viernes, 26 de febrero de 2010

La perrera de Barcelona

Artículo de Los Blogs de los Lectores de La Vanguardia escrito por la Associació Futur Animal

El “exclusivo” trabajo de los políticos es prometer, para después raramente cumplir. Sólo a ellos se les permite hacer esto. Si nosotros hiciéramos promesas que no íbamos a cumplir, en la empresa privada nos despedirían. Quisiéramos equivocarnos, pero ésta no será una excepción, sino que todas aquellas propuestas salidas de la boca de la 5ª Tinent Alcalde de Barcelona y publicadas en La Vanguardia en el mes de diciembre del 2009 van a ser más promesas incumplidas. Hemos sido pacientes, hemos querido creer, nos han tenido calladitos e impacientes esperando… pero de momento ningún cambio, ningún movimiento que anteceda a un cambio.

Se han arreglado algunas puertas que no cerraban, sí, se han cambiado los peldaños asesinos de las escaleras, sí, pero aquí terminan los grandes cambios. Las simples peticiones elaboradas al unísono por los entregados voluntarios del CAAC de Barcelona siguen sin ser escuchadas. Por ejemplo, ningún sistema de calefacción funcional para calentar a esos animales: siguen con las setas calefactoras a base de bombonas de gas que consumiendo mucho, resultan ser totalmente ineficaces. Señores, según sus propias palabras, una calefacción radial altamente eficiente y ecológica tendría un coste anual de entre 400 y 500 €, ironías de la vida.

La misma única escalera para subir a la zona de las celdas, los mismos pequeños patios y ninguna zona sin cubrir para realizar los paseos de los perros los días de lluvia, ni espacio post-operatorio, ni enfermería para los gatos, ni unión de jaulas para agrandar su tamaño, ni cambiador para los voluntarios, ni nada de nada. Los mismos bebedores y comedores oxidados y podridos, la misma provisión de mantas irregular, los mismos cuidadores regando a los perros a presión haciendo caso omiso a la propuesta de limpieza de las jaulas coordinada con los voluntarios y el paseo diario de los perros, mismo corto horario de voluntariado, mismas dificultades para el ciudadano para llegar al CAAC mediante transporte público, mismo inexistente seguimiento de los animales adoptados, en resumen, "mismo todo".

Después son capaces de aprobar el cambio de todos los bancos de una plaza recién estrenados por ser incómodos en breves minutos, con el alto coste que eso conlleva. Pero para hacer una reestructuración inteligente de las cuarentonas instalaciones de la perrera del CAAC, para disminuir gastos inútiles y optimizar la calidad de vida de los animales que ahí residen, nada de nada.

Y además, ahora el CAAC no tiene director. No es que el que había hasta el mes de diciembre trabajara mucho, pero es que durante este mes de enero los veterinarios han recibido y ejecutado órdenes de eutanasiar a dos perros. Órdenes “venidas desde arriba”, dadas por personas que ni conocían a dichos animales, personas que ni se acercan por la perrera y que no tienen ninguna idea sobre el comportamiento animal. No sabemos qué opinarían nuestros hermanos europeos de esta mala gestión de la perrera de Barcelona, de sus precarias instalaciones, de esta absoluta apatía por parte de nuestros dirigentes hacia los animales abandonados, pero estamos deseando saber cuál sería su reacción.

Les recordamos que el periodo estipulado para realizar los cambios prometidos está cruzando el ecuador y que tras varias reuniones para hablar de los cambios, nos consta que todo sigue igual. Por favor, ¡una perrera digna ya!

Fuente: http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100225/53894040429.html
Fecha: 25.02.10

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