lunes, 7 de diciembre de 2009

Badajoz: crecen las denuncias por maltrato animal

Raquel Gómez sujeta en brazos a Fito, que presenta cicatrices en las orejas y el hocico. Foto: Casimiro Moreno

Les habían cortado las orejas, el rabo y parte de la lengua. Así encontraron a dos perros los vecinos de la antigua calle Margarita Nelken, ahora Antonio Ayuso. En un contenedor aparecieron los cachorros que, con apenas unos días de vida, habían sido torturados y abandonados dentro de una bolsa para que muriesen. Uno de ellos no pudo recuperarse de las heridas y falleció. Sin embargo, su hermano, Fito, ha salido adelante. Un mes después, las cicatrices recuerdan que este animal pasó por un infierno pero, a pesar de todo, ha tenido suerte. Su historia es dura pero común, ya que los casos de maltrato animal aumentan.

El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) ha denunciado 23 infracciones por maltrato en lo que va de año en Badajoz, además de un centenar de faltas contra el bienestar animal. Ambas cifras superan las de años anteriores y se suman a las 50 denuncias que ha tramitado la Policía Local en estos meses, 16 de ellas por agresiones a animales en la ciudad.

Fito (derecha) y su hermanito cuando fueron encontrados en un contenedros con el rabo y orejas cortado y cortes en la cara y lengua

Desde el Seprona achacan el aumento de las denuncias a las quejas interpuestas por las protectoras de animales aunque también son los propios agentes los que detectan las faltas durante las investigaciones rutinarias. Por su parte, Germán López Iglesias, concejal responsable de la Policía Local, explica que la mayor parte de las denuncias que llegan al Ayuntamiento proceden de vecinos molestos. «Lo más normal es que la gente se queje porque el que vive a su lado no cuida del perro y los ladridos le molestan, pero también hay casos de abandono en un solar sin la asistencia debida».

López Iglesias también hace un llamamiento a los pacenses para que sean más responsables. «Es preferible no tener mascota si no se sabe como cuidarla».
«Lo más normal es regalar un perro siguiendo el capricho de los niños», añade el edil de Policía Local, «pero hay que tener en cuenta que, una vez que lo tienes, hay que responsabilizarse del animal».

La mayor parte de las denuncias se refieren a perros, la mascota más común, y la violencia que sufren varía desde la desnutrición o las agresiones hasta el abandono en un balcón durante semanas, un caso real que denunciaron los agentes locales. «También hay casos de burros, ovejas o caballos pero los que más sufren son las mascotas: los perros y los gatos», explica María de los Ángeles Gómez, de la Federación de Protectoras de Animales de Extremadura (Fepaex).

Sólo hace unos días, esta pacense tuvo que enfrentarse a una situación de maltrato animal. «Recogimos a un perro al que su dueño le había azuzado a otros perros para que lo atacasen. Hicimos todo lo posible pero murió», se lamenta. Para María de los Ángeles Gómez, el mayor problema es el abandono de mascotas, un fenómeno cada vez más común. «Es el mayor maltrato porque acaban en perreras y allí mueren miserablemente».

Sin embargo, Agustín Mansilla, presidente de la protectora Adana, considera que las cifras de denuncias son datos positivos. «Creo que se debe a que la gente está más concienciada y cuando ve una agresión a un animal, entiende que es un delito y lo denuncia».

Denuncia ciudadana

De hecho, en Adana reciben regularmente quejas de los pacenses que se dirigen a la asociación para explicar, por ejemplo, que su vecino no cuida de sus perros o que ha visto a alguien abandonar a un animal. El problema, según explica Mansilla, es que muchas personas aún son reacias a la hora de formalizar la denuncia y sin su testimonio, la investigación no prospera y el responsable no paga por su infracción.

«Hay casos en los que alguien ve a su vecino maltratando un animal pero no quiere denunciar por no tener jaleo. Es importante que se animen y hagan públicos esos delitos», explica Agustín Mansilla. La responsable de Fepaex coincide en este punto y añade que, si los pacenses colaborasen, los casos de agresiones disminuirían por miedo a las consecuencias judiciales.

Eso sí, María de los Ángeles Gómez explica que las denuncias no serán realmente efectivas hasta que no se ponga en marcha la identificación de las mascotas. «Hace falta para que, cuando se encuentre un perro abandonado o sufriendo, se pueda localizar a su responsable y multarlo».

Hasta hace poco, Extremadura era la única comunidad española que no contaba con un decreto para regular la utilización del 'microchip', un sistema que se implanta en las mascotas y que en caso de problemas, señala quien es su dueño. La semana pasada, sin embargo, se puso en marcha esta normativa y según explica la responsable de Fepaex, es básico que se extienda con rapidez para acabar con la indefensión de los animales.

En cuanto a las multas, ambas protectoras de animales coinciden en que son insuficientes y ante todo, que no se aplican en muchos casos. Maltratar a un animal esta castigado por el Código Penal con hasta un año de cárcel. Sin embargo, según indica Agustín Mansilla, la mayor parte de los imputados no tienen antecedentes por lo que salen del proceso judicial sin ninguna consecuencia.

El responsable de Adana recomienda tramitar las denuncias por la vía administrativa, es decir, como infracciones contra la Ley de Protección Animal de Extremadura. En este caso, las multas pueden llegar a los 15.000 euros. «Una buena sanción económica puede servir para que el maltrato no se repita. El dinero si lo valoran aunque no valoren lo que es un animal».

Fuente: http://www.hoy.es/20091206/badajoz/crecen-denuncias-maltrato-animal-20091206.html
Fecha: 06.12.09