viernes, 5 de marzo de 2010

Una decisión con palmas y pitos

El anuncio de que la Comunidad declarará los toros Bien de Interés Cultural satisface a los aficionados madrileños y solivianta a los antitaurinos

El anuncio del vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, de que la fiesta de los toros va a ser un Bien de Interés Cultural en la región agitó ayer aún más las aguas en la que nadan taurinos y antitaurinos, ya revueltas por las comparecencias que están teniendo lugar en el Parlamento de Cataluña sobre el tema a propósito de la iniciativa legislativa popular que pretende la abolición de la fiesta en esa comunidad.

Obviamente, las posturas de unos y otros están completamente enfrentadas. El resumen es claro: satisfacción entre los partidarios de las corridas de toro, desolación entre los que se oponen a ella. Y argumentos contrapuestos para defender sus razonamientos.

- Antitaurinos. Los detractores de la fiesta hablan de retroceso ético, pero creen que la decisión de la Comunidad de Madrid no podrá contener el creciente sentimiento antitaurino no sólo en Madrid, sino en toda España.

"Es una metedura de pata total para intentar parar los últimos coletazos de la tauromaquia. Las corridas de toros han perdido popularidad, y cualquier político que no vea eso tendrá una mala estrategia. El Partido Popular está aprovechando el debate en Cataluña para mantener algunos votos de su lado, es evidente", asegura Marta Jiménez, presidenta de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia.

La portavoz del Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal, Silvia Barquero, puntualiza que incluso dentro del Partido Popular, que defiende por principio la fiesta de los toros, hay detractores, por eso no se entiende el anuncio. "No tiene sentido que se siga defendiendo la tortura. Han intentado desviar un tema sólo a Cataluña cuando ya es un debate nacional, incluso dentro del Partido Popular. Es oportunismo", sostiene.

Eladio Ferreira, director de Equanimal, una asociación que ha organizado varias protestas en contra del maltrato a los toros, califica el anuncio como un "jarro de agua fría", y puntualiza que hubiera sido mejor para el Gobierno de la Comunidad mantenerse al margen del debate. "Que este tema se discuta entre la gente es muy útil, es lo que hace falta para parar esta tortura generalizada", apunta.

Pablo de Lora, especialista en bioética de la Universidad Autónoma de Barcelona, asegura que la decisión de la Comunidad de considerar los toros como una obra de arte que tiene que protegerse refleja un retroceso. "Me gustaría que Madrid fuera reconocido por otras manifestaciones culturales y no por los toros, como lo piden. Es triste", señala.

- Taurinos. Los aficionados madrileños se sienten satisfechos al saber que la fiesta de los toros será considerada Bien de Interés Cultural, siempre que sea algo que tenga reflejo en la realidad. José Luis de la Chica Olmedo, presidente del Club Taurino de Madrid, pide que "se haga con seriedad, que no sean sólo palabras y se refleje en hechos concretos". Al margen de esta petición, se congratula por la decisión de Esperanza Aguirre: "Ojalá más comunidades se sumen. Madrid suele ser la que tira del carro en el aspecto taurino".

José Miguel Arroyo Delgado Joselito, torero inactivo y ganadero, fue el encargado de defender la tauromaquia este miércoles en el Parlamento de Cataluña. No se sintió a gusto. Al contrario. "No estoy acostumbrado a este tipo de comparecencias y menos si se dirigen a mí en catalán y no me facilitan las cosas", se lamentaba. El que fuera el consentido de Las Ventas celebra que los toros tengan reconocimiento artístico: "Ya era hora. Es necesario que despertemos en ese sentido, pero no sólo los políticos, cuyo respaldo es necesario, también la sociedad. No podemos perder nuestras señas de identidad por un capricho".

El más satisfecho con esta medida es José Antonio Martínez Uranga, actual empresario de Las Ventas. "Esperanza Aguirre demuestra su coherencia con la fiesta de los toros. Además, lo hace en el momento correcto, para contrarrestar el debate que hay en Cataluña", concluye.

En esta misma línea se manifiesta Antonio García Jiménez, Matilla, una de las personas más influyentes en el taurinismo por su condición de empresario, ganadero y apoderado de toreros. Desde hace tres años gestiona la plaza de toros la Monumental de Barcelona. "La decisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid llega en el momento adecuado, pero el foco está en Cataluña. Necesitamos ayuda en toda España. No sé de política, sólo sé de toros. Me están quitando mi trabajo", se lamenta.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/madrid/decision/palmas/pitos/elpepuespmad/20100305elpmad_8/Tes

Fecha: 05.03.10

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