lunes, 20 de julio de 2009

El hambre de los buitres tiene los días contados

Madrid, 19 jul (EFE).- El hambre de los buitres, ave muy presente en Castilla y León, puede tener los días contados después de que la Unión Europea haya dado luz verde a un nuevo reglamento, que establece una excepción a la actual prohibición de abandonar animales muertos en el campo, que constituyen la base de la alimentación de las aves carroñeras.

A raíz de la crisis de "las vacas locas", la Comisión Europea aprobó en 2002 el reglamento 1774/2002, que regulaba el destino de los subproductos animales no dirigidos al consumo humano, entre ellos, los restos de ganado muerto.

Esta normativa supuso un cambio en la gestión ganadera, ya que obligaba a recoger e incinerar los restos de ganado que mueren tanto de forma natural, como por accidente o enfermedad, lo que poco a poco trajo consigo una disminución de alimentos para las aves necrófagas, ha explicado a Efe Ana Íñigo, de SEO/BirdLife.

La prohibición de abandonar animales muertos ha tenido una incidencia especial en España, que concentra aproximadamente el 90 por ciento de las aves carroñeras de toda la Unión Europea.

Entre los efectos de la escasez de comida destacan la disminución de la productividad observada en poblaciones donde se hace un seguimiento, la desaparición de colonias nidificantes y cambios en el comportamiento de las aves -han perdido parte de su desconfianza y se han hecho más osadas-.

En el refugio de rapaces de Montejo (Hoces de Riaza, en Segovia) que gestiona WWF, se ha pasado de valores de productividad de la colonia superiores al 50% a un 35% en los últimos tres o cuatro años, ha asegurado a Efe Luis Suárez, responsable de especies de esta organización ecologista.

Además, han aparecido buitres en países como Bélgica, Holanda o Alemania procedentes de España, lo que indica que están realizando desplazamientos mucho más largos de lo habitual (normalmente no se alejan más de 10 o 20 kilómetros de la colonia si no hay necesidad).

También las aves necrófagas son presa de los cebos envenenados en mayor medida y al tener que desplazarse más distancia aumenta la mortandad, ya que tienen más probabilidades de toparse con cables de alta tensión o parques eólicos.

A ello, se suman los ejemplares con síntomas de desnutrición que han sido llevados a los refugios.

Los más amenazados no son tanto los buitres leonados, de los que hay 24.680 parejas, sino otras especies como el alimoche (1.500 parejas censadas en 2008), el buitre negro (1.800) o el milano real, un carroñero facultativo de los que había unas 2.000 parejas en 2004.

En España, según Ana Íñigo, está demostrado que la cabaña caprina y ovina, suficiente para alimentar a todas las aves carroñeras del país, no está contagiada de la encefalopatía espongiforme bovina, por lo que, de momento, su ingesta por parte de las aves no supone un riesgo.

No está demostrado, además, que las aves sean susceptibles al prión y, además, éstas son el último eslabón de la cadena atrófica: nadie se alimenta de ellas.

La organización conservacionista hizo una batalla de la modificación del reglamento y, junto a las presiones de otros grupos e incluso de la ex ministra de Medio Ambiente Cristina Narbona, consiguieron ser oídos en Europa.

El nuevo reglamento, aprobado en el Pleno del Parlamento Europeo en mayo y a la espera de ser publicado, contempla una serie de excepciones para la alimentación de las aves necrófagas.

Su entrada en vigor, una vez que los países comunitarios adapten el reglamento a sus propias normativas, permitirá que, bajo determinadas condiciones y supuestos, puedan abandonarse en la naturaleza animales muertos, siempre en zonas con importante concentración de carroñeras.

La puesta en marcha de nuevo de esta práctica tradicional no solo permitirá que los carroñeros vuelvan a disponer de comida sino que tendrá beneficios para el medio ambiente, ya que evitará contaminación al no tener que transportar los animales, además del riesgo de enfermedades bacterianas que ello conlleva.

"Cualquier animal muerto en el campo donde hay carroñeras desaparece en cuestión de horas", por lo que lo es la forma más ecológica de alimentar a las aves necrófagas, según los ecologistas.

EFE td/pz(pddp

Fuente: http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=53775
Fecha: 19.07.09

España se tiñe de sangre

Miles de animales son maltratados y asesinados durante las fiestas populares del verano

MADRID.— En Carpio del Tajo, un pueblo de Toledo (centro de España), cuando se celebran las fiestas se coloca en la plaza una cuerda a la que se atan dos gansos por las patas y los jinetes tienen que intentar cortarles la cabeza con la mano. En Aduna, País Vasco, en las fiestas populares entierran a los pollos hasta la cabeza y los aldeanos con los ojos vendados los decapitan.

En Extremadura lanzan dardos con cerbatanas a los toros hasta que mueren desangrados, mientras que en Orense juntan miles de hormigas, les echan vinagre para que se vuelvan agresivas; luego las mezclan con kilos de harina y arrojan la revoltura a la gente en la plaza del pueblo.

Con la llegada del verano son miles los animales que cada año mueren cruelmente asesinados durante las fiestas populares por simple divertimiento y con la excusa de la tradición y la cultura. E incluso algunas son consideradas de interés turístico nacional, como ocurre con los célebres Sanfermines de Pamplona. Según la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales (Anpba), mueren unos 60 mil, el 95% toros.

Theo Oberhuber, coordinador de Ecologistas en Acción, considera aberrante que en pleno siglo XXI se permitan estas crueldades. “España está llena de festejos populares en los que se maltrata y asesina animales”, denuncia en entrevista con EL UNIVERSAL. “Aunque también hay que reconocer que en estos últimos años y gracias a la presión social se ha conseguido que algunas fiestas dejen de celebrarse”.

El lanzamiento de una cabra desde lo alto del campanario es una de ellas. Fue prohibida por ley, pero los ciudadanos no aceptaron la decisión y en el año 2000 en que fue prohibida, los vecinos lanzaron dos cabras en señal de protesta. Ahora se tira una cabra de cartón piedra, para desilusión de muchos.

El problema, según Oberhuber, es que el uso de animales en fiestas está regulado de una manera distinta en cada una de las 17 comunidades autónomas. “Y aunque ha habido avances y un mayor control en cómo se celebra la fiesta, sigue habiendo muchas”.

Por ejemplo, en Castilla y León están permitidos los festejos con más de 200 años de tradición y en la comunidad de Madrid la ley dice que no se debe golpear a la vaquilla, pero se siguen permitiendo los encierros y los toros de fuego (les colocan sobre la cabeza unas pesadas bolas de material inflamable y los toros corren despavoridos y aterrados por el fuego en su cabeza mientras son perseguidos por la gente).

Oberhuber también denuncia que el Código Penal castiga el maltrato animal con la excepción de los abusos durante las corridas de toros. “En todas las leyes de defensa animal se ha evitado prohibir el uso de toros y vaquillas”, explica.

En este sentido, Luis Pérez, presidente de Defensanimal.org, añade que la ley de protección animal que hay en el Código Penal habla de que está prohibido maltratar animales domésticos, pero no dice nada de los que no son domésticos. “Nosotros defendemos que se acabe con el maltrato de todos los animales, sean domésticos o no”, asegura.

El representante de Ecologistas en Acción va más allá y denuncia que este tipo de fiestas se llevan a cabo gracias a las subvenciones que reciben los ayuntamientos de los gobiernos autonómicos. “Es decir, estas atrocidades se están financiando con el dinero de todos los españoles”, concluye.

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/internacional/62617.html
Fecha: 19.09.09