sábado, 30 de mayo de 2009

"Se puede conversar con un chimpancé"

Los investigadores Deborah y Roger Fouts junto a Washoe, la primera chimpancé que aprendió el lenguaje de los signos. Washoe murió el 30 de octubre de 2007 a los 42 años de edad.

Roger y Deborah Fouts dan a conocer en el Cicca sus 30 años de investigación sobre el lenguaje de signos de los primates, similar al de los sordos, y que los animales también transmiten a sus crías

MIGUEL F. AYALA Hasta en la manera de sentarse ante una mesa de despacho es evidente que el matrimonio formado por los investigadores norteamericanos Roger y Deborah Fouts está mucho más cómodo entre animales, aunque se les ilumina la cara cuando comienzan a hablar de sus tres décadas de investigación en torno a la manera de comunicarse de los chimpancés. "Sí", confesaban ayer sin inmutarse, "es posible mantener una conversación seria con un chimpancé utilizando el lenguaje de signos que usan los sordomudos".

Los Fouts, que asisten al II Encuentro Internacional de Derechos de los Animales que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria auspiciado por la Obra Social de La Caja, participaron ayer en un debate digital con los lectores de laprovincia.es y destacaron que "desde 1967" han trabajado con un grupo de primates "a los que enseñaron el idioma de signos para comunicarse".

Lo curioso para la pareja de científicos "es que ellos lo han transmitido a sus hijos" en un clarísimo ejemplo evolutivo. "Entre ellos", añaden, "se transmiten la información habitual que cualquiera de nosotros comunicaríamos a los miembros de nuestra familia. Puedes hablar con ellos sobre cosas que les pasan, sobre cómo se sienten... No van a hablar de filosofía", dice, "pero nosotros no hablamos tampoco de filosofía en casa".

Deborah y Roger Fouts, que trabajan ahora en la Universidad de Washington, aseguran que los chimpancés "sí tienen sentido del humor; no pueden contar chistes, pero hacen gracias como nosotros", explica el matrimonio.

Enemigos de los parques zoológicos y con ánimo de concienciar sobre la necesidad de salvaguardar zonas vírgenes selváticas "como las de Uganda, por ejemplo, hábitat natural de muchas de estas especies", cuentan Roger y Deborah Fouts que "algunos gobiernos protegen estas especies pero en otros lugares se comen su carne".

Entre lo más escalofriante que han visto en sus años de profesión recuerdan "un chimpancé con las manos amputadas por una trampa" u otro "al que se las habían cortado para utilizarlas como cenicero".

Fuente: http://www.laprovincia.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009052800_5_233617__Sociedad-y-Futuro-puede-conversar-chimpance
Fecha: 28.05.09

¿Y si los delfines no quieren nadar conmigo?

Escrito por Leonora Esquivel, 25-05-2009

En época de vacaciones es común enterarse de un lugar donde se puede “nadar con delfines”. Con el pretexto de ser una “actividad educativa” se vende a elevados precios la oportunidad para que el turista conviva con estos magníficos animales, los cuales pagan con su libertad.

Las características físicas y psicológicas de los delfines los hacen aún más inapropiados para el cautiverio –cómo si algún animal humano o no humano lo fuese… Esto significa que estudios realizados por biólogos determinaron que es imposible satisfacer las tan particulares necesidades de los delfines en cautiverio. Libres, nadan en escuelas cerca de 160 km diarios. Establecen fuertes lazos sociales y tienen preferencias asociativas, así como la capacidad de reconocer a un individuo tiempo después de haber sido separados.

Las crías permanecen con sus madres hasta seis años y los machos adultos forman cercanas, cooperativas y duraderas relaciones. En cautiverio su compleja vida social es destruida.

Los delfines navegan con un sistema de sonar para determinar su ubicación y distancia. Se les captura engañándolos: se emplean redes con una malla más grande, o embebidas en agua, donde no queda ninguna burbuja de aire que pudiera reflejar el sonido, esto los hace creer que no hay ningún objeto en su camino y quedan atrapados.

El mismo Jacques Cousteau se opuso a tener delfines y otros mamíferos marinos en cautiverio cuando vio a un delfín capturado golpearse la cabeza contra la piscina hasta matarse. El antiguo entrenador de Flipper, Ric O’Barry, abandonó el negocio después de la muerte del delfín, testificando que “estrés y depresión” fueron las causas principales de su muerte.

Las condiciones en que se los mantiene son pobres: pequeños tanques expuestos a químicos y contaminantes. Su alimentación es poco saludable pues los parques acuáticos también obtienen ganancias por la venta de pescado de mala calidad que venden al turista para que los alimente; algunos pueden estar desnutridos y otros obesos.

La mayoría de los parques acuáticos obtiene de manera ilegal a los delfines. En un video con cámara oculta se evidenció a un parque en Cancún que los caza para su programa de “nadar con delfines”. En lugares como Japón o las Islas Solomon se conduce a los delfines a las costas y se mata a los machos por su carne y las hembras y crías son vendidas a parques acuáticos. Hace unos años nos enteramos de un caso de un delfín que murió cinco semanas después de haber sido capturado de Bahía Magdalena en Baja California y confinado a un estanque para un parque acuático.

Lamentablemente, bajo el argumento de interactuar con la naturaleza o mejorar nuestros conocimientos científicos, los programas de “nadar con los delfines” vulneran la manera en que los delfines interactúan entre ellos en libertad. En vez de sacarlos de su hábitat se debería fomentar su observación en su medio natural. Gracias a campañas de organizaciones defensoras de los animales, muchas líneas de cruceros que incluían en sus paquetes esta actividad, ya no lo hacen. También algunos lugares como Bermuda y Costa Rica no autorizan este tipo de programas como parte del atractivo turístico.

