domingo, 3 de mayo de 2009

El hospital de fauna "más humano" atiende a animales con daños psicológicos

Madrid.- Animales salvajes con comportamiento humano y otros con lesiones causadas por la acción del hombre pasan por el hospital de fauna salvaje de la ONG GREFA, donde se aplican técnicas comunes en humanos, como la fisioterapia, para salvaguardar las especies.

(EFE) La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (d), tras soltar un ejemplar de águila imperial recuperada en el Hospital de Recuperación de Fauna de la Asociación GREFA en Majadahonda (Madrid). EFE/Archivo

Con su base de operaciones en Majadahonda, el hospital Monte del Pilar de fauna salvaje cuenta con quirófanos, laboratorios, sala de rayos X y una unidad de cuidados intensivos y de rehabilitación para asistir a los animales que han sido encontrados en el medio natural en malas condiciones.

Los 3.000 "pacientes" que atiende este centro al año son animales de especies propias de la península, en su mayoría aves rapaces, como búhos, azores, o el escaso águila imperial, aunque también ingresan mamíferos, reptiles y anfibios.

La especie "más agresiva del planeta", el propio ser humano, motiva la mayor parte de los ingresos, señala a Efe el presidente del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA), Ernesto Álvarez, cuya entidad cuenta con financiación pública y privada.

"Las infraestructuras que ha desarrollado éste para su supervivencia en la tierra están causando graves problemas para la de otras especies", matiza Álvarez.

La labor de esta ONG consiste en prestar asistencia veterinaria a los animales salvajes para que, después de todo un proceso de cura, puedan ser devueltos al entorno natural, donde a su vez se les hace un seguimiento a través incluso de dispositivos GPS.

Sin embargo, a veces hay casos "irrecuperables de por vida", como ocurre con los animales que se han criado con humanos y nunca pueden volver al medio natural, explica el rehabilitador Ignacio Otero.

Eso ocurre, por ejemplo, en el caso de crías silvestres que se pierden de su nido o son expoliadas y recogidas por gente que las traslada a sus propios hogares, para cuidarlas.

Esto, que es un delito y que a veces se hace por buena voluntad, es un perjuicio muy grave, puesto que los animales desarrollan comportamientos humanos, apunta Otero.

En el hospital de Majadahonda, donde ahora viven cuatrocientos animales, hay varios casos, como una cigüeña negra que desde hace veintiún años vive allí y que en la época de cortejo se acerca a los hombres, al no reconocer a los de su propia especie.

Los daños físicos que presentan los animales son más fáciles de curar, según coinciden los profesionales del centro, entre los que figuran veterinarios y biólogos, algunos de ellos voluntarios.

Para corregir o curar lesiones se recurre a veces a la cirugía, para posteriormente pasar a la unidad de rehabilitación donde se les somete a tratamientos de fisioterapia, algo novedoso en animales salvajes, detallan desde GREFA.

Al hospital llegan todos los días, previo aviso de los ciudadanos, agentes forestales y miembros del SEPRONA de la Guardia Civil, entre otros, una media de cinco animales al día, una cifra que en verano puede llegar a los setenta.

Asimismo en ocasiones se reciben los cadáveres de animales salvajes que en la sala de necropsias son sometidos a diferentes pruebas para determinar el motivo de su muerte.

La ONG GREFA a través de su hospital de fauna autóctona y otros programas como la cría en cautividad y la adopción de pollos huérfanos, contribuye a la conservación de animales salvajes que están en peligro de extinción o en un futuro pueden llegar a estarlo.

Fuente: http://www.soitu.es/soitu/2009/05/01/info/1241174826_246299.html
Fecha: 01.05.09

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