domingo, 17 de octubre de 2010

Mi pequeño Petit ha cruzado el Arco Iris

Hay un puente que une el Paraíso y la Tierra
y se llama el Puente del Arco Iris


Mi Petit a punto de cruzar el Puente del Arco Iris.
Desde hoy en el cielo brilla una estrellita más.

Hoy, domingo 17 de octubre de 2010, ha muerto mi gato Petit a consecuencia de una insuficiencia renal crónica que se le diagnosticó hace 3 años. A pesar de su enfermedad, con tratamiento y la dieta adecuada, ha vivido feliz y en plenitud durante la recta final de su vida. No sé que edad tenía exactamente, pues lo adopté cuando ya era adulto junto con sus hermanos en febrero de 2004, pero calculo que debía tener unos 8 ó 9 años.

A finales de septiembre tuve que ingresarle por una crisis de su enfermedad pues sus riñones ya estaban muy deteriorados. Desde entonces ya no levantó cabeza. Le tenía que alimentar yo, pues él no quería comer. Poco a poco fue debilitándose hasta que ví que su pequeño cuerpecito ya no podía más y esta mañana lo he llevado a que le practicaran la eutanasia pues ya estaba sufriendo mucho, no comía, no bebía, no defecaba ni orinaba y apenas podia tenerse en pie.

Quiero rendirle este sencillo homenaje para que quien lo lea sepa que existió un bondadoso gato llamado Petit y la gran huella que ha dejado en mi corazón. Era un gato muy bueno, cariñoso, mimoso y hablador. Muy listo también, sabía cuál era su nombre y me respondía cuando le llamaba. Nunca bufó ni arañó ni se enfadó con nadie, ni siquiera con los veterinarios cuando tenían que extraerle sangre, revisarle a fondo, hacerle ecografías, tomarle la temperatura o ponerle suero.

Era un gato de buen corazón y de sentimientos nobles. Fue mi amigo y sé que él también me quería, que le gustaba mi compañía y me lo demostraba cuando, por ejemplo, se me quedaba mirando fijamente con ternura estando en mi regazo y me maullaba bajito o cuando me daba suaves mordisquitos a modo de besitos. Siempre conseguía arrancarme una sonrisa o una carcajada, llenaba mi vida y su compañía me hacía sentirme feliz.



En invierno, le encantaba dormir pegadito a mí bajo el edredón. A la que yo me sentaba delante del ordenador o en el sofá, siempre venía a mi regazo a dormir o a veces se quedaba de pie con su cuerpo apoyado en mi pecho. Una cosa que también le gustaba ponerse dentro del plato de ducha cuando me acababa de duchar y mirar fijamente a la pared, quién sabe porqué, misterios de los gatos ...



Le encantaba tomar el sol. Que le rascara la barriga. Que le diera besitos en la cabeza. Le encantaba el melón, los fresones y el melocotón. Adoraba el yogur y metía su patita dentro del envase cuando yo ya lo había terminado y luego se la relamía.

Petit, en el centro, durmiendo con sus dos hermanos Leo y Ninu.

Se llevaba muy bien con sus cuatro hermanos gatunos. Dos de ellos lo son de sangre y los otros dos son hermanos de adopción, a los que aceptó desde el primer día sin ningún tipo de problema y con lametazos a modo de bienvenida.

En estos últimos días hemos podido irnos despidiendo a pesar de la tristeza y dolor que me causaba ver cómo se estaba yendo. Le he dicho mil veces que le quería mucho y que le ayudaría a cruzar el camino para que no sufriera más. Creo que es la cosa más difícil que he tenido que hacer nunca en mi vida. No puedo comprender como hay gente que sólo porque se cambia de piso, se va de viaje o simplemente se cansa, decide eutanasiar a un animal, cuando yo, ni viendo que estaba tan enfermo, me veía capaz de hacerlo.


Estos días le he repetido muchas veces que me ha hecho muy feliz, que ha sido un gran compañero para mí y que he hecho todo lo que humanamente he podido para ayudarle. Le he llenado de besitos y mimos. Esta pasada noche en la que ya veía que se acercaba el final, hemos dormido bien pegaditos el uno al lado del otro para que se sintiera seguro, tranquilo y en paz. Le he dicho que podía irse tranquilo, sin temor, que lo que le esperaba al otro lado seguro que era bueno, pues los animales no tienen maldad y no existe un sitio malo para ellos más allá, su infierno sólo está aquí en la Tierra. Le he pedido que por favor me espere al otro lado, haya lo que haya allí, pues algún día llegaremos sus cuatro hermanos gatunos y yo para estar, ya para siempre, juntos y felices dormitando todos al sol en el jardín que aquí nunca pudimos tener.

