domingo, 1 de noviembre de 2009

Matan a una burra a patadas para divertirse


Mataron a la burra a puñetazos, patadas e insertándole un palo en el recto hasta dejarla reventada por dentro. Ocurrió en la madrugada del jueves al viernes, tras una noche de juerga.

El propietario del animal, Gonzalo Gómez Luengo, recibió la llamada de un vecino a las siete de la mañana alertándole de que su pollina se encontraba atada con una soga, junto a la estación de autobús de la localidad, situada justo a la entrada del municipio.

El animal aún estaba vivo, pero presentaba síntomas de encontrarse en estado crítico. Tanto, que media hora más tarde la burra murió y tuvo que ser trasladada por los servicios municipales hasta una nave cedida por el ayuntamiento, donde posteriormente fue retirada por el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona).

Soledad Gómez, hija del dueño del animal culpa de los hechos a los quintos del pueblo. Su versión coincide con la de la alcaldesa de Torreorgaz, Concepción Polo Polo, y con la de varios vecinos del pueblo.

"Salieron 12 chicos y la juerga se les debió ir de las manos, porque han matado a un animal, que además se da la circunstancia de que está protegido".

Las organizaciones protectoras de la naturaleza consideran al burro español un animal en peligro de extinción.

Los chicos tuvieron que entrar en su finca a por la burra. Para ello tuvieron que romper el cemento en que se asienta la puerta, toda vez que estaba cerrada con el candado, tal como su padre la había dejado. Luego la levantaron alrededor de un metro. Por ese espacio sacaron el animal.

La Guardia Civil ha ido incluos al colegio para tomar declaración a los "sospechosos".

INFORME DEL VETERINARIO

De la inspección que llevó a cabo el veterinario se extrae que la burra, que tenía 20 años, "se encontraba reventada por dentro".

Siguiendo una tradición que se remonta a la e´poca en que en España existía servicio militar obligatorio, los quintos del pueblo -tallados ya para hacer la mili- salen todas las noches de los jueves desde el mes de octubre hasta el puente de la Constitución, el 6 de diciembre.

Cortan una encina y la queman en Nochebuena. También es tradición que durante estas noches de juerga roben gallos en las fincas del pueblo, después los esconden y en Navidad los cocinan para comérselos durante una cena, que supone el final de la actividad para esos quintos.

Al año siguiente los relevarán lo que cumplan 17 años.

VERSION DE LOS QUINTOS

La versión de seis de los quintos con los que pudo hablar este diario no coincide con la de la dueña del animal y la alcaldesa.

Ellos, que no quisieron identificarse, aseguran que se encontraron a la burra sola por las calles del pueblo y que no la maltrataron.

"Solo la atamos a una cuerda y la llevamos hasta la parada. No le hicimos nada. Cuando la encontramos ya sangraba por abajo y murió porque era vieja".

Fuente: http://www.periodistadigital.com/ciencia/medioambiente/2009/10/31/matan-a-una-burra-a-patadas-para-divertirse.shtml
Fecha: 31.10.09

El Seprona investiga la muerte a palos de una burra por los quintos de Torreorgaz

Los quintos del 92 serán recordados en Torreorgaz. Tres días después de la manifestación en Badajoz por la aparición de dos perros mutilados, Extremadura conoce un nuevo episodio de maltrato animal.

Ocurrió en Torreorgaz (1.700 habitantes, a 15 kilómetros de Cáceres) durante la madrugada del jueves al viernes, y el asunto ya ha involucrado a la Fiscalía de Menores y al Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil). Ayer, una pareja de agentes pasó casi toda la mañana con el todoterreno aparcado a la puerta del Ayuntamiento. Dentro, desde las doce y media hasta las dos de la tarde, se celebró una reunión en la que hubo caras tristes.

En ese encuentro estaban la alcaldesa y los padres de un grupo de quintos del 92, que este año cumplen los 17 y están de fiesta. La tradición establece que en el puente de diciembre, los jóvenes corten de una finca cercana una encina que quemarán el día de Nochebuena. Pero antes, desde octubre, salen los fines de semana por la noche y hacen alguna que otra gamberrada. Hubo una época en que los quintos se dedicaban a cantar por el pueblo, pero hace ya tiempo que las costumbres cambiaron.

Lo normal en los últimos años es que roben alguna gallina, o se hagan con una de esas cortinas que en muchos pueblos se colocan en la calle, antes de la puerta, o que se apoderen de alguna maceta. Como remate de la noche, esos 'trofeos' suelen aparecer en el mismo sitio: la parada de autobuses.

Pero el viernes, bajo esa marquesina apareció una burra herida. Sobre las siete de la mañana, un vecino que vio al animal avisó al dueño, que se acercó hasta el lugar y lo encontró moribundo. Sangraba por la boca y por la vulva. El propietario avisó a la Guardia Civil, la burra fue trasladada a una nave municipal y ayer, el Ayuntamiento pagó a la empresa Tragsa los 195 euros de tasas para que la trasladaran hasta una incineradora, lejos del municipio.

A las pocas horas del suceso, los jóvenes implicados -son doce, porque tres quintos del 92 se quedaron en casa esa noche- salieron del colegio «por voluntad propia y no porque los sacara la Guardia Civil», según matizó ayer la alcaldesa, ante la trascendencia que estaba tomando el asunto. Ayer, algunos de ellos participaron, junto a sus padres, en la reunión en el Ayuntamiento. Al acabar, y ante la presencia de medios de comunicación a las puertas del Consistorio, los padres optaron por abandonar el edificio por un acceso secundario. La que habló fue Concepción Polo, alcaldesa socialista de Torreorgaz. Algo nerviosa, lo primero que hizo fue leer el comunicado de prensa que acababan de elaborar.

