martes, 2 de junio de 2009

Brenda McCowan: «No hay evidencia científica de que el delfín tenga propiedades terapéuticas»

Brenda McCowan es Directora del Laboratorio de Estudios del Comportamiento de la Universidad de California, cuyo objetivo es estudiar la biología y ecología del comportamiento, con énfasis en los aspectos básicos y aplicados de la conducta animal y la comunicación para mejorar la salud y la conservación de vida silvestre, la gestión de especies exóticas en cautiverio, domésticos y de producción animal, la salud y el bienestar.

Entrevista de Virgina Ródena

-¿La principal semejanza?
-Los delfines tienen una sociedad bastante compleja y similar a la nuestra, dentro de la cual se separan y se vuelven a unir. Existe una relación compleja entre los machos y también realizan coaliciones como nosotros. Hay un libro muy interesante, «Política para chimpancés», en el que se describe cómo la manera que tenemos los humanos de hacer política se parece tanto a la forma de organizarse de algunos animales, como chimpancés o delfines.

-Concluye que la mente de los delfines es de las más sofisticadas de todas las especies no humanas. Muchos hubieran pensado antes en un perro, ya sabe que hay quien dice que sólo les falta hablar...
-No hay duda de que junto a chimpancés como los bonobos, el delfín es uno de los animales de inteligencia más compleja porque comprende signos, puede imitar sonidos como los producidos por un ordenador, se reconoce en un espejo y se ha constatado que tiene capacidad de pensar las cosas antes de hacerlas. Le contaré una anécdota. Como además de investigarlos, los entreno, participo en las pruebas veterinarias. Para extraerles sangre hay que mantenerlos con la cola erguida para lo que usamos un «puente silbido», de tal manera que cuando hacen algo bien se oye el silbato y les das un pescado. Yo le mantenía cogido en esa postura cuando después de bastante rato, pero sin haber acabado las pruebas, escuché el pitido. Miré a todos lados porque eso había puesto en riesgo su vida y no había nadie, ¡era el propio delfín que había dicho «basta, quiero mi pescado»!

-¿El gran error es creer que inteligencia sólo es algo parecido a lo nuestro?
-Utilizamos la inteligencia humana como el estándar porque tenemos la sociedad más compleja, pero existen otras inteligencias, animales con posibilidades y percepciones extraordinarias.

-Por ejemplo, el doctor Doyle del SETI Institute, que colabora con la Nasa, trabaja con usted sobre sistemas de comunicación no humana y la naturaleza del lenguaje. Él busca inteligencia extraterrestre.
-Trabajo con Doyle desde hace diez años para lograr un detector de sistemas de signos que denoten inteligencia y que pasan desapercibidos. El doctor está centrado en hallar signos de otros planetas y yo en los de la misma tierra. Los intereses son similares y él me ayuda con los sistemas matemáticos y de cuantificación. Aún no hay resultados.

-¿Los delfines nos buscan porque siendo tan inteligentes se aburren en el mar?
-Entre hombres y delfines hay una clara cooperación. Por ejemplo, nos dirigen a bancos de peces, donde ellos comen y nosotros pescamos. Y desde luego, con una vida social tan rica y compleja, donde el macho compite por la hembra, se negocian relaciones e incluso las recuerdan, estarán tan ocupados que no tendrán tiempo de aburrirse.

-Los polinesios dicen que los delfines son la memoria del mar. Y es increíble que quieran algo con el hombre tras matanzas como las cometidas en Japón.
-No me sorprendería que lo recordasen porque tienen una memoria a largo plazo; pero no se ha visto, como en elefantes y chimpancés, ese estrés tan grande que les provoca desórdenes de comportamiento que condicionan su vida.

-Cuentan que niños autistas han abrazado por primera vez a sus padres después de jugar con delfines. ¿Son curativos?
-Dos colegas, el doctor Merino y el doctor Scott, han hecho un meta análisis de estudios sobre esa posible acción terapéutica sin hallar evidencia científica de que estos cetáceos curen. La gente percibe que siente a los delfines, y yo también, al rebotar sus señales en ti. Pero tendrá, como mucho, efecto placebo.

Fuente: http://www.abc.es/20090530/economia-tecnologia/brenda-mccowan-evidencia-cientifica-20090530.html
Fecha: 30.05.09

No hay comentarios: