lunes, 2 de febrero de 2009

El maltrato animal es un factor que predispone a la violencia social

Artículo de Nelly Glatt F.

“Cualquiera que esté acostumbrado a menospreciar la vida de cualquier ser viviente está en peligro de menospreciar también la vida humana”
Albert Schweitzer, premio Nobel de la Paz 1952


En la actualidad vivimos, de manera constante, en un clima de inseguridad e incertidumbre. La violencia se expresa de formas relacionadas entre sí. Diariamente nos vemos sacudidos por hechos dramáticos que nos preocupan y conmueven.

El maltrato animal es, a la vez, un factor que predispone a la violencia social y, al mismo tiempo, una consecuencia de la misma. Forma parte de la cascada de la violencia que nos va alcanzando a todos como individuos y como sociedad.

La violencia es “un acto intencional que puede ser único o recurrente y cíclico, dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a otros. Casi siempre es ejercida por las personas de mayor jerarquía, es decir, las que tienen el poder en una relación, pero también se puede ejercer sobre objetos, animales o contra sí mismo”.

La violencia inhibe el desarrollo de las personas y puede causar daños irreversibles, adopta diferentes formas de expresión que pueden variar desde una ofensa verbal hasta el homicidio.

La crueldad es “una respuesta emocional de indiferencia o la obtención de placer en el sufrimiento o dolor de otros, o la acción que innecesariamente causa tal sufrimiento; ha sido considerada un disturbio sicológico. La crueldad de los niños, que incluye a los animales, es un signo clínico relacionado a desórdenes antisociales y de conducta”.

En las familias en las que hay violencia, ésta es más frecuentemente dirigida hacia los más débiles, lo que incluye ancianos, mujeres, niños y animales de compañía. El maltrato hacia los animales es tolerado por aquellos que lo observan; se minimizan sus causas y sus efectos, y los padres, maestros y comunidades que no dan importancia al abuso animal en realidad incuban una bomba de tiempo.

Debe hacerse énfasis en que la detección, prevención y tratamiento de la violencia hacia los animales es un acto de humanidad en sí mismo. Los animales son criaturas que se encuentran, en relación al ser humano, en un nivel de inferioridad dentro de la escala evolutiva; esto nos hace responsables de su bienestar, ya que tener supremacía lleva consigo una obligación, una responsabilidad, que es la de cumplir como guardián de las especies inferiores en términos intelectuales. Si realmente queremos combatir la violencia, una parte de nuestra lucha consiste también en erradicar el maltrato a otros seres vivos.

El segundo punto que quiero destacar es el que esta violencia hacia los animales nos puede servir como detector y señal de alerta hacia la violencia intrafamiliar, ya que la crueldad hacia los animales y la violencia humana tienen una relación directa. Debemos saber que los niños que maltratan a sus animales de compañía pueden ser testigos de actos crueles contra seres humanos o ellos mismos ser víctimas de abuso por alguien mayor y con más poder.

Estos niños, a la vez abusados y abusadores, están aprendiendo e internalizando la violencia que ellos mismos perpetuarán al ser mayores y al tener sus propias familias. Este maltrato puede ser el único signo visible de una familia en la que existe el abuso, y esto puede ayudar a descubrir al responsable de la violencia en esa familia.

Una persona que abusa de un animal no siente empatía hacia otros seres vivos y tiene mayor riesgo de generar violencia hacia otras personas. La Asociación Siquiátrica Americana lo considera como uno de los diagnósticos para determinar desórdenes de conducta. Si un niño nos habla sobre el maltrato a su animal de compañía, podría estar hablándonos también de su propio sufrimiento.

Amenazar con lastimar al animal de compañía puede ser una forma de violencia sicológica que se utiliza contra el niño para que se “porte bien” o como una forma de mantener en secreto algún tipo de abuso al que éste está siendo sometido. Según los especialistas, protagonizar u observar actos de crueldad pude llegar a ser tan traumático como ser víctima de abuso físico y, por lo tanto, es altamente probable que el niño presente un alto riesgo de convertirse en padre abusivo, quien a su vez puede producir otra generación de niños violentos.

Algunas de las características que pueden presentar los niños y jóvenes que abusan de los animales son: sentirse indefensos y bajo el control de otros; usan a los animales como víctimas para demostrar su autoridad y poder; emplean a los animales como chivos expiatorios por el enojo que sienten hacia otras figuras de autoridad que los maltratan; ; son discriminados de algún modo; reciben castigos severos; tienen baja autoestima; sienten gran recelo contra la sociedad; tienen bajas calificaciones y están aislados socialmente.

Algunas características del contexto familiar de quienes abusan o maltratan animales son: adultos que fueron abusados sexualmente en la infancia; adolescentes que presentan una relación con sus padres, familia y compañeros más negativa que los no maltratadotes (Millar y Knutson, 1997). El abuso hacia los animales es más frecuente en hogares en los que existen otras formas de violencia, el alcohol o abuso de drogas.

La crueldad origina violencia, y la violencia, delincuencia. En un estudio hecho en Estados Unidos se comprobó que no todos los maltratadotes de animales se convierten en asesinos en serie, pero todos los asesinos en serie tienen antecedentes de maltrato a animales (Gena Icazbalceta). La gran mayoría de los niños puede vivir una etapa en la cual pueden lastimar insectos como parte de la exploración del mundo; sin embargo, con el correcto asesoramiento de sus padres, consiguen comprender que los animales son sensibles al dolor.

La educación que se les da a los niños les ayuda a establecer sus valores y patrones de comportamiento. Ellos adquieren sus principios morales y éticos imitando a los modelos que tienen a su alrededor.

Tomando en consideración todo lo anterior, solamente podemos llegar a la conclusión de la imperiosa necesidad que existe del esfuerzo integrado de padres, profesores, trabajadores sociales, veterinarios, pediatras, asociaciones de protección animal y sicólogos para prevenir el maltrato a los animales y su posterior transformación en violencia social.

Fuente: http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=17$1310030000$4006350&f=20090131
Fecha: 31.01.09

30 vidas (perras) en el filo

La Protectora de Animales Patitas busca hogares de acogida para sus canes al verse obligada a cerrar ante la falta de socios y ayudas públicas

La Protectora de Animales Abandonados Patitas de Torre Pacheco se ve obligada a cerrar y necesita urgentemente hogares que recojan los 30 perros que aún están con ellos. «Estamos luchando por algo para lo que nadie nos ayuda», explicaba Cristina Andreu, la presidenta de la Protectora. Y es que, Cristina y Marina, tienen que dejar su sueño porque se han quedado sin socios, no reciben subvenciones, no tienen a voluntarios que les ayuden y necesitan un edificio nuevo para albergar a los perros.

Todo empezó hace dos años cuando Cristina se encontró a su perro atropellado por un vehículo. Fueron momentos duros porque ese animal era muy importante para ella. Entró en una depresión, hasta que conoció a Marina Sánchez, una mujer que llevaba 14 años salvando perros abandonados, acogiéndolos en su casa y aportándoles todo lo que necesitaban.

«Me sirvió de terapia», comentaba Cristina «iba todos los días a casa de Marina, estaba con los perros y me daban la vida, me ayudaron a sobreponerme». De hecho, Cristina decidió adoptar a dos de esos perros, a Popeye y a Pinki, que todavía están con ella. Después de muchas conversaciones, decidieron unir sus fuerzas y montar una protectora de animales en Torre Pacheco, ya que era una asignatura pendiente en el municipio. Sin embargo, no ha sido camino de rosas.

«Cuando comenzamos, conseguimos que la Asociación de Perros Abandonados El Portalico nos cediera una casa de campo en Torre Pacheco donde tenemos a nueve perros», explica la presidenta de Patitas, «pero la casa está muy vieja; cuando llueve se llena de barro y necesitaríamos un lugar adecuado para los perros», añade Cristina.