Adiós Petit, que seas muy feliz allí donde te encuentres ahora.
Te quiero muchísimo. Te echo mucho de menos y nunca te olvidaré.

Esta canción es para tí:

13 comentarios:

Laia_UPAG dijo...

No puedo parar de llorar y no podré en mucho rato. En breve tendré que eutanasiar yo a mi nene, a Feel, un gatito también. No sé si será mañana, pasado... pero a medida que leía me sentía tan identificada... también me estoy despidiendo de él estos días y me paso el rato explicándole lo feliz que me ha hecho y diciéndole que espero que le haya merecido la pena conocerme... que ahora, cuando lo ayude a irse y se vaya, se llevará un trozo de mi corazón... cuando se vaya, tengo pensado hacerle un homenaje en el FBK, y a medida que leía el tuyo para tu peque, me daba cuenta de lo mucho que se pareceran los dos homenajes... supongo que es normal y espero que no te importe... pero la situación es exactamente la misma... gatitos adoptados y enfermitos... que son lo mejor que tenemos en esta vida... un besote para tu estrella en el cielo, Petit, y ánimos, muchos, para ti.

Artur dijo...

Adéu Petit, bon viatge. Una abraçada del teu "tiet".

Silviacas dijo...

Te entiendo tanto....viendo la foto de petit he recordado al mío. Tuvimos que sacrificarlo por el mismo motivo, y la historia parece la mía, también su carita y su expresión dulce. Lo llevó mi marido, yo no tuve fuerzas. Seguimos pensando en él los tres, y extrañándolo. Ya han pasado 6 meses y aún lo lloramos recordándolo. Era una ternura, por eso se me hace tan incomprensible que alguien les pueda hacer daño. Quédate con el mismo consuelo que yo, y es que les hicimos felices.

Pilar i Vicky dijo...

Un petó Petit, allà on siguis.

Pitusa Gatz dijo...

Laia, siento muchísimo que tengas que verte también en esta situación, es muy dura. Todo el mundo te dice que ya verás el momento, pero yo no lo veía, el momento. Cuando me decidí fue cuando ya me dolía más verle apagarse y sufrir de aquella manera que pensar en dormirle. Sabemos que no tenemos más remedio que pasar por este trance, pero por más que nos lo repetimos, no apaga ni consuela el dolor que sentimos.

Los gatos llenan cada día de mi vida de alegría. Su sola presencia me llena de paz. Es por este motivo que nos dejan un vacío tan grande cuando se van. Si sentimos tanta pena es porque antes nos han llenado de alegría y felicidad, sino no sentiríamos tanto dolor por su pérdida.

Ellos no nos juzgan, como hacen los hombres, y por eso nos sentimos tan bien y relajados a su lado, porque nos permiten ser nosotros mismos sin temor a ser juzgados. Ellos sólo quieren vivir felices, querernos y ser queridos y ya está.

Laia, por supuesto que no importa si tu homenaje se parece al mío!. El mío debe parecerse a muchos otros, seguro. Es natural, todos los que queremos a los animales tenemos este amor incodicional hacia ellos por lo tanto es normal que coincidamos en nuestros sentimientos y en nuestra manera de expresarlos.

Tienes que desahogar tu pena, llorar, gritar, escribir, hacérselo saber a todo el mundo, hacerle homenajes, todo lo que se te ocurra y que a tí te alivie un poco. Por la experiencia que estoy pasando, es muy reconfortante el poder hablarlo con la gente y recibir mensajes de apoyo. Ayuda mucho en el proceso de duelo.

Ánimo guapa. Le pediré a Petit que espere a Feel y le ayude a cruzar. Haznos saber cuando llegue el momento y le enviaré todos mis ánimos y cariño para que cruce en paz. Muchos besitos para tí y para Feel.

Pitusa Gatz dijo...

Artur, Pilar, Vicky, moltes gràcies pels vostres ànims i desitjar-li bon viatge i enviar-li petonets al meu Petit. Li agradaven molt, els petonets!

Pitusa Gatz dijo...

