martes, 23 de diciembre de 2008

"Maltrato animal: negocio, diversión o delito"

Artículo de Julio Ortega Fraile

Hoy en día, el reivindicar que los animales no racionales sean legítimos poseedores de unos derechos que al menos, por asegurar unos mínimos fundamentales e inalienables, garanticen el que no se les utilice para cualquier modo de tortura enmascarada bajo justificaciones de todo tipo, el que se evite su sufrimiento provocado por acciones u omisiones humanas, el fin de los abandonos, de los malos tratos, de su esclavitud o utilización en espectáculos que les suponen padecimientos físicos o psíquicos, el que no se conviertan en objeto de comercio, el acabar con el tráfico de especies o su captura y eliminación para la obtención de productos de origen animal, el que no sean sujetos empleados en experimentación con seres vivos o que no sirvan como blancos mortales de caza... El exigir actualmente el fin de todas esas actividades, tan crueles y nocivas como innecesarias o sustituibles, implica enfrentarse a un encono visceral, al rechazo salvaje y hasta a la violencia verbal y física de determinados colectivos empecinados en perpetuar la indefensión de los animales y los abusos cometidos por algunos hombres sobre ellos, tanto a través de la negativa ante cualquier añadido en la Ley que limite o prohiba acciones en el pasado lícitas, como frente al endurecimiento de la misma para aspectos que ya venían siendo contemplados como maltrato animal.

Al referirnos a estos sectores podemos estar hablando de taurinos, cazadores, vivisectores, peleteros o responsables de circos entre otros, que acostumbrados como estaban a que nadie intercediese por los derechos y el bienestar de los animales, ahora afilan los cuchillos de la sinrazón para enfrentarse a la cada día mayor toma de conciencia que exige la abolición de estas manifestaciones brutales y el castigo ejemplar para aquel que las perpetre. La sensación de nerviosismo es patente y creciente en estos grupos para los que atravesarle el cuerpo, despellejar, descerrajar un tiro, azotar, enjaular, quemar, intoxicar o seccionar a un animal vivo, es un asunto en el que intervienen intereses económicos o lúdicos, según los casos, pero para los que jamás es digno de consideración el sufrimiento, el dolor, la angustia, el terror o la tristeza de una criatura capaz de sentir, de amar, de alegrarse o de llorar, como nosotros, igual que los hombres que los sojuzgan, martirizan y ejecutan. ¿O es que un perro, un gato, un mono, un zorro, un venado o un toro son inmunes al tormento físico, al pánico o a la pesadumbre?

No, no lo son, todos ellos experimentan estas reacciones por más que algunos individuos antropocéntricos se empeñen en mentir a la Sociedad mostrando una actitud rastrera y mezquina, cuando afirman – conscientes de que están engañando – que no sólo no padecen, sino que en algunos casos hasta disfrutan con tan sangriento destino. Y cuando no pueden en modo alguno emplear tal argumento miserable – realmente es indigno que lo usen en cualquier caso, ya que si nadie puede creerse que un visón siente placer al ser desollado aún con vida, tampoco se puede asumir que un toro es feliz siendo ensartado por acero - entonces, echan mano de razonamientos que en el Siglo XXI son un insulto a la Ciencia, a la Tecnología, a la inteligencia y a la sensibilidad de la Sociedad.

