martes, 7 de abril de 2009

Cuando las tortugas confunden los plásticos con medusas


Por VANESSA SÁNCHEZ* (SOITU.ES)

Una de cada tres tortugas laúd (Dermochelys coriacea) encontradas muertas en los mares de todo el mundo tenían plásticos en sus intestinos. Éste es el resultado de un reciente estudio científico de la Universidad de Toronto (Canadá) que ha analizado las autopsias de 408 ejemplares. Una prueba más de que nuestros hábitos de consumo afectan gravemente a los ecosistemas.

El estudio de los canadienses concluye con unos resultados alarmantes. En el 34% de las autopsias de tortuga laúd analizadas (que datan de los últimos 123 años) encontraron plásticos en sus tripas. De éstas, el 9% debió haber fallecido por la ingesta de residuos que obstruían el tracto gastrointestinal de las tortugas. Una vez que los animales ingieren los plásticos, estos cierran su aparato digestivo, parcial o totalmente, disminuyendo así la eficiencia digestiva hasta provocar incluso la inanición.

Se sabe que los plásticos que flotan en nuestros mares y océanos son una grave amenaza para la fauna, pero hasta el momento no existían datos de cómo la ingesta de estos residuos estaba afectando a estos reptiles marinos. De aspecto simpático y apariencia prehistórica, el origen de estas tortugas es incierto. Se sabe que vencieron en la carrera evolutiva a los dinosaurios y a otros grupos de reptiles (existen fósiles reconocibles desde el Triásico, hace 260 millones de años).

Según los investigadores de Toronto, las tortugas deben confundir los plásticos con medusas, su principal alimento. ¿Y hasta qué punto la reducción de las poblaciones de estos quelonios puede afectar a las cadenas tróficas marítimas? Los doctores que firman el estudio se hacen esta misma pregunta. Si una tortuga laúd puede llegar a ingerir una cantidad de medusas similar a su propio peso —entre 100 y 250 kilos al día—, ¿qué sucedería si las tortugas desaparecieran?, ¿quizá sea una de las causas de las explosiones demográficas de medusas que se dan en verano?, o ¿puede que el aumento de la demanda de estas aguamalas en los mercados asiáticos esté afectando en la disminución de tortugas laúd?

Los científicos señalan que es necesario aumentar la investigación acerca de estos cambios en las cadenas tróficas, para conocer qué está sucediendo realmente y tratar de poner en marcha posibles soluciones. Pues aunque resulte frustrante conocer estos datos, es esperanzador saber que algunos cambios en nuestros hábitos de consumo, sin modificar nuestro estilo de vida —como utilizar plásticos biodegradables— pueden ser parte de la solución. De hecho numerosas administraciones públicas comienzan a tomar conciencia de esta problemática y a sustituir materiales plásticos de PVC por otros menos dañinos.

La tortuga laúd es una especie cosmopolita. En España está presente en todas las cuencas del Mediterráneo durante todo el año, así como en Fuerteventura y Gran Canaria, donde incluso realiza puestas ocasionales. Habitan en aguas oceánicas y mar abierto de todo el mundo pues logran adaptarse a temperaturas muy variables del agua y por tanto viven en latitudes de entre 40º N y 35º S. Este rango de distribución es mucho mayor de lo que acostumbra el resto de especies de quelonios. Pero ni siquiera esta capacidad de adaptación la libra de estar catalogada en peligro crítico de extinción por el libro rojo de UICN.

Fuente: http://www.soitu.es/soitu/2009/03/28/medioambiente/1238276883_944203.html?id=81ee49c7d5f47fff3d08af751ece79e2&tm=1239050853
Fecha: 28.03.09

No hay comentarios: