miércoles, 7 de enero de 2009

Reportaje sobre centro de recuperación de primates en Holanda


El pasado mes de noviembre de 2008 se emitió en el programa El Escarabajo Verde de La 2, un reportaje muy interesante titulado "¡Quiero ser un mono!" sobre el trabajo del Centro de Recuperación de Primates AAP siutado en Holanda, donde actualmente se están recuperando 3 chimpancés y una macaco provenientes de zoos españoles.

Podéis ver el reportaje, de 25 minutos de duración, en este enlace:

http://www.rtve.es/television/20081117/quiero-ser-mono-escarabajo-verde/195590.shtml

"AAP es el centro oficial de rescate de animales exóticos del gobierno holandés. Su objetivo final es que los animales se recuperen, formen nuevos grupos y puedan ser finalmente enviados a un zoo o a parques botánicos que reúnan las condiciones óptimas para su cuidado. Los animales que recoge esta fundación privada a menudo provienen del comercio ilegal, laboratorios de investigaciones, circos, o directamente de gente que no sabe qué hacer con los animales que ha comprado como mascotas.

Desde España viajaron cuatro animales que, por diferentes motivos, no tenían un lugar que les acogiese. Seis meses después de su traslado, El Escarabajo verde fue hasta Holanda para reencontrarse con Jully, Gingo, Urtain y Julio, quienes después de haber pasado el período de cuarentena, han comenzado una nueva vida y están en pleno proceso de resocialización. ¡Quiero ser un mono! muestra que no todos se han adaptado con la misma facilidad.

El principal problema con el que se encuentran sus cuidadores es que están muy humanizados y cuesta mucho enseñarles a comportarse como lo que son: primates.

¡Quiero ser un mono! es un documental de Mabel Beltrán y Paloma Rico, Imagen y sonido: Twan Van Oosterhount y Montaje: Xavi Carrasco"

Fuente: http://www.rtve.es/television/20081117/quiero-ser-mono-escarabajo-verde/195590.shtml

Sigue el abandono de perros y gatos en EEUU por culpa de la crisis económica

Una cantidad cada vez mayor de estadounidenses está dejando sus perros y gatos en refugios para animales, en un momento en que las dificultades económicas ponen a prueba el vínculo afectivo entre las personas y sus mascotas.

Desde el hombre de Malvern, Pennsylvania, que dio en adopción a sus dos perros para poder ayudar a pagar los tratamientos de cáncer de su madre, a la mujer de Nueva York que le aplicó la eutanasia a su gato en vez de mantenerlo vivo debido al elevado costo de los medicamentos, el aumento en la ansiedad por la situación económica hace que cada vez sea más difícil para algunos propietarios de mascotas justificar el gasto de mil dólares o más al año en alimentos para mascotas, servicios de veterinaria y otros costos.

El crecimiento en la población de los refugios para animales de Connecticut, Nebraska, Texas, Utah y otros estados es un indicio de cómo las dificultades económicas también están reduciendo la cantidad de posibles familias adoptivas de animales. Además coincide con la reducción de fondos recibidos por parte del gobierno y de las donaciones benéficas.

Esto ha causado espacios más reducidos para perros y gastos, un aumento en los casos de eutanasia realizados en refugios y el rechazo de más mascotas en algunos refugios, según las entrevistas realizadas a varios refugios y grupos de protección animal. Aproximadamente, de los seis a ocho millones de perros y gatos que se envían a refugios para animales todos los años, a la mitad se les aplica la eutanasia y el resto son adoptados, según la Sociedad Humanitaria de Estados Unidos.

"Es algo realmente desalentador para nosotros", afirmó Adam Goldfarb, portavoz de la Sociedad Humanitaria. "Una de nuestras principales metas es establecer y celebrar el vínculo entre las personas y los animales. Es tan trágico cuando las familias llegan al punto que no pueden seguir pagando por el cuidado de sus mascotas.

Con dos hijos, un esposo que recibe una pensión por discapacidad y enfrentando dificultades para encontrar un empleo para sí misma, Mel Bail, 23 años, de Worcester, Mass. comenzó a alimentar a sus tres gatos, Rory, Ozzy y Mudpie, con las sobras de las comidas de la familia, hasta que recientemente decidió darlos en adopción.

"Cuando no pude pagar más la factura del gas, supe que tenía que encontrar otro hogar para los gatos", dijo Bail.

"Pero no fue fácil encontrar un refugio que los aceptara. Están totalmente llenos", señaló Bail, que recurrió en última instancia a publicar un anuncio clasificado en Internet para encontrar un hogar para Rory, Ozzy y Mudpie.

No existe una base de datos a nivel nacional que recopile los motivos por los cuales los perros y gatos son abandonados por sus dueños, pero los encargados de los refugios y los grupos de protección de los animales afirman que esta tendencia es innegable - y que probablemente sea un fenómeno más grande de lo que pensamos.

"A las personas les da vergüenza admitir que es por eso que están dando a sus mascotas", dijo Betsy McFarland, directora de comunicaciones para animales de compañía de la Sociedad Humanitaria.

Una encuesta de Associated Press y Petside.com señaló que uno de cada siete dueños de mascotas informó haber reducir el gasto en sus mascotas durante la recesión del año pasado. De aquellas personas que realizaron recortes, más de la cuarta parte afirmó que había considerado seriamente dar en adopción a sus mascotas.

El costo promedio anual de tener un perro es de 1,400 dólares aproximadamente, mientras que el costo anual de tener un gato es de alrededor de 1,000 dólares, según una encuesta realizada por la Asociación de Productos para Mascotas de EE.UU. La encuesta sugiere que existen más de 231 millones de mascotas —excluyendo los peces— en más de 71 millones de hogares de EEUU.

En Omaha, Nebraska., el refugio de la Sociedad Humanitaria comenzó a llevar registro por primera vez este año de las mascotas que se dieron en adopción a causa de dificultades económicas. Hasta mediados de noviembre, más de 275 mascotas fueron dadas en adopción y sus dueños indicaron que no podían continuar pagando los costos de manutención.

Entre ellos se encuentran dos schnauzers miniatura de 9 años, que fueron dejados en forma anónima con una nota que decía que sus dueños ya no podían hacer frente al costo que generaba tenerlos.

Pam Wiese, portavoz de la Sociedad Humanitaria, afirmó que los perros de pura raza y entrenados en obediencia llegaron al refugio con las vacunas al día, buena atención dental y bien cuidados.

"Es realmente triste, porque para estas personas, no es una excusa. No tienen escapatoria, necesitan reducir su presupuesto y no hay nadie que pueda encargarse de las mascotas", afirmó. "Uno puede ver que fueron mascotas muy queridas".

En Nueva York, Erin Farrell-Talbot decidió recientemente aplicar la eutanasia a su gasto Buki de 15 años, cuando le informaron a pocos días de perder su trabajo, que necesitaría miles de dólares en tratamientos y medicamentos que costaban 65 dólares para vivir.

"Cuando debí decidir si iba a comprar a crédito alimentos para el mes de septiembre o darle medicamentos al gato, la decisión fue clara", dijo Farrell-Talbot. "Fue horrible. Nos liquidó".

La Asociación Humanitaria de Animales en Albuquerque, N.M., observó cómo 69 perros y gatos fueron dados en adopción durante el mes de septiembre, debido a que sus dueños no podían continuar pagando su manutención. Eso se compara con 48 animales durante el mismo período en 2007, un aumento del 44%, afirmó Peggy Weigle, directora ejecutiva.

Fuente: http://www.impre.com/laopinion/noticias/primera-pagina/2009/1/5/muchas-mascotas-puestas-en-ado-101705-3.html
Fecha: 05.01.09

Los gatos de la Vía Sacra

"Mi nombre es divino, mortal mi linaje"
Epigrama funerario. Siglo II d.C.


Artículo de Pedro H. Murillo

Hoy, Cicerón se levantó cojo de una de sus patas buenas, por lo que mucho me temo que no pasará de este invierno. Durante la mañana hemos tenido que esperar más de lo habitual para que nos trajeran la merecida comida después de una larga noche de refriegas. Me preocupa Cicerón; no ronronea como en otras épocas. Aquellos sí que eran ronroneos pretéritos, cuando subíamos juntos a tomar el sol en la escalinata del Senado, esa que es tan importante y por la que muchos turistas se asoman pasmados a la barandilla con sus chismes negros señalando. O quizás será por nosotros: los gatos de Largo Argentina. Pobres, me dan pena. Ay, se me ha olvidado presentarme. Lo siento, es la descortesía propia de mi especie. Me llamo Algardi, soy un felino romano, hijo de Cayo Julio y descendiente de la última estirpe de los gatos senadores. Desde hace décadas nos hemos convertido en una suerte de atracción de feria, y lo más curioso es que ha sido la Sociedad Protectora Británica la que nos cuida y desparasita para enviarnos a Britania. ¡Qué locas están estas tribus del Norte!

