martes, 26 de mayo de 2009

Una forense dice que ´Sendic´ sufre síndrome de Diógenes con los podencos


La Fiscalía pide un año de cárcel o su internamiento en un centro psiquiátrico por el mismo tiempo. Varios testigos confirman que los perros estaban enfermos, escuálidos, con pulgas y en condiciones antihigiénicas

EIVISSA, NIEVES GARCÍA GÁLVEZ

Una de las médicos forense del juzgado, que realizó la prueba pericial psiquiátrica a Bartomeu Marí Ribas, Sendic, –acusado de maltratar a decenas de podencos que mantenía en condiciones insalubres, famélicos y enfermos en una finca de es Cubells– afirmó ayer que el procesado sufre un trastorno obsesivo-compulsivo, asociado a otro de tipo delirante y paranoide, y síndrome de Diógenes aplicado a la recogida de estos animales. Según la experta, el comportamiento de Sendic se debe a su patología psiquiátrica y, por tanto, él es inimputable.

«Padece síndrome de Diógenes aplicado a la recogida de animales. Él está ligado afectivamente a estos animales; no son una posesión sino parte importante de su propia identidad», dijo la forense. Apuntó que el procesado «tiene alterada la cognición respecto a ellos» y añadió que incluso se ve en el papel de «héroe» que salva a estos animales. Por ello, a preguntas de la Fiscalía respecto al tratamiento que se le podría aplicar, recomendó su internamiento en un centro psiquiátrico.

Esta conclusión fue rebatida por el forense de las acusaciones particulares, quien negó que el hombre pudiera padecer Diógenes «porque no hace una acumulación aleatoria de todo tipo de animales», sino que todos son podencos ibicencos, o un transtorno obsesivo compulsivo. En su opinión, basada en una entrevista y varias pruebas realizadas al acusado, tan solo tiene rasgos paranoides y es narcisista, por lo que es consciente y responsable de sus actos.

Sendic y su esposa, M. F. M., fueron procesados ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Eivissa por un delito de maltrato animal, según la calificación de hechos de la Fiscalía, y por otros de desobediencia y contra la seguridad vial, según añaden las acusaciones particulares.

En el juicio, el Ministerio Público modificó sus conclusiones y si inicialmente solicitaba un año de cárcel para cada uno de los acusados y la inhabilitación para cuidar animales durante tres, añadió que, como alternativa, en el caso del hombre se considere la eximente completa de trastorno mental transitorio y se le imponga un año de internamiento en un centro psiquiátrico.

Por su parte, las acusaciones particulares mantuvieron las condenas pedidas para ambos: la que representa al Ayuntamiento de Sant Josep, un año por maltrato, otro por desobediencia y seis meses por uno contra la seguridad vial, además de 1.800 euros; la de la asociación protectora de animales Iris Bright Eyes –cuya responsable presentó en 2006 la denuncia–, un año por maltrato, otro por un delito contra la seguridad vial y la retirada de los animales que ahora tienen.

A su vez, los abogados defensores solicitaron la libre absolución de sus clientes. El de Sendic subrayó «la negligencia» del Consistorio, que «en 21 años no ha hecho nada por remediar la situación» y recordó que, según la forense, es «inimputable», mientras que el de M. F. M. apuntó que ella, pese a ser propietaria del terreno, no ha cometido delito alguno porque los perros no son suyos y ella ha manifestado a su marido que no quiere tenerlos allí.

Cría «incontrolada» de podencos

Según la Fiscalía, Sendic y su esposa criaban «de manera incontrolada» podencos ibicencos en su finca de Ca na Lluca –propiedad de ella–, ubicada en la carretera de Sant Josep a es Cubells. La acusación sostiene que los animales no tenían comida ni agua suficiente, no seguían tratamiento veterinario alguno y andaban sueltos por la carretera, con riesgo para su vida y la seguridad de quienes circulaban por la vía. Añade que los podencos, que alcanzaban el «centenar», sufrían maltrato que les causaba la muerte y les provocaba lesiones, y padecían diversas enfermedades.

Agentes del Seprona de la Guardia Civil y de la Policía Local de Sant Josep y el veterinario del Consell Insular de Eivissa confirmaron en el juicio el mal estado en el que estaban los animales. Uno explicó que la situación de los podencos era de «descontrol total», con libre acceso a la carretera sin ninguna valla que los detuviera. Otro señaló que encontraron dos cadáveres de perros en un pozo y que en una ocasión que fueron a la finca vieron una pareja de podencos encerrados en un coche al sol, supuestamente para que se aparearan. Un tercero señaló que no había ningún cercado en la casa ni viviendas para los perros y que los más jóvenes vivían en agujeros que escarbaban ellos mismos en la tierra de la finca.

Fuente: http://www.diariodeibiza.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009052600_2_331883__Pitiuses-i-Balears-forense-dice-Sendic-sufre-sindrome-Diogenes-podencos
Fecha: 26.05.09

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