-7833-845-0
P.V.P.: 15,00 €

Jeffrey Brown nos demuestra su devoción por los gatos dedicando su nueva obra a los felinos con los que ha compartido su vida. Estas dulces y tiernas historietas nos relatan los momentos de intimidad, los juegos y las divertidas situaciones en las que se ve inmersa una persona que tal y como se autodefine el autor, es una persona de gatos.

En palabras del autor: "Siempre he amado los gatos, y los cómics tienen una larga historia de los gatos —Garfield fue mi favorito mientras crecía, pero por supuesto hay otros como Krazy Kat—. Después de tener que 'dormir' a mi gatita Misty, quería hacerle un homenaje, y también quería dibujar un cómic donde los gatos no se comportaran como humanos, sino como gatos, y esa fue la génesis de este libro."


Fuente: http://www.soitu.es/soitu/2008/12/15/tendencias/1229341070_016219.html
Fecha: 15.12.08

El veneno ha matado en 15 años a 7.000 animales protegidos

El Gobierno constata que la caza y la ganadería están tras los cebos prohibidos

Por cada águila imperial que se halla muerta por ingestión de veneno, puede haber hasta nueve ejemplares que caen por la misma causa y que no se detectan. Lo saben en el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, porque es una de las conclusiones del grupo de trabajo de Ecotoxicología, que salen a la luz a partir de la polémica por la muerte de un lince ibérico y un quebrantahuesos envenenados en Andalucía. Como el águila imperial, estos dos animales están en peligro de extinción.

A pesar de que la colocación de cebos envenenados es una práctica prohibida desde hace casi 20 años por las leyes de conservación de la naturaleza nacionales y autonómicas, y tipificada como delito por el Código Penal, el informe revela que cerca de 7.000 ejemplares de especies incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas han perecido en 15 años bajo los efectos de la ponzoña colocada en el campo. Esos cebos han acabado con otros tantos animales de especies no amenazadas (lobos, zorros), entre ellos 3.000 perros asilvestrados. "Son cifras parciales y representan una mínima cantidad de las bajas que ocasiona", aclara Mauro Hernández, director del Laboratorio Forense de Vida Silvestre y autor del informe. En general, los animales detectados suponen entre un 5% y un 15% de los que caen.

Falsear datos

Las causas de este porcentaje tan bajo se deben a la ocultación o falseamiento de datos por los responsables de la fechoría e incluso por parte de las administraciones competentes; tampoco es fácil adivinar dónde estaba el cebo, porque la muerte retardada puede dejar el cadáver lejos del veneno. Además, la debilidad del animal tras ingerirlo puede ocasionarle una muerte casual, bajo las ruedas de un coche, ahogados o tras un choque con un tendido eléctrico.

"Todos los años entran en nuestro laboratorio al menos 800 ejemplares afectados por veneno, y estamos hablando de lo que ingresa en un solo centro, porque hay otros cinco como este en España", añade Mauro Hernández, que sostiene, con cierta rabia, que "se ha generalizado el uso del veneno para resolver cualquier conflicto".

La gran mayoría de los casos están vinculados a la caza, porque se suelen colocar cebos emponzoñados para acabar con los predadores de especies de caza menor. Sin embargo, recientemente, el dedo acusador también se dirige hacia los ganaderos. Según los expertos, entre el 60% y el 70% de los casos se achaca al sector cinegético, y entre el 15% y el 20%, al ganadero. Las muertes, en las últimas semanas, de un lince en la sierra de Andújar (Jaén) y de un quebrantahuesos en la sierra de Castril (Granada) confirman la creciente participación de este último sector, además de demostrar una nula selección del método usado, con el que acaban cayendo especies para las que no está destinado.

En el caso del lince ibérico, se ha confirmado oficialmente que tanto su cuerpo como las viñas cercanas a un gallinero por donde merodeaba el felino presentaban restos de un potente veneno (aldicarb), utilizado antiguamente como plaguicida, pero cuyo uso quedó prohibido por su toxicidad. Íñigo Fajardo, coordinador del Programa Regional del Quebrantahuesos en Andalucía, ha seguido muy de cerca el caso del ejemplar de esta especie muerto en la sierra de Castril y sostiene que "todo confirma que se trata de un envenenamiento relacionado con la ganadería".

