miércoles, 25 de noviembre de 2009

Nepal desoye las críticas y acoge el mayor sacrificio de animales del mundo

Sanguinario. Un devoto se dispone a sacrificar un búfalo en el distrito nepalí de Bara, ayer. Foto: AFP/Prakash Mathema

Antes de empezar la matanza, un nombre propio corría ayer de boca en boca en el distrito de Bara, en el sur de Nepal. Era el nombre de Raman Thakur, el granjero procedente de Bihar que hace cinco años sacrificó 105 búfalos para ofrecérselos a la diosa Gadhimai. La diosa, según se encarga de divulgar a los cuatro vientos el propio afectado, oyó su súplica y, en respuesta a su ofrenda, le envió el hijo que tanto deseaba.

Relatos como el anterior alimentan la vigencia de una de las matanzas de animales más importantes del mundo en el contexto de un rito religioso hindú. Celebrado cada cinco años, la ofrenda masiva se inició ayer en el sur de Nepal con asistencia de, nada más y nada menos, cinco millones fieles de todo el país y de la aledaña India. De nada han servido ni las súplicas de la actriz francesa Brigitte Bardot, icono de la lucha en favor de los derechos de los animales, ni de Maneka Gandhi, una díscola política de la famosa saga.

«Hace cinco años fueron ofrecidos 12.000 búfalos a la diosa», rememora Mangal Chaudhary, sacerdote del templo de Gadhimai, que eleva a 15.000 piezas las previsiones de este año. A ellos hay que sumar entre 100.000 y 200.000 machos cabríos. Paradójicamente, este espectacular ritual tiene lugar durante dos días –está previsto que termine hoy– en el reducido espacio de tres kilómetros cuadrados. «Se han construído grandes fosas para enterrar las cabezas de los animales sacrificados», explica el sacerdote para añadir que los hoyos, de 2,75 metros de profundidad, se cavan en los aledaños del templo.

«La carne de los búfalos se da como prasad (ofrenda) a cualquier devoto que la quiera consumir», añade el encargado del templo para matizar que, habitualmente, son las castas más bajas las que comen búfalo mientras el macho cabrío es de consumo más generalizado. Las pieles de los animales se comercializan.

«Cruel e inhumano»

El festival religioso se celebra desde hace siglos pero no ha sido hasta hace relativamente poco que ha despertado las más tajantes críticas de los defensores de los animales.

La más singular ha sido la de Bardot, que no ha dudado en escribir al presidente de Nepal, Ram Baran Yadav, para que detuviera un ritual que calificó de «cruel e inhumano».

«He dedicado toda mi vida a proteger a los animales y el mejor regalo que podría recibir por esta lucha sería el anuncio de que se detiene este sacrificio de animales», suplicó la actriz. En vano. En idéntica línea se han pronunciado diversas asociaciones nepalís.


Por su parte, la política Maneka Gandhy ha asegurado que «la diosa Gadimai no ha pedido se r deshonrada de esta forma y no quiere ser vista como la diosa del sufrimiento».

La respuesta del Gobierno, a través del jefe del distrito de Bara, ha sido escudarse en el carácter religioso del evento: «Es una cuestión de religión y de fe. No puede detenerse».

Y en mitad de la polémica, los negocios de la zona hacen su agosto. Porque ganan todos: desde los contrabandistas de animales, hasta los ganaderos, vendedores de alcohol y otros negociantes, con distintos grados de desaprensión. Al menos seis personas han muerto como consecuencia de la ingestión de alcohol adulterado, según recogen varios periódicos locales.

Desesperación

«Mi hijo Vishnu ha estado enfermo durante años, sin poder andar», explicaba Kalaiya Devi, que lleva en sus brazos a un niño con piernas delgadísimas. «Voy a sacrificar una paloma y volveré con un búfalo la próxima vez si la diosa le concede las fuerzas para caminar», añade Kalaiya, entre desesperada y esperanzada por la proximidad del ritual.

Las críticas también se extienden al ámbito sanitario. Muchos expertos alertan de que el evento no garantiza las mínimas medidas de seguridad y, por lo tanto, puede ser foco de infecciones y enfermedades contagiosas como consecuencia de la masiva mortandad de animales en un espacio tan reducido de tierra.

Fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=664839&idseccio_PK=1007
Fecha: 25.11.09