miércoles, 4 de marzo de 2009

Una diputada del PSOE registra 77 preguntas sobre perros y gatos en la Asamblea de Madrid

Livia Castillo quiere conocer toda la verdad sobre los perros y los gatos de la región. A pesar de la crisis económica, y con la comisión de investigación sobre la trama de espionaje a la vuelta de la esquina, esta diputada socialista ha registrado ¡¡77 preguntas!! sobre la situación de los canes y los mininos en la Comunidad de Madrid.

¿Por qué este aluvión de preguntas? «Queremos cambiar la ley de protección de los animales domésticos. Es muy buena, pero vieja. Se aprobó en 1990 cuando Joaquín Leguina era presidente autonómico. Y para hacer nuestras propuestas necesitamos tener una fotografía real sobre cómo está la situación actual en relación al cuidado y protección de estos animales».

Esta diputada socialista siempre ha tenido animales en su casa. «La verdad es que ahora mismo no tengo -afirma-, pero en mi familia sí que tienen perros y gatos». La intención del grupo socialista es presentar en los próximos meses una ley para mejorar la situación de estos animales. Entre sus propuestas, destaca permitir que los perros puedan entrar en lugares públicos. Por ello, Livia Castillo aboga por educar, sobre todo, a los dueños.

«Yo he visto cómo en otros países los perros entran en zonas públicas. La clave es que los propietarios sepan amaestrarlos bien. Ahora, por lo general, cuando alguien se compra un animal no se preocupa por educarlo. Esto tiene que cambiar. Hay que concienciar más a los dueños en este sentido».

Reuniones con asociaciones

Los socialistas confían en poder conseguir «el máximo consenso» para conseguir que la reforma de la ley pueda aprobarse definitivamente. «Hemos mantenido contactos con asociaciones especializadas como El Refugio, que nos han realizado una panorámica sobre cómo está la situación». Por encima de todo, el objetivo de Livia Castillo es prevenir el abandono, acabar con el maltrato y, sobre todo, fomentar la adopción.

La diputada socialista teme que en la actualidad se esté sacrificando un gran número de animales que no encuentran acogida. Entre sus preguntas, se encuentran algunas como, por ejemplo, ¿cuántos perros o gatos han muerto por muerte natural en cada uno de los centros de recogida de animales?; ¿cuántos gatos han sido sido sacrificados en cada uno de los centros de recogida de animales en la Comunidad de Madrid?; ¿cuántas denuncias se han sancionado por abandono de perros durante los años 2006, 2007 y 2008? o ¿cuántos gatos han sido entregados por sus propietarios identificados en cada uno de los centros de recogida de animales en la Comunidad de Madrid?

«En definitiva -dice la diputada socialista-, se trata de conocer la situación actual para poder hacer propuestas reales y prácticas».

Fuente: http://www.abc.es/20090303/madrid-madrid/diputada-psoe-registra-preguntas-20090303.html
Fecha: 03.03.09

Un delfín rosa es fotografiado en Lousiana


El pequeño fue captado mientras nadaba junto a su grupo. (Foto: The Guardian )

El cetáceo albino fue avistado por un marinero hace un año; lo ha seguido por casi un año hasta que logró captarlo en una instantánea

Un raro ejemplar de delfín pico de botella fue encontrado en el lago de Lousiana. El delfín albino ha sido visto jugueteando en el agua por pobladores locales y visitantes del área desde que el año pasado se le viera por primera vez.

El animal fue fotografiado por un marino local, Eric Rue, de 42 años, quien ha estudiado al delfín desde que fue avistado en el lago Calcasieu, un estuario de agua salada, en el norte del Golfo de México en el suroeste de los Estados Unidos.

Originalmente Rue vio al raro delfín albino, quien además tiene ojos rojos, nadando con un grupo de cuatro delfines más.

"Yo sólo recuerdo haber visto un grupo de delfines nadando, y noté que uno era un poquito más claro... nunca había visto nada como eso. Todo su cuerpo es del mismo color", declaró Rue.

"El delfín parece estar en buen estado de salud y normal a pesar de su coloración, la cual es raramente bella y sensacionalmente rosa", dijo Rue, quien aseguró haberlo visto 40 ó 50 veces.

Regina Asmutis-Silvia, una biólogo de la Sociedad Conservadora de Ballenas y Delfines dijo "nunca había visto un delfín como este, de ese color, en toda mi carrera".