Puedo entender que la gente que paga por “nadar con delfines” no está informada sobre lo que hay detrás de una actividad aparentemente inofensiva. Sin embargo, no se necesita ser un biólogo para saber que las condiciones en que se les tiene no son naturales ni ideales. Una vez más nuestro egoísmo prevalece sobre los intereses de los no humanos.

Sin duda nadar con un delfín es para nosotros una experiencia inolvidable, pero después de los minutos que estemos ahí, nosotros continuaremos con nuestra vida fuera de esa piscina: ellos no. Nuestros minutos de placer le significan a los delfines años de cautiverio, estrés y depresión.

No dudo que la intención de un turista sea buena: conocer a los delfines, estar cerca de ellos, pero hay que tener cuidado con este argumento pues parecería que sólo así podemos desarrollar empatía y respeto por otro animal. Es lo mismo que dicen de los zoológicos. Que si no fuera porque los niños ven a los animales no podrían admirarlos.

No hace falta nadar con un delfín, subirse a un elefante o tomarse una foto con un cachorro de león para admirarlos y respetarlos. Podemos alcanzar esos niveles simplemente con verlos en documentales y aprendiendo cómo viven en libertad.

Los delfines –como muchos otros animales- son sociables, pero eso no significa que disfruten de las olas de turistas que nadan con ellos en pequeñas piscinas. Por favor, si estas vacaciones ves un parque que ofrece “nadar con delfines”, piensa un poco en su cautiverio y no vayas. El pago de tu entrada fomenta su captura y confinamiento. También puedes escribir una carta a quienes los promueven, exponiendo tus motivos para rechazar el cautiverio como forma de entretenimiento.

Nadar con delfines en libertad es una experiencia única donde ambas especies han elegido compartir unos minutos, pero encarcelar animales para que convivan forzadamente con humanos no es divertido para los prisioneros.

Fuente: http://elmercuriodigital.es/content/view/19262/40/
Fecha: 25.05.09

Detectan por primera vez ballenas azules ante las costas de Nueva York

Científicos de la Universidad de Cornell anunciaron hoy que detectaron por primera vez la presencia de ballenas azules, en las aguas de Nueva York, a tan solo un centenar de kilómetros de la costa.

"Es simplemente increíble oír uno de estos cánticos a tan solo decenas de millas de Broadway o del Canegie Hall. Es la primera vez que se documenta", aseguró el director del Programa de Investigación Bioacústica del Laboratorio de Ornitología de la universidad neoyorquina, Christopher Clark, en un vídeo colgado hoy en su página web.

Miembros de ese programa de investigación consiguieron grabar los sonidos de uno de esos gigantescos cetáceos a poco más de cien kilómetros de la costa de Long Island, así como los de otro algo más lejos de la isla neoyorquina.

Aunque estos animales, que pueden llegar a medir hasta treinta metros y pesar más de cien toneladas, pueden encontrarse en mares de todo el mundo, normalmente se mueven por aguas mucho más profundas y alejadas de la costa.

El registro de sus sonidos tuvo lugar el pasado enero, mientras una ballena azul se desplazaba de este a oeste ante las costas de Long Island.

Al mismo tiempo, se registraron sonidos similares procedentes de otro ejemplar que, en este caso, se desplazaba en el mismo sentido, pero mucho más lejos de la costa.

"Estas ballenas azules en peligro de extinción son los animales más grandes que jamás han vivido en este planeta y sus voces pueden viajar a lo largo de todo un océano", recordó Clark.

El descubrimiento "abre todo un nuevo universo de oportunidades para que todos nosotros aprendamos más sobre estas especies y apreciemos más la vitalidad de entorno marítimo de Nueva York", aseguró.

El responsable del departamento de Conservación Medioambiental de Nueva York, Pete Grannis, añadió en un comunicado de prensa que este descubrimiento supone un "importante hito en la historia medioambiental del estado".

"A mediados del siglo XX las ballenas azules fueron cazadas hasta el borde de la extinción. El que las encontremos migrando no muy lejos de las costas es verdaderamente notable", dijo.

En su opinión, este "espectacular" descubrimiento afectará a futuras decisiones que se tomen en materia de conservación de espacios marinos y de protección de estos animales ante posibles colisiones con embarcaciones o emisión de sonidos que puedan interferir en sus comunicaciones.

Fuente: http://www.adn.es/cultura/20090528/NWS-3057-Detectan-Nueva-York-ballenas-primera.html
Fecha: 28.05.09

Buscan en Colombia a un sádico que estrangula perros y gatos

BOGOTÁ, may 28 -- La reaparición de un sádico que en su accionar demente y despiadado con los animales, es apodado El Pirata, estrangula a perros y gatos preocupa a la policía.

La crueldad del agresor no tiene límites, dicen las autoridades. Apareció nuevamente el desadaptado mental al cual hemos denominado El Pirata, que ataca a mulos, burros y caballos, dijo Roberto Ruiz, director de la Guardia Ambiental de Cartagena, entrevistado por la cadena Caracol Radio.

Al mismo tiempo, cerca al mercado público de Santa Rita se ha registrado el asesinato de más de 15 perros y gatos que aparecen ahorcados y exhibidos en estacas en las esquinas. Recibimos las denuncias y estamos investigando porque están siendo ahorcados, apuñalados y apedreados varios perros y gatos, señaló.

Agregó que a los animalitos los sujeta del cuello con cuerdas y los monta en palos y árboles, dijo Ruiz. Ante esta grave situación las autoridades ambientales conformaron un grupo especial para determinar si el individuo actúa solo o cuenta con cómplices en las torturas y matanza indiscriminada de animales.

Fuente: http://www.timesoftheinternet.com/espanol/41471.html
Fecha: 28.05.09