En este sentido, debido a que no hay espacio suficiente ni las condiciones apropiadas en la citada casa, no han tenido más remedio que albergar al resto de los animales en una parcela anexa a la propia casa de Marina, donde ha habilitado un espacio para que los animales tengan un lugar adecuado dónde permanecer. Todos los días limpian la parcela y la casa, los alimentan y les dan los cuidados que necesitan, incluido el trato afectivo.

Desde sus inicios, han dedicado enormes esfuerzos por los animales. El ayuntamiento no ha podido ayudarles, pero contaban con la colaboración de los socios que aportaban 5 euros, una cantidad suficiente para comprar la comida. «El problema es que se fueron borrando y nos hemos quedado solas y no podemos asumir esta responsabilidad, son muchos perros, hace falta dinero para darles de comer, vacunarles, y hace falta tiempo para limpiar la nave, lavarles... y para darles cariño», argumenta Marina. Ahora son ellas dos las que tienen que asumir con los gastos de comida, veterinario «Todo lo estamos poniendo de nuestro bolsillo», se lamenta Marina.

«Palicos y cañicas»

«Si el ayuntamiento aportase algún sitio mejor, podríamos seguir con esta labor. Necesitamos más gente para ayudarnos, no podemos continuar así, estamos sobreviviendo con palicos y cañicas» manifestaba la presidenta de Patitas. Y es que llevan mucho tiempo pidiendo ayuda al consistorio, a las autoridades pero no han conseguido respuesta. «Siento que se han reído de mi», comenta Cristina, «en el ayuntamiento nos decían que sí, que nos iban a ayudar, que nos iban a poner un sitio en El Jimenado para la protectora y no hemos visto nada de nada».

La presidenta de Patitas aseguraba, además, que han tardado dos años en conseguir que les dieran de alta como asociación porque se han encontrado con varias trabas, y «cuando lo logramos tenemos que cerrar porque no podemos atender a todos los perros como se merecen».

Ahora sólo piden familias dispuestas a cuidar a un perro, que decidan tener esta mascota como un miembro más en su hogar. La alternativa es que los canes vayan muriendo de inanición o que se maten entre ellos al ponerse agresivos ante la escasez de comida que llevarse a la boca.

En total tienen, actualmente, 30 perros de diferentes tamaños y razas, que necesitan un hogar responsable en el que quedarse, por eso Marina y Cristina explicaban que los interesados en adoptar un perro sólo tienen que llamar a los teléfonos 645922890 o 650795293.

Fuente: http://www.laverdad.es/murcia/20090201/comarcas/vidas-perras-filo-20090201.html
Fecha: 01.02.09

Un cura antitaurino

Carta al Director escrita por Manuel Suárez publicada en www.elcomerciodigital.com

Deseo felicitar al párroco de las localidades valencianas de Faura y Benifairó por su valentía al publicar una hoja parroquial titulada 'Lágrimas de toro', en la que se adoctrina contra las corridas de toros. El párroco José Martínez Roldán dice en dos extensas páginas: «El arte y la cultura buena jamás provocan el sufrimiento y la muerte de un ser vivo». «Nadie dice nada, unos por ignorantes, otros por inconscientes, otros por miedo a perder posiciones, otros por demasiado listos y los toros sufriendo». «Gran hipocresía condenar tiempos pasados y callar ante las crueldades del presente como la sangre que mancha las arenas de las plazas».

Pues sí, ser cristiano y taurino es incompatible. Esto lo dicen personas relevantes de la Iglesia como Juan Pablo II repitiendo en varias ocasiones que los animales no son objetos sino seres con alma. Y lo repitió hasta la saciedad San Francisco: «hermano perro, hermano lobo...», y también hay santos que los protegen especialmente, como San Antonio Abad, patrón de los animales. Por su parte, el papa San Pío V, en su Bula de 1567, excomulgaba a quienes asistían o participaban en las corridas de toros y el arzobispo de Valencia, Tomás Villanueva, declaró hace cinco siglos: «Os denuncio pues en nombre de Jesucristo que todos cuantos obráis y consentís o no prohibís las corridas no sólo pecáis mortalmente sino que sois homicidas y deudores delante de Dios en el día del juicio de tanta sangre violentamente vertida».

