jueves, 1 de julio de 2010

Ingeniera renuncia a la NASA por experimentos de radiación en primates

La preocupación de Evans y su oposición a los experimentos de la NASA han contado con el apoyo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y del grupo de protección animal ADI (Animal Defenders International).

La ingeniera aeroespacial de la NASA, April Evans, renunció a su cargo como arquitecto de espacio en la Estación Espacial Internacional (ISS), como resultado de la decisión de la NASA de volver a realizar pruebas de irradiación en primates, después de 30 años de no realizarse estas pruebas. A juicio de Evans, esta decisión es un gran retroceso para la NASA.

Evans sostiene que los experimentos de irradiación en primates no sólo caen fuera de la política de Obama, cuyo objetivo a largo plazo es desarrollar nuevas tecnologías de blindaje y protección de las radiaciones espaciales, sino que también ponen en riesgo las relaciones internacionales y las alianzas, actuales o futuras, que son claves para el éxito de la NASA.

La NASA quiere usar los monos ardilla para sus experimentos sobre radiación

En una carta dirigida a ADI el 1 de abril de 2010, el Director General de la Agencia Espacial Europea, Jean-Jacques Dordain, se oponía categóricamente "a la necesidad de realizar experimentos complementarios con primates, en vistas de los objetivos de la investigación humana de Mars500", y declinó "el interés en la investigación con primates, y no considero la necesidad ni la utilidad de usar estos resultados."

Evans, trabajó durante 9 años en el Programa Human Spaceflight de la NASA VIPER ISS en el Johnson Space Center en Houston, Texas, antes de su renuncia. Recibió el premio a la excelencia "Conciencia Espacial" de la Nasa, distinción que recibe menos del 1% de los trabajadores de la NASA.

"Después de una larga deliberación, renuncié a la NASA porque no puedo apoyar la justificación científica de los experimentos radiobiológicos en primates", escribió Evans en una carta a Samuel Aronson, director del laboratorio Nacional de Brookhaven, contratado por la NASA para llevar a cabo los experimentos con monos ardilla.

Evans alentó a la NASA a enfocarse en el desarrollo de blindaje contra la radiación. "Tanto los astronautas como los equipos enfrentan el riesgo del ambiente radiactivo del espacio. Es un problema que tendrán que resolver todas las agencias espaciales para solventar los viajes interplanetarios. El desarrollo de protección contra la radiación es una tecnología necesaria para un programa de exploración espacial sostenible a largo plazo", declaró Evans a ADI.

El periódico Pasadena Weekly entrevistó al Administrador de la NASA, Charles F. Bolden, que defendió los experimentos pues están "fuertemente revisados por pares" y son llevados a cabo de manera "muy humana". Sin embargo, no hizo comentarios sobre el creciente debate interno y las aparentes contradicciones entre los experimentos propuestos y las nuevas direcciones que recibió la NASA desde la administración Obama. "Estos experimentos fueron propuestos para apoyar un plan de exploración espacial que ya no existe", declaró Evans. "Los experimentos en primates sólo se desvían del punto crítico que es la necesidad de desarrollar tecnología de blindaje". En su carta a Samuel Aronson, escribió que "los experimentos en monos buscan predecir cómo funcionaría el cerebro humano después de la exposición a la radiación. Esto no resuelve el problema de la radiación que se recibe; sólo refina la medición de las consecuencias de la radiación".

ADI también escribió a la NASA y al laboratorio Brookhaven, instándolos a considerar las decisiones de la contraparte europea de no llevar a cabo estos experimentos. "Éstos experimentos no sólo son inhumanos, también son una pérdida inútil de tiempo. Son costosos y no cuentan con apoyo científico. Urgimos a la NASA a dejar de ignorar la abrumadora oposición a estos experimentos, que vienen tanto de la comunidad internacional como de sus propias filas", declaró Jan Creamer, presidenta de ADI. "También queremos invitar a los empleados de la NASA que objetan estos experimentos, a que expresen públicamente su oposición."

De cara a la crisis, los costos de estos experimentos también generan preocupación. Los reportes indican que los controvertidos tests de radiación costarían 1,75 millones de dólares de los contribuyentes. Sólo dos semanas antes, la NASA había anunciado el potencial despido de 5.000 trabajadores, mientras se suspendía el programa de exploración lunar debido a los cortes presupuestarios.

Fuente noticia: http://www.animanaturalis.org/n/11054/ingeniera_renuncia_a_la_nasa_por_experimentos_de_radiacion_en_primates

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