martes, 26 de mayo de 2009

Congoja por un caballo

'Patanegra', del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, herido en un espectacular percance en Las Ventas

Las cornadas en el ruedo las asumen los toreros de antemano. Accidentes que están dentro de lo previsible, aunque poco habituales en los festejos de rejones. Sin embargo con frecuencia las sufren también los caballos de rejoneo. Es un riesgo reglamentariamente amortiguado, ya que los pitones de los toros en este tipo de corridas están obligatoriamente 'afeitados'. Y aun así ocurren percances desagradables. Como el de ayer, con 'Patanegra' de Pablo Hermoso de Mendoza. Fue en el quinto toro. De salida. Un fuerte encontronazo entre toro y caballo, alzado éste sobre el pitón izquierdo del bravo. Perdió pie la montura, quedando a merced del toro, que hizo de nuevo por él, embistiéndole con saña hasta cornearle otra vez, ahora con el pitón derecho, destrozándole por las partes blandas.

Lo que vino a continuación fue espeluznante. Pavorosa estampa la del caballo con las tripas fuera. Y un inconveniente añadido al incorporarse, pues se pisó a sí mismo el mondongo. Lo retiraron del ruedo a toda prisa, pero el horror ya lo había inundado todo.

Las primeras noticias, de lo más preocupante. Aunque todavía había un hilo de esperanza. Al menos las constantes vitales eran buenas. Los veterinarios le sujetaron el paquete intestinal con una venda elástica para trasladarle a una clínica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense.
Pablo Hermoso lloraba desconsoladamente su mala suerte. Y la plaza, con tanta congoja.

'Patanegra' puso un nudo en todas las gargantas, y de forma muy especial en su jinete, que explicaba «la impotencia que se siente en esos momentos es tremenda». «He intentado tirarme entre los pitones, ponerme en el camino para ver si lo podía salvar... La verdad es que es una sensación que nunca había pasado, sacar un caballo herido con ese dramatismo de la plaza; eso me va a hacer pensar mucho», declaraba Hermoso al portal taurino Burladero.com.

Sobre la suerte de su montura insistía el rejoneador: «Más que triste, estoy preocupado. Vamos a llevarlo a la facultad de veterinaria. Sus constantes son buenas, el caballo está tranquilo, no da sensación de mucho dolor, pero la cornada es muy grave. Va a estar en buenas manos, y Dios quiera que salga adelante». «Son caballos jóvenes, y yo creo que no lo he calentado lo suficiente hoy entre toro y toro; ya lo he sentido en los primeros recortes», explicó. «El caballo no ha reaccionado y el toro estaba con toda la fuerza de salida; lo ha arrollado con una violencia tremenda. Luego ha hecho presa y no quería soltarle», concluyó Hermoso.

Fuente: http://www.ideal.es/granada/20090524/toros/congoja-caballo-20090524.html
Fecha: 24.05.09

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