jueves, 16 de abril de 2009

Denuncian que en el zoo de Mendoza hay animales muertos


La Red Animalista de Mendoza (Argentina) demostró también que los pocos animales que quedan vivos, están hambrientos y en pésimo estado. Las imágenes pueden herir su sensibilidad.

Argentina.- La Red Animalista de Mendoza denunció lo que los turistas y locales que visitan el zoo ven a primera vista: los animales no viven precisamente en un paraíso.

La gente de la Red se metió con cámaras y constató con un escribano que hay animales muertos y tirados, y otros vivos y hambrientos y en pésimo estado.

“Hace rato que veníamos recibiendo denuncias de que el zoo estaba en mal estado", contó a Los Andes Soledad Moretti, presidenta de la Red.

Entonces decidieron meterse con cámaras. "Además hallamos una fosa con la calavera de un rinoceronte, un guanaco muerto encima de otro, un cachorro de algún animal dentro de una bolsa", agregó.

"Vimos muchas más cosas. Muchos huesos por todos lados, hasta el esqueleto de un caballo que debe haber muerto cerca del domingo", contó Moretti.

Las imágenes certificadas por escribano servirán para denunciar el estado que están los animales y los residuos que hay en el lugar.

Todo este panorama no es sólo terrorífico para la fauna encerrada, sino para los visitantes. Los niños que visitan el zoo se exponen al contacto con estos basurales y cadáveres.




Fuente: http://www.infobae.com/contenidos/442477-101275-0-Denuncian-que-el-zoo-Mendoza-hay-animales-muertos
Fecha: 15.04.09

Unos 37.000 elefantes mueren al año a manos de cazadores ilegales

Londres.- Alrededor de 37.000 elefantes mueren al año a manos de cazadores ilegales y sólo en Kenia se ha duplicado en los diez últimos meses el número de esos paquidermos víctimas del tráfico de marfil, denuncia hoy el diario The Independent.

La población de elefantes en la República Democrática del Congo se calcula que se ha reducido en un tercio en los cinco últimos años, mientras que las autoridades tanzanas investigan el supuesto incremento de ese tipo de caza ilegal en los parques nacionales del país.

Mientras tanto, en las seis últimas semanas se han confiscado en el sureste asiático colmillos de elefante enteros o troceados por un valor de 22 millones de euros, indica el periódico.

En Vietnam, los aduaneros se incautaron de 1.200 secciones de colmillos de 900 elefantes con un peso total de 6,23 toneladas, que se habían embarcado en el puerto tanzano de Dar es Salaam y que supuestamente iban destinadas a China.

Según los conservacionistas, la caza ilegal en los citados países africanos y en Sudán está alcanzando niveles que no se conocían desde que en 1989 se prohibieron a nivel global las ventas de marfil.

Los conservacionistas atribuyen el aumento del tráfico de marfil a la decisión adoptada el pasado octubre, por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro (Cites), de aprobar la venta a China y Japón de 108 toneladas de colmillos procedentes de cuatro países del África meridional con poblaciones de elefantes sostenibles.

Según esos activistas, las confiscaciones llevadas a cabo en Asia y el incremento de la caza ilegal confirman los temores expresados por ellos a raíz de aquella polémica decisión de la Cites en el sentido de que sólo serviría para alimentar el comercio ilegal.

Los conservacionistas creen que se está utilizando el comercio ilegal como tapadera para el contrabando de marfil a China, donde hay una demanda creciente.

"Esta alarmante serie de incidentes indica que se ha producido una escalada de la caza ilegal en algunos países africanos paralelamente a un aumento del comercio ilegal de marfil en los mercados del Lejano oriente", explica Michael Wamithi, director del programa para elefantes del Animal Welfare Fund (Fondo para el Bienestar Animal).

La propia Cites ha negado que exista una relación directa entre la venta de marfil procedente de Suráfrica, Namibia, Botsuana y Zimbabue, el pasado octubre, acompañada de una moratoria de diez años de ese tipo de ventas, y el incremento de las actividades de caza ilegal y contrabando de marfil.

Sin embargo, la organización Traffic, que supervisa la evolución del comercio de animales salvajes, informó el pasado mes de febrero de que los precios del marfil de procedencia ilegal habían aumentado hasta 1.500 dólares el kilo.

Pero Cites pone en tela de juicio esa cifra y afirma que el precio medio durante la venta de marfil a China y Japón era de 162 dólares por toneladas.

Fuente: http://www.soitu.es/soitu/2009/04/15/info/1239789908_539808.html?id=51c77a6e40534f0a305cc8a98bb60ca4&tm=1239823788
Fecha: 15.04.09

Un tejado para el señor don Gato

Leonardo Da Vinci ya pensaba que “hasta el más pequeño de los gatos es una obra maestra”. Su idea podría ser la fuente de inspiración de “4 gatos y tú”, una asociación que protege a los felinos callejeros de Zaragoza. Su meta es conseguirles "un tejado de acogida", pues más allá de las creencias, “la vida de un gato no es en la calle".

