viernes, 9 de octubre de 2009

¿Hay que matarlos a tiros?

COMUNICADO DE LA FUNDACIÓN ALTARRIBA, 08.10.2009


¿Hay que matarlos a tiros?
Deplorable actuación de Medi Ambient con un perro abandonado


El 7 de octubre agentes del Cos d’Agents Rurals del Departament de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya abatieron a tiros a un perro en el término de La Sènia (Tarragona), después de varios días de despliegue, con soporte de Mossos d’Esquadra, buscando a una teórica leona que habían visto varias personas por la zona, y que al parecer acabó siendo este perro, de posible raza Dogo Alemán o Gran Danés.

También ayer día 7, Medi Ambient nos confirmó que había una orden escrita con tres puntos en relación a la leona: coger al animal vivo (punto uno), y recurrir a los disparos sólo en caso de que peligrara la integridad de alguna persona (punto dos). Se nos garantizó también verbalmente que si en 48 horas se confirmaba que era un perro, cosa ya que tenían bastante clara, se facilitaría acceso a la captura a expertos en conducta canina y de protección animal. Y también se nos dijo que “alguien de fiar” confirmaba que era una leona, razón para las 48 horas de prudencial espera. Hasta aquí de acuerdo, pero siete horas después matan a tiros al perro real porque no quería entrar en la jaula y se hacía de noche, según sus propias declaraciones a prensa.

Desde el Cos d’Agents Rurals (CAR) ayer a las 10 de la noche se nos dijo que siendo un perro el caso pertenecía ya al Ayuntamiento de La Sénia, donde iban a mandar el cuerpo y donde doce horas después de ser abatido el animal no tienen ni idea de este hecho, ni por supuesto el cuerpo. Por otra parte también indican que el dispositivo continua vigente porque se comenta que no lo han cogido o que hay otro león por otro sitio o que sí hay leona y este perro pasaba por allí.

Las autoridades de Medi Ambient están reunidas o "no están en este momento"; el cuerpo del perro nadie sabe donde está y si lo sabe no lo dice y, según la prensa, Medi Ambient no hará públicas las fotografías del cadáver “dada su lamentable apariencia”, no sabemos si fruto ésta de las heridas infectadas que ya tenía o de haberlo dejado ellos como un colador; y finalmente se sugiere que el cuerpo lo tendría el CAR para ver qué raza es y de quien, y hacer necrópsia (¿?).

El perro grande, enfermo por infección de heridas de bala, que además de esquivar cazadores de gatillo flojo se estaba alimentando de cadáveres de animales, sin importunar a nadie, ha terminado su triste vida poniendo en evidencia a las Autoridades catalanas, capaces de rematar con un tiroteo un operativo que podría llegar a los 100.000 euros de gasto público, incluyendo helicópteros y gafas de visión nocturna. Su cadáver ha desaparecido al menos de momento convenientemente de la mirada pública y, si finalmente nos presentan alguno, a ver cual y de qué perro.

Sospechamos, con bastante razón, que la orden de tirar a matar era la que debía prevalecer, y que después ya se orquestaría quizás un razonamiento que acomodara a la prensa y a la opinión pública. ¿Depurar responsabilidades? ¿Qué nos presenten un informe justificando la actuación? ¿Alguien de ese dispositivo, al tanto de la verdad, se permitiría declararla públicamente?

Nos resulta particularmente extraño que no se haya contado con SEPRONA para este tema, que es el cuerpo especializado y preparado en operativos de este tipo, tanto si era leona como si era perro, y que conforme a la legalidad vigente podía (¿y debía?) ser perfectamente reclamado para intervenir. Pero nos deja de extrañar al tomar conciencia de que SEPRONA efectivamente hubiera hecho lo imposible para capturarlo vivo, incluso siendo perro, y aquí parece que se trataba de liquidar el tema rapidito.

La triste realidad es que la Generalitat seguramente hubiera capturado viva a una “mediática” leona, pero que siendo un perro, y pudiendo argumentar que era grande y peligroso, había que ir por faena para dejar de gastar dinero y de tener allí a la prensa. Lo de matar a tiros perros asilvestrados ya lo hacen muchos ayuntamientos catalanes, mandando a los cazadores (http://www.altarriba.org/ediciones/bubup/pdf/BuBup_55_1-2009.pdf pp.55-59), así que por qué no iba a hacerlo la Generalitat mandando a sus cuerpos de seguridad. Que gente experta de protección animal lo capturara vivo y gratis no parecía interesar a nadie, ni siquiera averiguar si estaba asilvestrado o no.

