domingo, 17 de mayo de 2009

Osos condenados al cercado


«Paca» y «Tola» no pueden ser liberadas al estar habituadas al hombre ni tampoco sus crías porque serían mestizas

«Tola» no hizo muy buenas migas con «Furaco» cuando éste llegó al cercado hace un año, pero ahora son inseparables. La osa ha ganado popularidad desde su romance con «Furaco» y podría convertirse en mamá la próxima primavera.

Los oseznos que pueden nacer del romance entre «Tola» y «Furaco» tendrían que vivir siempre en cautividad porque no serían osos pardos cantábricos, como su madre, ya que el oso de Cabárceno pertenece a otro linaje indeterminado. «Existe un mandato legal que defiende la pureza genética del oso cantábrico. El objetivo de esta iniciativa es comprobar la capacidad de «Paca» y «Tola», dos hembras de avanzada edad, para tener descendencia, pero nunca se ha planteado el lugar donde van a vivir las crías porque es obvio», explica el biólogo Javier Naves, experto en el oso pardo cantábrico.

«Paca» y «Tola» fueron rescatadas por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) en 1989, después de que unos furtivos mataran a su madre y las capturasen. Pasaron por varias instalaciones, en Llanes, Vic (Barcelona) y El Hosquillo (Cuenca), hasta que el Principado les construyó un cercado de casi cinco hectáreas de extensión en el monte Fernanchín, en el cual viven desde 1996. «Paca» y «Tola» son un emblema de la protección de oso pardo cantábrico.

«En sus primeros meses de vida, cuando estaban en Poo de Llanes, se intentó que una osa de Somiedo que había perdido a dos de sus crías adoptara a «Tola» y «Paca», pero el intento no tuvo éxito, ya que la osa desapareció y no la volvieron a encontrar hasta tiempo después», comenta Javier Naves.

En la actualidad, según la opinión del biólogo, sería imposible que las osas pudiesen vivir en libertad. «No saben comportarse como osas, están acostumbradas a comer a determinadas horas, a estar rodeadas de gente y terminarían causando muchos problemas. Sólo hay que ver lo ocurrido con la osa «Villarina». Después de que pasara unos meses en cautividad, hubo sus más y sus menos para que volviese a acostumbrarse a su hábitat natural», señala Naves.

En la misma línea, Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo, asegura que el argumento de peso por el que los oseznos que podrían nacer de la unión de «Tola» y «Furaco» no podrían vivir en libertad es porque «han sido criados en cautividad y ven al hombre como alguien positivo, un ser simpático que les da comida cuando tienen hambre. Las sueltas previas de oseznos criados en cautividad han sido un desastre». Por otro lado, Palomero considera que «todos los osos europeos cuentan con un mismo tronco genético, pero el oso cantábrico tiene unas peculiaridades propias que lo diferencian de los demás. Los osos nacidos de «Tola» y «Furaco» serían mestizos. En la actualidad, no es necesario en el Principado de Asturias mezclar estirpes de osos, como ocurrió en los Pirineos, para perpetuar la especie».

Para el presidente de la Fundación Oso Pardo, el objetivo de los futuros oseznos está claro: «Continuar con el legado de "Paca" y "Tola", que tienen una importante función educativa y de sensibilización hacia la preservación del oso cantábrico. Además, el potencial turístico de estos osos, no solo en Asturias, es incuestionable».

«Furaco» es un macho de unos 12 años de edad y cerca de 300 kilos de peso. El oso fue escogido entre un grupo de cinco ejemplares del parque de Cabárceno, en Cantabria, por su carácter. No es un oso agresivo ni dominante.

«Paca» es la más inquieta de las dos hermanas. Se tira al monte con más frecuencia y no le gustan las miradas indiscretas. Es de menor tamaño que «Tola» y muy independiente. De momento, no ha sucumbido a «Furaco».

Fuente: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009051400_54_756343__Centro-Osos-condenados-cercado
Fecha: 14.05.09

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