viernes, 19 de marzo de 2010

Los ecologistas defienden a la propietaria de la perrera de La Luz


La reponsable del centro es una jubilada que dedica parte de su pensión a la atención de los animales.Grupos proteccionistas reconocen la precariedad de las instalaciones, pero alaban a su gestora.

«Los responsables de El Refugio no se enteran de nada. En vez de ayudar a una mujer mayor que cuida de los animales, lo que han hecho es denunciarla». Con estas palabras desmentía ayer el presidente del Colectivo Ecologista de Avilés, Fructuoso Pontigo, las declaraciones de la Asociación Protectora de Animales El Refugio, con sede en Madrid, que acusó a la mujer que gestiona las instalaciones en La Luz donde se mantiene a cerca de cien perros y gatos.

Pontigo señaló que las declaraciones de los responsables de El Refugio son a todas luces desacertadas, y que a la mujer que gestiona las instalaciones «habría que hacerle un monumento. Los cuida lo mejor que puede con los medios de los que dispone», señaló.

Las declaraciones de los responsables de El Refugio, que se han traducido en una denuncia ante el juzgado de guardia de Avilés presentada el pasado sábado, señalaban que en esta instalación viven «hacinados» cerca de 80 perros y gatos en muy malas condiciones. Según expuso el presidente de esta entidad, Nacho Paunero, los animales allí albergados padecen «falta de comida, falta de higiene, falta de cuidados veterinarios normalizados, moran en condiciones realmente insalubres rodeados de excrementos y orines, entre roedores y otros parásitos, provocando una situación de riesgo no sólo para los animales, sino también para la salud pública».

Pero lo cierto es que esta mujer, a la que todos llaman 'Miluca' y que supera los 75 años, lleva más de una década cuidando animales. Comenzó con una instalación que tuvo que ser demolida por el paso de la conexión del barrio de La Luz con la autopista A-8. Poco después construyó el actual emplazamiento que, en un principio, albergaban a menos animales que en la actualidad. Pero, según explicaron voluntarios que colaboran con la responsable de este centro, muchas personas se acercan hasta esta perrera improvisada para dejar allí a sus animales, algunas veces con un compromiso que nunca se cumple de colaborar en su manutención. Otras, simplemente «lanzan a los perros por encima de la valla o los dejan atados en la puerta». El apego de esta mujer por los animales sería la causa que le impediría abandonarlos de nuevo, por lo que trata de cuidarlos con los medios de los que dispone.

Una de las personas que sí colabora con ella es Nuria Prieto, que trabaja a tiempo parcial en una clínica veterinaria y que al menos una vez por semana acude a las instalaciones de La Luz para echar una mano. «Esta mujer está tirando todos los días de unos cien perros. Se gasta unos 300 ó 400 euros al mes en piensos para ellos y cuando se ponen enfermos los baja al veterinario, que ella misma costea», señala la voluntaria.

El sistema de trabajo, desinteresado, que siguen en este recinto comienza con la visita a las jaulas. «Las vamos abriendo una a una, limpiamos el interior y lo cubrimos con serrín, que es el mejor producto al que podemos llegar. Luego se les da la comida, se les cambia el agua y se pasa a otra jaula. Vamos, como en una protectora», explica Nuria Prieto.

Los que todas las fuentes consultadas coinciden en señalar es que las instalaciones «son muy precarias». Según explicaron algunas de las voluntarias que ayudan en esta perrera improvisada, en el momento de su construcción no lo eran tanto. Fue un grupo de personas cercanas a la responsable de la misma, «que acude todos los días allí a trabajar sin faltar sólo uno», el que construyó las actuales casetas.

En un primer momento había espacio suficiente para albergar a los perros y gatos en buenas condiciones, pero las casetas se quedaron pequeñas con la llegada de nuevos animales y se fueron degradando con el paso del tiempo hasta llegar a la situación que se vive en la actualidad.

El pasado año hubo un intento de cambiar las cosas. Tras un contacto con el Ayuntamiento, «que nunca ha ayudado económicamente a su mantenimiento», grupos de voluntarios comenzaron la construcción de nuevas casetas, un proceso que se detuvo tras una denuncia anónima aduciendo «falta de licencia». «Nuestra relación con el Ayuntamiento es nula. No nos han dado una solución ni tampoco una subvención. Somos conscientes de que el establecimiento no es bueno, pero no podemos hacer más. Todos sabemos cuál es la política del Ayuntamiento con respecto a los animales, que pasa bastante de este tema y lleva a los perros abandonados a sacrificar», afirmó Nuria Prieto.

Lo que sí ha hecho el Ayuntamiento en la jornada de ayer es enviar una patrulla de la Policía Local para que investigue la situación en la que se encuentra este albergue, después de ver en todos los medios de comunicación la denuncia efectuada por la asociación El Refugio. Los responsables municipales informaron, a través de una escueta nota de prensa, de que los propietarios de la finca se habían comprometido a mejorar las condiciones de las casetas. No obstante, a partir del informe de la Policía Local acerca del estado del wemplazamientoy de los propios animales allí recogidos, el Gobierno local «tomará las medidas oportunas».

Al procedimiento administrativo se sumará también el judicial abierto por la asociación El Refugio. Los responsables de esta entidad acusan a la propietaria de la perrera improvisada de La Luz de un supuesto delito de maltrato animal, una falta por este mismo hecho y otra falta de abandono. El procedimiento aún no ha salido del juzgado de guardia, que en el plazo de unos tres días dará traslado del mismo al Decanato para que lo asigne a uno de los juzgados de instrucción. Será entonces cuando se practiquen las diligencias previas y se determine si se sigue o no adelante con el caso.

Mientras se dirime el caso, tanto la mujer que lleva el albergue como los voluntarios que la ayudan seguirán acudiendo diariamente a la finca para cuidar de los animales que allí están depositados. De hecho, durante la tarde de ayer la mujer denunciada por la asociación El Refugio acudió a su cita diaria, aunque evitó hacer declaraciones sobre el caso.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com/v/20100316/aviles/ecologistas-defienden-propietaria-perrera-20100316.html
Fecha: 16.03.10

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