martes, 16 de febrero de 2010

La muerte de una colonia de gatos destapa un presunto vertido de residuos tóxicos en Olesa

José Francisco Ramírez cuida desde hace años una colonia de 30 gatos que se hacinan en el polígono Catex-Molí, en Olesa de Montserrat (Baix Llobregat). Sin embargo, la familia felina se redujo drásticamente a principios de enero. En ese periodo, la firma que gestiona el polígono, Inmobiliaria Catalana Textil, cambió los depósitos de la depuradora que filtra las aguas de las empresas que trabajan en la zona, incluidos los procedentes de fábricas de pinturas y barnices. Ramírez, secretario del PP de la localidad, ha denunciado a la compañía ante la Generalitat por verter ilegalmente los residuos procedentes de la depuración en una zanja abierta en el suelo. La Agencia Catalana de Residuos (ACR) ha abierto un expediente a la empresa e investiga una muestra de las tierras para determinar si hay tóxicos.

"A principios de enero estaba alimentando a los gatos cuando me di cuenta de que se estaban vertiendo cubas procedentes de la depuradora en un socavón cercano. Ahora la colonia es un cementerio", narra Ramírez. Al sospechar la causa de la muerte, envió un gato al Servicio de Diagnóstico de Patología Veterinaria de la UAB, que determinó que el gato murió por una infección, aunque no detectó el origen.

Ramírez decidió denunciar el caso a los agentes rurales, que se personaron en el lugar para recoger muestras de las tierras en las que presuntamente se hizo el vertido. Llegaron justo a tiempo: "Un camión iba a llevarse los residuos, pero se lo impedimos", explica Ramírez. Las muestras recogidas presentaban un aspecto diferente del de la tierra: "A medio metro de hondo, aparece un hilillo de material de color negro y que desprende hedor", reza el acta de la Policía Local.

Ante los indicios de un vertido ilegal, la Agencia Catalana de Residuos abrió el miércoles un expediente sancionador contra Inmobiliaria Catalana Textil. Si las muestras confirman las sospechas, la Generalitat puede imponer una multa o enviar el caso a la fiscalía, en función de la gravedad. El Ayuntamiento, que ha arropado en todo momento a Ramírez, también actuará contra la empresa si el vertido es ilegal.

"Lo que ha habido es un movimiento de tierras, totalmente legal", se defiende Jaime Palou, administrador de Inmobiliaria Catalana Textil, que justifica la presencia de residuos: "Estábamos amontonando los restos para llevarlos al vertedero". Según Palou, el camión que intentaba retirar las pruebas "iba al vertedero pertinente", algo que niega la Policía Local en su acta. Palou se escuda en su buen hacer: "No hay ninguna prueba de que los gatos hayan muerto intoxicados, el que lo ha denunciado ha ido a por nosotros. No hemos hecho nada ilegal".

Pese a que el Llobregat pasa a un centenar de metros del vertido, las aguas se mantienen limpias: los técnicos medioambientales del municipio no han detectado variación en los peces y tampoco ha habido problemas en la salud de las personas. El agua depurada del polígono cumplía todas las condiciones y se vertía en la depuradora de Abrera para acabar el proceso. La Agencia Catalana de Residuos determinará en una semana si los restos del proceso de depuración son tóxicos.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/cataluna/muerte/colonia/gatos/destapa/presunto/vertido/residuos/toxicos/Olesa/elpepuespcat/20100214elpcat_12/Tes
Fecha: 14.02.10

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