Zaragoza.- Los gatos siempre han despertado sentimientos enfrentados. A diferencia de los perros, los felinos se perciben como una especie independiente, altiva, en ocasiones arisca, y suficientemente fuerte como para no tener más hogar que el de la calle. Sin embargo, quienes se confiesan amantes gatunos niegan tales creencias y aseguran que los felinos necesitan, al menos, el mismo afecto que reciben sus contrincantes caninos.

En Zaragoza, desde hace ya dos años, la asociación “4 gatos y tú” se dedica a ayudar y proteger a los gatos callejeros, a encontrarles un “tejado” de acogida y a promover su adopción. Una veintena de voluntarios recorren la capital aragonesa en busca de mininos abandonados, sin ningún tipo de ayuda institucional pero con una premisa clara: “la vida de un gato no es la calle”.

“Los perros suelen tener más refugios, pero en el caso de los gatos, hay una creencia errónea de que tienen que vivir en la calle, porque se cree que allí están bien, y la verdad es que no es así”, afirma rotunda la presidenta de la asociación, Pilar Guzman. “El 60% de los gatos callejeros tienen alguna enfermedad, porque están en muy malas condiciones sanitarias e higiénicas y porque son bastante débiles. En invierno, por ejemplo, mueren muchos gatos, y luego hay muchos maltratos, atropellos… La vida de un gato no es la calle”, añade.

Para remediarlo, el colectivo ya ha puesto en marcha cinco colonias distribuidas por toda la ciudad. Aquí, van reuniendo los felinos que van atendiendo y cuya adopción ven complicada. Son asentamientos gatunos a la intemperie, pero donde los animales son alimentados, aseados, vigilados y controlados semanalmente. “Contamos con un convenio con la Facultad de Veterinaria, que nos permite esterilizar a las hembras. Luego las llevamos a la colonia sin temor a que se reproduzcan en la calle”, explica la presidenta de la asociación.

No obstante, su principal objetivo es fomentar la adopción de estos mininos, una meta que, por desgracia, suele conseguirse únicamente con los cachorros, que también son los que tienen prioridad a la hora de ser recogidos. “Más o menos seguimos un orden de prioridades y cogemos primero los que están en peores sitios o los que son más fáciles de dar en adopción”, apunta Guzman.

Desde que se pusieron en marcha, ya han dado un nuevo hogar a 200 gatos y han ayudado a muchísimos más. Pese a ello, los recursos con los que cuentan son escasos. “Estamos desbordados”, recalca la presidenta. “En estos momentos tenemos más de una treintena de gatos en adopción, además de todos los que tenemos en las colonias y los que aún no hemos podido ir a recoger a los sitios donde nos han llamado”, continúa.

Tan sólo setenta socios ayudan económicamente a la asociación con una mínima cuota mensual de cinco euros, una colaboración que en ocasiones se ve reforzada por alguna colaboración desinteresada. “La función pública la cumplimos, pero no nos apoyan institucionalmente para nada, funcionamos sólo con los socios y a través de donaciones que hace la gente puntualmente”, lamenta la presidenta.

A juicio de Guzman, el Ayuntamiento de Zaragoza tiene mucho que decir en todo esto, ya que aunque no les ofrece apoyo económico, sí les remite los avisos de la ciudadanía. “Nos hemos reunido un par de veces con ellos, y de momento no consideran que sea un servicio público, pero cuando llama la gente sí les remiten a nosotros”, reprocha la presidenta.

En los próximos meses, todavía les espera más trabajo, y es que es precisamente ahora cuando suelen nacer más mininos.“Primavera y principios de verano es la época de más trabajo. Las gatas tienen el celo más fuerte entre enero y febrero, la gestación son sesenta días y entonces esta época es cuando llegan más camadas nuevas”, apuntan desde el colectivo.

También es ahora cuando se abandonan más felinos. Sólo el año pasado se abandonaron cerca de 24.000 gatos en toda España, unas cifras alarmantes que superan con creces las registradas en el resto de la Unión Europea. Además, de sobra son conocidos los actos vandálicos que sufren los mininos en la calle, utilizados como presas fáciles para la diversión irracional.

“Lo más impactante para mí son los gatos que tiran al contenedor de la basura. Tiran camadas enteras, sobre todo en primavera. Los tiran en una bolsa de plástico como si fueran un desperdicio más, y los tiran vivos”, lamenta Pilar. “Y cuando los encontramos, pues están en muy malas condiciones, y algunos sobreviven y otros no”, añaden.

Es el caso de los hermanos de Pinseque, tres gatitos que fueron encontrados en esta localidad zaragozana en un contenedor de basura a las pocas horas de nacer. Tal y como se cuenta en la página web de la asociación www.4gatosytu.org, los tres murieron al poco de ser recogidos, ya que pese a los cuidados de los voluntarios, los mininos pasaron demasiado frío entre los escombros y estaban muy débiles al estar lejos de su madre. “En "4 gatos y tú" creemos que una buena forma de darle fin a este tipo de casos es concienciar a la población sobre la importancia de la esterilización en gatitos domésticos, sobre todo si éstos entran y salen de casa, que es a largo plazo una solución frente al frecuente abandono o muertes de animales”, subrayan desde la asociación.