Ejemplos de esta estrategia sangrienta, tan ladina como inútil, para revestir la necedad de cordura, son los utilizados por los taurinos queriendo asociar su macabra Fiesta a conceptos como ilustración, arte o pedagogía, pero siguen sin ofrecer una explicación lógica y coherente cuando se les ponen casos de torturas admitidas como tales por nosotros pero que constituyen parte de su cultura en otras sociedades, e incapaces de argumentar contra ese paralelismo lo único que saben es hacer exaltación de un chovinismo rancio y anacrónico; lo mismo les ocurre cuando se les pregunta qué tiene de pedagógico enseñarle a un niño que el sufrimiento de un animal es bueno, deseable y digno de ser mantenido, de nuevo se sirven del “valor secular” como único asidero para no hundirse en la evidencia de su barbarie. Y del mismo modo que los que se excitan ante un José Tomás embadurnado con la sangre de un toro agonizante, están los que se sienten subyugados por la visión de este animal atravesado por lanzas o abrasándose bajo unas bolas de fuego sujetas a su cornamenta; estos prefieren emplear como toda razón el termino “tradición” y con eso, les basta para seguir justificando el Toro de la Vega, el Toro Júbilo, el Toro de Coria o los Bous al Carrer. No hay más que puedan aducir porque no es fácil excusar la tortura, así que al igual que los defensores de las corridas, movidos por el nerviosismo y a falta de verdades su único recurso es el oscurantismo, impidiendo en la medida de lo posible la difusión de sus juegos de muerte y como no, su pasión favorita, usar la violencia, llegando a la agresión física contra los que tratan de mostrar y explicar a la Sociedad que es lo que está ocurriendo en la España más negra y vergonzosa.

Los cazadores emplean la cuestión del disfrute del animal al referirse a sus perros, ¿eso incluirá cuando quedan atrapados en sus cepos o lazos, reciben un disparo fortuito, un jabalí los abre en canal, los ahorcan o los arrojan a un pozo por no ser válidos para la caza?. Y en lo que atañe a las víctimas de su pasatiempo, las piezas que caen abatidas por sus escopetas, la estrategia de este colectivo es hablar del control de población – pero se dedican a repoblar para seguir teniendo piezas a las que disparar -, de la subsistencia - ¿quién se cree que estos escopeteros de fin de semana cazan para comer? -, de la seguridad – docenas de muertos en accidentes de caza todos los años no ayudan a creérselo -, del conservacionismo – ¿cómo se conserva, ¿matando?, ¿o tal vez alterando el ciclo natural cuando acaban con la comida de ciertas especies a las que obligan a alejarse de su entorno habitual, cada vez más diezmado, en busca de alimento? -. Este gremio de exterminadores mata por el placer de hacerlo y curiosamente, quieren aparecer ante la opinión pública como los mayores ecologistas; es difícil hacer gala de mayor desfachatez y cinismo.

La industria peletera no se escapa a esta táctica por salvaguardar sus intereses sostenidos en la crueldad y el sufrimiento animal, como tampoco lo hace la industria basada en la experimentación y vivisección. Las prendas de ropa de origen sintético en el primer caso y las bases de datos, los cultivos o las simulaciones entre otras alternativas en el segundo, hacen por completo innecesario criar animales en minúsculas jaulas, electrocutarlos, despellejarlos muchas veces conscientes, hacerles ingerir productos tóxicos, verter en sus ojos o en la piel líquidos corrosivos, realizarles implantes en el cerebro o diseccionarlos vivos. Nada de eso tiene otra razón de ser que mantener un negocio tan lucrativo para unos cuantos como inútil, ya que hoy en día, los avances obtenidos permiten obtener los resultados esperados sin que haya que causarle un padecimiento atroz a un ser vivo.

Los circos con animales y muchos zoológicos son campos de esclavitud, tortura y exterminio, en los que la parte visible al público esconde una realidad espantosa, el trato más cruel imaginable, los castigos, el hambre, el uso de drogas, el sometimiento y la eliminación de las criaturas cuando no resultan rentables; en otros casos todavía se obtiene de ellas un último beneficio, vendiendo animales viejos o enfermos a laboratorios de experimentación o como futuros trofeos de caza, para que personas adineradas – muchas veces con apellidos conocidos y hasta ilustres – paguen enormes sumas de dinero por un puesto desde el que abatir a una criatura cansada, debilitada y desorientada tras toda una vida de maltrato.