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/notas/580940.html
Fecha: 03.03.09

Polémica en Rusia por tatuajes en animales


Una muestra palpable es el caso de Mickey o también llamado Sphynx, un gato calvo que luce en su pecho el tatuaje una imagen faraónica.

MOSCÚ, marzo 03.- Una controversia se ha generado en Rusia por la llegada de una nueva moda que ya se ha impuesto en otras latitudes del mundo. Se trata de tatuajes a animales con dibujos o frases en el cuerpo.

Una muestra palpable en Rusia es el caso de Mickey o también llamado Sphynx, un gato calvo que luce en su pecho el tatuaje de una imagen faraónica.

La dueña de la mascota asegura que está fascinada con el tatuaje de su mascota, diseño el cual ella eligió. Afirmó que quería algo diferente.

Sin embargo grupos defensores de los animales ya salieron a tomar medidas y una de ellas fue cerrar el local que efectuaba esos tatuajes, para evitar que sigan proliferando.

Las organizaciones pro animales expresaron que la moda obedece a fines puramente estéticos para satisfacer el gusto de sus dueños y que “claramente los animales no tienen voz ni voto en estas acciones”. consigna Mirror.co.uk.

Fuente: http://www.terra.cl/actualidad/index.cfm?id_cat=306&id_reg=1133842
Fecha: 03.03.09

Rusia prohíbe la matanza de focas bebés con garrote

Moscú - Después de muchos años de protestas de los activistas defensores de los animales, el gobierno ruso ha prohibido la caza de bebés foca en el Mar Blanco. En la región al este de Finlandia, cada año son muertos a garrotazos miles de focas bebés por su piel. Según rumores, hace algunas semanas el primer ministro ruso, Vladimir Putin, había calificado la caza de animales adultos de 'un sector económico sangriento', que hace tiempo ha debido de ser prohibido. El gobierno decidió también destinar un millón de euros para compensar a los cazadores por la pérdida de sus ingresos.

Fuente: http://www.informarn.nl/news/international/6198341/Rusia-prohbe-la-matanza-de-focas-bebs-con-garrote
Fecha: 03.03.09

¿Cazadores? Un millón, y subiendo

Artículo de Lola Galán

El tiempo no pasa para los aficionados a la escopeta, aunque la caza ha perdido su raíz rural para convertirse en un negocio de masas


Posar rodeado de ciervos de espectaculares cornamentas se ha revelado fatal para la carrera política de Mariano Bermejo, ex ministro de Justicia. Y, sin embargo, esa imagen que trae a la memoria la película de Luis G. Berlanga, La escopeta nacional, está mucho más presente en la España del siglo XXI de lo que podría suponerse. Como Bermejo y su compañero de montería, el juez Baltasar Garzón, hay en nuestro país un millón de cazadores. Hombres, la inmensa mayoría, que gastan entre 3.000 y 40.000 euros por temporada en lances cinegéticos. En un país eminentemente rural hasta hace menos de cuatro décadas, la pasión por el campo y la caza podrían interpretarse como la supervivencia de un instinto atávico.

Una pasión antigua que une a reyes y aristócratas con políticos, magistrados, periodistas, artistas, toreros, empleados de correos y funcionarios de todo tipo. De Alfonso X El Sabio, a Juan Carlos I, de Azaña y Largo Caballero, a Álvarez Cascos, Felipe González, Garaikoetxea o el propio Bermejo. De Cayo Lara a los Albertos, Juan Abelló, y Samuel Flórez; del ex torero Espartaco, al futbolista Raúl, del cantante Patxi Andino, al periodista Carles Francino.

Porque, conviene recordarlo, España es hoy, más que nunca, un inmenso coto de caza. Un lugar donde se celebran al año cientos de miles de cacerías, en los casi 32.000 cotos que aloja este paraíso de bosques mediterráneos, humedales, llanuras cultivadas donde se crían las perdices de pata roja, conejos y liebres. Un lugar que atrae a cazadores de todo el mundo. Legiones de italianos, a Baleares, americanos o franceses, a las dehesas extremeñas. Gente que viene con paquetes turísticos completos, y quiere volverse a casa con trofeos.