El Área Jurídica de Fundación Altarriba va a pedir de todas formas que se abra un investigación (cuyo resultado les será favorable a ellos), y a la Directora General del Medi Natural que de oficio se abra expediente a los rurales actuantes (aunque no confiamos en que lo haga). Al menos los pondrá en la picota de la duda ante los ciudadanos, y hará que la próxima vez se lo piensen antes de actuar como lo han hecho.

FUNDACIÓN ALTARRIBA
Área de Comunicación y Prensa
Tel. 93 412 00 73
http://www.altarriba.org/

Un osito polar muuuy perezoso


Las aguas del Ártico podrían estar en su punto más gélido. Quizás eso explique por qué un oso polar cachorro se aferró a la espalda de su madre en busca de calor, un comportamiento –según los expertos- no muy común entre los miembros de esa especie.

Este hallazgo sugiere que la práctica de los cachorros de treparse en la espalda de sus madres, es más común de lo que se pensaba.

El doctor Jon Aars, del Instituto Polar Noruego en Tromso, describió, en la publicación especializada "Polar Biology", lo que en principio era sólo una "inolvidable" fotografía tomada por una turista.

El 21 de julio de 2007, la señora Angela Plumb, una turista británica, estaba en un barco en el archipiélago de las islas Svalbard. Plumb había decidido pasar sus vacaciones en Duvefjorden, en Nordaustlandet, una isla que pertenece a territorio noruego.

Plumb apuntó con su cámara a una osa que llevaba en su espalda a su cachorro de siete meses. "El cachorro estaba en la espalda de la osa polar mientras ella nadaba y cuando salió, se quedó aferrado a ella y, después, se zafó", señaló Plumb.

Durante extensos periodos en el año, los osos polares (Ursus maritimus) viven en el mar congelado y se alimentan principalmente de focas. Su desafío es nadar las áreas marinas que se encuentran entre las islas de hielo flotantes.

Tras ver a la osa y a su hijo, Plumb se comunicó con el doctor Aars para comentarle su foto y le preguntó si se trataba de un comportamiento común de esa especie. "No había visto o escuchado hablar sobre ese comportamiento antes, por eso le pregunté a otros investigadores y descubrí que se trataba de algo que había sido observado antes, pero que no era nada frecuente", indicó Aars.

Fuera del frío

A los cachorros se les conoce por montar las espaldas de sus madres cuando dejan sus guaridas y se movilizan por profundas áreas de nieve.

Los cachorros y otras especies de osos como los perezosos también se agarran a sus padres. Sin embargo, que los osos polares cachorros se engancharan a los adultos de sus especies mientras nadaban era desconocido.

El doctor Aars está especialmente interesado en este comportamiento porque podría tratarse de una práctica de adaptación. "Esto podría ser potencialmente importante porque significa que los cachorros están expuestos a menos agua. Si ellos están sumergidos, tendrían que nadar, pero por su edad carecen de protección ante las bajas temperaturas del agua", dijo el especialista.

Los adultos de la especie están bien adaptados para nadar en el agua fría, pues poseen grasa subcutánea y bastante masa corporal. Sin embargo, los osos polares en sus años de juventud tienen muy poca grasa que los resguarde del frío, pues no desarrollan las reservas de grasa hasta que llegan a la edad adulta.

Su pelaje también pierde propiedades aislantes al frío cuando se sumergen en agua fría. Aars sugiere que estar fuera del agua podría ser vital para que los cachorros sobrevivan en sus habitats.

Transporte rápido

Otra razón que pudiese explicar el comportamiento captado por la cámara de la turista británica es la facilidad que ofrece la espalda de los padres de los cachorros para ser transportados en el agua.

"Creo que uno de los grandes beneficios es la rapidez con que se mueven las osas. Ellas son poderosas nadadoras. Los cachorros son mucho más lentos y el tiempo en el agua es tiempo perdido para la caza", señaló el profesor Andrew Derocher, de la Universidad Alberta, en Edmonton, Canadá.