Yo, por la parte que me toca, prefiero quedarme aquí, en la Vía Sacra, tomando mis baños de sol en las escaleras del Senado del Pueblo Romano. El turista gatófilo se sorprenderá porque no encontrará gatos en Roma, más allá de las 50 colonias repartidas por las zonas arqueológicas de la Ciudad Eterna. Hemos optado por la tranquilidad de los ghettos antes que padecer los simulacros de esta urbe caótica e insoportablemente católica. Ni que decir tiene que hemos vivido épocas mejores. En Egipto éramos venerados como dioses, personificación de la diosa Bastet y castigo de la maléfica serpiente Apofis.

Incluso estuvimos en la famosa Arca, cuando Noé, siguiendo los consejos de Un Yavé muy cabreado, construyó una gran nave en donde introdujo una pareja de cada especie. Sin embargo, y conociendo la gatofobia del Sumo Creador, además de la proverbial torpeza de Noé, no estuvimos en la selección por lo que, como es lógico, el Arca se llenó de molestos ratones. Cuenta la tradición que el patriarca, desesperado por la plaga, acarició en la frente a un león y este estornudó dos hermosos gatos a rayas. Eran buenos tiempos, cuando nuestros antepasados llegaron a la "Caput Mundi" en las alforjas de los legionarios procedentes de Egipto.

Todo cambió con la llegada de la secta cristiana -nunca le perdonaremos a Valeriano no haber hecho lo suficiente- por la que fuimos considerados impuros, e incluso se nos quemaba en la plaza pública, acusados de ser emisarios del ángel caído. Estuvimos a punto de la extinción y la proliferación de las ratas propició la pandemia de la Peste negra que acabó con las tres cuartas partes de la población de Europa. No tuvimos más suerte en el Renacimiento.

En la alegoría de la Música, Hans Bladung nos representa a los pies de una joven desnuda simbolizando el temperamento flemático y en La Última Cena de Giuseppe Vermigilio, se nos representa nada menos que a los pies de Judas, en clara alusión a la traición y la maldad. Claro que como sabrán todos los gatófilos del mundo, tuvimos insignes defensores como el divino Leonardo, quien nos alabó en su códices por nuestra flexibilidad y elegancia. No fue tarea fácil sobrevivir a la Edad Media. Cualquiera de mis compañeros lo sabe, incluso el pobre Cicerón, que ya ha encontrado un buen entablamento en donde asentar sus maltrechas posaderas.

Nunca entenderé por qué despertamos tantos odios. Supongo que será por nuestra independencia pero por Minerva os digo que desconfiéis de aquellos de vuestros iguales que no les gusten los gatos. Es la serenidad que tanto anhelas lo que te hace rechazarnos, la capacidad, como dijo Piercy, de quedarnos inmóviles como una piedra y meternos entre la hierba como fantasmas, mirando por encima de los tejados con la seguridad de nuestra permanencia cuando el nuevo imperio vuelva a caer y podamos dormitar en otras escalinatas senatoriales. Pero no todo es lisonja. Como bien decía Baudelaire, asumimos la noble y penosa actitud de las grandes esfinges dispersas en las soledades más remotas.

Ya declina el sol, y Julia viene a mi encuentro, tras amanecer de su apacible sueño en las termas o lo que queda de ellas. Nosotros seguiremos aquí cuando os hayáis ido. Somos los gatos de Largo Argentina, el último hálito del Imperio Romano y espero que nos hayan traído una buena lasaña para comer.

Fuente: http://www.laopinion.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009010400_5_191199__Firmas-gatos-Sacra
Foto: http://www.ecosofia.org/
Fecha: 03.01.09

Para saber más de la colonia de gatos de Torre Argentina en Roma podéis entrar en su web http://www.romancats.com/ y leer el artículo de Fabiola Leyton en Ecosofia.org: http://ecosofia.org/2006/05/torre_argentina_gatti_di_roma