Para facilitar esta labor de concienciación, el colectivo ya ha puesto en marcha charlas en centros culturales, como El Tranvía, y espera llegar a los centros escolares. La meta es romper con la vieja creencia de que los gatos no se pueden domesticar. “Se debe dar información sobre cómo cuidar a los gatos. Es verdad que son más independientes - dice Guzmán-, pero los gatos caseros son muy cariñosos, muy sociables y es falso el tópico de que siempre son ariscos”.

Leonardo Da Vinci ya pensaba que “hasta el más pequeño de los gatos es una obra maestra”. Siguiendo con la idea del artista, y más allá de si se es o no un amante de los animales, los mininos deberían disponer de su tejado y contar, como mínimo, con el respeto del ser humano.

Fuente: http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=59055&secid=9
Fecha: 13.04.09

Muchos perros en China viven y mueren en el ‘Paraíso’

Dos personas decoran una de las tumbas del cementerio de animales.
(Foto: Marta Miera)

Muchos perros en China viven rodeados de lujos, acuden a hoteles de cinco estrellas en vacaciones y una vez muertos, reposan para siempre en cementerios como ‘El Paraíso de los Animales’, un lugar que ofrece una amplia gama de servicios para que el can descanse en paz.

Los perros, en los últimos años, se han convertido en un signo de modernidad y de los aires occidentales que planean sobre China, y la última moda entre los amantes de los animales chinos es enviar a sus mascotas de vacaciones al hotel Jialiang Kenned Dog de Shanghai.

Este lugar, abierto en los años 80, ofrece todo tipo de comodidades para conseguir la felicidad del ‘mejor amigo del hombre’.

Por un total de 14,69 euros (19,61 dólares), el animal disfrutará de una habitación con aire acondicionado y de un amplio abanico de juguetes, además podrá dormir o sestear en una cama o entre grandes almohadones -según se le antoje después de pasear por los 80.000 metros cuadrados de terreno con los que cuenta el hotel.

En el caso de que el can salga rebelde, dé mucha guerra y el dueño no sepa qué hacer con él, la perrera ofrece un servicio de entrenamientos en los que se corrige su comportamiento y se le enseña, entre otras muchas cosas, a sentarse cuando se le indica.

A pesar de ser cierta la extendida idea de que el perro se come en el gigante asiático, y de que según la medicina china, la carne de can es un alimento muy indicado para el invierno porque añade ‘calor’ al cuerpo, la costumbre sólo se limita a zonas de etnia coreana y a la provincia de Cantón.

En China cada año aumentan un 20 por ciento los animales de compañía, con un promedio de gastos en sus comidas y cuidados que alcanzaron los 651 millones de euros (870 millones de dólares) en 2008 frente a los 346 millones de euros (463 millones de dólares) en 2004, según la firma de investigación ‘Internacional Euromonitor’.

Tras una vida de excesos, la posibilidad de un entierro sencillo es impensable y por ello el ‘Paraíso de los Animales’ se ha convertido en la apuesta preferida de muchas familias.

Perros, gatos, reptiles, peces, ratones, conejos, cerdos e incluso monos descansan en este ‘reino animal’ silencioso, abierto desde el año 2000 y que tiene ya más de 1.200 tumbas.

En el 90 por ciento de las lápidas del cementerio decorado con multicolores guirnaldas y enormes flores de plástico, pueden leerse frases como: ‘siempre serás el tesoro nuestros corazones’ que junto a las fotografías, los nombres y las fechas de nacimiento y defunción se recuerda con fruición a la mascota.

Pero sin duda, una de las grandes ventajas del ‘Paraíso de los Animales’, es que se brinda la posibilidad de incinerar al muerto.

La Asociación para la Protección de Animales Pequeños de China (CSAPA, sus siglas en inglés), advierte que cada año fallecen unas 90.000 mascotas y que tan sólo una pequeña parte son incineradas.

Según el experto, Lin Degui, el cuerpo de un animal muerto contiene muchas bacterias que pueden causar infecciones en las personas y en los animales si no son adecuadamente eliminados.

‘Una bacteria puede sobrevivir un año en la médula ósea del animal, mientras que sus esporas pueden vivir numerosos años y contaminar las fuentes de agua’, dice Lin.

En el ‘Paraíso’ los costes para incinerar y enterrar al animal oscilan entre los 60 y 145 euros (80 y 193 dólares) dependiendo del material de la urna, el diseño de la lápida y del tamaño de la parcela, unos precios muy caros en un país que posee una renta per cápita anual de 935 euros (1.200 dólares).

Sin embargo, cualquier esfuerzo por el animal es justificado, ya que en ciudades como Pekín o Shanghai en 20 años los canes han pasado de ser perseguidos para exterminarlos a convertirse en un símbolo de estatus social, que ha impulsado la introducción de toda una serie de hábitos a imitación de los países occidentales.

Fuente: http://www.atlantico.net/noticia/76003/china/para%C3%ADso/animales/perros/muertos/
Fecha: 14.04.09