En definitiva, que todos esos individuos que hasta hace muy poco llevaban a cabo sus actividades con total impunidad y con el beneplácito de la Administración, están abandonando la tranquilidad que el desconocimiento – alimentado por ellos en gran medida – o la falta de compromiso social les proporcionaba, para caer en una réplica exaltada ante las protestas cada vez más extendidas que pasa por golpes de efecto, recurrir a las falacias de siempre y otras de nuevo cuño, buscar el apoyo de personas conocidas para avalar la barbarie, manifestaciones, presiones a los políticos, buscar la connivencia de medios de comunicación, amenazas a los grupos de defensa y hasta ataques físicos a sus integrantes.

En los círculos de esta gente se avivan las exigencias de respuesta contundente y generalizada ante el “peligro” de que se restrinjan o veten sus actuaciones y es llamativo verles utilizar la “ignorancia” de los ciudadanos como arma, ya que lo habitual es que insistan en que los que no son “aficionados taurinos de toda la vida” o “cazadores de siempre” no son más que progres, urbanitas, ecolojetas o simplemente “analfabetos” en esos temas que no tienen la menor idea de lo que están hablando cuando se oponen a costumbres y tradiciones para ellos sagradas e inamovibles. Todo un culto al sufrimiento y a la muerte de seres vivos que, sumado a su violencia hacia aquellos que tratan de hacer valer los derechos de unos animales incapaces de protegerse por si mismos, los convierte en los elementos inmovilistas y reaccionarios que, tan presentes a lo largo de la Historia, han luchado con fiera ruindad para hacer prevalecer sus abusos contra criaturas más débiles, en unos casos racionales y en otros irracionales y por los que si fuera, seguiríamos sumidos en una España medieval y tenebrosa.

Fuente: http://www.xornal.com/article.php?sid=20081222075637
Fecha: 22.12.08

«Lo esperaré hasta que aparezca, él no me abandonaría»


Un hijo de emigrantes gallegos lleva ya cuatro días buscando a su perro en Barajas

«Voy a esperarlo hasta que aparezca. Si no, ¿qué voy a hacer?, ¿dejarlo aquí tirado? Es mi amigo y no lo puedo abandonar. Él no lo haría». Son palabras de Manuel García Coego, un hombre de 46 años nacido en Venezuela, de padres emigrantes gallegos, que lleva cuatro días subsistiendo en la terminal 4 del aeropuerto de Barajas en busca de Trus, su perro de dos años de raza beagle que se escapó cuando empleados de Iberia lo trasladaban del vuelo procedente de La Palma al de Santiago de Compostela, el pasado día 12.

Este obrero de la construcción inactivo arribó a la capital gallega sin los dos canes que le acompañaban en su viaje. «Me dijeron que volviera al día siguiente porque había habido un problema en Barajas. Así lo hice, pero solo me dieron a Kia, la hembra. Trus no apareció, porque según me explicó un empleado, en el traslado la jaula en la que viajaban se desarmó y los dos perros se escaparon. Al parecer, los operarios solo pudieron recuperar a la hembra», afirma compungido.

El pasado jueves decidió viajar a Barajas para buscar él directamente a su mascota, cosa que hizo durante esa noche. Al día siguiente, la compañía Iberia le puso un vehículo y un par de empleados a su disposición para indagar por el interior del aeropuerto. Pero el esfuerzo fue infructuoso.

Muchos nervios

«Hacía mucho frío, y cuando llevábamos por la noche 40 minutos, el empleado de Iberia me dijo que se acababa la búsqueda. Los dos nos pusimos muy nerviosos. Yo intenté seguir buscando, pero los agentes de seguridad me echaron y me quitaron la acreditación que tenía para estar en esa zona restringida», explica con acento gallego este hombre que viajaba a la que siente como su tierra para visitar a su hermano y otros familiares que residen en Monterroso.