Muchas gracias Silvia por tu mensaje de ánimo! de verdad que agradezco mucho recibir apoyo en estos momentos tan difíciles. No me extraña que no pudieras llevarlo, yo no he tenido más remedio y decir que ha sido duro, es poco. No creo que podamos olvidarlos nunca. El recuerdo de los seres a los que hemos querido se instala en el fondo de nuestro corazón y no se va de allí jamás, para que podamos consolarnos con su recuerdo. Un abrazo y te agradezco mucho que hayas querido dejarme tu mensaje de apoyo.

Anónimo dijo...

Lo siento mucho.
Un saludo y ánimo.

Laia_UPAG dijo...

Muchas gracias Pitusa! Ayer fuimos ya al vete pensando que nos diría que teníamos que eutanasiarlo y nos dijo que lo de Feel no tiene cura, está terminal, pero que con el tratamiento que le damos no sufre nada y es realmente un gato feliz, así que lo tendremos con nosotros hasta que eso cambie y, el primer instante en el que sufram lo iremos a dormir. Espero que Petit y él jueguen mucho allá donde se encuentren el día de mañana. Besotes, guapa. Si quieres, búscame en el Facebook por Laia García Aliaga y así, a parte de conocernos que siempre va bien conocer más amantes de los animales, conoces a Feel! :)

catwoman dijo...

Lo siento mucho, Pitusa: yo también tuve que sacrificar a mi querido Atila, un gatito negro atigrado que yo misma crié a biberón. El motivo también fue renal, al final de la enfermedad sus riñones ya no producían orina y se estaba envenenando lentamente; sólo cuando entendí lo doloroso de este proceso consentí en eutanasiarlo (él ya no era consciente).
De esto hace 10 años, pero no he podido olvidarlo: una foto suya preside mi sala de estar y lo tengo siempre presente. Sólo hace dos años que he sido capaz de coger otro gato tras lo que sucedió.
No creo que lo olvides, pero no prives a otro gato de tu compañía por tu dolor, como yo hice, piensa que hay muchos gatitos por ahí que merecen una vida mejor.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Hola ... sé perfectamente lo que sientes, pero me ha encantado cómo lo has descrito .. No nos conocemos de nada, he leido tu mensaje en el Foro del Club de Kat, y he preferido dejar mi pésame aqui, en tu Blog ...
Tu Petit era guapísimo ... era y es, porque ahora ya no sufre y está corriendo feliz y contento al lado de mi Epi, de mi Sting, de mi Osiris ... mis gatos que también se fueron un dia ...Muchos ánimos Pitusa, piensa que él ha sido muy feliz a tu lado, que ha tenido la mejor vida que se podia tener, ya que fue afortunado teniendo una casa y amor, cosa que muchos otros pobrecitos nunca tendrán ... Un abrazo. Amalia

Pitusa Gatz dijo...

Muchas gracias, Catwoman y Amalia por vuestros ánimos y querer dejar unas palabras de cariño para mi Petit!

Catwoman, por suerte, tengo 4 gatos más :-) son una bendición. No obstante, echo mucho de menos a mi Petit, allí por donde miro, le veo: sentadito aquí, estiradito allá, mirando por la ventana ... Sobretodo le echo mucho de menos cuando me voy a dormir porque, a la que apagaba la luz, venía y me daba con la patita para que levantara el edredón y entonces él se metía debajo hecho una rosca con su cabecita apoyada sobre mi hombro. Sentir su cuerpecito pegadito a mi y notar como respiraba, me llenaba tanto de paz que me dormía ipso facto de lo relajada que me quedaba. Tengo el consuelo de otro de mis gatos, Ninu, tomó su ejemplo y a veces también viene a dormir de la misma manera conmigo, pero todavía noto que me falta mi Petit.

En fin, tiempo el tiempo y el dolor se irá apaciguando, supongo...

Gracias de corazón por vuestros ánimos!

catwoman dijo...

Yo también tengo 3 gatos más (la familia de Atila que conservé), más el que cogí hace 2 años en lugar de Atila, pero me sigo acordando de Atila, no he podido olvidarle.Me queda el consuelo de que le dí una buena vida.
Tienes que sobreponerte, Pitusa, piensa que él ya no sufre, y si le has dado la mejor vida que le podías dar, no debes apenarte por nada, sino recordarlo con cariño. Un abrazo.