El problema llega a Andalucía, aunque las áreas con lobos y osos de la mitad norte peninsular son las más conflictivas respecto a la convivencia entre fauna salvaje y ganadería extensiva. José Manuel Soto, responsable de Medio Ambiente de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Castilla y León, vive en un ecosistema lobero por excelencia, la zamorana sierra de La Culebra. "No hay que criminalizar al sector en general, es cierto que se usa en casos muy extremos y hasta por personas que ni siquiera son ganaderos ni cazadores. Además, desde COAG llevamos años aleccionando a nuestros asociados que nunca se debe actuar por cuenta propia ante cualquier conflicto con la fauna salvaje y que se debe hacer a través de la administración y del Seprona".

La Real Federación Española de Caza muestra un compromiso similar y respalda una iniciativa oficial en ciernes por la que se crearía la figura del especialista en controlador de predadores.

El mes pasado, una pareja de cazadores fue sentenciada a dos años de cárcel por colocar venenos en un coto de caza de Ciutadilla (Lérida). Cataluña, y en especial Lérida, encabeza la lista de comunidades con sentencias penales. Ello se debe a las patrullas especiales de protección de animales de la Dirección General del Medio Natural de la Generalitat.

La Fundación para la Conservación del Buitre Negro, una de las ONG más activas en la persecución de estos delitos (dispone de un teléfono para comunicar casos de envenenamiento: 900 713 182), se personó como acusación particular. Juan José Sánchez, su director, confirma que "la publicación de los casos judiciales y el cierre cautelar de cotos son las causas de que se haya reducido el problema en algunos lugares, porque hay numerosas presiones para que se levante el cierre cautelar de un coto en el que se encontró veneno".

El informe de Ecotoxicología detalla que, allí donde aparecen y se persiguen más casos de envenenamiento, no son necesariamente las comunidades donde peor se aplica la estrategia contra el uso de cebos envenenados, herramienta oficial aprobada en 2004 y que deben desarrollar los gobiernos autonómicos.

Cataluña, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía son las más eficaces, algunas con equipos de investigación y rastreo que incluso pueden evitar que algún animal envenenado acabe en el puchero.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/veneno/ha/matado/anos/7000/animales/protegidos/elpepisoc/20081215elpepisoc_3/Tes
Fecha: 15.12.08

Peligra la fauna marina por exceso de capturas


Más de las tres cuartas partes de la población de peces del mundo está amenazada, lo que afecta a la supervivencia de otros ecosistemas

BERLÍN, ALEMANIA.- Más de tres cuartas partes de la población de peces del mundo está amenazada a causa del exceso de capturas, según un estudio presentado hoy en Hamburgo por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

Una de las especies más amenazadas es la gallineta, por lo que el WWF recomienda a los consumidores no incluir este pescado en su menú.

La pesca de estos peces tienen además un efecto colateral especialmente nefasto: La destrucción de corales de agua fría milenarios.

La organización ecologista exige por ese motivo la prohibición absoluta de toda pesca en aguas profundas y apela a los consumidores a comprar sólo pescado con el sello ecológico "Marine Stewardship Council" (MSC).

El WWF también desaconseja comprar camarones de piscifactoría procedentes de las costas tropicales de Sudamérica, pues para erigir estas factorías se destruyen numerosos manglares.

Además, por cada camarón que se destina a la cría en la factoría muere un centenar de peces en las redes.

Otro de los productos considerados problemáticos por el WWF son los congelados de paella, pues en la mayoría de los casos no figuran los países de procedencia de los pescados incluidos en este preparado.

En muchos casos, sostiene la organización, los pescados proceden de las costas de África occidental, donde flotas de países occidentales explotan las aguas dejando apenas existencias para la población autóctona.

Fuente: http://www.informador.com.mx/tecnologia/2008/62995/6/peligra-la-fauna-marina-por-exceso-de-capturas.htm
Fecha: 15.12.08

Descubiertas más de un millar de nuevas especies animales en el Gran Mekong


En la última década se han descubierto más de un millar de nuevas especies animales en la región del sudeste asiático del Gran Mekong.

Esta fotografía facilitada por la World Wildlife Fund (WWF) muestra un ejemplar de una de ellas, la rata laosiana de roca, también conocida como «rata ardilla».

Las nuevas especies incluyen 519 de plantas, 279 de peces, 88 ranas, 88 arañas, 46 lagartos, 22 serpientes, 15 mamíferos, cuatro pájaros, cuatro tortugas, dos salamandras y un sapo.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2008/12/15/00031229341789054593925.htm
Fecha: 15.12.08