Desde ese momento, se mueve por la terminal 4 envuelto en carteles en los que reivindica su derecho a que le ayuden a buscar a su amigo perdido. Con pelo revuelto, barba de varios días y cierto aire desastrado por no haber podido ni ducharse, recorre los espacios del aeropuerto y alrededores. De hecho, el sábado recibió una llamada de un vecino que le aseguraba que, cuando montaba en bicicleta en las proximidades del cementerio de Barajas, había visto a su can. Esa misma noche y la madrugada de ayer recorrió la zona sin el resultado esperado.

«La gente se porta conmigo de maravilla. Me invitan a tomar lo que necesite y me animan a seguir buscando para que no olvide a mi perro. Iberia ha hecho algo mal, ha cometido algún fallo, y solo les pido que me sigan ayudando a encontrar a Trus porque tiene que estar por aquí. Cuanto más tardemos en hallarlo más peligro hay de que le pase algo malo», indica García Coego, ronco de reclamar a gritos a su querido acompañante por si le oye y le reconoce.

Al hacerse público su caso, vecinos y personas que trabajan en el aeropuerto se han puesto en contacto con él para comunicarle que han visto a su perro, de color blanco y negro, de estatura media, orejas grandes y sin chip identificador, por la zona. Es más, miembros de la oenegé Amnistía Animal están echando una mano a a este parado, que lleva siete años viviendo en una casita de la localidad de La Palma, para que recupere a su mascota. «Espero encontrarlo con la cooperación de todos. Si ya ha sido visto por varias personas sé que está por la zona y tengo que dar con él», insiste esperanzado.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2008/12/22/0003_7416442.htm
http://www.elpais.com/articulo/madrid/puedo/abandonar/Trus/companero/elpepiespmad/20081221elpmad_4/Tes
Fecha: 21.12.08

Jerez pone en marcha un sistema de adopción de mascotas a través de la web municipal, de cara a la Navidad

La delegada de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Jerez, África Becerra ha presentado una campaña de Navidad para animales de compañía, así como un sistema de adopción de perros y gatos a llevar a cabo a través de la página web municipal. Durante el acto de presentación la edil ha estado acompañada por el vice-presidente del Colegio Oficial de Veterinarios, Lorenzo Macías y por la Presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas, Paloma Rodríguez.

Sobre la iniciativa de internet, a través de la web www.jerez.es, se puede proceder a la adopción de perros y gatos que se encuentran actualmente atendidos en el Centro Zoosanitario, situado en el Polígono de El Portal. Si se utiliza este sistema el usuario deberá pinchar en la portada de la web municipal el icono, situado a la derecha de la imagen, en la que aparece la leyenda ‘Adoptar una mascota’. Una vez dentro de este icono solo habrá que seguir las indicaciones que se van marcando. Asimismo, los usuarios de este sistema tienen a su disposición en la web de una galería de fotografías y características de perros para adoptar.

Actualmente, en el Centro Zoosanitarios hay para adoptar una veintena de perros, quince cachorros y diez gatos.

Según informaron fuentes municipales a DIARIO Bahía de Cádiz, durante su intervención la delegada África Becerra ha querido hacer hincapié en que “desde la Delegación Municipal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, vigilamos y controlamos fundamentalmente a los animales vagabundos o abandonados en la vía pública, aunque no es está su única función, como vamos a ver a continuación, estas funciones se desarrollan a través del Centro Zoosanitario, que es un departamento municipal que tiene como misión principal ayudar a los ciudadanos y ciudadanas, para que la tenencia de mascotas sea de una manera responsable, fomentando el respeto de los animales de compañía y trasladando la necesidad de mejorar la convivencia entre los ciudadanos/as”.

Ante la llegada de estas fiestas navideñas las familias o los Reyes Magos, que opten por regalar animales de compañía, ha señalado la concejala socialista, “debemos saber que un animal no es un juguete y una vez que nos hartamos de él se abandona y sobre todo informar que la vida media de un animal suele ser larga por lo que este dato lo tenemos que tener muy presente, además mediante esta rueda de prensa queremos dar cuenta de los derechos y obligaciones que tenemos los ciudadanos y ciudadanas”.

Por ello, se ha querido aclarar qué animales no se pueden adquirir como mascotas, que son, “todos aquellos que la ley prohíbe su comercialización ya sean animales salvajes tipificados como potencialmente peligrosos o sean animales en peligro de extinción que en ningún caso se pueden comercializar”.

En concreto, tienen la consideración de animales salvajes peligros los pertenecientes a los grupos siguientes: Artrópodos, peces y anfibios -todas las especies cuya mordedura o veneno pueda suponer un riesgo para la integridad física o la salud de las personas-; Reptiles -todas las especies venenosas, los cocodrilos y los caimanes, y todas aquellas especies que en estado adulto alcancen o superen los dos kilogramos de peso-; y Mamíferos -todos los primates, así como las especies salvajes que en estado adulto alcancen o superen los diez kilogramos de peso, salvo en el caso de las especies carnívoras cuyo límite estará en los cinco kilogramos-.

También ha resaltado Becerra que los animales que se pueden adquirir son animales de compañía o animales potencialmente peligrosos pero que necesitan una autorización municipal previa para su tenencia. Para ello es necesario conocer una serie de requisitos básicos y elementales que aseguren el bienestar animal y asegure la salud pública de todos los ciudadanos.

Igualmente, se ha aclarado que para la tenencia de aquellos animales no considerados como animales de compañía y, que por tanto, están legalmente establecido como animales de renta, como puede ser Équidos (caballos y ponys) Gallos de pelea y Palomos, es necesario tenerlos inscritos y registrados en la Oficina Comarcal Agraria dependientes de la Consejería de Agricultura y Pesca que es el Organismo Oficial para su control y seguimiento de bienestar animal y sanitario correspondiente.

LOS ANIMALES SON SERES VIVOS

Por su parte, el vicepresidente del Colegio Oficial Veterinarios, Lorenzo Macías ha expuesto los criterios fundamentales y básicos para su tenencia, y ha explicado los derechos y las obligaciones que entraña el disponer de una manera responsable a los animales de Compañía.

La presidenta de la Sociedad Protectora de Animales. Paloma Rodríguez ha expuesto los trámites a seguir en el mismo Centro Zoosanitario para proceder a la adopción de los perros y gatos allí atendidos. Esta asociación, se encarga, a través de un convenio, de este tipo de actividad en el mencionado centro municipal.

En definitiva, los asistentes han hecho hincapié en que los animales son seres vivos a los que hay que cuidar siempre y que no son juguetes de usar y tirar por lo que para adoptarlos o comprarlos para regalarlos hay que estar muy concienciado.

Fuente: http://www.diariobahiadecadiz.com/noticias/1162notaytocampanamascotasnavidadjerez.htm
Fecha:

Matanza de monos en Puerto Rico


Tres monos enjaulados en un refugio de la Reserva Forestal Cambalache de Puerto Rico, país que combate la proliferación de monos que podrían ser portadores de enfermedades. (AP Photo/Brennan Linsley)

La vida fácil ha concluido para centenares de monos _algunos de ellos infectados con herpes y hepatitis_ que llevaban una existencia silvestre en el sudoeste de Puerto Rico desde hace más de 30 años.

Las autoridades iniciaron este mes un plan para capturar y eliminar estos monos antes de que se propaguen por el resto de la isla, amenazando la agricultura, la fauna isleña y posiblemente a las personas. Empero, algunos especialistas y granjeros que se han quejado durante años de la existencia de los monos "rhesus" y "patas" creen que quizá sea demasiado tarde.

"Honestamente no creo que lleguen a librarse de los monos patas en Puerto Rico", dijo el doctor Mark Wilson, director del Zoológico Internacional para la Enseñanza, de la Florida, que ha ayudado a localizar zoológicos dispuestos a aceptar algunos de los animales. "Quizá se adentren en los bosques, pero nunca desaparecerán. Son demasiados, y son muy inteligentes".