"Somos un emporio de la caza, y el segundo país exportador de turistas cinegéticos, después de América" dice Andrés Gutiérrez Lara, presidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC), que agrupa al 70% de los cazadores. Una cifra de socios sólo superada por los federados al fútbol. Rodríguez Lara recibe en el salón de reuniones de la sede madrileña de la entidad, decorado con trofeos. Cabezas de ciervos de varias puntas o de muflones. Muchos, cazados por él mismo.

Como la mayoría de los cazadores entrevistados para este reportaje, Gutiérrez Lara, pese a los alardes de amabilidad, parece un poco en guardia. Empieza defendiendo la importancia económica de un sector "que genera unos 5.000 millones de euros al año", y por lo menos 15.000 puestos de trabajo en el campo. Y eso no es nada para lo que podría dar, si se hicieran las cosas bien. Si la caza no estuviera mal vista y los cazadores no tuvieran que soportar el sambenito de ser los malos de la película. No hay cuento infantil en el que el cazador, escondido siempre con la escopeta cargada, no sea el villano por antonomasia. Eso hace mucho daño, cree Israel Hernández, director de Jara y Sedal, una de las revistas más importantes del sector. "Si pudiera devolver la vida a los animales que cazo, lo haría; a mí lo que me gusta es la caza, el contacto con la naturaleza", dice.

Y esa mala fama, ¿por qué? "No hemos sabido cuidar nuestra imagen", dice Luis Fernando Villanueva, presidente de la patronal que aglutina a los propietarios y gestores de cotos de caza (Aproca), en Castilla-La Mancha. "Pervive la imagen de Los santos inocentes y La escopeta nacional. Y es una pena, porque la actividad agraria va a menos y el futuro de nuestros pueblos está en la caza". Villanueva y la asociación que representa, tienen montones de ideas para sacarle más partido a la caza. Empezando por darle un aire menos agresivo.

Para empezar, Aproca se denomina ahora Asociación de Propietarios Rurales para la Gestión Cinegética y la Conservación del Medio Ambiente. Gestionar aquí, según el propio Villanueva, es cuidar adecuadamente un coto de caza, procurar forraje y comida a los animales que viven en él, ocuparse de desbrozar el monte, de limpiarlo, de cuidarlo. "Todo eso es muy caro". Y la única manera de que el coto se gestione bien, es que sea rentable. ¿Cómo? Consiguiendo cazadores a espuertas. De eso se ocupan las empresas llamadas orgánicas, porque organizan cacerías de caza menor y de caza mayor. Se ocupan de vender los puestos en el ojeo de perdices, o precintos para la caza del corzo al rececho, o puestos para monterías.

Cuantas más posibilidades de abatir una presa, más dinero cuesta el evento cinegético. Pero, ¿y toda esa historia del cazador implicado en la naturaleza, amante de la flora y la fauna, garante de la biodiversidad? "La caza es un negocio artificial hoy. Con un impacto ambiental negativo mucho mayor que el de hace un par de décadas", opina Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción. Una afición y un negocio condenadas a vivir con mala imagen. "Éticamente es inaceptable matar animales por gusto".

Matar es una palabra que se utiliza poco entre cazadores. Se habla de "lances", de abatir una presa, de cazarla, pero se huye de la crudeza verbal, tanto como de la crudeza de las imágenes. Lo sabe bien Juan Delibes, director del canal de Digital + Caza y Pesca. "Cada vez hay que editar más los vídeos de caza, para que no hieran la sensibilidad de la gente". Delibes es un apasionado de la caza a la manera que describía José Ortega y Gasset. "Decía 'la caza debe ser escasa e impredecible". Pero reconoce que hay otra doctrina de la caza, "la que funciona a golpe de talonario".

La doctrina de los que quieren resultados rápidos, y pagan cantidades astronómicas por participar en monterías con trofeos asegurados. Un espíritu que choca de plano con la definición que hace de la caza el Consejo de Europa, recomendándola como medio de conservar la biodiversidad.

"Lo que ha ocurrido", añade Delibes, "es que ha habido tal demanda de caza que al final, en muchas comunidades se está artificializando". Y con todas las bendiciones de las autoridades autonómicas, que son las que tienen las competencias. "Pero ya querríamos tener los apoyos oficiales que tienen los cazadores en Francia, por ejemplo", dice Juan Antonio Sarasketa, director de la Oficina Española de la Caza, una asociación de empresas que explotan diversos sectores ligados a la caza. Claro que en Francia no hay tantos cotos, ni un desarrollo comparable de la industria cinegética. Aquí, las granjas que crían animales de caza están en expansión. La excusa es la repoblación de especies. La realidad es que, en muchos casos, esas crías no tienen otro destino que acabar de inmediato bajo los perdigones, o las balas de los cazadores.