La opinión del pueblo

El primer punto deja clara la «más enérgica repulsa ante este acto de salvajismo y crueldad animal». El segundo aclara que la corporación local «en ningún momento ha intentado ocultar este acto salvaje, lo único que ha querido evitar es la exhibición del animal muerto en los medios de comunicación». Y lo ha conseguido sólo a medias.

Las fotografías se han publicado, están en algunas páginas de Internet relacionadas con la defensa de los animales, y todo ello a pesar de la oposición de los propietarios del animal. Ayer, no querían que esas imágenes se publicaran, influidos por el malestar que su difusión ha levantado entre buena parte de los vecinos. Incluso pidieron que no se publicara la identidad completa del dueño y sólo sus iniciales -que son G.G.-, aunque el pueblo sabe quién es.

El tercer punto de ese comunicado dice que «la corporación municipal no dudará en tomar las medidas más enérgicas para que hechos tan lamentables no se repitan jamás». Y la nota incluye también un párrafo final. Dice así: «A petición de los padres y las madres de los quintos implicados, pedir públicas disculpas por el hecho ocurrido, asumiendo en todo momento la responsabilidad que les pudiera corresponder».

Esto último es lo que está estudiando ya la Fiscalía de Menores. De momento, los doce quintos del 92 están acusados de un delito de daños, los que originaron en varias propiedades del pueblo. Está por ver si tal como aseguran los dueños del animal, rompieron la puerta de la finca para llevarse a la burra. Y está por definir también si el maltrato que le infringieron fue la causa de la muerte. El informe de los veterinarios de la Junta de Extremadura asegura que falleció por un infarto, aunque recoge también que presentaba heridas inciso-contusas en varias partes de su anatomía, entre ellas los alrededores de la vulva. Los propietarios del animal tienen claro que los jóvenes le introdujeron un palo por el ano y le propinaron patadas y golpes.

La investigación del Seprona y de la Fiscalía de Menores aclarará lo que sucedió la noche del jueves al viernes, cuando una docena de quintos salió de fiesta y una burra amaneció muerta. Lo que no han podido evitar es que Torreorgaz hable de ellos.

Fuente: http://www.hoy.es/20091101/regional/seprona-investiga-muerte-palos-20091101.html
Fecha: 01.11.09

La Junta abre un expediente sancionador por la muerte de una burra en Torreorgaz

La Junta de Extremadura ha decidido no presentarse como acusación particular en el caso de presuntos malos tratos a una burra en Torreorgaz, tal y como sí ha hecho con los dos perros mutilados la semana pasada en Badajoz, debido a que ya se ha hecho cargo de la causa el Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil. Desde el gobierno regional, han informado que en la causa de Badajoz si no se presentaban ellos podía quedar cerrada pero, que en esta ocasión, está garantizado la investigación y enjuiciamiento del caso.

No obstante la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural, que tiene las competencias en protección de animales, ha abierto un expediente sancionar y asegura que hará cumplir la Ley 5/2002 de Protección de Animales en la Comunidad Autónoma de Extremadura. Dicha ley prohibe "maltratar, torturar o infligir daños a los animales o someterlos a cualquier otra práctica que les pueda producir daños injustificados o la muerte", e indica que las multas por infracciones muy graves pueden llegar hasta 15.000 euros, que en el caso de la aplicación de la ley a nivel nacional ascienden hasta los 100.000 euros.

DENUNCIA Por otra parte la La Federación de Protectoras de Animales de Extremadura (Fepaex), ha manifestado que denunciarán administrativamente ante la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural el maltrato al que fue sometida la burra en el municipio cacereño de Torreorgaz y señala a las multas como "el camino más corto para acabar con la impunidad existente y cambiar mentalidades; si a los padres de los menores les duele el bolsillo tendrán más cuidado de sus hijos y de sus acciones y estos vergonzosos hechos no se volverán a repetir", concluye Fepaex. Asimismo la presidenta de la Protectora de Animales de Cáceres, Juana García, ha condenado los hechos y ha pedido que no se "tapen estas acciones por miedo a las represalias".

LA INVESTIGACION La Delegación del Gobierno en Extremadura, según recoge la agencia Efe, ha informado que, de momento, el documento veterinario que maneja el Seprona recoge que la muerte del animal se produjo por un infarto.

El documento no entra, por ejemplo, en algunos de los aspectos que se han denunciado ante la Guardia Civil, como que los quintos le introdujeron un palo por el recto, según las mismas fuentes.

Los agentes han procedido a la identificación de varios menores a los que aún no han tomado declaración, y, de momento, se les culpa de una presunta falta penal por daños, debido a varios destrozos que supuestamente hicieron por el pueblo.

Una vez termine la investigación por parte del seprona y se tramiten las diligencias el caso pasará a depender de la Fiscalía de Menores, puesto que todos los denunciados, en total 12, tienen ahora 17 años, además se tendrá que tener en cuenta el hecho de que el burro es un animal protegido a la hora de sancionar.

Comunicado de la Corporación de Torreorgaz: http://www.elperiodicoextremadura.com/comunes/recursos_comunes/39215.PDF

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=473990
Fecha: 01.11.09