Recuerden estas palabras los gobernantes de la Iglesia. El párroco de Faura y Benifairó lo ha recordado y ha actuado en consecuencia. ¡Enhorabuena! Ojalá también levantaran la voz los párrocos de esos pueblos donde festejan a vírgenes y santos torturando animales inocentes y los obispos españoles se posicionaran en contra de nuestra salvaje Fiesta Nacional porque ser cristiano y taurino es incompatible.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com/gijon/prensa/20090201/opinioncartas/cura-antitaurino-20090201.html
Fecha: 01.02.09

Los gatos: los más populares en EEUU


Para muchos es una sorpresa saber que los gatos sobrepasan a los perros como la mascota más popular de los Estados Unidos, pero así lo señala el último sondeo nacional de la American Pet Products Association, la principal organización de la industria de productos de mascotas. El sondeo apunta que 70 millones de hogares en EEUU poseen al menos una mascota, de las cuales 78 millones son gatos y 67 millones perros. El resto son animales pequeños, pájaros, etc.

Hay muchos motivos para esta popularidad, básicamente porque son buenos amigos y excelente compañía, da placer acariciar su piel, nos saludan al llegar y exigen un mínimo de atención, sobre todo en estos tiempos en que tratamos de comprimir innumerables diligencias en un día de trabajo. Y esto es importante para las personas con muchas tareas y poco tiempo.

Otras cualidades de estos animalitos de gran belleza --ya sean de raza pura o mezclada-- es que son tranquilos y de buen carácter. No necesitan mucho en cuanto a ejercicio y atención (tenga siempre juguetes pequeños) y están contentos con pasar gran parte del tiempo solos. Eso sí, no deje de acariciarlos y prestarles aunque sea un mínimo de atención. Son fáciles de entrenar y no hay que sacarlos a caminar: coloque una cajita con arena (litter box) del tamaño adecuado y llévelo allí cuando vea que va a hacer su necesidad. Aprende enseguida.

No es cierto el mito de que para ellos el dueño no cuenta, que sólo les interesa comer y tener un techo. Esas son opiniones antiguas, mal informadas, basadas en el desconocimiento de la personalidad de este noble y estoico animal. A través de muchos años se han hecho estudios profundos que han descubierto mucho sobre estos félidos. Los gatos ofrecen las mismas ventajas que los perros en lo que se refiere a amor y aceptación incondicionales de sus dueños, y al igual que los perros son de gran valor para aliviar el estrés. Sí, es cierto que cuando no quieren ser acariciados, ciertamente mantienen su distancia. Esto es parte de su carácter e idiosincrasia y debemos respetarlo.

Los gatos poseen varios colores y combinaciones, con todo tipo de pelaje: corto, largo, ondulado o rizado, y hasta casi sin pelo. Actualmente hay al menos 50 razas reconocidas por la Asociación Americana de Criadores. La International Progressive Cat Breeders Alliance reconoce 73, mientras que la conservadora Cat Fanciers' Association (CFA) sólo acepta 41.

Aunque no lo crea, los más populares no son los gatos de raza pura, sino los llamados ''gatos domésticos'', una categoría en la que caen la mayoría de los gatos que son de raza mezclada con otras, incluyendo persas, siameses y cazadores o ''ratoneros'' (que aquí se llaman maine coon). Los más populares son los ''barcinos'' o ''tabbies'' que tienen el pelaje gris, rojizo, blanco, anaranjado; con rayas, o atigrado, o con manchas. Todos descienden de los gatos originales de Africa y países del Mediterráneo y asiáticos.

Otro muy popular es el llamado ''cálico'', de tres colores, que casi siempre es hembra, y el ''tuxedo'', un hermoso y simpático gato negro, de pecho blanco y las puntas de las patas blancas, que parece que vistiera un esmoquin. •

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/galeria/estilo/story/367708.html
Fecha: 01.02.09