Por otra parte, las modalidades de caza españolas parecen más masivas y mortíferas. Las monterías por ejemplo, una de nuestras especialidades, se ajusta al siguiente guión. Se llega temprano a la finca. Se desayuna unas migas, se sortean los puestos. Se hacen líneas o armadas de cazadores que esperan a las presas en torno a una mancha. Se sueltan las rehalas de perros, que mueven a los animales. Cuando el cazador oye los ladridos, prepara la escopeta. Y dispara.

"No es tan sencillo. Uno puede estar horas y volverse a casa sin nada", explica Luis Fernando Villanueva, en su impoluto despacho de Aproca, en Ciudad Real. La ciudad manchega, en su discreta pequeñez, es todo un emporio cinegético. Aquí funciona la única lonja que existe en España de carne de caza. Un negocio sobre todo de exportación, que se resiente de la crisis. Los alemanes, nuestro principal mercado, no la compran.

Villanueva espera que el problema se resuelva pronto. Al menos, los turistas cinegéticos siguen viniendo. Cazar en las fincas del valle de Alcudia, los Montes de Toledo, o el campo de Montiel, no es cualquier cosa. El último fin de semana antes de la veda, el del 15 de febrero, 10 de los 12 aviones que aterrizaron en el nuevo aeropuerto de Ciudad Real venían cargados de cazadores extranjeros. Los datos de Aproca no dejan lugar a dudas sobre la importancia del negocio en tierras castellano-manchegas. Anualmente se cazan en la región 40.000 piezas de caza mayor y tres millones de piezas de caza menor.

Pero, ¿de dónde salen tantas piezas? "Muchas se crían en granjas especializadas. Y luego se sueltan en los campos, o en los cercones, cuando se trata de caza mayor", explica Theo Oberhuber, de Ecologistas en Acción. La caza tradicional ha cambiado mucho. Para este ecologista, tiene ya un carácter industrial. De mero negocio. "Con la implantación de los vallados, se gestiona la caza como si fuera una ganadería. También en la caza menor se da un fenómeno similar. Se crían perdices que después se sueltan para satisfacción de los cazadores".

No son los ecologistas, enemigos acérrimos de la caza, los únicos que critican este mercantilismo cinegético. Hay cazadores que tampoco están de acuerdo. La Unión Nacional de Asociaciones de Caza (UNAC), opuesta a la línea de la federación, critica que se potencie exclusivamente el desarrollo económico y comercial de esta actividad. Entre otras razones, porque entraña enormes riesgos. "La venta de animales para hacer repoblaciones y sueltas está contaminando genéticamente e introduciendo nuevas enfermedades en nuestro patrimonio natural cinegético", señala su secretario general, Antonio Mota, en un correo electrónico.

"Ni siquiera está claro que los beneficios de este negocio sean tan grandes", alega Oberhuber, que desconfía también de su capacidad de generar puestos de trabajo. "El dinero se va sobre todo a las manos de los grandes propietarios de cotos de caza", dice.

Estando en las antípodas, hay un aspecto de la argumentación de Oberhuber que coincide con Rodríguez Lara. La federación intentó hacer un informe exhaustivo sobre la caza como sector económico y se encontró con muchas resistencias por parte de los propietarios y gestores de cotos. Muchos preferían mantener en secreto sus ingresos. La federación ha vuelto ahora a la carga, con el apoyo, asegura Rodríguez Lara, de algunos de los mayores propietarios de cotos de caza. Lo que quieren es explotar el negocio cinegético bien, sin matar la gallina de los huevos de oro.

Para ello cuentan con la ayuda de todo un instituto (IREC), con 100 investigadores, dedicado al estudio de los recursos cinegéticos. No hay que olvidar, dice Javier Viñuela, su director,"que los cotos bien gestionados, los buenos cotos, son mejores para la conservación de las especies que los Parques Nacionales". Aunque todo sea para mayor placer del cazador.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cazadores/millon/subiendo/elpepisoc/20090301elpepisoc_1/Tes
Fecha: 01.03.09