martes, 7 de julio de 2009

«Este año será muy bueno para el oso, el ritmo de aumento de la población es positivo»

Roberto Hartasánchez.
Foto de Luisma Murias


No hay crisis para los osos. Lo celebra el presidente del Fondo Asturiano para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS), Roberto Hartasánchez, delante de una temporada «animadísima» para el oso pardo cantábrico y las otras especies amenazadas que cuida desde su organización.

-Están llegando noticias de muchos avistamientos de osos esta temporada. ¿Cómo se presenta el verano?

-Está todo animadísimo. Hay un gran número de osas con crías y muchos osos en general, sobre todo en las zonas de Somiedo y Proaza. Va a ser un año muy bueno, porque ahora mismo en Asturias es extraordinaria la absoluta normalidad que tenemos. No hay encontronazos con las personas y no nos pasa como en Palencia, donde de vez en cuando aparece algún oso patas arriba. El nivel de aumento de la población es positivo, sin ninguna interferencia. Apenas hay furtivismo y casi no encontramos lazos de caza.

-«Paca», «Tola» y «Furaco» llenaron telediarios hace unos meses. ¿Hay resultados sobre el apareamiento?

-No hay análisis, así que ahora hay que esperar a ver qué pasa. Queda todo en suspenso hasta diciembre o enero, que será el momento en el que los cuidadores podrán ver si tiene crías o no.

-Otra osa a la que ya se conoce con nombre propio es «Villarina». ¿Qué saben de ella?

-«Villarina» está muy guapa y muy gorda. Se recuperó fenomenal y se comporta como todos los osos que están en su misma zona, moviéndose a lo largo del valle. No tiene secuelas y parece que está integrada a la perfección en su hábitat.

-Una de las preocupaciones es la endogamia de las poblaciones de osos de la Cordillera, aisladas unas de otras. ¿Hay en marcha algún estudio para determinar su riqueza genética?

-En colaboración con la facultad de Veterinaria de Zaragoza vamos a analizar la primera tanda de ADN. Son 75 muestras genéticas recogidas en los valles del oso: Santo Adriano, Proaza, Quirós y Teverga. Las muestras se van a estudiar para a finales de año tenerlas individualizadas, saber quién es quién y poder elaborar una genealogía, un árbol familiar que los relacione. También nos permitirá conocer la supervivencia real de las crías, porque en la actualidad sabemos que las hembras se reproducen, pero sospechamos que los oseznos viven más bien poco.

-¿Se comunican más los grupos de osos de la vertiente occidental de la Cordillera y los del área oriental?

-Si queremos que aumente el área de dispersión, lo primero que tiene que pasar es que aumente el número de osos. Existe una buena consolidación de poblaciones en Proaza y Quirós, pero la población oriental es pequeña. Para que aumente la comunicación entre las dos colonias, la occidental tiene que ir moviéndose a medida que crezca el número de individuos. Si sigue aumentando como hasta ahora, poco a poco se irán trasladando. El siguiente paso será la colonización del área central, de los valles del Huerna y de Pajares. Es cuestión de darles tiempo para que asienten y sigan avanzando hacia el oriente.

-¿Cómo se ve desde el FAPAS la modificación del reglamento de la UE sobre las carroñas en los montes?

-El reglamento comunitario de 2003 impedía dejar animales muertos en el monte. Con esto se reducía la carroña de la que se alimentan un gran número de animales, entre ellos los buitres. El nuevo reglamento contempla excepciones que permitirán dejar de nuevo esos animales en el monte.

-Uno de sus últimos proyectos es el de la recuperación de la abeja silvestre. ¿Cómo afecta la desaparición de este insecto a los ecosistemas?

-En los últimos dos años se han medido las diferencias entre las zonas en las que hay abejas y las áreas en las que no las hay, constatando que la ausencia de polinización repercute en la reproductividad de las arandaneras.

-¿En qué animales repercute esa escasez de arándanos?

-Afecta al oso y, sobre todo, al urogallo, cuya dieta fundamental se basa en los arándanos. Si no hay abejas no hay polinización y sin polinización se reduce la productividad de las especies de plantas. Los desajustes en esta cadena trófica pueden repercutir en el urogallo y en la bajísima tasa de supervivencia de sus pollos.

-¿Este plan puede complementarse con el de la cría en cautividad de urogallos de la administración autonómica?

-La cría en cautividad ya está dando los primeros polluelos y esperamos contar en 4 o 5 años con una reserva de ejemplares para reintroducirlos en la naturaleza. Es un trabajo de muchos años porque paralelamente hay que ir recuperando el hábitat para poder reintroducirlos en zonas idóneas para su supervivencia. Ahí entra la abeja silvestre.

Consagrado a la conservación

Desde que se echó al monte a los 15 años, Roberto Hartasánchez (1953) se ha consagrado a la conservación de la naturaleza. Fundó y preside el Fondo Asturiano para la Protección de Animales Salvajes (FAPAS), iniciativa pionera en el conservacionismo asturiano que nació en 1982 y que desde su sede en las antiguas escuelas de La Pereda, en Llanes, ha interesado a más de 18.000 colaboradores localizados en varias comunidades autónomas.

Fuente: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009070500_42_778037__Asturias-Este-sera-bueno-para-ritmo-aumento-poblacion-positivo
Fecha: 05.07.09

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