jueves, 26 de febrero de 2009

«El gato callejero puede tener su sitio en la ciudad. Basta buscárselo»

Maite, "Lilou" y Mari Mar


La asociación Bubastis, presidida por María Jesús Gómez, tiene correo electrónico: bubastiselkartea@gmail.com. Y una página web asociada donde casi toda aventura felina es posible. Desde que un gato encontrado y criado en Zumarraga acabe adoptado en Alemania hasta que tres chavalas chinas de Aiete decidan acoger en su casa (suya y de sus padres) a esa gata chiquita de la foto. Se llama Lilou y es bonita mestiza de callejero común europeo y, quizás, Bosques de Noruega, una raza que fue testigo de la lucha entre los dioses Thor y Utgar-Lok. La web gatuna es: http://www.graciasporadoptarme.blogspot.com/.

- 'Bubastis'... suena a palabra mitológica, imperial.
- Es que su origen es legendario. Es el nombre de una antiquísima ciudad egipcia hoy llamada Tell Basta. En ella se reverenciaba a los gatos. Se los mimaba. Se los trataba como animales divinos.

- Siempre ha sido una criatura en directa relación con la divinidad.
- Cierto, pero ya ves cómo los tratamos ahora: les envenenamos, les ahorcamos, dejamos que enfermen y se refugien en entornos que les son sumamente hostiles. La ciudad es un mundo cruel para el gato. Se trata de un animal que ama el silencio. La tranquilidad. La comodidad. Todo lo que hace lo hace con un tempo, con una cadencia que no es la de la urbe. Basta verlos acechar a su presa durante horas antes de darle caza para entender que sus ritmos no son los del mundo urbano.

- Permitidme dos objeciones: hay muchos que seguimos tratando al gato como lo que Borges dijo que era: 'Dios creó al gato para que el hombre pudiera acariciar al tigre'. Segundo: callejeros eran Don Gato y Benito Bodoque. Aparte de parte de la panda de Los aristogatos.
- Cierto, pero ha llegado un momento en la evolución de nuestras ciudades y de nuestra relación con los gatos en el que la calle es mortal y los seres humanos odian a los callejeros. Olvidando que algunos lo son porque otros humanos los abandonaron. La ciudad despista al gato porque es muy ruidosa. Porque hay demasiados olores en ella (ellos pueden percibir más de 9.000 olores distintos). Si han salido de casa a explorar los alrededores (son muy curiosos) luego no saben encontrar el rastro como haría un perro.

- Es decir: la ciudad les confunde.
- Exacto. Y aunque no son gregarios, no son de manada, acaban formando colonias en lugares que terminan por ser insalubres. Para ellos mismos. Por culpa, muchas veces, nuestra. Les tiramos desde la ventana raspas de sardina, sobras y cabezas de pescado. Que ellos no comen porque hasta que no están muy hambrientos, siguen siendo sibaritas y gourmets. Y luego, claro, si están enteros, procrean. A un ritmo 45% más rápido que los humanos.

- Y ya está el lío armado: los vecinos se cabrean, quienes intentan cuidar a los gatos se ven superados, algunos ayuntamientos los recogen y sacrifican...
- Justo pero hay un puñado de experiencias maravillosas. Y no lejos de Donostia. En Alaberga, Errenteria, la convivencia entre humanos y gatos callejeros es perfecta tras años de crisis. Nosotros, Bubastis, en colaboración con el Ayuntamiento hemos aplicado unas normas muy europeas que consisten en atraparlos,esterilizarlos y devolverlos al entorno donde los encontramos

- ¿Devolverlos? ¿Y la posibilidad de la adopción?
- Mayormente se hace con las crías porque pueden ser socializadas en casas. Los demás se han asilvestrado ya pero pueden comportarse maravillosamente si tienen como en Errenteria o como en la zona llamada El frigorífico, de Vitoria, un lugar maravilloso, con casetas, comederos y gente encargada de retirar los restos de comida y limpiar la colonia. Todos contentos y además, ¡sin ratas en las zonas ajardinadas!

- ¿Es cierto que en Alemania...?
- ¿Están prohibidas las tiendas de animales? Totalmente. Se compran directamente a los criadores autorizados. O se adoptan.

Fuente: http://www.diariovasco.com/20090226/san-sebastian/gato-callejero-puede-tener-20090226.html
Fecha: 26.02.09

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