Por lo menos 1.000 monos de 11 colonias residen en el Valle de Lajas. Tras un año de estudio, los celadores comenzaron a atraparlos en cajas metálicas de unos 3 metros de largo (10 pies), cebadas con alimentos y provistas de una entrada basculante. Dos de los 16 monos fueron liberados con collares radiotransmisores para su seguimiento. El resto fue eliminado a balazos del calibre 22.

Las autoridades determinaron que balearlos era un final más humanitario que una inyección letal, dijo el secretario de Recursos Naturales Javier Vélez Arrocho. Agregó que lamenta tener que matar animales pero no tuvo otra alternativa tras ser rechazados por 92 organizaciones.

El trato de los animales es un tema delicado en Puerto Rico, donde el año pasado 80 perros y gatos fueron confiscados en un bloque de viviendas públicas y arrojados por un puente. En mayo, un veterinario confirmó que más 400 caballos de carreras, muchos en perfecto estado de salud, son muertos anualmente por inyección letal en Puerto Rico. Ambos casos ocasionaron encendidas críticas.

Empero, la eliminación de los monos no ha causado muestras de indignación. "Personalmente creo que preferiría que los destruyeran a que los sometieran a horribles experimentos", dijo Sally Figueroa, miembro del grupo activista Pare Este, en la ciudad oriental de Fajardo.

La plaga de animales extraños a la fauna local es particularmente aguda en Puerto Rico debido a su clima y falta de predadores. Varias especies de peligrosas serpientes, cocodrilos, caimanes y lagartos _ importados, mantenidos como mascotas y luego liberados en los bosques _ prosperan ahora en más de 30 ríos, dijo el sargento Angel Atienza, un guardabosques especializado en animales exóticos.

Mientras hablaba Atienza, sus agentes investigaban informaciones de que un puma recorre las colinas cercanas a la aldea central de Adjuntas. Detrás de su oficina hay jaulas con serpientes, monos y un oso negro de 180 kilos (400 libras) confiscado a un particular.

Los monos de Lajas llegaron en las décadas de 1960 y 1970 tras escapar de centros de investigación situados en islotes cercanos. Se adaptaron con facilidad, alimentados por la abundancia de cosechas, entre ellas piñas, melones y huevos de aves silvestres.

Los simios causan unos 300.000 dólares en daños anuales y más de un millón en forma indirecta, pues obligan a los granjeros a plantar cosechas menos lucrativas que no atraen a los animales, según un análisis del Departamento de Agricultura de Estados Unidos y otros organismos. Además, los monos son culpados por el espectacular descenso en la cantidad de aves silvestres en el valle.

Debido a la falta de recursos, el gobierno de Puerto Rico realizó solamente intentos esporádicos de controlar a los simios. El año pasado, empero, los organismos isleños de agricultura y fauna lograron 1,8 millones de dólares del gobierno territorial que les permitió estudiar, seguir y comenzar a eliminar las colonias de simios en el Valle de Lajas.

Los patas, oriundos de Africa, no son considerados ideales para la investigación y hay poca demanda de ellos en los zoológicos. Los rhesus, naturales de Asia, y al parecer infectados con el virus del herpes y la hepatitis, son potencialmente peligrosos para los humanos, dijo Vélez. Los patas pueden portar igualmente el virus.

Las autoridades han dado poca publicidad a la campaña contra los monos. "No quiero protestas de gente que no entiende esto", dijo Vélez. "Encaramos una plaga de animales que no son de Puerto Rico y que son muy peligrosos".

Su control, agregó Vélez, requerirá dinero y tiempo, que no abundan. "Si llegan a la parte central de la isla, especialmente los bosques", agregó, "no habrá forma de exterminarlos".

Por BEN FOX

Fuente: http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/nws/6177554.html
Fecha: 22.12.08