"La madre preferiría invertir su tiempo en conseguir más comida que en nadar", explicó el experto. Los científicos están interesados en determinar si este comportamiento podría ser frecuente en las poblaciones de osos.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/10/091005_1058_oso_polar_mr.shtml
Fecha: 05.10.09

Petroleras en Alaska ven más osos polares en áreas exploración

ANCHORAGE, Alaska (Reuters) - Las petroleras que exploran la línea costera de Alaska en busca de nuevos sitios de producción están coincidiendo en el mismo territorio que los osos polares que intentan escapar del adelgazamiento de las capas de hielo, dijo el Servicio de Vida Silvestre y Marina de Estados Unidos.

Los osos polares no han atacado a ningún trabajador recientemente, pero las petroleras están reportando cuatro veces más avistamientos que en la década pasada, según la institución.

"Estos osos caminarán por la costa, por lo que si se tiene una operación justo en la costa, se verán osos", dijo Craig Perham, biólogo del organismo.

En el 2007, hubo 321 avistamientos de osos polares alrededor de las operaciones de petróleo y gas de Alaska y 313 en el 2008, de acuerdo al servicio. Ello representa unas cuatro veces el promedio anual registrado entre 1994 y el 2000.

Las compañías petroleras probablemente están registrando muchos avistamientos de los mismos osos que, en lugar de hacer breves paradas en la costa, extienden su estadía, explicó Perham.

(Por Yereth Rosen, editado en español por Mónica Vargas)

Fuente: http://lta.reuters.com/article/businessNews/idLTASIE5952L420091006
Fecha: 06.10.09

Galicia, entre los tres puntos negros de envenenamiento del oso pardo

Los montes gallegos, los Picos de Europa y la montaña palentina han sido escenario de ocho muertes

La Fundación Oso Pardo ha constatado que hay al menos tres puntos negros en la cordillera cantábrica en lo que a envenenamiento de plantígrados se refiere, y entre ellos se encuentran los montes gallegos. Según la oenegé, en el último decenio se han contabilizado ocho muertes de estos animales en peligro de extinción: una en Galicia, tres en los Picos de Europa (Asturias) y otras cuatro en la montaña palentina. De hecho, ha sido en este lugar donde se ha detectado el último caso, concretamente en Cervera de Pisuerga en el mes de abril.

Para la Fundación Oso Pardo, el envenenamiento es un peligro que debe atajarse de forma innegociable. Según la oenegé, lo más probable es que el veneno se use como arma contra los lobos, pero junto a estos depredadores caen otros animales que no tienen nada que ver, y por eso «es un problema real y muy grave en toda la cordillera cantábrica, y necesita una acción muy contundente de las autoridades, tanto de las que tienen que prevenir como de las que deben investigar las rutas de distribución y uso ilegal de estos y otros productos tóxicos». Además de los osos, desde el año 1990 hasta el 2008 han aparecido muertos -las cifras son de toda España- 40 quebrantahuesos y nada menos que 114 águilas imperiales.

El veneno empleado habitualmente es el Aldicarb o el Carbofurano, ambos derivados de los carbamatos, unos insecticidas muy comunes en el mercado, donde se pueden encontrar hasta sesenta marcas. En general se usan para el control de plagas y, aunque la legislación actual solo contempla su utilización de forma muy controlada -no en vano están en la categoría de «muy tóxicos» y algunos prohibidos por la Comisión Europea desde el 2004-, la realidad demuestra que echarlos en la tierra es una costumbre muy extendida.

El efecto que estos insecticidas producen en los osos puede ser fulminante si el cebo tiene una concentración alta, pero en general -como no se colocan para matar animales de grandes dimensiones- lo que produce es una agonía de horas e incluso de días en el oso antes de matarlo.

El caso palentino

En el último caso, la Fundación Oso Pardo descartó desde el primer momento -tal y como indicaba la primera necropsia- la muerte del animal por disparos de cazadores. Para hallar el veneno en el animal hubo que hacer hasta un tercer análisis de los restos, que encargó la Junta de Castilla y León, en el cual se ha concluido que el oso murió por intoxicación con Aldicarb, una de las marcas cuyo uso como plaguicida está prohibido en Europa desde hace cinco años.

La situación es tal que la fundación aboga por un encuentro de las administraciones cantábricas, los sindicatos agrarios, expertos y oenegés conservacionistas para marcar una misma política en este terreno.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/10/04/0003_8013701.htm
Fecha: 04.10.09