sábado, 19 de septiembre de 2009

Crece la manada de hipopótamos de Pablo Escobar con el nacimiento de una cría

Con esta nueva integrante, son 29 los hipopótamos que habitan en el Parque Temático Hacienda Nápoles, un escenario que antaño presenció entregas millonarias de droga, fiestas multitudinarias y todo tipo de ostentaciones de las que Escobar fue protagonista. EFE/Archivo

Bogotá.- La manada de hipopótamos que habitan en la Hacienda Nápoles, que perteneció al abatido narcotraficante Pablo Escobar, creció con el hallazgo de una cría en uno de los lagos cercanos, confirmaron hoy a Efe fuentes ambientales de la Corporación Autónoma Regional Cornare.

El animal de dos meses y de cerca de 30 kilogramos de peso fue encontrado en Puerto Triunfo (Antioquia, noroeste) por uno de los vigilantes y fue transportado hasta la finca, donde está recibiendo atención veterinaria y está siendo examinado para un eventual traslado a un zoológico.

La cría con el nombre de "Matilda" fue recogida en malas condiciones de salud y se cree que fue abandonada por su madre.

Con esta nueva integrante, son 29 los hipopótamos que habitan en el Parque Temático Hacienda Nápoles, un escenario que antaño presenció entregas millonarias de droga, fiestas multitudinarias y todo tipo de ostentaciones de las que Escobar fue protagonista.

El capo reunió en la década de los ochenta varias especies de animales exóticos entre las que había dos hipopótamos que se reprodujeron hasta formar la actual manada.

Hace más de dos años se escaparon de la finca tres ejemplares, de los que uno fue abatido a tiros bajo la autorización del Gobierno y las autoridades ambientales, que decidieron sacrificar al animal en libertad ante la imposibilidad de reubicarlo en un zoológico.

Las autoridades sostuvieron que la medida de la caza de control era la más idónea para estos animales, y así lo corroboraron dos expertos sudafricanos que recientemente visitaron Colombia para asesorar al Gobierno sobre el manejo de los hipopótamos.

Fuente: http://www.soitu.es/soitu/2009/09/10/info/1252540033_539608.html
Fecha: 10.09.09

Proponen recuperar tierras agrícolas abandonadas para introducir el lince ibérico

Científicos españoles han desarrollado un modelo que determina las zonas agrícolas con mayor potencial de restauración para la mejora del hábitat del lince ibérico (Lynx pardinus), en peligro de extinción. El estudio demuestra que los olivares de baja producción cercanos al Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro (Córdoba), único lugar con Doñana donde habita esta especie, son las más adecuadas

Investigadores del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de la Junta de Andalucía (IFAPA) han analizado el impacto y el riesgo de abandono de los olivares de montaña para proponer un tipo de gestión (convencional, integrada o ecológica) de este tipo de plantaciones, o su reconversión al bosque mediterráneo.

El riesgo de abandono de los olivares “se debe a su localización, con graves implicaciones socioeconómicas (principalmente de abandono de la población de las zonas rurales) y ambientales (erosión y riesgo de incendios)”, explica a SINC Manuel Arriaza, director del trabajo e investigador del IFAPA. “A pesar de ser olivares de baja producción y altos costes de producción estas zonas tienen un alto valor medioambiental”, añade Arriaza.

La investigación, que se ha publicado recientemente en el Spanish Journal of Agricultural Research, ha desarrollado el modelo general a partir de varios ‘Sistemas de Información Geográfica’ (SIG), y ha considerado, además, la opinión de expertos sobre las funciones comerciales y no comerciales de los olivares, así como la de 480 personas de la provincia de Córdoba sobre la importancia que la sociedad otorga a estas funciones en estas zonas agrícolas.

Los científicos evaluaron las funciones socioeconómicas (producción de aceite de oliva y fijación de la población rural), medioambientales (lucha contra la erosión, prevención de incendios, preservación y mejora de la biodiversidad, con el caso específico del hábitat del lince ibérico), y culturales.

Los resultados sugieren que la función más valorada del olivar de montaña es la fijación de la población rural (un 24%), seguida por la producción de aceite de oliva (18%), la prevención de incendios (17%) y la lucha contra la erosión (16%).

Según las entrevistas, la propuesta final del modelo según las condiciones geográficas de la zona sugiere una ocupación territorial del 36% de olivar convencional, la reconversión al bosque mediterráneo en un 23%, un 22% de olivar integrado y un 19% de olivar ecológico.

Sin embargo, una vez determinadas de forma genérica las zonas más adecuadas para la restauración del hábitat del lince ibérico, antes de actuar “sería necesario analizar otros aspectos no incluidos en el análisis territorial inicial, como la población existente de conejos o la fragmentación de ciertas áreas”, puntualiza Arriaza.

Fuente: http://elmercuriodigital.es/content/view/21671/1/
Fecha: 16.09.09