domingo, 7 de marzo de 2010

Las marmotas colonizan con rapidez el Pirineo catalán


Por Antonio Madridejos.- Las primeras marmotas alpinas atravesaron el Pirineo en los años 80 y desde entonces han tenido tanto éxito en Catalunya, desde el Vall d’Aran hasta el Ripollès, que incluso podrían convertirse en un problema para el resto de fauna, según constata un estudio elaborado por investigadores del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF), situado en Bellaterra, y la asociación Lutra, de Bellver de Cerdanya.

Los investigadores consideran que unas 140.000 hectáreas del Pirineo catalán son potencialmente aptas para la marmota, aunque hoy en día las mayores densidades se observan en la Cerdanya –en el límite con Andorra- y el núcleo formado por el Vall d’Aran, el Pallars Sobirà y la Alta Ribagorça. La vegetación más habitual son los prados alpinos y los bosques de pino negro de alta montaña (Pinus uncinata). Viven a partir de los 1.600 metros de altitud.

Impacto en el ecosistema

“La reintroducción ha sido un éxito, sí, pero una superpoblación podría tener un impacto en el ecosistema y en otros herbívoros competidores”, explica Bernat Claramunt López, investigador del CREAF. En el estudio, publicado en la revista especializada Ethology Ecology and Evolution, también han participado Joan Pino, Irene Figueroa, David Potrony y Anna López.

Las marmotas se han extendido con facilidad debido a la escasez de depredadores naturales, limitados en el Pirineo a las águilas reales y los zorros, más los escasísimos osos y lobos, y también gracias a un cierto abandono de la actividad ganadera en los prados alpinos. La marmota alpina (Marmota marmota) es el mayor roedor de Europa, con ejemplares de hasta cinco kilos.

Intento de censo

El estudio no precisa cuántos ejemplares hay, pero un intento de censo efectuado en el año 2000 calculó un mínimo de 10.000 ajemplares. Ahora se han analizado unas 300 colonias. No es un animal particularmente esquivo. “Es muy fácil ver tanto los ejemplares cuando se mueven como las madrigueras que forman en los prados”, prosigue Claramunt.

Las poblaciones que han atravesado la frontera proceden de un grupo de 400 marmotas, aproximadamente, que Francia liberó entre 1948 y 1988 con el objetivo de repoblar antiguos territorios. De hecho, la marmota es autóctona de los Pirineos, pero se extinguió hace unos 10.000 años al concluir las glaciaciones e irrumpir los climas más cálidos del Holoceno. Los animales empleados en la reintroducción procedían de los Alpes, donde siempre se mantuvieron notables poblaciones. También quedan en los montes Tatra, en Europa central.

Fuente: http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=693371&idseccio_PK=1477&h=
Fecha: 06.03.10

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